mayo 07, 2016

Estoy hasta la coronilla con las sanguijuelas de la redistribución, por lo que apoyo el ingreso básico universal.

El permitir la centralización de unos ingresos fiscales que no provienen de la ciudadanía, tales como las resultas petroleras, en manos de los-que-parten-y-reparten-se-quedan-con la-mejor-parte debería ser prohibido por unas cortes internacionales, por cuanto su efecto degenerativo sobre la población sujeta al reparto, equivale a las que podría producir el uso de armas químicas o biológicas.
Los pobres de Venezuela, de unas fabulosas resultas petroleras, no deben haber recibido más de un 15 por ciento de lo que hubieren recibido de haberse repartido tales resultas por igual entre todos los venezolanos.
Y es por tales razones que hace décadas justamente vengo proponiendo que las resultas petroleras se repartan entre todos los ciudadanos por igual. Eso no es sino una propuesta del tipo ingreso básico (variable) universal.
En muchos países del mundo, ante una creciente desigualdad y una necesidad de animar las economías, se discute cada día más la introducción del ingreso básico universal. Tal sistema se estima pueda redistribuir al menor costo posible… para que no se necesite redistribuir más de la cuenta… y para que los principales beneficiados de la redistribución obtengan el máximo posible.
La principal oposición a tal idea proviene de dos grupos. De las sanguijuelas de la redistribución y de aquellos que creen que los pobres no sabrían manejar adecuadamente el ingreso recibido.

En lo personal, aparte de lo de las resultas petroleras, en el intenso debate publico que se lleva a cabo estoy argumentando a favor de dos propuestas:
O redistribuimos por las buenas, o nos redistribuyen por las malas. Esa propuesta versa sobre un impuesto Pro-Igualdad Social a ser cobrado sobre ingresos y riquezas, y distribuido entre todos mediante un ingreso básico universal. El principio que lo fundamenta es que la relación a existir, debe ser una de ciudadano a ciudadano, de indio a indio, por cuanto es indispensable evitar que los receptores del ingreso perciban que se lo deben a un cacique de turno. 
La segunda propuesta es relativa a un impuesto al carbón (incluye gasolina) igualmente a ser repartida mediante un ingreso básico universal, con el fin de alinear los incentivos para la protección del ambiente con los de disminuir la desigualdad. 
Todo ingreso básico universal, siempre que sea fondeada seriamente, o sea no provenga de una simple impresión de dinero inorgánico, permite incentivar a las economías crecer. Además ayuda darle una solución parcial al creciente problema del desempleo estructural que se ve aumentando en todas partes del mundo. 
En muchos países se están efectuando estudios para determinar si los ciudadanos le darían un buen uso a estas transferencias. En Venezuela ya hemos sufrido experiencias que nos evidencian con toda claridad que esos estudios son innecesarios… puesto que la alternativa de dejar la redistribución en manos del cacique, populista o demagogo de turno siempre, tarde o temprano, terminara siendo mucho peor. 
PS. ¿De dineros depositados en sitios como Panamá cual es mayor: los provenientes de fraude fiscal o los del robo de ingresos fiscales? 
PS. Hay muchos que hablan de “Dinero de Helicóptero”. No me gusta… no me parece que esta claramente fondeado… además no confío para tanto en los pilotos J

Noticiero Digital





mayo 04, 2016

Los candidatos a presidente, por nuestro propio bien, puede que deban haber pasado años en régimen de aislamiento.


Quizás deberíamos exigir a todos los aspirantes a ser presidentes o primeros ministros, que hayan pasado 10 años o más en régimen de aislamiento, aclarando sus propias prioridades en la vida, antes de que crean haberse ganado el derecho a reorganizar las nuestras.