septiembre 22, 2011

El mapa de la Venezuela sitiada

Una organización civil no gubernamental www.queremosPaz.org desarrolla, con un esfuerzo encomiable, un mapa en el cual se reporta los delitos en Venezuela, buscando obtener estadísticas sobre los índices delictivos. Lamentablemente, por cuanto donde más población existe, más probabilidades de delitos existen, el mensaje visual no queda muy claro. 
Una alternativa sería pedirle a por lo menos 4 o 5 hogares de cada cuadra, que reportasen en una escala del cero a diez, qué seguridad sienten dándole una vuelta alrededor de su cuadra caminando con su familia, durante cada hora del día... para luego traducir los resultados en un mapa con colores y significado del tipo semáforo verde amarillo y rojo. De repente aquello podría aumentar la presión del "hagan algo" sobre unas autoridades que simplemente no deberían tener el derecho de hacer más nada, de no asegurar un nivel mínimo de seguridad. 
En un país con ofertas políticas tipo variada piñata, un candidato que ofrezca paralizar toda otra actividad gubernamental, menos escuelas y hospitales, hasta no haber hecho de Venezuela el país más seguro del mundo, podría tener una buena opción de ganar... especialmente si mientras entrega las resultas petroleras ahorradas directamente a los ciudadanos. 
Salir a pasear por ciudades relativamente seguras y compararlas con las inseguras, evidencia el inmenso impacto negativo que la inseguridad tiene en una economía. De seguro que una ciudad segura puede generar por lo menos un 20 por ciento más de fuentes de empleo que una insegura, y eso aún considerando los tantos guardaespaldas que puedan quedar desempleados. 
La seguridad comienza, poco a poco, a adquirir características de ser uno de los bienes económicos más demandados a nivel mundial, y no me sorprendería de pronto oír, a una de esas ciudades que han perdido el rumbo económico, relanzarse como la ciudad con los impuestos más altos a la propiedad... pero la más segura. De atraer aquello a unos cuantos de los profesionales y adinerados nuestros, nuestros pobres quedarían aún más desamparados. 
Y por supuesto no es que existan ni que aspiremos a ciudades 100 por ciento seguras, para el 100 por ciento de los ciudadanos, en el 100 por ciento de los lugares, y durante el 100 por ciento de los minutos del día... ustedes saben muy bien a lo que me refiero. 
Quiero un gobierno bueno y fuerte, pero eso solo se logra con un gobierno que se dedique a lo que verdaderamente son sus responsabilidades. En Venezuela, lamentablemente lo que tenemos es un gobierno sobre-consentido a cuenta de haberse quedado con nuestras resultas petroleras y que brinca como un picaflor, de ocurrencia en ocurrencia, sin lograr hacer absolutamente nada bien. 
De quedarnos nosotros los ciudadanos con nuestras resultas petroleras, y que los sueldos del gobierno dependan solo de los impuestos nuestros... de seguro que tuviéremos más seguridad. 
Me encantaría ver al cacique de turno, los ministros, jueces, alcaldes, gobernadores y demás divos, divas, prima-donas o primo-uomos de la burocracia de nuestro Estado petrolero convertido en opereta bufa, verse obligados a enfrentar el mapa de la Venezuela sitiada, con un ranking que compara sus gestiones en seguridad con la de otros, en tiempo real. ¡Cuán inseguros no podrían sentirse!

agosto 25, 2011

¿Con que replegándose eh?

Yo puedo perfectamente entender a un ciudadano que, temeroso ante todas las incertidumbres económicas en el mundo de hoy, se repliega en una estrategia de inversión exageradamente cuidadosa... y cuidado si no entierra unas morocotas de oro donde su abuelita le contó haber oído que el bisabuelo enterró algunas... no sabe si en el siglo pasado o en el antepasado. Y cuidado si el oro no termina valiéndolo todo y de hecho logra salvar al ciudadano, durante ese limitado horizonte de tiempo que es de su interés principal. 
No obstante, un país no puede andarse en esas, como cuando trae sus reservas de oro para esconderlas... en un por si acaso. En el mundo actual lo anterior implica una retrograda aversión al riesgo, del tipo: "¡No eduquemos a nuestros hijos para que otros países no se los lleven! Mantengámoslos brutos, pues además eso nos conviene, para que no nos superen". Y, con eso, no se construye un futuro... si ni siquiera alcanza para mantener un pasado. 
Y además, todo ese oro... ¿desde cuándo lo tiene Venezuela? ¿No es desde mucho antes de la República de turno? ¿No representa ese oro solo el repele de lo que nos queda después de haber desperdiciado unas fortunas increíbles? 
 Y además, todo ese oro... ¿en realidad es una reserva de los ciudadanos? ¿O es de esas reservas que puede gustarle a uno de esos típicamente anticuados caciques de turno, de los que piensa ante nada en términos de la capacidad de carga de neo-vacas sagradas? Si hemos de cuidar el oro, cuidémoslo de quienes verdaderamente representan una amenaza. ¡Mosca con los guardaespaldas alquimistas de una plaza Bolívar en una isla caribeña! 
Y además... no acabamos de declararnos el país de las mayores reservas de petróleo del mundo... ¿entonces qué rayos hacemos aferrándonos al oro? ¿No sabemos que los endeudamientos desbocados de otros son los que ayudan a sostener la demanda por el petróleo? Supóngase que la disciplina del oro se imponga en los mercados causando, como sería natural, la madre de todas las recesiones mundiales correctivas... ¿dónde creemos que va a ubicarse el precio del petróleo? Más que reservas de oro necesitamos, por ejemplo, reservas de alimentos producidos en suelos agrícolas nuestros, por agricultores nuestros que sepan de agricultura y no de ideologías o cartas de colores. 
A mí lo del oro y otros eventos relacionados con las caídas de otros caciques de turno en otros lares, me presagia bastante un final al capítulo actual nuestro. Lamentablemente, nada me presagia un cambio fundamental en la realidad nuestra... por cuanto todo lo que oigo por ahí de los que aspiran colocarse el magnífico plumaje diseño torre petrolera, son las mismas tan bonitas sonantes verdades de siempre, que tarde o temprano terminan en lo mismo. La centralización de recursos simplemente no da para más que crear promesas de galán de novelas. 
El muro detrás del cual se repliegan los caciques de turno tiene actualmente una altura de 63.875.000.000 dólares anuales en resultas petroleras. Si lo tumbamos a la altura de solo unos 200 dólares mensuales por ciudadano entonces al fin podríamos como país ver un horizonte. ¿Pero será que nosotros somos tan cobardes que siempre preferiremos replegarnos tras un cacique de turno, por supuesto siempre y cuando sea el nuestro? Por mi querida Venezuela, ruego que así no sea. Compatriotas, atrevámonos asumir la responsabilidad por la siembra del petróleo.

mayo 05, 2011

Los 100 días del Presidente Kurowski

Por cuanto el actual cacique lanzo su propia candidatura, el mismo no podrá entusiasmar lo suficiente a los que siguiendo tan desilusionados con la cuarta como siempre, hoy además se encuentran desilusionados con la quinta. Por lo tanto, las elecciones del 2012, no son del actual cacique para ganar,  sino de los que están opuestos al actual cacique para perder, si es que no encuentran un candidato aceptable para que no se queden en casa los desilusionados con la cuarta y la quinta… ese inmenso grupo de votantes y que, mucho más que unos  ni-ni, son unos ni-los-unos ni-los-otros.

No obstante, gane quien gane, hay que sentar las bases para que el país pueda salir unido de ese estado de indignidad en que ha sido colocado, a cuenta de entregar los ciudadanos todas sus resultas petroleras al cacique que esté de turno para, luego tener que humillarse ante éste para que se las devuelva.

En tal sentido estoy contemplando la candidatura Kurowski, por lo que estoy diseñando mi plan de los primeros y únicos100 días. Me imagino que algunos ya sospechan algunas de mis intenciones de llegar a ser Presidente pero, por si acaso, aquí van de nuevo:

Lograr, vía una enmienda, reforma o hasta una nueva constituyente, si fuese necesario, imponer unos estrictos límites a lo que el gobierno pueda disponer de nuestras resultas petroleras cada año. Ese límite sería el menor del 4 por ciento del Producto Interno Bruto, o el 15 por ciento de todas las exportaciones, o el 25 por ciento de todos los demás ingresos fiscales. Para fines de calcular el valor de los ingresos se utilizaría la tasa de cambio más alta que se haya pagado en el mercado venezolano en el año, para la compra de divisas.

Todas las resultas excedentes serán depositadas en un Fondo, donde solo podrán ser invertidas en el exterior (trasladarle a otros el problema de la enfermedad holandesa), y cualquier desembolso adicional que se considere prudente, solo podrá ocurrir mediante pagos iguales en efectivo a cada uno de los venezolanos por nacimiento o residenciados más de 10 años en el país. Ese Fondo será administrado por siete miembros electos por los ciudadanos, donde cada ciudadano tiene siete votos que puede usarlos como quiera, incluso votándolos todos por quien más le inspire confianza.

Obligaría que la gasolina venezolana se venda en las gasolineras venezolanas a su precio internacional y, si el gobierno quiere subsidiarlo, que lo haga usando partidas presupuestarias debidamente aprobadas y que el subsidio pagado quede indicado en el recibo que se emita.

Al Artículo 301. “El Estado se reserva el uso de la política comercial para defender las actividades económicas de las empresas nacionales públicas y privadas. No se podrá otorgar a personas, empresas u organismos extranjeros regímenes más beneficiosos que los establecidos para los nacionales”, le añadiría expresamente que eso incluye la prohibición de regímenes cambiarios que discriminan a favor de las actividades económicas externas y en contra de las nacionales.

Prohibiría cualquier privatización de un servicio público que tenga como objetivo maximizar el ingreso del Estado y no el de minimizar los costos de los servicios para el usuario. ¡Y, para atrás, con todas las expropiaciones no debidamente ejecutadas!

Luego renunciaría. Se convocaría a otra elección y, quien sabe, de repente, podría yo regresar feliz a mi actividad de consultor estratégico de empresas, ya que entonces eso podría por lo menos tener sentido.

abril 21, 2011

Jóvenes desempleados… ¿por siempre?

De nuevo, como parte de la “sociedad civil”, sea lo que sea que signifique eso, no estoy muy seguro de ello, participe en las reuniones del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional el fin de semana pasado en Washington. Una de los principales temas discutidos, eran los horripilantes números sobre el inmenso desempleo juvenil que agobia el mundo y que, por todo lo que oí, me parece que no se sabe cómo solucionar. Mis varios comentarios sobre el tema, en representación de mis aun no nacidos nietas y nietos fueron:
Si los jóvenes quieren conseguir empleos tienen que demandarlo con mucha más fuerza. Estoy seguro que una Ley que establezca que una vez la tasa de desempleo juvenil exceda cierto límite se hará un sorteo entre todos los funcionarios públicos, mayores de por ejemplo 50 años, para que un porcentaje alto de ellos tengan que renunciar y brindarle la oportunidad a los jóvenes… energizaría la atención del gobierno al problema. En mis adentros oía una pequeña voz que me recordaba la no plenamente confirmada antigua tradición vikinga, de sus viejos lanzarse voluntariamente por un precipicio, ättestupa, cuando ya no le eran útiles a la sociedad.
En el mundo los reguladores han impuesto unos requerimientos de capital a los bancos basado en los riesgos de incumplimiento percibidos por las calificadoras de crédito. Por cuanto los mercados ya incorporan esa información de riesgo en sus tasas de interés, eso significa que la misma información se considere dos veces, con lo que exageradamente se empuja a la banca hacia lo que oficialmente se percibe como de poco riesgo, triple-As y gobiernos, y alejándola de lo que oficialmente se percibe como de mayor riesgo, tales como los pequeños negocios y los empresarios… justo los que más chance tienen de crear empleo. Los jóvenes deberían oponerse a aquello y exigir que los requerimientos de capital de la banca se alineen mejor con el potencial de crearles empleos.
Si un joven (o un viejo) tienen intereses que los ocupen cuando están desempleados quizás basta suministrarles algo de comida y ropa para que se defiendan pero, si no tienen intereses sanos y por lo tanto pueden caer en la tentación de malas actividades, habría que además ponerles costosos policías al lado. En tal sentido preguntaba: “si se sabe que cientos de miles o millones habrán de estar desempleados, quizás de por vida ¿qué educación se les puede dar?” ¿Una maestría en desempleo? En cierto sentido esto está bastante relacionado con los escritos de Thorstein Veblen sobre la clase ociosa.
Igualmente oí un debate sobre los recientes incidentes en algunos países árabes. La mayoría de los panelistas mantenían que lo que verdaderamente provocó los estallidos en curso no era tanto que existiesen desigualdades sino que el origen de éstas se identificase como injusta. Pues bien, aquellos jóvenes de países donde sus gobiernos generación tras generación desperdician valiosos recursos naturales, como el petróleo, deberían exigir que las resultas de estas les sean entregadas directamente a ellos, para ellos mismos tener la oportunidad de ponerlas a mejor uso, sin tener que coserse bocas o vestirse de rojo para chuparle las medias a unos mediocres. 
Algo dramático hay que hacer ¡YA!... por cuanto si no parece que lo única oportunidad para muchos jóvenes desempleados de salirse de su situación, es solo cuando se conviertan en unos viejos desempleados.

abril 14, 2011

Se necesita el candidato necesario

Imagínense el haber ganado las elecciones del 2012, con lo que ello debe haber creado expectativas al país, y al reunir al nuevo gabinete en su primera sesión tener que iniciar preguntando: “¿Cómo hacemos para aumentar la gasolina… urgentemente… como unos 1.000 por ciento… por lo menos? ¿Alguien conoce algunos de los que perdieron las elecciones y que quieran ayudarnos en venderle al país ésa realidad? ¿Cuál será su precio por colaborar? Si sí, yo conozco todos los argumentos, tal como que el regalo presente en solo dos tanques de gasolina supera el valor de una beca… pero… ¿cómo le explicamos a la nación que no dijimos ni pío sobre esto antes?”
Para lograr salir de la actual maraña de complejos e ineptitudes que obstaculizan la ruta del país hacia un futuro mejor, no solo se necesita de ganar las elecciones del 2012, sino además asegurar que ese triunfo no termine siendo pírrico a causa de la ingobernabilidad del país.
En tal sentido no me cabe dudas que el candidato que se necesita, tanto para ganar como para gobernar, debe ser uno que no le disguste, en demasía, a los desilusionados con la cuarta y con la quinta. Y digo “no les disguste, en demasía” por cuanto, para los desilusionados, no creo que haya un sólo venezolano que pueda gustarles en demasía… entre otras razones por cuanto nuestras elecciones sólo siguen siendo un mediocre quítate-tú-para-yo-administrar-mejor-el-petróleo.
Si yo fuese candidato, lo que no soy, haría lo siguiente:
Primero: Anunciaría que delegaría todos los poderes presidenciales, por todo el periodo, en una Junta Reconciliadora integrada por 5 miembros. Uno por los que conocemos como la oposición, otro por lo que conocemos como el oficialismo, dos honorables Ni-Ní y el presidente.
Segundo: Anunciaría la intención de efectuar un referéndum constitucional para lograr imponer un límite estricto sobre el monto de nuestras resultas petroleras que anualmente puede ser apropiada directamente por el gobierno. Ese límite sería el monto menor de: el 25% de lo que el Estado recibe en pagos de impuestos de sus ciudadanos; el 15% de las exportaciones; o el 5% del PIB. Todas las resultas petroleras que sobrasen serían depositadas en un fondo manejado por una Junta apolítica y sólo podrían usadas mediante pagos directos y en partes iguales a la ciudadanía.
Tercero: Anunciaría el final de todos los subsidios ocultos, tales como los presentes en el actual sistema cambiario, sustituyéndolos por subsidios directos debidamente contabilizados y aprobados vía el presupuesto de la nación.
Cuarto: Anunciaría el aumento de la gasolina, 1000%, comprometiendo a invertir el 30% de los recursos obtenidos en sistemas de transporte público que puedan competir con los logrados en muchos otros países hermanos.
Quinto: Anunciaría que hasta que no tuviésemos la mejor educación primaria del mundo no me interesa mucho la secundaria y que luego, mientras no tuviésemos la mejor educación secundaria no me interesa mucho la educación universitaria. El país se construye de abajo hacia arriba y no tapando desde arriba los huecos con resultas petroleras.
Sexto: Iría a la iglesia a rezar porque el país me acompañase por esta ruta, o a otro por una ruta similar; lo cual sería lo único que pueda hacer de Venezuela un país grande y querido por todos; así como hacer de sus ciudadanos unos ciudadanos de primera… en lugar de los pobres mendigantes de favores petroleros que hoy somos… todos.
El Universal

marzo 24, 2011

El Callao 5 estrellas

Una empresa canadiense, Greystar Resources Ltd. desea explotar unas importantes reservas de oro en los depósitos de Angostura en el noroeste de Colombia, y a tal fin ya ha invertido unos grandes recursos. Su proyecto inicial de una mina a cielo abierto, fue recientemente retirado por razones ambientales y ahora la empresa anuncia un proyecto subterráneo.

No es que esté muy metido en estos asuntos pero las últimas semanas me han llegado varios emails de ambientalistas que buscan asegurar que dicho proyecto se ejecute de manera correcta.

Uno de ellos comunicaba que estaban desarrollando un proyecto alternativo que incluía el apoyar a la minería artesanal y a la agricultura local; el cobrar de las empresas privadas y de los consumidores de agua unos servicios de protección ambiental; así como el desarrollar un ecoturismo cuidadoso.

Cuando oí las palabras minería artesanal se me pusieron los pelos de punta, por recordarme que cuando hace unos años viaje a Tanzania oí de un millón de pequeños mineros artesanales haciendo de las suyas en ese país, desforestando unos 300.000 hectáreas anuales. Por supuesto para saber de los desastres de una minería artesanal no controlada, tampoco hay que viajar lejos… con ir a nuestro Estado Bolívar basta.

Sin duda las grandes empresas mineras cuentan con más recursos y organización para, por lo menos en papel, brindarnos algo más de tranquilidad sobre el cuidado del ambiente… por supuesto siempre sujeto al principio del “confiar pero verificar”… por supuesto con verificadores capaces y honestos.

Pero lo anterior no tiene porqué  cerrarle el espacio por completo a la minería artesanal. No obstante si se requiere de nuevas maneras que permitan capacitar y supervisar a los pequeños mineros. En tal sentido me permito lanzar unas ideas o loqueteras y que de repente ya han sido lanzadas antes:

Existen estándares tipo ISO para la minería de gran escala, pero sería  importante desarrollar algunos muy específicos para la minería artesanal. Pero como no basta con que existan buenos estándares si éstos no se cumplen, quizás se puede pensar en un sistema de franquicias donde un minero artesanal deba afiliarse a una organización que vigile y supervise sus actividades mineras; y la cual se responsabilice ante el mundo de que estas se estén ejecutando de la mejor manera posible desde el punto de vista ambiental… y porqué no también desde el punto de vista social.

Un problema, especialmente en el caso de los minerales valiosos tipo diamante y oro, es que la mayor parte de su valor con frecuencia se realiza, y se gasta, lejos de la zona de extracción… por lo que convendría encontrar maneras de incrementar el valor agregado formal, y no criminal, de la minería para la economía local. ¿El Ecoturismo?  No es una mala opción pero por si solo no parece tener suficiente fuerza como para convertirse en un instrumento de supervisión auto-sostenible.

Talleres para tallar diamantes y casas de la moneda serían otras posibilidades extremas… pero quizás lo que más nos serviría es exigirle a todas las concesiones que el 5 por ciento de lo extraído debe ser extraído directamente por turistas adinerados de países desarrollado que desean practicar un turismo minero artesanal sustentable… y así lograr que cerca de las minas, surjan los Callao Resorts 5 estrellas. De repente, a los mineros artesanos venezolanos o colombianos, hasta les resulta mejor negocio atender a los visitantes… mientras que éstos sudan la gota gorda.

febrero 25, 2011

febrero 23, 2011

“El Candidato a la Reconciliación”

Tenemos un país harto y cansado de agravios políticos por lo cual lo último que de verdad quiere oír es de un candidato de oposición…
El solo hecho de buscarse un "candidato de reconciliación" para el 2012 les movería el piso a todos quienes no quieren conciliación… ante nada al que necesita de “un candidato de oposición” para poder armar su camorra... pero también a quienes de los pre-candidatos encontrasen dificultades para adaptar su imagen pública a la de un reconciliador.
Igualmente no hay absolutamente nada inconstitucional con “El Candidato a la Reconciliación” prometiendo ejercer sus poderes apoyándose plenamente en una “Junta de Reconciliación” y de convocar de inmediato elecciones nuevas si no cumple con ello, o una mayoría de la “Junta de Reconciliación así se lo exige.
Por ejemplo solo una “Junta de Reconciliación” sería capaz de aumentar los precios de la gasolina sin causar problemas.

febrero 17, 2011

"Canción Bolivariana" de Alí Primera... actualizada

Niño:

"¿No es verdad Simón Bolívar que al hacer tu juramento
histórico en Monte Sacro no pensaste que tu brazo
hoy se sintiera cansado de tantos que se han colgado
para escudarse en tu nombre?".

Bolívar:

"Hay razón en lo que dices yo frente a Simón Rodríguez
juré liberar a mi patria y tal vez por inocencia
no la soñé gobernada por indignos de mi herencia".

Niño:

Y lo peor es que a mi pueblo ya lo están dejando sin Bolívar.

Bolívar:

¿Lo están dejando sin dinero, carajito?."

Niño:

"Sin conciencia Libertador, sin conciencia.
El pueblo en su engaño, cree que la alta (boli)burgesía,
va a llevarte flores al Panteón Nacional,
cada Aniversario de tu muerte".

Bolívar:

"Y entonces ¿a qué van pequeño compatriota?".

Niño:

"A asegurarse de que estés bien muerto Libertador,

¡Bien muerto!".

Tu casa es mi casa

El Gobierno Nacional declaró como meta construir en los próximos 6 años 2.000.000 de viviendas dignas para el pueblo venezolano. Pero lo que necesita el país son 2.000.000 de fuentes de empleos productivos y dignos para que los venezolanos tengan cómo comprar dignamente sus casas; y que el Gobierno Nacional se deje de sabotear las posibilidades del sector privado de satisfacer la inmensa demanda por viviendas… así sean hasta indignas.
Después de un gran incendio en Copenhague en 1795, cuando un cuarto de la ciudad fue reducido a cenizas, lo primero que hicieron fue organizar un mercado de crédito hipotecario. Y hoy ese sistema de crédito hipotecario danés es considerado el mejor del mundo. Está construido sobre dos principios. El primero es el absoluto respeto a la propiedad y el segundo es el de evitar a toda costa cualquier tentación populista donde favoreciendo algunos a la corta, se desfavorece a todos a la larga.
En Dinamarca son los ciudadanos que vía los bancos financian a los ciudadanos; y por ello reducir al máximo los riesgos y aumentar lo más que se pueda la eficiencia del sistema, minimizando así los márgenes de intermediación, permite asegurar las más bajas tasas reales para los deudores y los más altos rendimientos ajustados por riesgo para los ahorristas.
¿Nuestros hijos tendrán mejores posibilidades de un mejor país por construir el Estado casas? ¿Quiénes, si no las generaciones futuras, son las que más pagarán por los exprópiense del de turno?
Después del desastre financiero que sufrió Estados Unidos como consecuencia de los préstamos mal otorgados al sector "subprime", en ese país andan estudiando cómo reformar su sistema de hipotecas. Para quienes se hayan creído los cuentos sobre el acabose del sistema de mercado, les informo que el recién publicado documento de Obama establece: "Necesitamos reducir el papel del gobierno en el mercado de hipotecas y promocionar el retorno de los capitales privados".
Hace no mucho el financista George Soros le recomendó a Estados Unidos que adoptase el sistema danés. En 2004 en EL UNIVERSAL, en un artículo titulado "Un ejemplo Danés", yo le recomendaba lo mismo a Venezuela. Pero, qué va, con fabulosos ingresos petroleros centralizados, los ingresos arréglalo-todo… ¿quién siente urgencia por ese tipo de acción? Si hasta la misma oposición anda ofreciendo viviendas construidas por el Estado.
Construir viviendas no es el rol del Estado y menos aún para un Estado notoriamente inepto y con tantas funciones básicas desatendidas. Lo que sí debería ser el rol del Estado, es ser el principal garante de la propiedad privada, para así estimular al país civil generar fuentes de trabajo y construir viviendas. En su lugar el Estado ha estado regando ideas destructivas, tales como la de tu-casa-es-mi-casa.
¿Cómo puede hablarse de construir 2 millones de viviendas "dignas" en solo seis años cuando se ha logrado tan poco en doce? La única fórmula que podría explicarlo es el que hayan decidido devaluar el término "dignidad".
PS. El cacique de turno, critica a la oposición asegurando que ésta no cuenta con ningún líder capaz de medirse a él en esos comicios. ¡Perfecto! Lo último que necesita el país es de quienes son capaces de medirse con el cacique en sus eventos. Hoy Venezuela no necesita candidatos de la oposición, necesita de candidatos para conformar la Junta de Reconciliación.

enero 27, 2011

Las medicinas y sus monopolios

Hace poco el cantante español Alejandro Sanz, vía Twitter, comparó el derecho de los menores con sida en el continente africano a acceder a medicamentos, con los derechos de autor de los creadores. Aseguraba Sanz que ambos derechos son legítimos y deben ser protegidos.
Lo anterior se origina en la confusión que produce el conflicto que existe entre los derechos de propiedad sobre las medicinas desarrolladas, y los derechos humanos de quienes necesiten de tales medicinas a precios que les resulten accesibles. Aprovecho para hacer unas breves y sueltas reflexiones sobre este muy enredado tema.
Y digo "muy enredado" por cuanto forma parte de los tantos problemas de la humanidad que carecen de soluciones perfectas. Con la toma de riesgos puede que no haya presente, pero, sin la toma de riesgos, igual puede que no haya futuro. Nuestra responsabilidad, como sociedad, es la de navegar lo más razonablemente que podamos unas aguas bastantes turbulentas, y jamás darnos por satisfechos con soluciones dizque perfectas y finales.
Otorgar patentes a las medicinas permite asegurarle a quienes las desarrollan el no tener que competir con quienes sólo incurrirían en los costos de su copiado, y quienes por eso podrían venderlos a precios mucho más bajos. Eso atrae las inversiones. No obstante, también significan empoderar al dueño de la patente con un monopolio, que puede ser abusado cobrando precios desorbitantes por la medicina. Eso sin duda afecta a muchos necesitados. Y hasta el propio abuso también puede ser un bien, a cuenta de que las ganancias abusivas para las medicinas exitosas, pueden atraer aún más los capitales al riesgoso desarrollo de medicinas. Eso ayuda generar curas para lo hoy incurable.
Los reguladores, a cuenta de que las patentes permiten recuperar costos, pueden caer en la tentación de exagerar los requisitos de control y seguridad. Lo anterior podría hasta convertirse en una barrera al desarrollo de las medicinas, o significar que mucho de lo ganado por la vía de su desarrollo, se pierda por la vía del desperdicio. De ahí la importancia de que las autoridades justifiquen con detallados análisis de costo-beneficio cada regulación que deseen imponer.
Asimismo se debe vigilar que la burocracia y el costo del proceso de obtener una patente no resulten tan complicados y onerosos que obligue a inventores a trabajar en grandes corporaciones, pudiendo así afectar las ganas de inventar de algunos inventores individuales.
¿Será correcto que un empresario que compite desnudo en un mercado competitivo, esté sujeto a la misma tasa de impuestos sobre la renta que el propietario de una patente quien obtiene su ganancia más fácil a cuenta del monopolio que le fue otorgado por el Estado; y en cuya defensa el Estado invierte recursos? ¿No deberían las ganancias producto de la explotación de monopolios ser gravadas con una tasa mayor a las que se aplican a las demás actividades? ¿Podríamos destinar parte de esos impuestos adicionales a abaratar las medicinas para quienes no tienen cómo pagar sus precios de monopolio? ¿No sería la alternativa de limitar las utilidades, por ejemplo mediante controles de precio, algo peor?
Lo que sé es que este es uno de esos temas donde estamos obligados a evitar la arrogancia de creernos poseedores de toda la verdad, y en su lugar continuamente hacer las preguntas que obliguen a pensar.

enero 20, 2011

¡La Junta de Gobierno!

No hay duda que a corto plazo lo conocido como la oposición deberá identificar su candidato presidencial, para unificar alrededor de esa candidatura las tantas aspiraciones que existen por un urgente cambio de cacique; tal como tampoco hay dudas que al final ocurrirá ese cambio de cacique.

Pero la salida del actual cacique, por la manera como éste ha concentrado en su persona todas las bases de poder de su gobierno, resultará traumática para sus entonces desamparados dependientes, tanto para los en Venezuela como los en otros países, por lo que en la transición lo más probable es que harán mesa limpia… o, en su vocabulario, quemarán las sabanas para asegurar que el odiado regreso no tenga nada a que regresar.

En tales circunstancias cualquier cacique nuevo necesitaría tomar difíciles medidas de emergencia; como por ejemplo aumentar fuertemente el precio de la gasolina; las que podrían servir para armar y alimentar el zafarrancho que la mayoría de nosotros no deseamos que se arme o se alimente.

Dicho de otra manera, el desgobierno reinante ha resultado en un país que es ingobernable por un gobierno normal… y eso lo sabemos todos. Como consecuencia, no basta prometer un retorno inmediato a la normalidad, lo que sería calificado como algo inviable, sino que es necesario aclarar muy bien el cómo lograr ese retorno.

En tal sentido considero que quien aspira ser elegido presidente(a)-cacique, debería comprometerse desde ya a delegar irrevocablemente, de manera legítima y democrática, todos sus poderes de presidente en una Junta de Gobierno que él encabezaría y la cuál buscará representar a todos menos los más extremos de los extremos.

El anunciar desde ya la creación de tal Junta de Gobierno, sin necesariamente oficializar sus integrantes, abriría esos espacios de diálogos tan necesarios para aumentar las posibilidades de salir de esta pesadilla sin herir aun más a nuestra nación, y para reducir las posibilidades de que ésta deba entregarle su cuerpo y alma a sus acreedores.

Es más, si el cacique actual expresase interés en participar en esa Junta de Gobierno, la respuesta inmediata debería ser un "Por supuesto que sí"… por supuesto sujeto a que se recuerde que sería una Junta de Gobierno que él no encabezaría, y que actuar en una Junta le requerirían efectuar ajustes que su ego puede no permitirle… (y que los miembros de una Junta de Gobierno no gozan de inmunidad).

Quienes de ofrecérseles no estuviesen dispuestos a formar parte de esa Junta de Gobierno, evidenciarían el que no están interesados en una Venezuela para los venezolanos, sino solo en una Venezuela pa´ sí mismo y para los suyos solitos.

Eso sí, si Fidel u otro cubano solicitase formar parte de la Junta de Gobierno, argumentando la necesidad de darle continuidad al gobierno, ahí sí que un "ni lo sueñes pajarito y páganos ya lo que nos debes" estaría muy en orden.

En lo particular, a esa Junta de Gobierno, yo le pediría lo mismo que le pido a los parlamentarios: el preparar una reforma constitucional que limite las resultas petroleras que el Estado pueda disponer anualmente, a no ser ni un céntimo más que el 25% de lo que el Estado recibe en pagos de impuestos de sus ciudadanos; o el 15% de las exportaciones; o el 5% del PIB… y que todas las resultas que puedan sobrar se depositen en un fondo manejado por una Junta no política o son pagadas directamente a la ciudadanía.

El Universal