diciembre 23, 2010

Venezuela amargada

Sin duda que los villancicos no tienen las mismas posibilidades de ataño para alborotar las felicidades navideñas en nuestra Venezuela. Basta ver las tantas caras amargadas que nos rodean por doquier.
Encontramos las caras amargadas por las tantas tristes realidades, pero, ante nada, las más amargas de todas, son las de quienes saben que protagonizan una vulgar mentira bufa, y son demasiado débiles y cobardes para salirse.
Observen por ejemplo las caras de los asambleístas actuales y las del tren ejecutivo. Ni una sola cara refleja el éxtasis revolucionario de quienes creen en lo que hacen. No, son las caras de uno tan pobres pobres diablos qué, si uno lograse hurgar suficientemente profundo en nuestra cristiandad navideña, hasta nos deberían causar lástima.
Son los que promulgan leyes que deberían ser innecesarias como las que dicen "En los servicios de radio, televisión y medios electrónicos, no está permitida la difusión de los mensajes que: Inciten o promuevan el odio y la intolerancia por razones políticas" para luego tener que aplaudir a su cacique cuando incita sus odios y sus intolerancias políticas.
Son los que promulgan leyes habilitantes pero que luego cuando tales leyes no sirven para que el responsabilizado habilitado cumpla con sus deberes, deben igualmente aplaudirlo cuando repite su llantén existencial de “la culpa la tienen otros”
Son los que consideran que una asamblea ilegítima nacida de unas elecciones ilegítimas puede extender su ilegitimidad más allá de su propio periodo… algo así como habilitar a un presidente para que siga siendo presidente una vez vencido su periodo presidencial. Estar obligado a tales payaserías no puede sino causar amargura.
Resaltar la importancia de la Ley Habilitante diciendo que “permitirá a los productores agrícolas del país, recuperar las tierras afectadas por las fuertes lluvias” solo permite dos caras, la de muerto de risa o la de la amargura… y la primera requiere de asambleístas y no de corderos.
En la semana Laureano Márquez escribió “En Venezuela las revoluciones más que acabar con las arbitrariedades, terminan siendo simplemente un cambio de arbitrarios, un “quítate tú pa’ ponerme yo… Una de nuestras desgracias es que somos un país de “plan B”, que pocas o raras veces ha tenido “plan A”, esto es, un modelo, una noción, un proyecto de país sustentado no en la idea de que somos una mina de extracción, una taquilla de cobros, sino una comunidad con destino, con proyectos colectivos que vayan más allá del exclusivo provecho personal… ¿Será que hay algo en nuestra constitución que nos impide apropiarnos de nuestro destino?”
Si señor Márquez. Cada vez que las resultas petroleras que le llegan directamente al gobierno pasan del 5% del PIB, del 15% de las exportaciones o del 25% de los impuestos cobrados a los ciudadanos, tenemos un gobierno rico que no depende de los ciudadanos y unos ciudadanos que solo esperan y negocian favores del gobierno; y eso le amargaría la vida e impediría apropiarse de su propio destino a los ciudadanos más ciudadanos que usted se pueda imaginar.
Amigos, con música de “Si la Virgen Fuese Andina” canten conmigo:
“Si el gobierno fuese pobre, y los ciudadanos mandasen, Venezuela sería, grande entre los grandes” bis
“Sería un país contento, nada de amargados, ciudadanos generosos, con espíritus levantados” bis.
Feliz Navidad 2010 les desea a todos,

diciembre 16, 2010

WikiLeaks… al revés.

Necesitamos no perder la perspectiva de la realidad, por lo que ampliamente les recomiendo la distracción de leer las exaltadas reacciones provocadas por noticias tipo del tipo Wikileak, meditando sobre cual hubiese sido la reacción si su contenido fuese el totalmente contrario, por ejemplo:

“Putin es un demócrata que pide el voto de sus colaboradores para todo, y que además con frecuencia se abstiene de votar el mismo, por indicar tener conflictos de interés.” “El cacique de turno en Venezuela es un señor sumamente equilibrado y libre de todo tipo de perjuicio lo cual lo convierte en el líder ideal para llevar a Venezuela a una posición de liderazgo en el mundo moderno.” “Berlusconi se reúne con las jóvenes por cuanto tiene un interés existencial en transmitirles las técnicas de pintura de Botticelli, las cuales presiente que si no lo hace puedan ser olvidadas por la humanidad.” “Arabia Saudita le implora a los Estados Unidos que dejen a Irán desarrollar tranquilos su capacidad nuclear.”

Acabo de leer un artículo en el Financial Times, escrito en tono de un “¡no puede ser!”, que según un Wikileak la empresa Shell conocía todo lo que pasaba en los ministerios claves para su negocio en Nigeria. ¿Acaso el Financial Times se esperaba lo contrario? ¿Qué hubiesen dicho los accionistas de la Shell de una gerencia que se tapa los oídos y los ojos y no aprovechen las debilidades de la contraparte? Lo que los WikiLeaks demuestran ante nada es que el mundo es mundo desde que el mundo es mundo.

Hace poco, abismados, oímos un ministro declarar: ¡El Estado garantiza que atenderá todas las emergencias! ¿Qué hubiésemos dicho de la capacidad de un diplomático de los Estados Unidos si en un WikiLeak le hubiésemos leído reportar a Washington que “Venezuela no enfrentará problemas a corto plazo por cuanto el Estado Revolucionario ha decidido que atenderá todas las emergencias”? Ve eso si que hubiese sido un señor WikiLeak.

Y supongan que unos WikiLeaks destapasen unas cuantas negociaciones confidenciales entre oficialistas comprometidos, nerviosísimos todos por el futuro negro de su revolución roja-rojita, con diplomáticos de los Estados Unidos; y donde los primeros buscan asegurar el poder quedarse con alguito de lo tantísimo que han obtenido, tranquilos, en un país donde lo alguito les pueda servir para algo no demasiado revolucionario. Suponiendo que el mismísimo cacique de turno no esté mencionado entre los que negocian… ¿Qué diría él sobre tales WikiLeaks? ¿Qué diríamos nosotros? ¿Qué diría Washington? 

Amigos, como siempre, mucho más interesante que los WikiLeaks del hoy, resulta especular sobre los WikiLeaks del mañana.
Pero justo al finalizar este artículo leo, también en el Financial Times, que una parte de las deudas de Cuba con China estará garantizada con petróleo venezolano. ¿Cómo es la cosa? ¿Ese petróleo venezolano que la constitución prohíbe a ofrecerlo en garantía, así sea para algo de Venezuela, ahora se ofrece para garantizar deudas de otros países? De ser verdad, eso si no se puede leer al revés, por cuanto eso si no es de este mundo, por cuanto eso si es alta traición a la patria.






El Universal

noviembre 25, 2010

¡Ríndannos cuenta comunistas!

La sociedad civil son aquellos ciudadanos que como civiles activamente buscan influenciar en el futuro de su país o del mundo. Su contraparte, los que ocupan cargos políticos y burocráticos en gobiernos, representaría la “sociedad no-civil”. 
“La sociedad no-civil: 1989 y la implosión del establecimiento comunista” es el título de un extraordinario libro de Stephen Kotkin, 2009, que analiza la caída del comunismo en 1989 en varios países de la Europa Oriental; y que concluye en que si bien la sociedad civil organizada en algunos países como Polonia tuvieron cierta influencia, el comunismo, esencialmente se derrumbo por causa de una sociedad no-civil ineficiente y desmoralizada. 
El libro sería lectura obligada para el cacique y sus caciquillos y sus ayudantes, si quisieran permanecer en el poder, pero no lo leerán, por cuanto forma parte de una realidad comunista no leer tales libros, menos entenderlos y mucho menos poder hacer algo al respecto. 
“Lejos de ser coherentes, y menos aun actuando con conciencia de clases, el establecimiento comunista frecuentemente era incoherente, dividido por peleas de poder e híper-secretes. La toma de decisiones era una caja negra aun para los más poderosos.” 
“La paradoja del la sociedad no civil es que sus miembros tenían autoridad ilimitada y dominio de todos los recursos de la nación, y aun así estaban paralizados. El establecimiento que pudo crear un colectivo de todo el campesinado y nacionalizar (estatizar) toda una nación, subsecuentemente eran completamente incapaces de tomar las menores medidas correctivas cuando algo no salía de acuerdo al plan.” 
“¿Puede una élite osificada y conservadora, (tal como hoy ya lo es la boli-burguesía) absorber ideas que le resultan extrañas?” preguntaba el intelectual Húngaro Gyorgi Konrad en 1984, asomando que “el comunismo se quiebra antes de doblarse”. Yo, como leo el libro y parafraseando algo unas de sus frases, lo resumiría en que el comunismo expropia y hace añicos del idealismo y las capacidades que necesita para sobrevivir. 
El mensaje aleccionador pero inquietante y hasta algo deprimente que el libro de Kotkin le da a la sociedad civil es que, ante una sociedad muy no-civil, su protesta puede resultar irrelevante. Creo que Kotkin exagera algo en sus argumentos buscando acabar con el mito exagerado de la sociedad civil como mata-comunismo. No obstante, la lectura del libro, nos obliga pensar sobre la inmensa diferencia que existe entre una sociedad civil que pueda servirle de válvula de escape al comunismo y una sociedad civil que no impide que el balón del comunismo fracasado se infle hasta que explote. 
En tal sentido, quienes quieren acabar con el comunismo, así sea nuestra versión algo tropical, deben concentrarse en simplemente repetir las concretas e innumerables fallas del gobierno, provocadas antes que nada por la incapacidad del cacique y de su sociedad no-civil, incapacidades que le resultan propias al comunismo; y no perder tiempo discutiendo un comunismo qué por fracasado hasta ha perdido el derecho de ser discutido. En eso, que pierdan su tiempo los comunistas. 
Qué comunismo ni qué ocho cuartos. ¿Dónde está ese extraordinario queso que los cientos de millardos de dólares recibidos por el gobierno, a cuenta de nuestras resultas petroleras, debería habernos dejado sobre la tostada? ¡Ríndannos cuenta comunistas!

noviembre 11, 2010

¡Sitiados, a sitiar a los sitiadores!

"La humanidad se encuentra en una encrucijada. Una vía lleva a la desesperación y la absoluta falta de esperanza. La otra, a su total extinción. Oremos por la sabiduría de saber elegir correctamente". 
Lo anterior es el inicio de un discurso dado en 1979 a unos graduandos por el cineasta estadounidense Woody Allen. Lamentablemente lo dicho en el discurso se siente demasiado aplicable a la realidad de nuestro país donde el Gobierno, ubicado sobre el borde del abismo, insiste en querer dar pasos adelante. 
Todos conocemos que Venezuela se encuentra en una situación totalmente insostenible, agravada por el hecho de que no sea fácil ver de dónde sostenernos. Llegado el momento en enero de instaurarse la nueva Asamblea, todos los diputados electos se enfrentarán con la responsabilidad de no caer en la trampa de jugar a la normalidad sin asegurar la existencia de la normalidad requerida. 
Vuelvo a insistir. Si un Diputado en enero levantase la mano, así sea para pedir un café, sin haber logrado asegurar, siquiera el derecho a pedir café, un derecho que por los vientos que soplan no parece que lo tuviere, en ese momento habrá comenzado irrevocablemente a traicionar su misión, y traición no se paga con amor. 
Vuelvo a insistir. Oír a diputados electos hablar sobre legislar cuando la legislación toda, Constitución incluida, es tan violada, asusta y entristece. Diputados, les ruego, hagan lo que hagan, no legitimen lo que no es legítimo. 
Vuelvo a insistir. La única manera de lograr una puerta de entrada a un futuro mejor y no conformarse con buscar sólo una puerta de salida de emergencia, es comenzar conversar sobre la posibilidad de traspasar las resultas petroleras a los ciudadanos, parcial o totalmente, directa o indirectamente vía un fondo totalmente aislado de todas las consideraciones políticas de corto plazo. 
Basta una ojeada a la Constitución para de inmediato percatarse que el gobierno de-facto ha suspendido muchas de las garantías constitucionales, y por lo cual, de hecho, le ha impuesto al país un estado de sitio ilegítimo. Responder a ese ilegítimo estado de sitio, debe sin duda ser la primera responsabilidad de todo asambleísta elegido según el artículo 201 de la Constitución, para ser "representantes del pueblo y de los estados en su conjunto, no sujetos o sujetas a mandatos ni instrucciones, sino sólo a su conciencia". 
Por cuanto una riesgosa desobediencia civil organizada, a veces termina siendo la única posibilidad para los pasajeros de lograr parar a uno de esos choferes desenfrenados que en uno de esos tantos autobuses con frenos dudosos atentan contra la vida de venezolanos, hay que planificar unas acciones… y los parlamentarios deben, por supuesto, dar el ejemplo planificando las suyas. 
Para comenzar, ante las tantas declaraciones relativas a que sus opiniones serán ignoradas, sugiero que ni uno solo de los nuevos parlamentarios acepte acudir a la apertura del Congreso en enero del 2011, si no se le permite dirigirse ahí en la compañía de todos quienes votaron por él; y quienes tienen todo el derecho constitucional de expresar públicamente, tanto su apoyo como su firme voluntad de someter al diputado electo a una estricta rendición de cuentas. 
Vamos diputados… ¡A sitiar a los sitiadores! ¡Muéstrennos el camino!

octubre 07, 2010

¿65+2 tontos útiles?

Es con ustedes, asambleístas electos entre quienes se oponen al cacique o entre quienes no quieren ser sus lacayos. Primero, mis más sinceras felicitaciones. Segundo, por favor, ¡bájense de las nubes!, no son ustedes, los 65+2, unos salvadores ungidos sólo por el hecho de haber quedado electos. La Asamblea no será más legítima por tenerlos a ustedes; sólo podrá ser más legítima en la medida que ustedes actúen legítimamente.
El problema “Venezuela” no se resuelve en la Asamblea. Si no logramos dominar el poder de quien domina el manejo de las resultas petroleras, y con las cuales se domina a la mayoría de los venezolanos, simplemente no hay nada que hacer. En ocasiones, por purísima casualidad, algunos cosas nos podrán salir bien, pero en general las estrellas están firmemente alineadas en contra de aquello.
La triste realidad es que la Asamblea, por cuanto generalmente sólo sirve como un instrumento para legitimar lo ilegitimo, hace más daño que bien… y eso desde mucho antes que se puso rojo rojita.
Dice la Constitución: “Los diputados o diputadas son representantes del pueblo y de los estados en su conjunto, no sujetos o sujetas a mandatos ni instrucciones, sino sólo a su conciencia. Su voto en la Asamblea Nacional es personal.”
Lo anterior evidencia otra razón por la cual las actuaciones de una Asamblea rojo-rojita son ilegitimas; pero igual significa que tampoco ustedes podrán librarse de su responsabilidad personal simplemente votando con disciplina de acuerdo a las instrucciones de una Mesa de Unidad.
Así qué, a cada uno de ustedes asambleístas elegidos, les hago la siguiente advertencia. El momento en que usted levante su mano la primera vez para votar o desaprobar, así sea solo la compra de papel toilette para los baños de la asamblea, estará tomando un gran paso para convertirse en solo otro de los tantos tontos útiles que se han sentado en sus sillas curules.
¿Cómo podrán evitarlo? En lo posible asegurándose en no levantar su mano por primera vez antes de poseer absolutamente toda la información necesaria para poder desempeñar sus funciones, ya que si llegasen a estrenarse en el rol de tontos útiles antes de eso, ahí sí de seguro que no van a recibir la información necesaria.
¿Que pediría usted señor Kurowski? Para comenzar, lo que según el Art. 311 debe existir: “Un marco plurianual para la formulación presupuestaria que establezca los límites máximos de gasto y endeudamiento que hayan de contemplarse en los presupuestos nacionales.” Por supuesto me refiero a un marco plurianual bien hecho y bien detallado. A lo anterior le agregaría exigir el detalle de todos los compromisos actuales del estado, tales como deudas, regalos convenidos, y petróleos comprometidos. Finalmente pediría una auditoría en caliente de los que según el Banco Central tiene la nación… no vaya ser que esté invertido en papeles de imposible realización.
Por cuanto la Constitución establece que “El Estado no reconocerá otras obligaciones que las contraídas por órganos legítimos del Poder Nacional, de acuerdo con la ley.”, y como a la Asamblea le corresponde “Ejercer funciones de control sobre el Gobierno y la Administración Pública Nacional” comprenderán que a ustedes les toca armar una importante línea de defensa de los intereses de la nación. El no hacerlo, debidamente, lo consagraría como solo otro de los tantos tontos tontos-útiles.
El Universal

septiembre 30, 2010

¡Mayoría, háganse respetar!

En 2005, después de retirar sus candidaturas para las elecciones parlamentarias, por desconfiar del sistema electoral, y consecuentemente quedar electa, con solo el 25% del voto popular, una Asamblea 100% rojo rojita, la oposición incomprensiblemente aceptó la electa como legitima, cuando lo lógico era considerarla ilegítima y actuar acordemente.
Espero que los asambleístas electos entre los que se oponen, o entre quienes no quieren ser lacayos del cacique, y que representan hoy una mayoría del voto popular, ahora no vayan a repetir tal tontería y se vayan a sentar como una minoría en sus curules, para proceder a legitimar lo ilegitimo del pasado, o lo ilegítimo del futuro, sin antes haber por lo menos exigido una cuantas rectificaciones y auditorias previas:
Primero: Exigir rectificar el corto-circuito causado por el poder electoral rojo-rojito que resultó en una exagerada discrepancia entre el solo 48% de votos recibido por el cacique de turno en su auto-convocado referendo revocatorio, y una representación del 60% de sus intereses en la Asamblea.
Segundo: Auditar detalladamente todos los contratos de endeudamiento público, gravámenes sobre el petróleo y asistencias a países, para que no se nos aparezca mañana un acreedor, un inversionista o un regalado por ahí, a reclamar lo que legítimamente no se le debe deber.
Tercero: Establecer reglas de conductas claras que le pongan freno a las vulgares caricaturas de asambleístas que se especializan en violar la majestuosidad de la Asamblea… al no saber qué otra cosa hacer para congraciarse con su cacique.
Nadie le puede negar a los de Podemos su inmenso esfuerzo en buscar controlar los excesivos excesos de una absolutamente ilegitima totalidad. No obstante "las organizaciones con fines políticos que hacen vida en la mesa de la unidad" y que ahora formalmente sí incluyen a Podemos, no pueden aceptar terminar siendo sólo el Podemos de la próxima Asamblea.
El sistema democrático requiere de una Asamblea legítima que legitime los actos de los demás poderes, y ser legítimo no implica solo un derecho a jugar a ser parlamentario. Al final del día, lo único que legitima una Asamblea es la actuación de los asambleístas. En tal sentido, asambleístas nuevos, recuerden que siempre tienen la opción de ocupar sus sillas y emitir un continuo y silente voto de protesta.
A mis compatriotas electos entre quienes se oponen al cacique o entre quienes no quieren ser sus lacayos les ruego: Aun cuando su representación en la Asamblea sea minoritaria ustedes representan una mayoría, así que todos quienes de una manera u otra los elegimos esperamos que actúen como tal, desde antes de cobrar su primera quincena. El que la nueva Asamblea no se haya instaurado no importa, una mayoría actúa como una mayoría desde el momento en que es una mayoría de-facto.
Por cierto, lo de aquí va igualmente dirigido a todo nuevo asambleísta rojo-rojito, y quien naturalmente debe tener el mismo interés en no legitimar lo que él jamás hubiese legitimado.
Siempre hay riesgos y uno siempre puede estar montándose en un Titanic, por lo cual lo menos que se debe hacer es buscar asegurar que el barco en que uno se monta, no esté ya impactado por un iceberg… muy especialmente cuando el capitán desde su camarote vocifera que eso le importa un bledo y que sigue rumbo firme en búsqueda del próximo iceberg.

septiembre 23, 2010

¡Requete-dependientes!

Independencia es, ante nada, ser libre de la dependencia y los venezolanos no lo somos. No solo por cuanto nuestra economía se debe más a lo que extrae del subsuelo que de lo que se extrae de nuestro esfuerzo, sino que además, como ciudadanos, dependemos más de cómo al cacique de turno se le antoje usar lo extraído. 
Es más la mayoría de nuestros dirigentes, de no existir el petróleo, y de no estar en las buenas con un cacique, probablemente se ganarían más respetablemente su vida como limpiabotas en alguna plaza pública. 
Participar y ser participados no es lo mismo. Participar es que nos den nuestra parte de las resultas petroleras y decidamos que hacer con ellas, ser participados es que nos digan que debamos agradecer una cédula del buen vivir que nos da el derecho de adquirir financiado en cómodas cuotas un mulinexillo chino (amarillento todos) o un osteraizillo beloruso (grisáceo todos) que son los que al cacique le gusta, y de los cuales un ayudante se haya redondear… en la única tienda debidamente autorizada para vendernos cosas en el campo de nuestra única Criolla Petroleum Corporation. 
Les confieso que de repente le tengo envidia a quienes quedarán elegidos para la Asamblea el 26, no para hacer lo que probablemente la mayoría de ellos harán, lo cual es discutir quien lo puede hacer mejor… sino para fastidiarlos hasta donde ya no me aguanten con la inocente pregunta… ¿si no los entiendo mal, lo que ustedes nos quieren decir es que saben más de lo que le conviene al pueblo venezolano que lo que sabe el pueblo venezolano? … para luego protestar su arrogancia implícita y exigir que por cada gasto central o descentralizado de las resultas petroleras, le sea entregadas un porcentaje cada vez mayor a los ciudadanos… en efectivo. 
Les confieso que de repente le tengo envidia a quienes quedarán elegidos para la Asamblea el 26, no para hacer lo que probablemente la mayoría de ellos harán, lo cual es hablar sobre los favores que hacen, sino para recordarles lo que le roban a otros legislando sus favores políticos. 
Les confieso que de repente le tengo envidia a quienes quedarán elegidos para la Asamblea el 26, no para hacer lo que probablemente la mayoría de ellos harán, lo cual es hablar sobre los ingresos, sino para recordarles los egresos botados y que botaran por el basurero de la historia. 
Les confieso que de repente le tengo envidia a quienes quedarán elegidos para la Asamblea el 26, no para hacer lo que probablemente la mayoría de ellos harán, lo cual es hablar sólo sobre él mañana, sino para recordarles que lo legislado anteriormente por una Asamblea absolutamente ilegitima elegida por una mínima parte de la población y compuesta, en un país notoriamente polarizado, por 167 parlamentarios elegidos de un lado y cero del otro… no tiene ni la más mínima validez, como tampoco lo tienen todos las autorizaciones entregadas al Cacique Ejecutivo para que regale, endeude, o hasta hipoteque lo que en la Constitución está explícitamente prohibido hipotecar. 
Les confieso que de repente le tengo envidia a quienes quedarán elegidos para la Asamblea el 26, no para hacer lo que probablemente la mayoría de ellos harán, cursilerear sobre independencia y soberanía, sino para recordarles lo pobremente requeté-dependientes que de verdad somos, muy especialmente cuando el cacique de turno también depende de otro cacique caribeño.

septiembre 16, 2010

¡Viva la dudocracia!

"Después de sistemáticamente saquear la Tesorería, en un increíble derroche de evasiones fiscales, sobornos y contabilidad creativa… los griegos pueden estar seguros que no pueden confiar en los griegos". Así comienza un artículo de Michael Lewis titulado "Cuidado con los griegos que traen bonos", VANITY FAIR octubre 2010.
El artículo relata como en plena Comunidad Europea, en Grecia, un gobierno nuevo descubre en octubre del 2009 que el déficit fiscal que para ese año se reportaba como de 3.7 por ciento, en realidad se ubicaba en un 14%... y que la deuda pública era simplemente una inmanejable monstruosidad de unos 400 billones de dólares lo que unido a las obligaciones públicas de pensiones por 800 billones de dólares, representaban más de un cuarto de millón de dólares de deuda por cada trabajador griego.
¿Qué pasará en Grecia? Estoy seguro que lo inmanejable siempre termina convirtiéndose, tras unas cuantas lágrimas, en una realidad algo más manejable. En estos momentos las pesadillas griegas se han pospuesto con asistencias crediticias por unos 145 billones de dólares ofrecidas por el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional a ese pequeñísimo país de solo 11 millones de habitantes… ¡más de 13.000 dólares por griego!
Viendo lo ocurrido en Grecia es perfectamente factible pensar en la posibilidad que nuestro país esté igualmente de quebrado y que estemos andando quemando los pocos gases que aún quedan, como igual es perfectamente posible que ni una cifra de las que esté dando el Banco Central sean ciertamente ciertas. Es más, el pensar que tales cosas horribles sean imposibles, constituye justamente el primer requisito para que puedan ser realidad.
Viendo lo ocurrido en Grecia no es de sorprenderse cuando, sin previo aviso, así de repente, después de más de 50 años de su revolución, en Cuba anuncian que la mitad de los empleados públicos, unas 500.000 personas deberán buscar emplearse en actividades privadas, las que por supuesto deben ser gravables. ¿Qué hace un funcionario público viejito cuando el rojo-rojito no vale na?
En tal sentido lo que Grecia sin duda demuestra es que lo mas importante en un sistema de gobierno es maximizar la vigilancia de nuestros gobernantes, lo que solo lograremos instaurando una verdadera dudocracia que dude de todos sus actos.
En tal sentido, como un verdadero dudócrata, les aseguro que para el momento que un candidato que yo apoye logre llegar a la presidencia de la República, lo primero que haría en las elecciones parlamentarias siguientes es votar por alguien que se le opone... así sea este un rojo-rojito.
Es más el día siguiente de haber quedado elegidos los parlamentarios por los cuales pudiésemos haber votado, todos debemos convertirnos en sus mas dedicados opositores.
Lo que Grecia claramente demuestra es que un abstencionismo no alcanza para nada y que resulta imperativo jugarle activamente y continuamente la contraria a nuestros gobiernos, para así buscar minimizar los sufrimientos a los cuales de toda manera estaremos expuestos. Y en Venezuela esto es de especial y vital importancia mientras no logremos quitarles a nuestros gobiernos el manejo de nuestras resultas petrolera.
Además, que nunca se nos olvide la muy sabia recomendación de Mark Twain: "Los políticos y los pañales deben cambiarse con frecuencia… por la misma razón". ¡Que viva la dudocracia!

septiembre 09, 2010

Un viejo culebrón

Y nos lo dicen en cara "El gobierno no tuvo nada que ver con la muerte de Brito"; y la fiscal manda a investigar a sus familiares; y algunos de nosotros venezolanos, se lo creeremos… y no hay nada de raro con eso por cuanto nosotros, los humanos, cuando queremos creer en algo tenemos una inmensa capacidad de hacerlo, no importe lo que nuestros ojos vean y nuestros oídos oigan. 
Uno de los grandes intelectuales del siglo pasado, Arthur Koestler, escribió una autobiografía de dos tomos Flecha en el Azul (1952) y La escritura invisible (1954) que deberían ser lectura obligada para quienes han tenido que vivir y lidiar con las circunstancias de nuestra Venezuela durante la última década. 
En ella Koestler, como comunista inscrito en el partido único de su época, nos cuenta sobre su viaje a Rusia, donde en la frontera en 1932 se le invita tomar el "tren hacia el siglo XXI"; y después de lo cual "automáticamente aprendí clasificar todo lo repugnante como una herencia del pasado, y todo lo atractivo como la semilla del futuro. Con la ayuda de esta clasificadora automática era aun posible para un europeo, en 1932, visitar Rusia y seguir siendo comunista". 
Koestler nos cuenta cómo la revolución sin pena magnifica la importancia de cualquier avance absolutamente insignificante, tipo se cosecharon tres zanahorias más que el año pasado, mientras que minimiza las consecuencias de cualquier gigantesco, tipo la epidemia de cólera creó ciertas inconveniencias para la prestación del excelente servicio de salud al cual la revolución nos tiene acostumbrados. 
Koestler nos cuenta cómo la revolución desarrolla su propio lenguaje para idiotas entendidos, con lo cual crea una simbología que le permite a los suyos jugar una especie de indios y vaqueros para adultos… "¿Cuál es la consigna?", "¡Patria socialismo o muerte, compañero!". "¡Entre usted entonces, compañero!". 
Koestler nos cuenta que en el lenguaje comunista las abreviaciones abundan para describir los programas y las instituciones pues éstos permiten eliminar los vínculos con propietarios individuales responsables sin identificar a los operadores anónimos responsables de su futuro funcionamiento disfuncional. 
Koestler nos cuenta cómo la colectivización obligada, unida al centralismo, asesina la economía. 
Koestler también nos cuenta cómo dejó de ser un comunista, lo cual, aun cuando se posea el convencimiento absoluto sobre tal necesidad, requiere de un proceso de desintoxicación mental tan especial que nos hace intuir la conveniencia que nuestros millones de rojos rojitos arrepentidos vayan desde ya creando sus Rojitos Anónimos. 
Lo que la biografía de Koestler nos deja claro, es que la película que actualmente pasan en Venezuela era vieja hasta para la época que la estrenaron en la Cuba de Fidel… ¡Qué culebrón, puras repeticiones, nada de fantasía! Y tantos que se creen lo de la revolución única y distinta. Acabará igualito a como acaban todas las revoluciones usurpadas por quienes solo les importa conseguir el poder. 
Finalmente lo que la biografía de Koestler nos debe dejar como lección ciudadana, para el día que toque, es que la enfermedad del comunismo le puede dar a cualquiera, hasta a los más intelectuales, por lo que no es el haber estado enfermo de comunismo lo que importa sino que, para bien o para mal, lo que importa es cómo el enfermo se comportó durante su enfermedad.

septiembre 02, 2010

¡Fuera con los mala gente!

En épocas de elecciones parlamentarias la atención naturalmente se centra en decidir quién es el mejor candidato por quien debemos votar. No obstante a veces más importante es decidir a quién se debe impedir que sea electo. La Venezuela sufrida y agotada por la violencia, tiene que lograr encontrar en sí la capacidad para enviar el 26 de septiembre un claro mensaje de castigo a quienes alimentan la violencia.
En otras palabras, cuando hay tanta necesidad de unirnos como país para buscarle solución a problemas urgentes, antes que tales problemas nos descuarticen como nación, debemos reducir el poder de todos aquellos divisionistas que intuitivamente sabemos que son simplemente unos mala gente.
¿Qué es un mala-gente? Alguien que no quiere reconciliación entre los venezolanos, es un mala gente. Alguien que usa su poder de gobierno no para gobernar sino para gobernarnos, es un mala gente. Alguien que fomenta el odio por cuanto el odio constituye su base de poder, es un mala gente. Alguien que no se atreve a dar la cara y debatir su gestión con quienes la objetan, es un mala gente.
Alguien que se vende de buena gente con la sola intención de volcar toda su bondad sobre sí mismo, es un mala gente. Alguien que doblega todo su propio pensamiento para servir sin distinción y criterio las órdenes de un jefe, e importándole un bledo todo lo demás, es un mala gente… y estoy seguro que Ustedes pueden ampliar mucho la lista de la mala-gente.
¿Cómo podemos evitar que la mala gente siga o entre a la Asamblea? 
Todos, de lado y lado y del medio, deberíamos pensarnos un listado de los diez peores mala-gente entre los que aspiran a entrar a la Asamblea y hacer de todo para que no lo logren. Estoy seguro que los que yo pensaría en mi lista aparecerían en las listas pensadas de la gran mayoría de los venezolanos, tanto en las de los de lado y lado como en las de los del medio. 
Es más, si yo observase que un mala-gente puede ser electo en una circunscripción que no es la mía, de repente dedicaría más tiempo a convencer a los de esa circunscripción a no votar por el mala gente, que al darle apoyo al no mala gente de mi propia circunscripción.
Es más, si yo observase que un mala-gente puede ser electo en una circunscripción que nos es la mía, de repente ofrecería un trueque. "Señor, ofrezco liberarlo del compromiso de voto que Usted puede sentir que tiene y que le haría votar por un mala gente, votando por quien Usted me indique en mi propia circunscripción".
En fin, si queremos a nuestro país no permitamos el 26 de Septiembre que mala gente accedan cargos de poder. Además, cantemos con Juanes: 
Mala gente… Te burlaste de mis sentimientos y ahora te lamentas 
Mala gente…Vas a pagarla caro porque a mí tú ya no me interesa
Mala gente… Porque tú eres una mentirosa y una mala gente
Tú me pides que regrese ahora… y ahora es a mí a quien lo le importas 
Tú me pides que seamos más que amigos… y amigos para qué si no hay cariño
Me he dado cuenta de tu engaño… de tu mala calaña y tanto mal que me hiciste tú 
¿Con tanta buena gente en Venezuela, cómo nos permitimos darle poder a unos que simplemente no tienen nada más en su currículum que el certificadamente ser mala gente? 

agosto 12, 2010

Capital social en rojo

Visitando a mi madre quien vive en Suecia tuve la necesidad de alquilar un remolque algo grande en una gasolinera. El joven empleado me pregunto mi nombre, mi teléfono y si deseaba pagar el alquiler ahora o después. Le respondí “después” y me dijo “llévate el número cuatro”. Salí de la gasolinera con el remolque sin haber pagado o mostrado cualquier tipo de identificación.
¿Esa mayor confianza que se tienen los ciudadanos entre sí en un país como Suecia, qué valor tiene? Exactamente no lo sé pero estoy seguro que el valor de una gran confianza entre los ciudadanos es alto y que el costo de la desconfianza también.
Hace algunos años alguien le pregunto a mi madre sobre el porqué no utilizaba los servicios de una enfermera que el Estado se ofrecía proveerle de manera gratuita para ayudarla a cuidar a mi padre que se encontraba enfermo. La oí responder “estoy seguro que hay quienes lo necesitan más.”
¿Esa mayor disposición de asumir una responsabilidad social y de evitar abusar lo ofrecido, qué valor tiene? Exactamente no lo sé pero seguro que tener ciudadanos con mayor responsabilidad social y así poder más fácil librarse de los mega-abusos sociales debe tener mucho valor para cualquier país.
Durante los últimos diez años, en materia de confianza entre los ciudadanos; de responsabilidad social y falta de abuso… ¿cuánto ha perdido Venezuela? ¿Tiene Venezuela con qué gastarse otra década igual de pérdida en valores sociales? ¡No! Extrapolando el capital social de la nación quedaría en rojo.
No cabe la menor duda que el gobierno, el cacique petrolero de turno, tiene la mayor responsabilidad por las pérdidas de capital social de la nación… pero, francamente, la “oposición” con su silencio, tampoco tiene mucho con qué lanzar la primera piedra.
Quienes no son capaces de sembrar la confianza entre todos los ciudadanos y solo buscan hacerlo entre los suyos, por cuanto no les importa los otros, o lo creen políticamente equivocado, no son los líderes que necesitamos para aumentar el valor social de Venezuela.
Quienes no son capaces de denunciar lo socialmente criminal de una gasolina regalada y de cupos Cadivi, por cuanto no les importa, o lo creen políticamente equivocado, o hasta lo disfrutan, tampoco son los líderes que necesitamos para aumentar el valor social de Venezuela.
Por cierto, para nada deseo implicar que Suecia sea una tacita de plata (mi madre por supuesto que sí lo es) y que Venezuela carezca totalmente de valores sociales. Mi intención es solo recordar que el capital que representa los buenos valores sociales no es algo que se gana en la lotería o se paga con el petróleo, sino algo que requiere de mucho esfuerzo, tanto para construir como para cuidar.
Y si las élites del país no saben de valores sociales, ni les importa mucho el construirlos, a cuenta de qué pueden esperar que unos “políticos” se los consigan.

agosto 05, 2010

El Sueldo

Durante una reunión internacional un reportero le pregunto al más alto funcionario venezolano ahí presente, “¿Quien le paga el sueldo a Usted?”. Su respuesta, “El pueblo de Venezuela”. O ése funcionario miente con asombrosa desfachatez, o es tan estúpido o inocente que se lo cree.
Solo para comenzar, si acaso los ciudadanos de Venezuela de verdad pagasen los sueldos de los funcionarios públicos, puede que ese funcionario ni siquiera estuviese representando al país; y aun cuando así fuese, de seguro que sus emolumentos de viaje serían tanto menores que en términos relativos hubiese acudido a la reunión en burro.
El sueldo, las prestaciones, los aviones de pocas plazas, las lujosas habitaciones hoteleras, los exquisitos restaurantes, los flux azules, las corbatas rojas, el diseñador de bigotes, el pulidor de zapatos y vocabulario, el maquillador, los guardaespaldas, y todo lo demás ingresos directos e indirectos de un alto funcionario público venezolano que dice respetarse, se cancelan ante nada con las generosas resultas petroleras que El Sistema le retiene al pueblo.
Si todo el ingreso del gobierno proviniese de los impuestos; no tanto de los impuestos anónimos como el IVA donde no queda el rastro final de quién lo pago; sino principalmente de los impuestos personales, con los de fortunas pagando millones y los pobres así sea una locha… ¿quién se puede imaginar que tuviésemos un gobierno como el actual?
No olvidemos que la Venezuela petrolera actual no es un país en el cual la ciudadanía le entrega recursos al gobierno para que éste gobierne para ellos, sino un país donde El Sistema retiene las resultas petroleras para que el gobierno gobierne a la ciudadanía. La diferencia, como entenderán, es verdaderamente abismal.
Solo para comenzar, por cuanto los ingresos del gobierno dependerían de cuán bien le va a los ciudadanos, en lugar de solo cuán bien le va al petróleo, de seguro que funcionarios públicos como el entrevistado se dedicarían a conseguirnos amigos más interesantes y menos bufos, en lugar de echárselas creándonos enemigos importantes.
Solo para comenzar, por cuanto los ingresos del gobierno dependerían de cuán bien le va a los ciudadanos, los burócratas públicos, en lugar de invertir nuestro dinero en sus nada rentables ocurrencias, harían lo posible por crear las condiciones que permita que las inversiones de los ciudadanos prosperen.
Solo para comenzar jamás se hubiese planteado la ridícula posibilidad que el sueldo de un funcionario público fuese cosa privada y no del conocimiento público.
Urgentemente necesitamos dejar ser un petro-estado donde el gobierno condescendientemente y como le da la gana le pasa un dinerillo a sus súbditos; para pasar a ser un país donde son los ciudadanos quienes pagan los sueldos de sus funcionarios públicos.
Para lograrlo necesitamos transformar en realidad el mito que “el petróleo es nuestro”. ¿Puede haber un mejor proyecto político alternativo que ése? ¿Puede haber una mejor manera de corregir los errores de cuartas y quintas?
Ante las elecciones oímos a los oficialistas desesperados de nuevo recurrir al refrán azul-azulito del “amor con amor se paga”. Tendrían razón, excepto que amor comprado con nuestro petróleo jamás es amor verdadero por lo que jamás se puede pagar con amor verdadero. Además, lo que más necesita el país es de buenos funcionarios públicos, y no de malos amantes.
El Universal

julio 29, 2010

Yo solicito

El Tribunal Supremo de Justicia estableció que los ciudadanos que deseen obtener información de los entes públicos deben explicar el porqué de su petición y para qué la van a usar. Estoy de acuerdo, la transparencia se aplica a todos. Además, como recaudar información cuesta dinero, ésta no debe ser solicitada a la ligera.
Sugiero que se establezca una página web donde los ciudadanos puedan exponer, tema por tema, sus argumentadas solicitudes de información. Para el caso que el gobierno no esté dispuesto a entregar tal información deberá, ahí mismo, indicar con claridad las causas de su negativa. Por supuesto, con un “no me da la gana” no les basta. Por cuanto toda información no recibida de manera oportuna no sirve para nada, cada solicitud debe recibir atención inmediata.
Ya se me ocurren innumerables “Yo, Per Kurowski, ciudadano venezolano, solicito saber de…por cuanto…”
Solicitaría la información exacta para poder refutar esas horribles acusaciones presentadas por Colombia sobre que Venezuela haya permitido la permanencia subrepticia de la FARC en su territorio nacional. Lo digo por cuanto la gravedad de un conflicto con un pueblo hermano requiere de una inmensa cohesión nacional, lo que obliga a que todos estén plenamente seguros que defendemos a nuestra nación y no solo a quien hace rato perdió el beneficio de la duda. No veo como tal información se nos podría negar ya que el que no la debe no la teme.
Solicitaría información que nos permita evaluar con exactitud lo que pasa con nuestro petróleo… barril por barril, por cuanto necesitamos librarnos del sentirnos robados y engañados. No veo como tal información se nos podría negar ya que el que no la debe no la teme.
Solicitaría información sobre exactamente en qué instrumentos se encuentran invertidos nuestra reservas internacionales, por cuanto aquello ayudaría evaluar el verdadero valor no divulgable del bolívar. No veo como tal información se nos podría negar ya que el que no la debe no la teme.
Solicitaría información sobre la ubicación de cada unos de los 100.000 fusiles kalashnikovs adquiridos por el gobierno, por cuanto nos tranquilizaría a todos saber que no hayan caído en manos incorrectas. No veo como tal información se nos podría negar ya que el que no la debe no la teme.
Solicitaría información sobre cuál es el ingreso, de por ejemplo el Contralor, por cuanto deseamos poder determinar si éste funcionario público estará más al servicio nuestro que al servicio suyo. No veo como tal información se nos podría negar ya que el que no la debe no la teme.
Solicitaría información que nos despeje la sospecha que se haya cometido la madre de todos los salvajismos neoliberales, con la tercerización a Cuba de parte de nuestra seguridad nacional. No veo como tal información se nos podría negar ya que el que no la debe no la teme.
Solicitaría información sobre el estado real de los tesoros naturales en el Estado Bolívar que la providencia dejo al cuidado nuestro, por cuanto necesitamos saber si debemos contratar su cuidado con otros más capaces. No veo como tal información se nos podría negar ya que el que no la debe no la teme.
Aun cuando la deban y la teman, solicitaría información sobre el costo de regalar la gasolina en Venezuela, por cuanto necesitamos saber cuánto aquello le resta a la satisfacción de tantas otras necesidades.
Les invito a proponer sus propios “Yo solicito”.

julio 08, 2010

A prueba de líder

Es una vergüenza que todo lo magnifico del pueblo venezolano se reduzca a causar penas ajenas, cuando vez tras vez la nación se dobla ante una de las ocurrencias de un cacique de turno. La historia ya debería habernos enseñado que para lograr y sostener una nación solida y vibrante, resulta indispensable tener ciudadanos capaces de resistir los cantos de las sirenas políticas… en otras palabras una ciudadanía a prueba de líder.
Lo anterior no es fácil, en ninguna parte del mundo, muy especialmente cuando la inmediatez de la política y los avances comunicacionales atentan contra la relevancia de los parlamentos y ayudan a crear la ilusión de un líder que trabaja con efectividad, en vivo y en directo... sin necesitar o merecer que se le interrumpa.
Por supuesto, si al cacique, de entrada, además se le otorga el control de una chequera repleta de resultas petroleras, y lo que convierte cualquier equilibrio de poder en puro cuento chino… estamos más que fritos.
La actual Asamblea Nacional, con su resultado de 167 a cero, en un país notoriamente polarizado, es ilegitima. En tal sentido absolutamente todas las decisiones del Ejecutivo que deberían haber contado con su aprobación, son igualmente ilegítimas. En momentos en que nos acercamos a poder tener una Asamblea legítima, le recuerdo y le ruego a ésta, que no se preste ni un segundo para legitimar lo ilegitimo del líder.
La venidera Asamblea tiene la responsabilidad histórica de evitar que nuestro país se desangre, asumiendo el rol de una Asamblea de Unidad Nacional. Esa responsabilidad recae muy especialmente sobre los hombros de quienes están ahí para supuestamente ser los asambleístas del cacique, estén en mayoría o no.
Si me tocase ser orador de orden para la apertura de tal histórica Asamblea, usaría cada segundo para recalcar la importancia de reubicar al país con respecto a sus resultas petroleras. A tal fin diría:
No es socialismo, de ninguna especie, cuando un gobierno retiene las resultas petroleras y no las entrega a los ciudadanos, por cuanto no cree ni quiere confiar en que los ciudadanos sepan administrarlas… o sea donde se propone la participación ciudadana pero se teme a que participe de verdad.
No es capitalismo, de ninguna especie, cuando un gobierno retiene las resultas petroleras y no las entrega a los ciudadanos, por cuanto no cree ni quiere confiar en que los ciudadanos sepan administrarlas… o sea donde se defiende el libre mercado pero se teme a un mercado libre de verdad.
Lo más importante para que Venezuela logre salirse de manera pacífica del juego trancado por el petróleo, es iniciar el debate sobre cómo lograr que la ciudadanía tome una mayor posesión sobre las resultas petroleras… por cuanto propiedad dispuesta por otros, simplemente no es propiedad.
Repartir las resultas a la ciudadanía no tiene nada que ver con debilitar al Estado. Obligar al Estado a depender exclusivamente de las contribuciones de la ciudadanía es la única manera de conseguir un Estado que hace bien lo que debe hacer y no se mete en lo que no debe hacer.
Terminaría por recordarle a la Asamblea Nacional que le corresponde “Organizar y promover la participación ciudadana en los asuntos de su competencia”, por lo que los parlamentarios, para cumplir con su deber, deben ayudar a construir una sociedad a prueba de líder... comenzando, por supuesto, por lograrlo ellos mismos.

junio 24, 2010

El hombre nuevo se hace esperar

En momentos cuando por descuido hacemos abstracción del hecho que el socialismo que el cacique de turno nos quiere imponer es ante nada un proyecto para mantenerse en el poder, y solo oímos a un ser desesperado por encontrar la manera de hacernos comprar su invento, hasta le podemos tener lastima.
Durante la larga cadena del Sábado, y que con la ironía propia de la historia fue transmitida desde una fábrica de quesos, el cacique hablaba, analizaba, explicaba e inventaba sobre comunas y vida comunitaria. Buscaba animar sus alumnos con unos cuantos “¡eh!” pero sin querer darse cuenta que sus alumnos no tenían el más mínimo interés en la materia. Sus candidatos a hombres nuevos, esos cuya graduación se nos hace más lejana que nunca, no tenían tiempo para escuchar al maestro por, cuán hombres viejos, estar ocupados buscándole la manzana más bonita y más rojita.
Si igualmente hacemos abstracción del hecho que el cacique nos dice que si no es por las buenas será por las malas que conseguirá a ése hombre nuevo, “no puede haber reconciliación”, hubo momentos en que, cerrando los ojos, nos sonaba algo así como un hippie de los sesenta. ¿Qué pasaría si el cacique abandona los duros Hell´s Angels, y se deja crecer el pelo, se pone un bluyín acampanado, se guinda unas flores en el cuello y, tal Scott McKenzie, nos canta “If we´re going to Sabaneta? ¿Tendría así una mejor posibilidad de labrar su hombre nuevo?
En su probablemente muy sincera frustración sobre lo tanto que el hombre nuevo se hace esperar, el cacique teorizaba sobre la posibilidad que las actuales comunas eran demasiado pequeñas para servir como aldeas Potemkin; y por lo que habría que desarrollar macro-comunas para convertir a los incrédulos. Algo así como esa misma fábrica de quesos multiplicada por mil y hecha fuente de orgullo revolucionario al estar planificado que en un futuro desplazara mundialmente al queso camembert con nuestro queso guayanés. ¿Se lo creemos?
El neo-Sábado Sensacional recordaba reality shows con sus cámaras ocultas, solo que en este caso era imposible decir quien estaba filmando a quien; si el cacique a los indios; o los indios al cacique; o los indios y el cacique a la oposición; u, horror, el mundo a los venezolanos. De repente en Alemania, unas amas de casa y unos sociólogos, no se pierden ni un solo capítulo de su “Rot-rotlein Venezuela”.
Ni por un segundo le peleo al cacique de turno la idea de querer un hombre nuevo, por supuesto uno mejor… ¿quién no lo quisiera? Pero, aparte del cómo formarlo, tenemos el problema de cómo asegurar que ese hombre nuevo sobreviva en nuestro duro hábitat. Por ejemplo, mientras, ¿qué nos hacemos con tanto hombre viejo?... los que hasta incluyen al cacique que aún cuando lo germino la democracia, nos resulto más viejo que Los Tres Villalobos.
De lo que si estamos seguros es que ese hombre nuevo que queremos, no surgirá a fuerza de obedecer; ni a quien tenga un mando militar, ni a quien cargue con una chequera petrolera, y mucho menos a un todo-en-uno yo-solito-mando-propongo-y-decido. 
Estoy seguro que el hombre nuevo que queremos es antes que nada un hombre capacitado para asumir sus responsabilidades y crear consensos, y no un experto en evadirlas culpando a otros y fomentar disensos. Si ese hombre nuevo se hace esperar, pues que así sea, por cuanto con hombre nuevo maloso, ni para la esquina.

junio 10, 2010

Perdóneme Tío Juan

Alí Primera cantaba: "Perdóneme Tío Juan pero se ve que no sabe nada las cosas que yo le digo, es que usted no se ha fijao lo que pasa con el hierro, nos pagan la tonelada por menos de tres centavos ¡vamos a pelear carajo! o nos quedamos sin cerro". 
El 6 de Junio, en El Universal, Joseph Poliszuk le preguntaba a Rodolfo Sanz, el ex ministro de Industrias Básicas y Minería: "Usted dijo una vez que las empresas básicas llegaron al llegadero. ¿Estarán quebradas?". 
Y ese Tío Sanz le respondió: "Obviamente que están en crisis, nosotros producimos aluminio a pérdida. Que cualquier genio me diga qué debemos hacer si sacas una tonelada a 3.700 dólares y la vendes a 2.000. El costo laboral de cada tonelada está en 53%, cuando en Australia y Estados Unidos está en 16 y 17%. Nosotros decidimos garantizar los empleos pero eso hace que la relación trabajo necesario/trabajo excedente sea de -67%. Es decir, no hay producción de plusvalía". 
Preocupado me fui a las páginas web de las empresas de aluminio. Encontré una noticia que indicaba que gracias "a la voluntad política del Gobierno Bolivariano y la conciencia del presidente Chávez" y a unos "recursos provenientes del Fondo Chino Venezolano, en el marco del Plan Guayana Socialista 2009-2019" está asegurado el pago de "las utilidades de fin de año a todos los trabajadores y las trabajadoras de las empresas del Sector Aluminio". 
Ahora, aún más preocupado, por cuanto el fin de año para el cual se aseguraban tales utilidades era el de 2009, me fui a ver lo del Plan Guayana Socialista. 
En un YouTube un dirigente que se auto-describe "sin ningún tipo de protagonismo" arengó sobre la participación de los trabajadores en la toma de las decisiones empresariales, lo cual suena bien y lo cual no tengo problemas en apoyar. No obstante, al final, todo degeneró en propaganda barata con su "es tarea fundamental la formación ideológica... para alcanzar la transformación a los seres alienados y tercerizados en la sociedad neoliberal"... y con el trasfondo musical de "Perdóneme Tío Juan". ¿Qué pasará en las navidades del 2010? 
Y no sé por cuánto tiempo el resto del país está dispuesto a calarse el que a algunos se les pague un sueldo para que se dediquen a una gestión donde el país pierde... pero me imagino que si se calan que se regale la valiosa gasolina en Venezuela a quienes tienen carros, que la capacidad de nuestros muy pobres de calársela es casi inagotable. 
El cacique de turno identifica con buena labia muchos de los problemas nacionales; solo para después, lamentablemente, convertirse en el principal problema nacional al creerse capaz de darle las soluciones a éstos... y sus seguidores le aceptan sus tonterías. 
Venezuela, como país petrolero, aparte del problema político que significa obligar al pueblo someterse a la voluntad de quien carga la chequera con sus resultas petroleras, estructuralmente sufre de una tasa cambiaria demasiado elevada para permitir la competitividad en los productos transables... si hoy hasta en el aluminio perdemos. 
Por tal razón, si queremos fuentes de trabajo, necesitaremos de subsidiarlos o producir algo con el suficiente valor agregado como para pagar unos sueldos relativamente elevados. Diseñar telas en lugar de fabricar telas. O hacer como la China mantener los dólares afuera y su moneda subvaluada. O acudir al neo-proteccionismo. O trueque, petróleo por empleos. 

junio 03, 2010

Casus Pax et Tranquillitas

Como ciudadano de un país tan trágicamente polarizado como Venezuela, al oír sobre la presentación del libro "Cómo enemigos se hacen amigos", tuve que asistir. El autor Charles A. Kupchan, un profesor de asuntos internacionales en la universidad de Georgetown en Washington describió un proceso hacia una paz estable contentivo de cuatro fases:

La primera consiste en un importante e inesperado gesto de apertura, en términos de un acomodo unilateral a los intereses de lado contrario. Este gesto, preferiblemente, es efectuado por el lado más fuerte y quien por tener menos que ganar con engraciarse con el otro, logra darle así mayor credibilidad.

Lo anterior inicia una serie de frenos y concesiones recíprocas donde las partes se van tentando y midiendo hasta llegar al punto donde aun cuando cada quién mantiene sus objetivos e intereses propios, ambos se convencen que estos se logran mejor por la vía de la cooperación que por la de competencia. Al final las partes terminan convencidas de que en términos generales hasta persiguen los mismos fines.

Luego viene la fase donde la sociedad se integra al proceso intensificándose las reuniones y el intercambio entre quienes eran enemigos, en todos los niveles y con relación a todo tipo de asunto.

Finalmente viene el momento donde se genera una nueva narrativa y se modifica la identidad de ambos lados, hasta el punto tal que terminan casi compartiendo una sola identidad... o sea, en otras palabras, como cuando los venezolanos de nuevo fuesen venezolanos, y no rojos-rojitos, azules-azulitos o amarillos-amarillitos. La responsabilidad principal de ejecutar esto le corresponde ante nada a las élites de ambos lados.

Kupchan comienza su libro, así como la presentación que oí, ilustrando el proceso con el ejemplo del cómo unos enemigos tan acérrimos como lo eran Estados Unidos e Inglaterra, se volvieron unos insignes amigos sobre un período relativamente corto 1895-1900.

¡Siéntense! (por lo menos para mí fue sorpresa). El gran acomodo inicial requerido y que en este caso fue efectuado por Inglaterra, consistió en aceptar, en 1895, el arbitraje como instrumento para resolver el conflicto entre Venezuela y Guyana, y reconociendo así a la Doctrina Monroe que tácitamente le asignaba a Estados Unidos la prevalencia sobre los asuntos de nuestro hemisferio.

Y les pregunto; si Venezuela formó parte del regalo de entrada al proceso que construyo una paz estable entre Estados Unidos e Inglaterra; y si unas aberraciones han decretado una guerra interna sin posibilidad de reconciliación en nuestro propio país... ¿no seríamos entonces capaces de usar a Venezuela para regalarnos a nosotros mismos la paz?

¿Dónde está esa verdadera gran mesa de unidad donde se pueden sentar los valientes venezolanos a discutir sobre Venezuela, sin esconderse tras las faldas del cobarde odio entre venezolanos? Esa mesa debería estar abierta 24 horas del día todos los día del año y en ella deberían sentarse quienes aspiran ser elites.

A esa mesa yo le preguntaría además, como cosa propia, si no sería una buena manera para generar unidad nacional, el permitir que el venezolano participe directamente en la siembra del petróleo, en lugar de asignarle todas las resultas al cacique de turno, para así luego desunirnos peleándonos cada quien cómo caerle mejor al cacique, para que nos dé algo más que nuestra parte.

mayo 27, 2010

¡Pague la deuda pues!

El Presidente dijo el domingo 23 de mayo de 2010, que Venezuela podría pagar fácilmente su deuda externa con las reservas internacionales, dado que "prácticamente no tiene deuda externa". ¡Pague la deuda pues! La legítima. 
En junio 2003, en "Una insostenible sostenibilidad", en El Universal escribí: "Un país en desarrollo, con necesidades reales, francamente no puede darse el lujo de cancelar ni un céntimo en intereses por un nivel de deuda surgido de una serie de créditos, que en promedio son improductivos.... El día en que el país se coloque firme e irrevocablemente sobre la senda de cancelar totalmente su deuda, ese día se le abrirá un espacio inmenso de oportunidades al país". 
En abril 2003, en "El hándicap financiero", en El Universal escribí: "Cada mañana cuando un venezolano sale a construir su futuro y el de su patria, bien sea servidor público o privado, carga sobre sus hombros el peso del riesgo país que ese día hayan fijado los mercados financieros. Un riesgo país alto es una contaminación económica, que tapa todo y que impide respirar con normalidad. El riesgo país tiene muchas causas y muchos orígenes pero la principal está generalmente relacionada con la capacidad de servir la deuda pública del país". 
Y en el 2010, el problema de las deudas de los países soberanos se ha hecho mucho más agudo, especialmente por cuanto éstas han crecido vertiginosamente cuando los Gobiernos de algunos países han decidido asumir muchas de las pérdidas por la crisis financiera, en lugar de dejarles éstas a los inversionistas, como deberían. 
Entonces, si tenemos las reservas con qué pagar, no se justifica que sigan considerando a Venezuela entre los deudores malosos, aplicándole altas tasas de interés, como si estuviese financiándose con una tarjeta de crédito. 
Provoca llorar pensar en que Venezuela no haya podido ganarse unas buenas calificaciones de crédito durante toda su última bonanza petrolera; a la máxima que llegamos fue a una BB... "un alto riesgo de incumplimiento... incertidumbre ante condiciones económicas y financieras". Sin duda que nosotros, los cachicamos, gracias a un gobierno inepto, trabajamos para los "especuladores", las lapas. 
Provoca llorar pensar en los intereses adicionales que innecesariamente pagó y sigue pagando el país... por mantener unas reservas supuestamente superfluas en lugar de cancelar su deuda... algo así como un 10 y pico largo por ciento más en intereses de lo que hoy paga ese "imperio" que según nuestro cacique de turno está quebrado. 
Provoca llorar pensar en lo que puede haber perdido el país últimamente, a cuenta de que nuestro cacique de turno no quiera tener parte de las reservas en dólares. 
Imagínense qué maravilla, una Venezuela con una deuda de solo mil dólares, calificada AAA. 
Por cierto, dado que nuestro cacique de turno no es banquero, esperemos que unos banqueros chinos no le metan la coba que un dinero recibido por el cual no hay que pagar intereses, sino sólo barriles de petróleo, no es un préstamo. Cada barril hipotecado, es un barril robado a la Venezuela de nuestros hijos. 
Ahora bien, si en verdad no tenemos las reservas como para pagar la deuda de Venezuela, o la de Pdvsa, ni siquiera un poquito de ellas, es mejor quedarnos callados para no perder más credibilidad y con ello solo terminar pagándole más intereses a esos especuladores a los cuales se nos ha ordenado detestar.

mayo 13, 2010

La bomba AAAtómica

Lo sabiondo no tiene hogar fijo. Permítame dejar al lado la crisis causada en Venezuela por el sabiondo sobre-primitivismo para explicarles la crisis financiera internacional que resulto de un sabiondo sobre-sofisticación, impuesta arrogantemente por los reguladores de la banca del Comité de Basilea.
Esos reguladores, con un solo objetivo, el de eliminar las quiebras bancarias, como si el no quebrar fuese el único objetivo de un banco, impusieron, arbitrariamente, unos requerimientos de capital a la banca que discriminaban sobre la base del riesgo de incumplimiento, tal como éste fuese percibido por las tres humanamente falibles agencias calificadoras de crédito.
En tal sentido, por ejemplo, si un banco le presta a una empresa mediana, de aquellas que no pueden darse el lujo de pagar por una calificación de crédito, se le requiere tener un 8 % en capital, pero, si el banco le presta a una empresa calificada como AAA, o a un país soberano que como Grecia clasificaba durante los últimos años entre A+ y A-, entonces bastaba con el 1.6 % de capital.
Por cuanto los créditos percibidos por el mercado como de poco riesgo ya son beneficiados con menores tasas de interés, lo anterior sólo subsidio el natural sesgo adverso al riesgo y provocó, como era de esperarse, una gran demanda por instrumentos calificados como AAA. Como lo que unos reguladores deberían haber intuido, si hubiesen pateado las calles, si el mercado demanda AAA, pues el mercado suple AAA, así sea de una calidad inferior.
Como consecuencia, trillones de dólares cayeron sobre el precipicio de los instrumentos colateralizados con hipotecas pésimamente otorgadas al sector “subprime” en los Estados Unidos. Que el desastre no haya sido mayor, aún, sólo es el resultado de que el gobierno de los Estados Unidos les lanzo a los en caída libre un paracaídas inmenso. Ese paracaídas fue comprado, financiado, y falta ver si hay con qué pagarlo.
Y a causa de esas mismas regulaciones, las deudas públicas de muchos países, como los de Grecia, explotaron. Vale la pena destacar que al prestarle a “soberanos” calificados como AAA, la banca, increíblemente, no tiene requerimiento de capital alguno.
Y no es que el desastre no se veía venir. Ya en noviembre 1999, en Economía Hoy, escribí: “El Big Bang que más temo, es el que puede ocurrir el día en que aquellos genios reguladores de la banca en Basilea, jugando a dioses, logren introducir un error sistemático en el sistema, que cause la quiebra del UBM (Único Banco Mundial) u otro dinosaurio financiero sobreviviente.”
En enero de 2003 termine una carta publicada por el Financial Times de Londres diciendo “Todo el mundo sabe que, tarde o temprano, las calificaciones emitidas por las agencias de crédito son solo una nueva variedad de riesgos sistémicos listos a ser propagados por el mundo a velocidades modernas”
Y en Octubre de 2004 en el Banco Mundial, como Director Ejecutivo, advirtiendo sobre la calidad de los análisis de crédito dije: “Creo que muchos de los mercados financieros están siendo peligrosamente sobre-extendidos a cuenta de una exagerada dependencia en modelos financieros intrínsecamente débiles basados en series estadísticas muy cortas y en dudosas premisas de volatilidad.
Y así como yo, hubo otros que advirtieron, por lo que dejo constancia que es todo un mito aquello que la crisis resulto por causas impredecibles... o por una desregulación.

mayo 06, 2010

Aporrea y Oswaldo

Articulistas de Aporrea, a ustedes, con frecuencia, vía internet, les envío el artículo semanal que publico en El Universal.
La mayoría de ustedes me ignoran, otros me dicen cosas no publicables, en horario alguno, pero unos no tan pocos me responden, a veces asintiendo, a veces esgrimiendo argumentos contrarios… todo por cuanto abrazan el debate. Además sé que me responden por cuanto saben que es verdad lo que les he dicho sobre que, en una Venezuela tan polarizada, sentí orgullo el día que me publicaron el mismo artículo simultáneamente en El Universal y en Aporrea.
Es a ustedes, mis algunos algo conocidos de Aporrea, a quienes hoy les escribo para solicitarles su ayuda en asegurar que el dialogo sea posible y que ayuden remover esos obstáculos que el oiligarga o petrócrata de turno, insiste en colocar en nuestro camino para evitar que nos hablemos.
Y con ello me refiero muy puntualmente al encarcelamiento de Oswaldo Álvarez Paz. Ni los articulistas de la oposición, ni los del chavismo, ni los del sin-chavismo, ni los que como yo nos identificamos como extremistas del centro, nos podemos dar el lujo que nos callen… los unos a los otros. Para nosotros, la libertad de opinión es y debe siempre ser un oxigeno vital.
Y no estoy colocándoles una concha de cambur. En el mundo, las cosas se están complicando de manera tan acelerada que si no logramos hacer un inteligente frente común, simplemente no lograremos defender el futuro de nuestros hijos, nietos y bisnietos y nos van a descuartizar como nación.
Estamos cercanos a que los sistemas financieros del mundo a causa de las tantas insostenibles deudas públicas se derrumben. Una de las primeras víctimas serán los precios del petróleo... no solo por cuanto su demanda se vea afectada por una recesión sino por cuanto los gobiernos estarán en necesidad de imponer severos impuestos al consumo de la gasolina. Por ejemplo si bien tales impuestos eran hace poco impensables en los Estados Unidos, ya es frecuente observar editoriales ahí que argumentan a favor de ellos... y no solo por razones ambientalistas.
Mis algunos algo conocidos articulistas de Aporrea, envíenle una carta al cacique de turno y pídanle que suelte a Oswaldo Álvarez Paz, sin más ni menos, por cuanto el país ya está dividido mucho más allá de lo prudente y el mundo no está como para jugar.
Y ustedes saben perfectamente, en sus sinceros adentros, que Oswaldo Álvarez Paz es igualmente una persona que se sienta a conversar con ustedes, y eso aún cuando se encuentre mucho más alejado de ustedes que quien como yo fue educado para tenerle fobia a los extremos, y que por lo tanto siempre busco hablar con ambos extremos, para hacerlos menos extremos.
Y ustedes saben bien, en sus sinceros adentros, que Oswaldo Álvarez Paz y la mayoría de los articulistas de El Universal, responderíamos favorablemente a un ruego similar que cualquiera de la mayoría de los articulistas de Aporrea podría hacernos el día de mañana... y digo “la mayoría” por cuanto es evidente que de lado y lado, también tenemos quienes quieren suprimir esa libertad de opinión que les molesta y les obliga.
Ustedes que pregonan un Socialismo del Siglo XXI... ¿Ese socialismo, lo quieren libres o presos? Como entenderán, lo que tendremos depende, por lo menos en estos momentos, más de los de Aporrea que de los de El Universal. ¿Escriben o callan?

abril 29, 2010

¡El recibito!

Durante las recientes reuniones de primavera del Banco Mundial, en Washington, de nuevo hubo conferencias sobre el tema del porqué abundantes riquezas naturales se traducen en tan pobres resultados para sus respectivos países. 
Y de nuevo tuve que someterme a esas sonrisitas burlonas con los que quienes no tienen la menor idea de lo que se trata una maldición petrolera, cortésmente callan sus pensamientos relativo a que eso debe ser por cuanto somos simplemente unos ciudadanos de tercera. 
Y de nuevo tuve que oír esas bravuconada de sabiondas soluciones que nos ofrecen quienes no han vivido la maldición petrolera. 
Y de nuevo me broto ese conflicto tan venezolano entre el saberse tan chévere, y cada día poder colocar menos y menos evidencias de ello sobre la mesa. Caramba hasta el Guri que tanto servía para echárnoslas se ha convertido en otro símbolo de ineptitud. ¿Hoy qué nos queda? ¿Las mujeres venezolanas y los Ibis Escarlata? 
Y lo peor de todo es que absolutamente todas las soluciones que se nos ofrecen afuera y en Venezuela, suenan como si fuesen las recetas de cocina de una tía abuela lejana y cuya comida jamás nos gusto y de la cual tuvimos que hartarnos de niños. 
“Hay que diversificar la economía; más agricultura y más industria manufacturera; hay que aumentar la recaudación fiscal del sector no petrolero, aún cuando eso dificulta desarrollar el sector no petrolero, hay que reducir la volatilidad creando fondos de reserva; hay que invertir en la educación” ¡Sí, sí y sí! 
¿Siderúrgicas e industrias de aluminio quebradas… zonas industriales que parecen pueblos desiertos en películas de vaqueras… planes de becas Mariscal Ayacucho con nuestros doctores enseñando en las famosas universidades del exterior… fondos de inversión sin fondos?...pues ¡No, no y no! Algo nuevo tenemos que hacer. 
Y habiendo escrito tanto sobre el tema de la maldición petrolera y estando hasta promoviendo una coalición mundial de ciudadanos maldecidos por el petróleo, siento que me daría por satisfecho si solo lograse que aquellos que por cuenta nuestra siembran el petróleo, a cuenta de que ellos son tan buenos sembradores y nosotros no, sólo nos diesen, a cada uno de los venezolanas, un recibito… 
Sra. Juana Rivera. Ranchito #17. Vereda El Milagro, Caserío La Esperanza, Municipio La Fortuna, Estado Barinas. 
Estimada Sra. Rivera: En nombre de la gloriosa nación venezolana permítame informarle que el año pasado, como administradores, recibimos en nombre suyo, proveniente de la venta de ese petróleo suyo no renovable, la cantidad de 178.98 dólares cada mes, libres de polvo y paja. 
Igualmente le anexamos cinco recibitos iguales a éste, que corresponden a sus cinco hijos. El de su esposo reposa en nuestro archivo, por cuanto no sabemos por donde anda. 
PS. Sin decir que se lo sugerí, podría estar violando una ley cambiaria, pregúntale discretamente a su vecino a cuantos bolívares fuertes equivale su contribución. 
Atentamente y agradeciéndole de nuevo en nombre de nuestra gloriosa nación su generosa contribución para con la causa me despido atentamente, 
Su Cacique de turno. 
PS. (El mío) Nosotros necesitamos que nos representen buenos asambleístas pero para que ello le sirva al país, igualmente necesitamos que ellos también estén acompañados por buenos asambleístas. Por cada idiota, del lado que sea, que logremos mantener alejado de la Asamblea Nacional, mejor para todos.

abril 15, 2010

Un 19 de Abril emparañado

Eduardo Blanco en la introducción de Venezuela Heroica, 1881, escribe: “Al grito de libertad… aquel pueblo incipiente, tímido, medroso, nutrido con el funesto pan de las preocupaciones, sin ideal soñado, sin anales, sin ejemplos; tan esclavo de la ignorancia como de su inmutable soberano; rebaño más que pueblo; ciego instrumento de aquel que lo dirige, cuerpo sin alma, sombra palpable, haz de paja seco al fuego del despotismo…..transformóse en un día en un pueblo de héroes. Una idea lo inflamó: la emancipación del cautiverio. Una sola aspiración lo convirtió en gigante: la libertad.”

Y de joven, como tantos de mis compatriotas, claro que me embriague con el romanticismo de Venezuela Heroica. Entre otros, por cuanto mi ejemplar no venía con ese responsable prólogo de R. J. Lovera de Sola, en una edición de 1981 y en el cual cita a Mario Briceño Iragorry opinando que ese libro “promovió una concepción sui generis, que miró las espuelas de los hombres a caballo como argumento cívico”, y en que termina sentenciando: “Esa posición estancadora de la conciencia venezolana fue utilizada por la élite de poder para sustraer al pueblo de participar en la orientación del país. De allí a la justificación de los regímenes de fuerza hay poco trecho”

Pobre oiligarca de turno nuestro. Acercándose la gran fecha del bicentenario del 19 de Abril y debiéndose sentir cada vez más como un Vicente Emparan cualquiera. Con razón que se le ve triste. Algo así puede empañar cualquier evento… hasta podríamos decir que será para él un día emparañado. Si se le ocurriese escuchar la voz de la mayoría debería abdicar, para luego irse a hacerle la compañía a ese barbudo y malvado chupa-nuestras-resultas-petroleras cubano, y a quien sin duda le hace más caso que al pueblo venezolano.

Pero no es del Emparan que quiero hablarles, ellos vienen y se van, sino del pueblo venezolano. Es con inmensa tristeza que se puede constatar que en mucho aspectos cuando nos disponemos a celebrar nuestro grito de independencia hoy somos más dependientes que en 1810.

Y es que nuestro problema jamás ha sido el librarnos de un Emparan o de un rey o de un dictador el problema nuestro de siempre es el no atrevernos a ser realmente independientes… por lo que seguimos dispuestos a aplaudir, hasta rabiar, como las focas que somos, al petrócrata u oiligarca de turno o por venir, para que maneje las resultas petroleras de todos a favor de nuestro interés individual.

La semana pasada Gustavo Coronel en un artículo que tituló “200 años sin venezolanos” y que apunta a mucho de lo que aquí sostengo, decía con respecto a lo obtenido por el petróleo, “El dinero en manos de la gente ha sido mal utilizado mientras que en manos ciudadanas hubiese sido una fuente de mayor riqueza.” Eso requiere una aclaratoria. El dinero llegado a las manos de la gente siempre fue recibido como una benevolente dádiva del oiligarca de turno. De haberlo recibido como dividendo, sin debérselos a más nadie que no sea la providencia divina, a la gente le hubiese sido mucho más fácil evolucionar a ser ciudadanos.

Dios quiera que en 2110 no se celebren otros cien años de nuestra independencia siguiendo siendo una especie de aldea Potemkin de nación… pura fachada. Ojala que las resultas petroleras lleguen a ser nuestras de verdad o, si aquello no resultase posible, que simplemente desaparezcan por completo.

El Universal, Abril 15, 2010

abril 01, 2010

Pura maldad

La semana pasada en Washington, durante una conferencia, uno de los más dedicados apologistas internacionales de nuestro oligarca petrolero de turno, aceptó que en Venezuela se están violando los derechos humanos; tal como lo expresa el reporte "Democracia y Derechos Humanos en Venezuela" y los más recientes comunicados de prensa emitidos por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Habiendo retrocedido demasiado sus posiciones defensivas, el gran apologista trato luego de avanzar el argumento que, aun así, dicho reporte no servía para mucho por cuanto era obvio que solo perseguía un fin político. Estoy de acuerdo en que cuando enfrentamos la violación de un derecho humano, lo político no debe importar más que el ponerle un parado inmediato a esa violación individual. No obstante, el que luego se le dé un uso político a tal hecho se cae de maduro, por cuanto si no, cómo evitamos que se repita.

Digo esto ya que muchas de las discusiones sobre si algo legalmente configura o no una violación de los derechos humanos, frecuentemente solo sirven de pantalla tras la cual pueden ocultarse quienes no quieren verse relacionados con lo que por lo menos saben bien que son puras maldades. Esa excusa hay que erradicarla.

En tal sentido, si bien puede que el reporte de la CIDH sea un documento imperfecto, incluye tal cúmulo de evidencias que, añadido a lo que nuestros propios sentidos nos dicen, no puede dejar a nadie medianamente inteligente y no completamente entregado albergando dudas de que el gobierno practica la maldad. Una maldad que le resultaba bastante extraña a nuestra Venezuela, hasta cuando el oligarca petrolero de turno se dedicó de lleno a ponerla de moda.

Es por ejemplo el caso de David Pernía, a quien después de más de cuatro años de estudios y a solo catorce semanas de graduarse, no le aparecen su expediente en la UNEFA de San Cristóbal, solo por él no estar de acuerdo con el gobierno… en una democracia.

No sé si lo de Pernía constituya legalmente una violación de un derecho humano, la verdad es que poco me importa, por cuanto de lo que sí estoy seguro es que representa una pura maldad… una pura maldad que habrá de manchar y devaluar para siempre cualquier título otorgado a los demás graduandos de la Universidad Nacional Experimental Politécnica de la Fuerza Armada Nacional… aquella que se mercadea como "excelencia educativa abierta al pueblo".

Cuando salgamos de éste atolladero de nación en la que nos encontramos el 99% de los venezolanos, por supuesto que no debemos permitir que se viole un solo derecho humano de un solo ciudadano, pero igualmente tenemos simplemente que dejar de hacernos pura maldad, los unos a los otros.

Observando al gran apologista esquivarse y retorcerse concluí: Al fin ya la oposición no tiene porque perder ni un solo segundo más, convenciendo al mundo sobre que algo huele muy mal en Venezuela. Al fin podrán dedicarse por entero a hacer lo que debe hacerse… en Venezuela.

Igualmente hoy, muy especialmente tras las últimas desesperaciones del oligarca petrolero, nadie puede seguir teniendo en Venezuela una excusa medianamente válida como para quedarse silencioso ante la tanta pura maldad que se comete.

"¡Es que yo no sabía!" Pues vayan con ese cuento a otros… ¿A los papaúpas de Corea del Norte y de Zimbabue quizás?

El Universal

marzo 28, 2010

marzo 18, 2010

Un país atragantado

No cabe duda que el Oligarca de turno se encuentra atragantado habiendo asumiendo demasiadas responsabilidades para las cuales no se encuentra capacitado. En tal sentido, sus más íntimos lacayos, de adorarlo como dicen adorarlo, deberían hacer lo posible para evitar que mientras la violencia en las calles no se haya reducido a una mínima expresión, y los problemas de electricidad, agua, falta de empleo e inflación sigan pendientes, no se le permita asumir ni una tareíta más… tales como pulir sus zapatos, sembrar apio, o controlar el lenguaje en internet… de los que se le oponen. 
Pero también debemos estar muy claros que una mayoría parlamentaria opositora distinta y no subyugada al Oligarca se atragantaría igualito de buscar corregir los problemas sin buscar el consenso. La verdad es que el país entero se encuentra atragantado de emociones, problemas, desesperos, falta de ganas y lágrimas… y lo único que lo puede aliviar es lograr un entendimiento entre sus compatriotas. 
Lo de la violencia, con sus diarios partes de guerra, tal cual repeliendo un ataque a la nación por unos bárbaros, preocupa muy especialmente por cuanto es algo que sabemos que ni siquiera con un barril de petróleo a 500 dólares se pueda solucionar, sino requiere de transformar mucho de lo que muy en el fondo fondo hoy representamos como nación. 
En junio de 2004 en "McCárcel", El Universal, sostuve que la Justicia es algo muy difícil de comprender, concretar y medir, por situarse ella sobre un continuo que se hace finito sólo con la Justicia Divina… y que en tal sentido resulta tanto más efectivo promover la justicia concentrándose en combatir las injusticias. Jamás fácil, lo más difícil de aquello ocurre cuando se debe corregir las injusticias que comete la sociedad contra quienes son culpables de cometer los peores crímenes contra la sociedad. Ahí francamente le ronca los motores armarse del carácter de ciudadano responsable... aun así, no tenemos alternativas. 
Hoy un juez que sentencia a un criminal a quedar recluido en una de las grotescas cárceles venezolanas, termina siendo en realidad un peor criminal que el sentenciado ya que éste último puede haber cometido un crimen contra otro ser humano mientras que el juez, con su sentencia, a sabiendas de las condiciones que rigen en tales cárceles, comete un delito contra la humanidad. 
En tal sentido, la sociedad necesita instaurar un sistema carcelario digno que no sea solo el reflejo de una repulsiva venganza social, producto de un igualmente repulsivo resquebrajamiento del orden social e institucional. ¿Cárceles decentes, para unos criminales asesinos, antes que casas decentes para unos ciudadanos responsables? ¡Exactamente! De nuevo, ahí mismo reside algunas de las inmensas dificultades para salirnos del hoyo que hemos cavado y en que hemos caído. 
De igual manera la antiviolencia requiere de instaurar un discurso público incluyente y basado en el total respeto tanto por las leyes como por la convivencia social. ¡Buena suerte!...no tenemos alternativas. 
Un primitivo que tiene fe ciega en otro primitivo está siempre menos equivocado que un educado con fe ciega en otro educado… y ahí reside la difícil e ineludible responsabilidad de quienes, supuestamente, han recibido una buena educación. Por supuesto, los educados que aceptan subyugarse a un primitivo por conveniencias pues esos sí que son un lastre que atragantan a cualquier sociedad. 

marzo 04, 2010

La unidad debe ser la del país

Estoy algo cansado de oír a la oposición-ortodoxa hablar sobre la necesaria unidad de la oposición. Esa unidad no debería ser algo necesario, esa unidad, entre ellos, debería ser algo natural. La única unidad que sí es necesaria lograr, hasta indispensable diría yo, es la del país.

Digo esto por cuanto si yo fuese parte de esa oposición que anda seleccionado candidatos, pues más que preguntarle a los convencidos a quiénes quieren, me preocuparía por preguntarle a los dudosos del medio a quiénes no quieren… asegurándome por supuesto que sean verdaderamente ellos los que me respondan.

Respeto mucho aquellos de la oposición-ortodoxa que hacen esfuerzos sinceros para extender la mano a los del medio, algo que no les resulta demasiado fácil por cuanto al hacerlo corren el riesgo de enemistarse con sus propios puritanos, de los cuales hay muchos. Igualmente respeto la suplencia opositora ejecutada por Podemos en la Asamblea, aun cuando cumpliendo tal papel puede haber erosionado sus posibilidades de captar los votos del chavismo-sin-cacique.

De todas maneras, muy probablemente, varios candidatos de los "fronterizos", de los del tipo Podemos, de los de la sociedad civil y de jóvenes como Julio Rivas, podrán captar mayoría de los ni-ni que se ubican entre la oposición-ortodoxa y el chavismo-sin-cacique. Con eso se lograría la mayoría en el parlamento, aun cuando ello lamentablemente no signifique lograr la unidad del país.

En tal sentido me sorprende los cuestionamientos que muchos oposicionistas-ortodoxos hacen sobre si las motivaciones de Henri Falcón de separarse del PSUV son sinceras o no… como si eso importase tanto en estos momentos.

Supónganse que el país electoral votante quede dividida en cuatro toletes: la oposición ortodoxa, la oposición ni-ni, el chavismo ortodoxo, y el por-ver de Henri Falcón. Pues les aseguro que aún si el por-ver termina siendo un Caballo de Troya estamos mejor que hoy por cuanto un chavismo-sin-cacique, es inmensamente mejor para el país que un chavismo-con-cacique único.

Verdaderamente espero que Henri Falcón logre captar el voto de una gran parte del chavismo-con-cacique por cuanto así por lo menos la oposición ortodoxa y la oposición del ni-ni, tendría con quienes dialogar sobre el nuevo país que tantos ansiamos. La Venezuela que queremos encontrar es una Venezuela en que se dialoga y no una en que la mayoría se impone y de lo cual estamos hartos.

A más que la oposición del ni-ni y el por-ver de Henri Falcón avancen, mayores serán las fuerzas amortiguadoras que pueden impedir que el país se desbarranque… en otras palabras, las fuerzas del medio conforman nuestra propia comisión interna de países amigos.

Fiel a mis principios y para evitar cualquier confusión, permítame terminar recordándoles que sigo sin confiar en que nadie de la oposición ortodoxa, de la oposición de ni-ni, del chavismo sin cacique o del chavismo con cacique, por unidos, desunidos o revueltos que estén, pueda sembrar mejor las resultas petroleras de lo que los ciudadanos lo pudieran hacer, cada quien con su cuota parte. La unidad real del país la lograremos solo el día que le quitemos a nuestros gobiernos la chequera que les da la fuerza con que dividirnos. Necesitamos de gobernantes no de repartidores.

El Universal

febrero 25, 2010

El primer día de la nueva Asamblea

No hay nada malo con que un candidato a la Asamblea destaque sus propias cualidades, así debería ser, en tiempos normales... no estamos en tiempos normales. Ningún candidato de los que se oponen, por bueno que sea, significará mayor cosa en la Venezuela actual, si no llega a formar parte de una nueva mayoría.

Es más, el conseguir una mayoría en la Asamblea tiene menos que ver con las cualidades individuales de los candidatos y más con entusiasmar al país sobre lo que se haría con esa mayoría reconciliadora; es más, cualquiera candidato de la oposición que esté satisfecho con ser electo parlamentario aun cuando no se logre una mayoría, no merece ser electo; es más, para el caso que no se consiguiese la mayoría deberíamos esperar que los elegidos renunciasen, para que no jueguen el papel de tontos legitimadores de actos de quienes por decisión del líder representan la agenda no reconciliadora.

Claro está, la calidad individual de los candidatos sigue siendo importante. Especialmente en el sentido de no causar rechazo entre quienes no pertenecen al grupo de quienes se consideran la nata fina de la oposición, o sea entre todos cuyos votos son los que de verdad cuentan para lograr una mayoría.

Por lo tanto, el nombrar y construir la agenda de la nueva mayoría, sobre cuyo cumplimiento no debe caber duda alguna, resulta un asunto urgente y vital. Los elementos de tal agenda reconciliatoria deben antes de nada evitar cualquier tono de revanchismo que dificulte reunir al país alrededor del deseo de un mejor futuro. La agenda del primer día de la nueva Asamblea, el más importante, incluye entre otros:

Ordenar la revisión inmediata de todas las ayudas que Venezuela brinda a otros países con el fin de suspender aquellas que no sean reconfirmadas por la nueva Asamblea.

Rescatar las gobernaciones y municipalidades de las garras del centralismo y proveerlas urgentemente de los recursos que les permita ejecutar planes de seguridad ciudadana.

Legislar la construcción de cárceles para castigar dignamente a los indignos y hacer lo necesario para liberar de inmediato a los encarcelados por mantener opiniones distintas a las del cacique.

Legislar una prohibición que limite al presidente, figura civil, vestirse de militar y limitar sus facultades para encadenar a los medios.

Paralizar cualquier iniciativa legislativa del gobierno hasta que éste no haya evidenciado haber sustituido el discurso del odio por un discurso que promueve el entendimiento.

Enviar una Comisión Parlamentaria para conocer con exactitud lo que pasa en Pdvsa.

Ordenar una revisión de las actuaciones de la Asamblea anterior, para solventar la falta de legitimidad que tuvo ésta cuando, no obstante la notoria división política, fue electa exclusivamente entre los representantes de un solo lado.

Restituir las concesiones de los medios de comunicación suspendidos y declarar nula cualquier expropiación que no cumplió estrictamente con todos los requisitos establecidos en la Constitución.

Ustedes saben que yo preferiría que en la agenda del primer día de la nueva mayoría estuviese también incluido el arrebatarle para siempre la chequera petrolera al cacique de turno, requisito fundamental para devolverle el poder real al ciudadano y permitirle ser el sembrador de su petróleo… pero, conciliatoriamente, estoy dispuesto dejar eso para más tarde… por ejemplo para el segundo día.

El Universal