abril 30, 2009

Participando en lo de la no participación

En la semana de nuevo tuve la oportunidad de participar en las reuniones de primavera del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, en calidad de representante de la sociedad civil, lo que en honor a la verdad solo significa en representación mía.

Basta con recordar que estas dos instituciones ni siquiera existían durante la gran depresión de los años treinta para saber que un ¿y ahora qué?, impregnaba todos los pasillos y todas las conferencias. Sin duda también mucho de lo que ahí se discutía sonaba algo surrealista en el sentido que se trataba de tópicos álgidos del ayer y del mañana, pero que situadas en la perspectiva de la crisis del hoy, no parecían las más urgentes.

No obstante uno de esas sesiones del ayer y del mañana y que sí me intereso mucho fue una donde se discutió el tema de participación y en concreto sobre cómo se aseguraba la debida participación de todos quienes podrían tener interés directo en proyectos desarrollados por el Banco Mundial y el BID… y lo digo por lo que pasa en Venezuela en cuanto a que toda la participación, de todos menos uno, está desaparecida en la suprema centralización de poderes en el gran cacique o el gran hacendado de turno.

Una participación ciudadana donde con el dedo se decide quienes participan de las decisiones no es participación. Una participación donde todo quien pueda ser afectado por una decisión puede participar directamente o delegar en alguien directamente su representación es participación. Una delegación en alguien para que luego éste tome decisiones para lo cual no fue expresamente autorizado, no tiene nada que ver con participación y todo que ver con usurpación.

Una participación ciudadana en el cómo repartir una piñata, como la petrolera, no es participación. Una participación en una decisión colectiva sobre una inversión a efectuarse y que será pagada del bolsillo de cada uno con las resultas petroleras que primero le han sido entregadas a cada ciudadano, es participación. Les pregunto, si cada ciudadano recibiese su cuota parte de la gasolina que hoy se regala y pudiese venderla en el mercado mundial… ¿Cuantos participarían en quemar la gasolina en las colas?

Otra sesión que sin duda tenía una relevancia especial para algunos de los ahí presentes se refería a cómo el Panel de Inspección del Banco Mundial, el órgano que busca asegurar que el Banco Mundial cumpla con sus propias reglas, ha manejado y debe manejar lo referente a los derechos humanos, y lo cual no es nada sencillo para organismos como estos considerando que también están obligados a respetar la soberanía de las naciones. Opiné que me pareció muy inteligente la manera de como el Panel de Inspección ha enfocado este espinoso tema, decidiendo que el Banco Mundial no debe participar en proyectos que puedan implicar que los gobiernos violen los tratados internacionales que sus propios países han suscrito.

abril 16, 2009

Pravda, Izvestia y bolívares

Es muy difícil comparar peras con manzanas, o sea comparar bolívares de ayer con bolívares de hoy, por lo cual descompuse el balance del Banco Central de Venezuela en porcentajes. He aquí lo que conseguí para cuando el gobierno actual inició su gestión y el último mes del cual encuentro cifras. Una década completa signada por las resultas petroleras más fabulosas y con las cuales se quedo el Estado… otra vez.

BCV - ACTIVOS Feb 1999 Feb 2009
Activos de Reserva neto de Pasivos de Reserva 77.6% 47.5%
Otros Activos en Divisas neto de Otros Pasivos en Divisas 3.9% 4.6%
Otros Activos en Moneda Nacional 18.5% 47.9%
Total Activos 100.0% 100.0%
BCV - PASIVOS Y PATRIMONIO Feb 1999 Feb 2009
Base monetaria 32.6% 60.5%
Otros Pasivos en Moneda Nacional 30.6% 28.0%
Patrimonio 37.2% 11.5%
Total Pasivos y Patrimonio 100.0% 100.0%

Por supuesto que el balance del BCV de entrada se ve extremadamente debilitado pero, si hemos de centrar la atención en lo más preocupante eso sería el que los Activos de Reserva Netos pasaron de ser 2.4 veces la base monetaria a solo ser 0.8 veces de ellas en febrero del 2009. En otras palabras las defensas del valor del bolívar se han erosionado dramáticamente. ¿Cómo rayos pudo haber pasado eso? La lectura en la muy escueta página web del Banco Central nos da ciertas indicaciones.

Primero. El Fondo para la Estabilización Económica, el FEM, creado con bombos y platillos en 2003 con 700 millones de dólares y recreado con bombos y platillos en 2005, muestra tener solo unos 826 millones de dólares para Febrero de 2009 o sea se quedo en solo bombos y platillos… o sea, se manejo igualito que el Fondo de Inversiones de Venezuela de la Cuarta creado en 1975.

Segundo. Del patrimonio del Banco Central se saco una inmensa cantidad de dinero para un Fonden, a cuenta de ajustarlas a un "nivel adecuado de reservas internacionales". Puede ser que los Activos de Reservas actuales sean las suficientes como para cubrir las necesidades inmediatas del país, especialmente con la política de cupones de racionamiento que parecería ser nos espera a la vuelta de la esquina, pero, lo que sí es seguro, es que el valor de todos los bolívares ya ha sido expropiado, de facto. El único consuelo es que quizás no habrá que importar o racionar papel toilette...

Finalmente también nos queda la monstruosa duda sobre si las cifras que publica el BCV sobre la Reservas… ¿son o no son? ¿Están sus cifras ajustadas al valor mercado? ¿Habrá papel argentino o cubano registrado a valor nominal? Por cuanto excepto el definir unos términos de valorización en un diccionario luego no dicen nada de nada… debemos sospechar que sí. Pero a lo mejor le está prohibido a un BCV rojo-rojito ajustarse al mercado.

abril 02, 2009

No dejemos de ser un país cristiano

Fue solo hace como unas ochenta a cien generaciones, o sea nada, que la gran mayoría de los venezolanos fuimos de hecho montados en la cresta de esa perfecta ola salvadora que significó la crucifixión de nuestro señor Jesucristo. Las enseñanzas de Jesús, interpretadas tanto con aciertos como de seguro con errores, forman la esencia de lo que hoy somos como cristianos durante nuestra breve y efímera presencia terrenal. En otras palabras Venezuela es y ha sido un país de tradición cristiana… y hasta nuestros ateos, quiéranlo o no, tienen más de cristianos que de ateos.

El elemento central de la tradición cristiana, aun cuando con frecuencia logramos hacernos los locos sobre ello, es el amor al prójimo, sea quien sea el prójimo. En tal sentido es aparente el riesgo que existe que Venezuela abandone el cristianismo, cuando más y más todos caemos en aceptar como nuestros prójimos solo a algunos de los prójimos. ¿De verdad queremos que nuestra generación sea la culpable que Venezuela aparezca definida mañana como una nación pagana?

Cuando aquí me refiero a un país cristiano no es si a es católico o protestante, como tampoco si los ciudadanos expresan su cristianismo acudiendo fielmente a misa todos los domingos. De nuevo, me refiero a un país donde los ciudadanos son capaces de expresar el amor al prójimo respetando las opiniones distintas del prójimo y lo que por supuesto también incluye el respeto a sus distintas religiones.

¿Que en muchas ocasiones anteriores se ha irrespetado al prójimo en nuestro país? Muy cierto, pero la irresponsabilidad y la falta de cristiandad de una generación no exime para nada a la otra.

¿Que nuestro sistema de gobierno predica la separación entre la religión y la política? Cierto pero igualmente Bolívar dijo, a cuenta de su herencia cristiana, que "la religión [...] es de naturaleza indefinible en el orden social y pertenece a la moral intelectual. [...] La religión es la ley de la conciencia" (ver nota) y con lo que él igualmente aceptó que la religión tiene un significado que va mucho más allá que el de una simple Constitución.

Y aquí entre nosotros los herederos y los portadores de la antorcha del cristianismo, de qué nos hubiésemos preocupado si Bolívar se hubiese desprendido de todo cristianismo, si al fin y al cabo todos sabemos que tanto Bolívar como nosotros, comparados con Jesucristo, somos todos unos absolutamente insignificantes figurines.

Digo lo anterior por cuanto asusta observar cómo permitimos que nuestro país se desvíe de todo lo que lo trajo hasta aquí, tal como también asusta pensar en los falsos ídolos que adoramos o permitimos ser adorados. Hablemos claro, como defensores de nuestra tradición cristiana, nuestra generación se está convirtiendo en un verdadero payaso.

Venezolanos, el cristianismo nos une a todos mucho más de lo que los distintos mandatarios del diablo puedan querer desunirnos. Actuemos en consecuencia.

Nota: Simón Bolívar. Discurso al Congreso Constituyente de Bolivia del 25 de Mayo de 1.826.