junio 19, 2003

EL RADICAL DEL MEDIO

Publicado en El Universal el 19 de Junio de 2003

Quienes políticamente se sitúan entre los extremos, suelen conocerse como la mayoría pasiva y silenciosa, pero un radical del medio no es ni pasivo ni silencioso. … sin ser gritón, peleón o vulgar.

El radical del medio no permite que unos pocos extremistas coloquen al país al borde de una guerra civil y, cual buen padre de familia, los colocaría ombligo con ombligo en una jaula en la Plaza Bolívar, televisado, hasta que salgan amigos y compatriotas.

El radical del medio considera que la Nación necesita hacer responsables a los responsables y “caiga quien caiga”, despediría a funcionarios públicos, por simple ineptitud, así como pondría presos, tanto a quienes incurran en corrupción como a los que atenten contra los intereses vitales del país mediante huelgas.

El radical del medio sabe que sin un Estado fuerte y eficiente (lo que no significa grande) y un sector privado dinámico, no sobrevive la Nación. Conoce que la excelencia educativa es necesaria para propulsar el país, pero que sin una buena educación general, su valor es nulo, ya que sin unos buenos compatriotas, nada hacen los genios. Asimismo, para él, la grandeza y fortaleza de la Nación se mide en términos del trato digno que se le dé al pequeño y débil

El radical del medio se preocupa tanto por la fuga de cerebros, como por la fuga de corazones. En la globalización ve oportunidades y amenazas y no acepta propuestas o impuestas, vengan de donde vengan, por muy a la moda que estén, sin hacer su análisis crítico.

El radical del medio sabe que con la ayuda de la OPEP el petróleo ha logrado generar ingresos fabulosos, que lamentablemente PDVSA y los gobiernos han despilfarrado... y considera que hay mejores soluciones que vender el sofá. Está convencido de que la deuda pública, en promedio, jamás servirá para algo por lo que desea su eliminación y busca las inversiones extranjeras, pero sólo cuando haya logrado asegurar la voluntad de las nacionales.

El radical del medio sabe que el país no se rescata desde las trincheras y ha marchado contra el gobierno, pero también se ha abstenido de hacerlo, en oposición a la oposición. Respeta la Constitución vigente, el derecho de hacerle cambios y ante nada la Democracia … ya que ésta fue diseñada justamente para él... ya que sólo él puede cobijar y darle representatividad a las minorías de ambos extremos. Su lema actual es “Ni Habana, ni Miami… CARACAS

El Universal

junio 05, 2003

Una insostenible sostenibilidad

En el mundo académico de las finanzas internacionales se ha puesto últimamente de moda calcular lo que se conoce como el Nivel de Deuda Sostenible (NDS), que como podrán deducir, tiene que ver con la deuda pública, que puede tener un país sin entrar en crisis. Normalmente el NDS se calcula con relación al tamaño de su economía (PNB) o a las exportaciones del país.
Independientemente del enfoque científico que se le quiera dar al concepto de NDS, a los ciudadanos de países donde se evidencia la poca o nula productividad del endeudamiento público, esta moda debe parecerles algo obscena.
Si un crédito está bien otorgado, el crédito se repaga y el nivel de deuda no llega ni siquiera a ser un problema. Sólo los créditos malos o mediocres, aquellos que no generan su propia capacidad y fuente de repago, son los que se acumulan, por lo que se podría decir que lo que en realidad se está calculando con el NDS, es el nivel de créditos malos que pueden enchufársele a un país. Un país en desarrollo, con necesidades reales, francamente no puede darse el lujo de cancelar ni un céntimo en intereses por un nivel de deuda surgido de una serie de créditos, que en promedio son improductivos.
Desde la perspectiva anterior y visto que en verdad de lo que se trata es de sostener algo que debería ser insostenible, la pregunta que queda en el aire es si no sería preferible traspasar ese nivel y buscar librarnos de una vez por todas de esas hipotecas, en lugar de condenar para siempre a las futuras generaciones a vivir bajo la carga de un NDS perfectamente bien calculado… ¿Cuánta tortura aguanta el torturado antes de desmayarse?
¿Pero quién les manda a endeudarse?… preguntan quienes de sobra conocen la tentación que los créditos encierran para los políticos. En China, a los enemigos se les desea que vivan en épocas interesantes; en Argentina, por el sufrimiento provocado por un excesivo endeudamiento, parece que su enemigo les deseó la confianza de los mercados internacionales...
El día en que el país se coloque firme e irrevocablemente sobre la senda de cancelar totalmente su deuda, ese día se le abrirá un espacio inmenso de oportunidades al país. Lamentablemente no será fácil por cuanto uno de los ingredientes mágicos, que hace tan adictiva a la deuda pública, es aquél, que no obstante que se vocifere en contra de la deuda anterior, crea la ilusión de que los créditos nuevos sí serán buenos.