diciembre 28, 2006

Presos y zombis, políticos

Después de las listas tascón, las venganzas pdvsa, los discursos rojos rojitos, los clamores por un nuevo estalinismo, el partido único, los tantos lo-que-me-da-las-ganas, los surrealismos jurídicos, del fiscal, los registros electorales obesos y ante nada la Asamblea del 167 a 0, el gobierno ya ha perdido, por voluntad propia, todo derecho a que se le conceda algún beneficio de la duda. En tal sentido, cuando entonces la sociedad opositora con ocasión de su gran relegitimación el 3 de Diciembre le solicita al oficialismo la liberación de los presos políticos, su respuesta, “¿qué presos políticos?”, eso solo termina siendo otra de esas burlas que, aún en el aire, se devuelven para burlarse aún mas de los mismos quienes las originan.

Digo lo anterior por recordarles a mis compatriotas lo difícil que resulta con absoluta certeza poder afirmar quien es el verdadero preso, la persona colocada tras rejas en un espacio físico reducido o la que se encuentra afuera. Por ejemplo, estoy seguro que esos compatriotas que actualmente están confinados a vivir dentro de una celda son mucho más libres que esa señora que le respondió a la sociedad opositora legitimada con un “para que los presos puedan ser liberados, deben antes pedir perdón.”

Los del espacio físico reducido sufrirán las molestias y los vejámenes del caso, y sus familias con ellos, pero siempre lograrán mantener su “yo” mucho mas intacto que quienes como la señora anterior dan zancadas por todo el mundo, aparentando ser libres, pero tienen sus movimientos totalmente limitados por unos grillos que, aparte de afear sus costosos vestuarios, les roban su dignidad individual y hacen de ellos unos verdaderos zombis… unos pobres muertos en vida.

No conozco a nadie de los que actualmente se denominan los presos políticos y menos aún a la señora con los grillos y cuyo nombre, al causar la pobre tanta pena ajena, decidí guardar en reserva por simple solidaridad humana con sus mas cercanos. No obstante sugiero que terminemos este año e iniciemos el próximo elevando una oración por la pronta liberación de todos ellos. Tanto de quienes por sin-razones políticas están confinados a vivir en un espacio físico reducido como también de los tantos, entre quienes se encuentran los 167, que por muy claras razones políticas han sido condenados, por su amo y comandante, a caminar entre nosotros como los zombis de una dizque revolución. ¡Y hay que ver lo difícil y lo contra-natura que le debe resultar a un venezolano o a una venezolana ser un zombi!

diciembre 15, 2006

Centroamérica y la fuga de sus corazones

Sin importar lo mucho que se hable sobre como la fuga de cerebros (brain-drain) pueda afectar negativamente a los países en vías de desarrollo, que presentan un alto nivel de emigración, en mi opinión lo mas importante para ellos es evitar la fuga de corazones (heart-drain). Una fuga de corazones traería como consecuencia no sólo la posibilidad de perder la ayuda que actualmente significan las remesas, sino más importante aún, que la nación pierda para siempre a muchos de sus ciudadanos, justamente aquéllos quienes emigrando quizás hayan demostrado la mayor capacidad de iniciativa.

Hoy en día, aún con tanto hablar sobre la globalización, los registros económicos siguen manteniéndose basados sólo en unas fronteras geográficas locales. Por ejemplo, si un guatemalteco sale de su país, pasa a formar parte del PTB de su país anfitrión y sólo su remesa familiar quedará registrada en las cifras económicas de su Guatemala. Lo anterior es una manera errónea de enfocar el asunto, ya que, en mi opinión, en un mundo globalizado un guatemalteco jamás debería ser menos guatemalteco por el sólo hecho de trabajar en otro lugar. En tal sentido, todo el ingreso bruto que un emigrante obtiene en el exterior debería formar parte de un PNB de su país de origen y esto evidenciaría con mayor claridad la necesidad del país en apoyar a sus emigrantes en lugar de olvidarse de ellos.

Considero que las reflexiones anteriores indican claramente cuál debería entonces ser la principal función de por ejemplo las universidades en Centroamérica, con respecto a los emigrantes de sus países. De un lado, deben analizar y desarrollar los programas que pueden ayudar a un emigrante a maximizar su potencial en un país extranjero, cuando ha tomado la decisión de emigrar, y del otro, analizar y desarrollar los programas que puedan ayudar a un emigrante a no perder el contacto con su país de origen.

Basado en la anterior apreciación y en el hecho de que no hay nada más superior que lo absolutamente primario, le recomendaría a las universidades desarrollar de inmediato unos cursos virtuales sencillos sobre la historia, la geografía y la cultura de sus respectivos países y colocarlos a la disposición de todos aquéllos que están a punto de pasar a ser la primera generación de hijos de emigrantes centroamericanos… y antes que perdamos sus corazones para siempre.

diciembre 14, 2006

Las depres

Aún cuando el contador-del-otro le haya certificado a la oposición una inmensa cantidad de votos, casi cinco millones, 100% duros, es natural que sufran de una depre al intuir que si las condiciones hubiesen sido mas transparentes y el arbitro mas neutral un triunfo estaba a su alcance.

Pero los chavistas también sufren su depre ya que por haber usado muchos votos 100% fofos, ni tienen idea con cuanto “ganaron” ni pueden disfrutar el haberlo hecho en buena lid. Digo esto ya que por cada mensaje con el haremos-lo-que-nos-de-la-gana-y-si-no-les-gusta-váyanse, recibo de ellos diez que hablan sobre la necesidad del dialogo, como queriendo hacerse perdonar. Por cierto viendo como esta aumentando el número de chavistas que se ocultan tras seudónimos, ¿por vergüenza?, me pregunto que produciría más temor una lista Tascón, o una No-Tascón.

A todos quienes así me transmiten su voluntad de dialogo les respondo con un tajante “en democracia el dialogo se hace en el Congreso” y, para mi sorpresa, la mayoría de ellos me retrucan con un “de acuerdo, nosotros también necesitamos depurar el Congreso” ya que “se nos colaron unos cuantos casos imposibles”.

Pensando en lo poco que se podría hacer con un Congreso de por ejemplo 137 a 30, la verdad es que el 167 a 0 actual resulta casi milagroso para la oposición, mientras que para el oficialismo significa un grave accidente en el trabajo. De haberse percatado ellos a tiempo sobre la posibilidad del 167 a 0, sin duda que nos hubieren metido un 157 a 10 por el buche.

Hoy el 167 a 0 y que de no hacer nada al respecto significaría que los casi cinco millones de venezolanos certificados como oposicionistas pasarían los próximos cinco años sin un solo representante en el Congreso, es una imposibilidad política y el oficialismo lo sabe.

Solo para comenzar las calificadoras de crédito internacional, ante la necesidad que muchos de los actos del ejecutivo para ser legítimos también requieren de su aprobación por parte de un Congreso legítimo, ya se preguntan sobre el significado real de ese 167 a 0. En el mundo se debate una tesis según la cual una deuda pública no legítimamente contraída, la llamada deuda odiosa, no necesariamente tiene que ser cancelada.

En tal sentido la oposición y aun cuando esto pueda significar sacarle la pata del barro al gobierno debería, por el bien del país, ser magnánima y declararse dispuesta ir a unas nuevas elecciones parlamentarias, claro está una vez limpiado el registro electoral. Tales elecciones serían tambien el mejor remedio para combatir todas esas depres de las que sufre lado y lado. Hugo Chávez, haciéndose el loco, ha dicho chistosamente que esa decisión no le corresponde a él. ¡Ja, Ja, Ja!

diciembre 04, 2006

Hugo Chávez ¿tiramos la toalla?

4.744.339 venezolanos votaron el domingo por Manuel Rosales y con pasión en contra de Hugo Chávez. Si entre ellos aceptamos que puedan haber 44.338 que son tan malos y odiosos como Hugo Chávez dice, eso de todas maneras le dejaría 4.700.001 con respecto a los cuales decidir qué hacer.

El propio Hugo Chávez ha dicho en muchísimas ocasiones que su gobierno no está funcionando bien, lo cual el electorado aparentemente se lo ha perdonado esta vez. Una de las principales razones de ello obedece a que entre los 4.700.001 se encuentran justamente muchos quienes sí poseen la capacidad para que las cosas puedan funcionar. ¿Buscará ahora integrarlos o preferirá, como con los despedidos de PDVSA, que ellos busquen su trabajo y su vida en otros países?

El mundo globalizado no sólo que ya no permite aislarse para construir pequeños paraísos tropicales, sino que exige además que esos paraísos sean competitivos so pena de desaparecer. El problema de Hugo Chávez radica en que entre los que votaron en su contra se encuentran mucho de los que tienen la posibilidad y predisposición de ser competitivos, mientras que entre los que votaron por él, muchos buscan justamente no tener que competir. No es posible ser sumiso a Hugo Chávez y al mismo tiempo no ser sumiso ante todo lo demás y Hugo Chávez bien lo sabe.

En los momentos en que escribo esto, el lunes 4 por la mañana, están entrando en mi computadora muchos mensajes de la oposición y lamento decirles que su tono no le augura paz, tranquilidad ni progreso a nuestro querido país. De igual manera sería una verdadera tragedia que esa inmensa energía humana, que obviamente logró concentrar la oposición y que de tanto le podría servir al país, ahora se disipe en el cinismo, la apatía o se vuelque a un “entonces, por lo menos déjame aprovecharlo”. Por lo anterior, como un derrotado opositor, me atrevo a darle dos consejos a Hugo Chávez.

El primero, que convoque a nuevas elecciones parlamentarias para asegurar la existencia de un intenso debate político, lo único que permite generar y evaluar las ideas del país. Hoy en la Asamblea Nacional esos 4.700.001 venezolanos no tienen ni un sólo representante, ni Chávez un solo contestatario.

Lo segundo, es adoptar a “Mi Negra” y comenzar a distribuir el ingreso producto de la liquidación del petróleo de nuestro país, sin que la calificación como beneficiarios del “maná” dependa de llevar una franela roja.

noviembre 16, 2006

Democracia Siglo XXI

No hemos logrado asegurar cuan cierto puede ser, que el comando de Manuel Rosales esté analizando el convocar a un referendo para disminuir la edad de votar de 18 a 16 años y al mismo tiempo otorgar el derecho a voto a todos los menores de 16 años, para que éste sea ejercido por su madre o, en su ausencia, por su padre, abuela, hermana o hermano mayor de 16. No obstante, de lograr implementar tales reformas constitucionales junto al programa de “La Negra”, estamos seguros que Venezuela se colocaría a la vanguardia de las democracias del siglo XXI.
Cada vez que vemos por televisión a una madre pobre contándonos desesperada como ha sido defraudada por enésima vez por los políticos, es evidencia de que su voz y voto no cuentan para mucho. Si esa madre, en lugar de hablar por sí sola, hablase en nombre de los votos de sus hijos, su voz tendría mas poder.
Siendo los jóvenes los que más tiempo habrán de agradecer o padecer lo que hagan o no hagan los gobiernos, la verdad es que ellos, por principio, no solamente deberían tener voto, sino quizás hasta más votos que los adultos. En algunos países, especialmente aquéllos que demográficamente se encuentran en vías de convertirse en unas dictaduras de viejos, la falta de representación de la juventud puede tener serias consecuencias.
En el mundo vemos como cada día reina más el interés en el corto-plazo y ya, por ejemplo, hasta oímos hablar de una contabilidad en tiempo real, mientras que los problemas, que se perciben como a más largo plazo, tales como la protección del ambiente, se acumulan como monte por doquier. El asignar representatividad a los intereses de un recién nacido, puede ser la manera mas efectiva para recordarle a los electores que también existen a quienes les interesa lo que pueda pasar de aquí a ochenta años.
Por cuanto la democracia es ante nada un sistema que busca igualar las oportunidades, en un país petrolero, como el nuestro, necesariamente debe venir acompañada de una “La Negra”. En Venezuela, hemos podido comprobar, durante más de cien años, que resulta imposible construir una verdadera democracia montados sobre un sistema, donde las riquezas petroleras le llegan directamente a la tesorería del Estado. Es por ello que necesitamos repartir primero los ingresos del petróleo entre todos los ciudadanos, para luego votar sobre cuanto impuesto nos van a cobrar, aprobarles en qué van a usar tales impuestos y saber quiénes serán los responsables de su uso correcto.
Por cierto, y para que se den cuenta de la importancia del concepto de “La Negra”, ya en algunos “think tanks” de Washington se analiza la posibilidad de copiarse la idea para llevarla a Irak. Si cada ciudadano de Irak, independientemente de que sea sunita, chiíta o kurdo, recibiese unos miles de dólares, en efectivo, al año por su petróleo se estaría construyendo un ejército de mercenarios por la paz.

noviembre 03, 2006

No los conozco, ni los quiero conocer

Con casi 100 artículos publicados sobre el petróleo venezolano sin jamás haber cobrado ni un solo céntimo por ello o por algo que tenga que ver con petróleo, ni de PDVSA, ni del Ministerio de Energía de Minas, ni de cualquier otra fuente nacional o internacional, creo poder evidenciar un interés en nuestra industria petrolera que en sinceridad supera toda la que puedan colocar sobre la mesa un Rafael Ramírez o un Hugo Chávez.

Al no tener otro interés que el de un venezolano preocupado por la principal fuente de ingresos de su país, en ocasiones asumí una posición crítica con relación a algunos asuntos puntuales de la políticas de la “vieja” PDVSA y, como consecuencia de ello, hubo momentos en que quienes los de la secta que se denomina bolivariana, entre ellos un Rafael Ramírez y un Hugo Chávez, puedan haber compartido uno que otra de mis opiniones.

Pues bien, en estos momentos, después de escuchar la intervención que hizo ese Rafael Ramírez ante todo el personal gerencial de PDVSA y que ha llenado los venezolanos con un sentimiento de asco y profunda tristeza, necesito, sin que ello signifique retractarme de una sola de mis opiniones, dejar absolutamente claro que cualesquiera coincidencias que esos tipos o alguien de su secta puedan haber tenido con mis opiniones, son totalmente fortuitas y ajenas a mi responsabilidad

Lo anterior lo puedo comprobar no solo con mis artículos muy críticos sobre la actual “secta de PDVSA” sino con el hecho de que sigo manteniéndome completamente libre de cualquier relación profesional con el petróleo y PDVSA, que no sea aquella que todos los venezolanos compartimos, la de ser unos accionistas ignorados. Si algún interés con relación al petróleo les debo confesar, es el de algún día formar parte de la oficina de un Ombudsman Petrolero, que se dedica a vigilar, en nombre de la sociedad, todo lo que la PDVSA y el gobierno de turno se traigan entre manos.

noviembre 02, 2006

¡La abstención no supo cobrar!

El 167 a 0 del Congreso el Diciembre pasado es una de las facturas abstencionistas por cobrar más claras que se haya visto en el mundo y no la han cobrado.

El que exista una explicación de ese 167 a 0, el retiro de la oposición, no tiene nada que ver con la legitimidad del 167 – 0.

No es legitimo que un estudiante de matemática que no sepa absolutamente nada de matemática saque 20 puntos y pase la materia sólo por cuanto ningún otro estudiante se presento en el examen y las calificaciones se hicieron de acuerdo a una curva normalizada.

Por lo tanto, si con el 167-0 la abstención no fue capaz de cobrar, no creo que logren cobrar una abstención en unas elecciones presidenciales, cuando además la presencia de esa misma abstención reduce las necesidades de manipular los resultados.

Por lo anteior y por cuanto se que el dividendo para Venezuela de una transición pacífica es inmensamente superior al que se pueda obtener por cualquier otra vía de transición y que las probabilidades de cualquier otra vía de transición no son disminuidas por el hecho de votar yo, como venezolano, le jugare todo lo que tengo al voto, una y otra vez, y el 3D consideraré a todo abstencionista un oficialista.

Eso si espero que hagamos todo lo posible para cobrar la factura de nuestra masiva presencia el 3D, así sea vestidos todos de pingüinos.

Hasta el último centavo

Encabezaba yo una delegación en Tanzania, que por lo menos se creía importante, cuando nos sentaron alrededor de unas modestas mesas para oír un reporte sobre el uso de una donación que por 7.614.873.60 TZS (aproximadamente 8.000 dólares) se le había entregado a un colegio muy humilde para su total refacción. El Maestro Principal, durante unos diez minutos que se nos hacían inmensamente largos por la letanía de las cifras, nos explico con lujo de detalles como se uso el dinero, hasta el último centavo. Le dimos las gracias y nos fuimos.

Al rato, reflexionando sobre lo que habíamos presenciado, me percate que mas que una rendición de cuentas, el acto representaba un importante recordatorio para todos nosotros sobre que a la hora de aceptar la responsabilidad por una gestión, esto siempre debe basarse en el principio del “hasta el último centavo” y no puede, como es tan frecuente, redondearse a la ligera “hasta el último billón”. Lamenté mucho no haberle agradecido más efusivamente al Maestro Principal su reporte.

Digo todo esto por cuanto el programa de “La Negra” ofrecido por Manuel Rosales y que consiste en entregarle a las 2.500.000 familias más pobres una participación directa del 20% en los ingresos que obtenemos por la liquidación de nuestro petróleo, obligatoriamente crearía la necesidad de reportar hasta el último centavo del 100%, para así poder apartar el 20% prometido y entregarlos a aquellos para quienes, sin duda, hasta el último centavo cuenta.

Como tampoco se le puede permitir al Estado compensar los ingresos que entrega con La Negra con un mayor endeudamiento público, lo que podría llevarnos hasta donde la soga se revienta, el programa también implica la necesidad de crear una Entidad de Fiscalización Superior para que de manera autónoma, le reporte a la sociedad todo lo relativo a nuestro endeudamiento público, hasta el último centavo.

Igualmente, con 2.500.000 familias directamente interesados en los resultados de la actividad petrolera, también habrá contemplar crear lo que siempre he solicitado, una oficina del tipo Ombudsman petrolero para que, en nombre de la sociedad, vigile todo lo que PDVSA y el Ministerio de Energía se traigan entre manos y nos defienda, hasta el último centavo.

Hay quienes acusan el programa “La Negra” de ser populista pero la verdad es que de ejecutarse, correctamente, transformaría las realidades político-económicas de nuestro país produciendo una moderna democracia participativa, por lo que todos tenemos un interés en el atrevernos ahora y en el vigilar después.

octubre 26, 2006

Una elección fácil

Con la locuacidad propia del más habilidoso vendedor de tiempo compartido, quien sabe explotar los sueños y las preocupaciones íntimas de sus clientes, el Actual se monto en el poder. Los gigantescos ingresos de un mercado petrolero favorable, así como un sin número de estupideces de sus contrincantes, lo atornillaron. La fuerte dependencia sentimental que logro fomentar en uno de cada ocho venezolanos; y el renombre internacional que obtuvo asumiendo el rol de campeón en esas causas perdidas que por débiles o nostálgicas consiguen las simpatías del público, o satisfaciendo el imaginario enfrentando un malvado rival, son sus actuales símbolos de poder. No hay duda que el Actual, quien busca repetir al infinito, es un candidato formidable. No obstante, el 3 de Diciembre, perderá.

Durante casi ocho años el Actual decidió, el solito, que hacer con todos los recursos del estado, repartiéndolos como le daba la gana y divirtiéndose un mundo por el mundo con sus antojos, mientras que el resto del país tuvo que lidiar, por si sola, con el tsunami de criminalidad que incito el discurso de odios, o con las tantas aleatoriedades de los secuaces. La oferta electoral del Actual, ante la realidad que los sueños y las preocupaciones siguen igual o peor, es demasiado pobre, ya que solo consiste en asegurarnos que al fin ha logrado calentar el brazo para seguir lanzándonos sus wild pitch, esta vez con el amor de un solo partido.

En cambio el Próximo nos presenta una sencilla pero poderosa oferta, que incluye dedicarse él mismo de lleno a solucionar el problema de la inseguridad; dejar espacio para las diversas opiniones; que la transición será digna y pacífica y ante nada, la parte que a mí más me entusiasma, “La Negra”, ésa con la cual el mismo pueblo podrá comenzar decidir que hacer con lo que la providencia le lego.

Durante toda nuestra historia petrolera le hemos entregado los ingresos producto de la liquidación de nuestro petróleo directamente a nuestros gobernantes, tal cual quien sabiéndose una victima en potencia le entrega el revólver a quien mejor le vende sus ganas de atracarlo. Hoy como el Próximo nos trae la opción de por lo menos dejarnos una de las cinco balas del revólver, todos debemos agarrarle ese dedo, para luego buscar arrancarle el brazo. Si en cada elección que viene conseguimos que nos dejen una bala más, al final, Dios mediante, ya no nos podrán atracar más. Por todo eso estoy seguro que la elección es fácil y que el Próximo será el próximo.

octubre 22, 2006

¡Ojalá todos fuésemos parásitos!

Hay mucha habladera en el Noticiero Digital y otros sitios sobre parásitos y francamente lo único que se me ocurre es un ¡ojalá todos fuésemos parásitos!, por cuanto de esa manera por lo menos todos los venezolanos tendríamos iguales posibilidades de energizarnos chupando al petróleo, sin la necesidad de chupar medias. Tal como están las cosas son muy pocos (quizás uno solo) que como parásitos tienen acceso a la chequera petrolera. Todos los demás (quizás todos menos uno) solo somos, a lo sumo, unos súbditos de parásitos, por lo que elevar a todos los venezolanos a la categoría de parásitos podría de repente significar un gran avance.

octubre 19, 2006

Sabiondos o Sensatos

Cuando los precios del petróleo están altos, a un país exportador de petróleo le resulta difícil beneficiarse de los acuerdos comerciales tradicionales por cuanto el valor relativo de su moneda también estará alto, lo que naturalmente le cierra espacios para la exportación de los productos y servicios de menor valor agregado. En tal sentido, para convivir con la maldición-bendición petrolera, podemos decir que en materia de exportaciones no le alcanza con saltar alto, sino que necesita de una garrocha de creatividad. De igual manera, con respecto a las importaciones, debe buscar evitar que la palanca que representan los ingresos petroleros se quiebre por un dispendioso nuevo-riquísimo.

Lo anterior obliga al Estado a actuar con mucha inteligencia en la economía, pero si su intervención termina siendo destructiva o constructiva, dependerá ante nada de si el gobierno se encuentra en manos de unos sabiondos sabelotodos o en las de unos sensatos facilitadores. Las diferencias pueden ser dramáticas.

Un sabiondo tiene la tendencia de hacerlo todo él, en nombre del Estado, mientras que un sensato buscará siempre colocar al Estado a la orden de la ciudadanía, para proveerles de una base analítica, los recursos y las infraestructuras necesarias para que ella misma lleve a cabo sus propios planes.

Un sabiondo tiene la tendencia de no darse cuenta de lo que el pueblo demanda, ya que como de todas formas decide, les ofrecerá las hierbitas que prefieren los brujos que a él le gustan, mientras que un sensato se coloca al servicio de los gustos de la ciudadanía, buscando ingeniárselas para ayudarla a conseguir lo que ella desea.

Un sabiondo tiene la tendencia de conservar para sí todo el poder decisivo, mientras que un sensato prefiere entregar parte del poder directamente al ciudadano, por ejemplo, vía una “La Negra”.

¿Significa esto que el sensato no debe inmiscuirse para nada en lo que producen o consumen los ciudadanos? ¿Y si el producto o el consumo es una droga, también debe facilitarla? Por supuesto que no. El gobernante sensato siempre conserva el derecho y el deber de ejercer su liderazgo para convencer a la ciudadanía sobre lo que él considera es el mejor rumbo, tal como la ciudadanía, vía un Congreso legítimo, siempre debería conservar el derecho de frenar al gobernante sabiondo.

En otras palabras, el 3 de Diciembre, elegiremos o a un sabiondo, que espera que nosotros le seamos serviles, o a un sensato, que quiere ser nuestro servidor

octubre 12, 2006

“La Negra”, pica y se extiende

Existe algo que se conoce como la Iniciativa de Transparencia para la Industria Extractiva (EITI por sus siglas en inglés). Es una coalición de gobiernos, sociedad civil, empresas y organizaciones como el Banco Mundial, que promueve la transparencia y la rendición de cuentas respecto de los ingresos provenientes de la explotación de los recursos naturales, todo con el propósito de ayudar al desarrollo sostenible y a la reducción de la pobreza. Este mes, en Noruega, EITI sostendrá su tercera plenaria y ya hay como 20 países que apoyan e implementan sus programas. En nuestro continente están afiliados Trinidad y Tobago, Perú y Bolivia.

Las razones por las cuales los ingresos del petróleo y otros similares con frecuencia no logran traducirse en beneficios para sus países, “la maldición de recursos”, son muchas, pero una de ellas es obviamente el que los ciudadanos nunca están debidamente informados, sospechamos que adrede. Por ejemplo hoy, en pleno Siglo XXI, con todas las tecnologías de información a nuestra disposición, cuando podríamos y deberíamos conocer a instante todos los resultados de “nuestra” industria petrolera, la información que se nos entrega es tan pobre que da vergüenza. Como ningún gobierno tiene derecho de exigirnos actos de fe sobre el estado real de nuestra industria petrolera, los principios que defiende EITI son de interés vital para nosotros.

Pues resulta entonces que “La Negra” propuesta por Manuel Rosales, aparte de que por fin alguien demuestra tener confianza en el venezolano a pie; que por fin se le da un sentido concreto a lo de la democracia participativa; que por fin se comienza a reducir esa concentración de recursos en las pocas manos del gobierno que tanto mal nos ha causado; también nos sorprende muy gratamente aceptando el espíritu de EITI, por cuanto una promesa de entregar el 20% del ingreso neto del petróleo, por necesidad implica ser muy transparente con respecto a cual es el 100% de ese ingreso.

Hay quienes andan acusando “La Negra” de ser populista. Por Dios, si populismo es creer en la capacidad de nuestros compatriotas, pues que viva el populismo. Lo que si rogamos es que “La Negra” sea bien popular y que genere los votos que se merece, para que nos ayude desterrar por siempre ese argumento de que los “venezolanos solo se lo beberían en ron” que tanto han usado nuestros gobernantes, para bebérselos ellos en champaña.

septiembre 30, 2006

Paro Petrolero vs. Discurso en la ONU

Hay quienes consideran el paro petrolero un acto valiente, hay quienes lo consideran como algo accidental, hay quienes lo consideran como un acto criminal y hay quienes cuando aún lo crean criminal, lo consideran un crimen pasional. No obstante, independientemente de lo que se opine sobre el paro, es interesante analizar su costo, para compararlo con otros eventos.

Hay quienes simplemente multiplican los barriles que no se extrajeron durante el paro por el valor al cual se podría vender y dicen que ese es el costo del paro. Esa manera simplista de calcular me parece profundamente denigrante para un país petrolero, ya que deja entrever que el barril no extraído, no vale nada. Por cuanto considero que el petróleo sigue teniendo su valor, así lo extraigan nuestros nietos, como economista analizo el costo del paro más bien sobre la base de su costo de oportunidad.

Al observar el pobre uso que le estamos dando al contravalor que obtenemos cuando liquidamos para siempre nuestro barril petróleo, hasta regalándole el dinero a otros sin siquiera cancelar nuestras propias deudas, quizás debemos concluir que el costo de oportunidad de no haber extraído los barriles durante el paro, fue muy bajo. Tan es así que de repente algún algo exagerado podría hasta sostener que no hubo costos por el paro petrolero y que hasta ganamos por dejar los barriles donde estaban. Aparte de argumentar sobre el impacto negativo que el paro debe haber causado en nuestra imagen de suministrador seguro, no sabría que responderle.

Ahora bien de lo que si no tengo duda es que el costo del discurso del presidente en las Naciones Unidas si será muy alto ya que sembró unas inmensas dudas en nuestra capacidad de ser un suministrador seguro de petróleo, justamente en la mente del mayor consumidor del mundo, que además es el que mejor paga. Esa seguridad de suministro era, aparte de la cercanía de sus mercados, la principal prima que aspirábamos cobrar.

Del análisis comparativo debo concluir que si bien el paro petrolero tuvo ciertos costos para nuestro país, entre otros proveyó la perfecta excusa para un control de cambio, la búsqueda del pequeño aplauso en las Naciones Unidas nos costará, en ingreso petrolero, dólar por dólar, muchísimo más.

Hace años, cuando prohibieron el uso de la Orimulsión en la Florida, quede como un tonto cuando todos ignoraron mi sugerencia de abstenernos de visitar Miami por un tiempo. Con tal antecedente entenderán que desde la perspectiva de ese pequeño accionista de PDVSA que todos somos, no me gusto el paro ni muchísimo menos el discurso en la ONU. No obstante, no desespero, ya que debemos tener fe que cuando Dios mediante logremos repartir Nuestra Negra a los 26.000.000 de venezolanos, ese día mismo resultarán imposibles tanto los paros como los discursos que atentan contra nuestros intereses petroleros.

septiembre 25, 2006

El dólar debilucho y Venezuela

No hay duda que Estados Unidos tiene un déficit fiscal gigantesco tanto en su cuenta fiscal como su balanza de pago comercial. Hasta la fecha no han sufrido nada por ello al encontrar un mundo dispuesto a financiarlos, entre otros para seguirles exportando con el mismo ímpetu. Es difícil explicar el asombroso apetito del mercado actual para comprar dólares cuando aún el propio gobierno de los Estados Unidos le dice, por ejemplo a China, que el dólar vale un 30% menos de su precio actual. No obstante sabemos que estos déficit son insostenibles.

Recientemente oímos a Chávez burlarse de las debilidades del dólar repitiendo los argumentos que sus muy desarrollados oídos han logrado captar en el debate mundial. De lo que no tiene la más remota idea Chávez y por lo cual justamente él debería quedarse bien calladito, es que la manera más efectiva para los Estados Unidos solucionar sus problemas en el corto plazo, es simplemente buscar reducir su consumo de gasolina y lo cual afectaría muy negativamente los intereses a corto plazo de Venezuela.

De aplicar los Estados Unidos un impuesto al consumo de la gasolina equivalente a los que se aplican en Europa ese país tendría un ingreso fiscal adicional de unos 300 billones de dólares; impactaría de inmediato de manera muy favorable su balanza comercial; lograría reducir su dependencia del petróleo y de paso estaría cumpliendo con la demanda de todos los ambientalistas del mundo relativo a que los Estados Unidos disminuya su consumo de gasolina. Como petroleros que somos no debemos olvidarnos que los Estados Unidos consumen casi tres veces más petróleo per cápita que Europa y trece veces más que los de China.

La tarea de liberar a los Estados Unidos de su adicción al petróleo es muy difícil ya que los americanos están embobadamente enamorados de sus carros y por lo tanto de la gasolina barata. Hasta Al Gore ni siquiera se atrevió mencionar los impuestos a la gasolina en su película Una Verdad Inconveniente.

Pero las cosas pueden cambiar o cuando de verdad los costos de los desequilibrios así lo obliguen, o cuando se consigue un catalizador de voluntades como quizás resulten las palabras de Chávez en las Naciones Unidas.

La economía mundial necesita que Estados Unidos resuelva sus problemas de déficit fiscal y de balanza de pagos así como también la delicada situación ambiental del mundo con sus amenazas de recalentamiento global exige que los Estados Unidos disminuyan su consumo de gasolina. No hay nadie en Venezuela que pueda demostrar haber peleado tanto contra los impuestos de la gasolina como yo y si quieren evidencia simplemente vayan a esa pagina Web www.petropolitan.org.ve que abandonada aún flota por ahí. No obstante igualmente les debo reconocer que si yo fuese americano, hoy estaría vociferando frente a la casa blanca a favor de un impuesto a la gasolina.

Esos impuestos a la gasolina, querámoslo o no, pasarán de una manera u otra por la chequera nuestra, esa que actualmente esta en poder de Chávez. Como venezolano estoy seguro que el petróleo debe valer 100 dólares, o más, pero eso no quita que para nada me sorprendería que también pudiesen caer a 20, especialmente si los Estados Unidos, animados por las ganas de castigar a Chávez, corrigen aquello de lo cual hoy Chávez se burla.

septiembre 21, 2006

Nuestra Negra

El día en que los 26 millones de venezolanos llevemos Nuestra Negra en la cartera, ese día habremos al fin logrado nacionalizar de verdad nuestra industria petrolera, anclándola firmemente en nuestros corazones, con esa ancla de anclas que es el bolsillo. Ese día PDVSA tendrá el blindaje necesario para que nadie pueda manosearla de una manera que atente contra nuestros intereses. Ese día quizás lograremos oír en alguna iglesia nuestra unas Gracias al Señor por el petróleo. Ese día quizás hasta se nos ocurra celebrar en nuestro país petrolero, el día del petróleo.

El día en que los 26 millones de venezolanos llevemos Nuestra Negra en la cartera, ese día podremos distribuir el ingreso petrolero de manera transparente, evitándonos la necesidad de tener que pasar por el peaje de las reverencias o de las bajadas de mula, que hasta la fecha se nos han impuesto. Ese día podremos al fin construir la democracia participativa que todos queremos, Ese día tendremos al fin una la posibilidad real de liberarnos de los efectos más perniciosos que produce, lo que en el mundo se conoce como la maldición de los recursos.

El día en que los 26 millones de venezolanos llevemos Nuestra Negra en la cartera, ese día no habrá problema alguno en colocarle a la gasolina que vendemos en nuestro país, el precio que refleje su verdadero valor y así evitarnos esa nefasta y vergonzante política pública; que nos tiene como una fábrica de cerveza, que paga sus dividendos a sus accionistas con cerveza, para que la tomen quienes les gusta la cerveza y con el agravante de que, en nuestro caso, ni siquiera somos productores, sino simplemente unos extractores de un recurso no renovable.

Yo no conozco cual fue la intención inicial de Nuestra Negra y no me importa. Lo que si sé es que cuando algo tan bueno aparece, todos tenemos el deber de hacer lo mejor de la oportunidad, antes de que quienes temerosos de su potencial revolucionario o quienes molestos con que les pueda hacer perder su negocio de siempre, la hagan desaparecer. Amigos, el 3D, asegurémonos que nos entreguen Nuestra Negra ya, que ella representa nuestra mejor posibilidad de lograr reunirnos todos de nuevo, en un solo país.

Yo ya cargo mi cartoncito negro en la cartera y les sugiero que hagan lo mismo… se siente bien. Por supuesto, en su debido momento debemos pedirles propuestas de diseños a nuestros artistas plásticos ya que como entenderán Nuestra Negra será un nuevo símbolo patrio.

Publicado en Caracas en El Universal el 21 de Septiembre de 2006

septiembre 13, 2006

Alimentando La Negra

Al tener tiempo argumentando la necesidad que el ciudadano venezolano participe de manera mas directa en la toma de decisiones sobre el qué hacer con sus ingresos petroleros entenderán que estoy feliz cuando comienzo oír a un político, en este caso Manuel Rosales, tener la decencia de expresar con hechos una confianza en el venezolano, proponiendo entregarle con La Negra un 20% de los ingresos netos que resultan de la actividad petrolera, después de satisfacer los requerimiento de inversión de PDVSA. Por cierto hemos oído algunos comentarios de Benjamín Rausseo que apuntan en una dirección similar pero no conocemos detalles.

Les confieso que a mi me hubiese gustado más un 80%-20% que el 20%-80% propuesto pero lo más importante en este momento es que La Negra no resulte en un pequeño esfuerzo marginal sino que su impacto transformador se sienta desde el primer momento. En tal sentido propongo que alimentemos a La Negra con el 100% de los ingresos nuevos resultantes de vender la gasolina en Venezuela a su verdadero precio de oportunidad internacional y luego repartamos estos ingresos íntegros, el 100%, vía una La Negra pero en este caso entregada al 100% de los ciudadanos.

¿Que significaría esto? El precio de la gasolina doméstica aumentaría una barbaridad, como a Bs.1.380 por litro, pero simultáneamente se estaría en posición de repartir alrededor de Bs.50.000 mensuales a cada uno de los 26 millones de venezolanos, con los cuales podrían comprar su gasolina como antes o usarlo en lo que les resulte mas necesario. Una familia de 5 personas recibiría entonces de La Negra, solo por este concepto, Bs. 250.000 al mes lo que, en gasolina a los precios nuevos equivaldría a un tanque semanal completo pero que también les permitiría recibir su dividendo así no usen gasolina. Por cierto propongo que Las Negras de los menores de 15 años deberían, como regla básica, ser entregadas a sus madres.

De esta manera La Negra lograría eliminar para siempre esa locura de vender nuestro valioso recurso no renovable por nada, como si fuese agua, lo que conforma una de las políticas públicas más nefastas que jamás se haya visto y que en el mundo entero nos deja pintados como unos soberanos idiotas. ¡Viva La Negra!

septiembre 07, 2006

Nosotros los borregos

“Amigos, estamos hartos de oír a los políticos prometer una mejor distribución de la riqueza petrolera, como si acaso fuese de ellos, cuando lo que les toca es simplemente entregarnos nuestros cheques. Si necesitan ingresos, pues que cobren sus impuestos. Un país se construye haciendo al ciudadano responsable, no declarándolo irresponsable.” Así escribí hace dos semanas y como nunca me han rogado seguir sobre el tema.

Los revolucionarios, los neoliberales, los ni-lo-uno-ni-lo-otro, los indiferentes, los hombres, las mujeres, los viejos y los jóvenes, todos estamos de acuerdo en que el dinero que obtenemos en Venezuela a cambio de sacrificar nuestro recurso no renovable es de los venezolanos.

Lo que si podemos discutir es sobre cómo rayos caímos, como pueblo entero, en eso de entregarle nuestro dinero, enterito, a unos pico de plata que dicen saber administrarlo mejor, sin siquiera reservarnos el derecho de pedirles una verdadera rendición de cuentas. Algunos dirían que por confiados y otros por estúpidos, pero por cuanto ambos puede que tengan algo de razón, de acuerdo a la enciclopedia, todos clasificaríamos como borregos. El que nos dejemos engañar así tiene sus consecuencias.

La primera, quizás la mas inocua de todas, es que simplemente todo lo recibido por el petróleo se pierde, sin dejarnos mucho mas que las memorias de una borrachera. Otra, algo peor, es que por ser petroleros el mundo nos cree ricachones, con lo cual los gestores de crédito gestionan aún más recursos para nuestros gobernantes, para que igualmente los desaparezcan, pero en este caso dejándonos una resaca de deudas, que vendrán a cobrarnos justamente cuando los precios petroleros bajen.

Igualmente trágico, pero con viso de comedia, es el ritual que debemos iniciar el mismo día que elegimos a quien ilusionados creemos ser nuestro Rey Salomón, sólo para al poco rato descubrir de nuevo la triste realidad, no quedándonos otra cosa que pasarnos el resto de su gobierno haciéndole reverencias, a ver si logramos que nos devuelve algo de lo que era nuestro para comenzar.

No obstante, lo peor ocurre cuando vivimos una bonanza petrolera, como la actual, pues entonces nuestro simplón de turno, aparte de ser un mal administrador, como los demás, además llega a creerse lo de ser el Rey Salomón, o más aún. Amigos, una vez leí un anónimo definir la locura como el repetir vez tras vez lo mismo, esperando distintos resultados... ¿Hasta cuando Venezuela?

Publicado en Caracas en El Universal el 7 de Septiembre de 2006

agosto 24, 2006

De un accionista de PDVSA a otro

Jamás he trabajado ni en la vieja ni en la nueva PDVSA, pero justo por ser uno de esos accionistas minoritarios ignorados, que somos todos los venezolanos, creo saber más lo que nos conviene con respecto a nuestro petróleo que toda esa cuerda de políticos que sólo buscan distribuir las ganancias, a su conveniencia, o las gerencias, cuya prioridad son sus condiciones de trabajo. No perdono la revolucracia actual, que supongo deben estar haciendo tales horrores que ni se dejan ver, como tampoco enmudecí en bobalicona admiración ante la meritocracia anterior. Amigos accionistas, he aquí lo que pienso.

Sin una OPEP, jamás podríamos recibir por nuestro petróleo agotable y no renovable un precio superior al del costo marginal de extraerlo y transportarlo a nivel mundial, destino triste de todos los demás productores de materia primas, por lo que soy un fiel defensor del concepto OPEP. Quien le juegue quiquirigüiqui a la OPEP… ¡Fuera!

Estar en la OPEP, obliga a poder controlar la producción, por lo que la exploración, la producción y la refinación básica debe estar 100% en manos de empresas del Estado. Una empresa del Estado es generalmente menos eficiente que una privada, pero como a nosotros lo que nos interesa es el resultado final del negocio, tendremos que convivir con ello y ser vigilantes.

Todas las empresas, tanto estadales como privadas, pueden caer en la tentación de crecer por crecer y diluir en actividades no competitivas lo que ya debería formar parte de nuestro dividendo. En este sentido, hay que prohibirle a PDVSA cualquier actividad distinta a las más básicas. Por ejemplo la distribución de gasolina en Venezuela y en el exterior y las actividades sociales propias del gobierno… ¡Fuera!

Dividendos. Después de apartar los recursos para que PDVSA pueda acometer sus inversiones, sin necesidad de endeudarse, el remanente se debe entregar directamente a nosotros, los accionistas. Eso de seguir entregándoles el ingreso por la liquidación de nuestro petróleo a unos políticos para que luego tener que hacerles las mil y una reverencias… ¡Fuera!

Amigos, estamos hartos de oír a los políticos prometer una mejor distribución de la riqueza petrolera, como si acaso fuese de ellos, cuando lo que les toca es simplemente entregarnos nuestros cheques. Si necesitan ingresos, pues que cobren sus impuestos. Un país se construye haciendo al ciudadano responsable, no declarándolo irresponsable.

Publicado en El Universal el 24 de Agosto de 2006

agosto 22, 2006

¡Hagamos de Venezuela un país serio pero contento!

Una visión país desde el extremismo radical del mero centro del medio

Fe y confianza

Por cuanto la mejor defensa es una buena ofensiva, Venezuela buscará estar entre los que mejor dominan las olas de la globalización, surfeándolas con confianza, inteligencia y coraje pero sin descuidar sus propias playas montañas llanos y selvas. Siempre buscará competir con los mejores para así garantizarse estar entre ellos y jamás permitirá que por estúpidos complejos, ineptitud o cobardía, busque refugio entre los perdedores… ni mucho menos liderarlos para consolarse como cabeza de ratón.

Soberanía

Venezuela interpretara la soberanía como su pleno derecho de poder actuar responsablemente ante una comunidad global que se encuentra toda bien apretujada en un planeta muy pequeño.

Solidaridad

Venezuela buscará situarse entre los mejores ejemplos del mundo en cuanto a su sistema de solidaridad sociales y a tal fin buscará, ante nada, evidenciar el mejor trato de sus más débiles teniendo entre otros los mejores preescolares, los mejores ancianatos, los mejores hospitales y por qué no, las prisiones mas decentes. En un país sin cárceles decentes, la mejor Corte Suprema de Justicia del mundo, no tiene nada que buscar.

Ciudadanos responsables

Venezuela abandonará para siempre ese estúpido sistema mediante el cual voluntariamente le entrega a sus gobernantes lo que debería ser sus dividendos petroleros para luego tener que hacerles las mil y una reverencias para que les devuelvan algo. Se iniciará un proceso gradual que ha de terminar entregándole toda la renta petrolera directamente al ciudadano ya que un país se construye haciendo al ciudadano responsable y no declarándolo irresponsable.

Petróleo y Ombudsman

El petróleo para su defensa seguirá apoyándose en la OPEP. PDVSA solo podrá dedicarse a las actividades de exploración extracción y refinación básica en tierras venezolanas. La sociedad elegirá un Ombudsman para que defienda sus intereses como los verdaderos accionistas de PDVSA que son y vigilen todos los acuerdos entre el gobierno y la gerencia.

La economía

En términos de la economía el estado entenderá que su función es la de un motor de arranque, una batería de emergencia y un taller de mantenimiento pero que en todo lo demás la energía utilizada, el motor y el conductor es el sector privado.

El derecho de hacer

El gobierno acepta que mientras no haya entregado razonablemente bien las principales tareas que se le ha encomendado tales como la de vigilar por la seguridad ciudadana no se ha ganado el derecho se asumir nuevas materias ni mucho menos el de irse de vacaciones.

Democracia y transparencia

El gobierno estará en la obligación de colocar toda la información sobre su gestión que sea posible en la red, tales como el nombre y sueldo de cada maestro en cada escuela venezolana, para a cualquier venezolano interesado le rinda el tiempo en sus cívicas actividades de vigilancia.

agosto 10, 2006

¡Ni con una laptop!

Nacieron en una tierra bendita, que tiene de todo para apoyarlos en la búsqueda de su futuro, pero lo que les entregan son unos rifles kalashnikow, que generalmente sólo sirven para destruir sus propios sueños y defender las vagabunderías de otros. El que algunos de ellos pudiesen haber sentido algún entusiasmo por recibir un rifle sólo puede explicarse desde la perspectiva de una bajísima autoestima o de un profundo sentido de desesperación. Sea lo que sea, para rescatar a los que siguen siendo tan jóvenes venezolanos como los demás y evitar que otros caigan en lo mismo, la sociedad necesita ofrecerles algo mucho mejor. Aún cuando una laptop sea mil veces mas poderosa que un rifle, ni con regalar millones de ésas nos alcanza.

En tal sentido, y aún cuando faltará hacer aún mucho más, sugiero que para comenzar les ofrezcamos las dos siguientes reformas, tan vitales para que nuestros jóvenes puedan llegar a donde pueden, deben, quieren y merecen.

I. El problema-dilema-maldición de nuestro país petrolero se resume en que cuando nuestros ingresos petroleros son bajos y no tenemos los recursos para poder hacer mucho, entonces nuestros gobernantes son humildes y nos oyen, pero cuando los ingresos son altos y nos permitirían dar un verdadero salto hacia adelante, pues entonces nuestros gobernantes se convierten en unos insoportables y arrogantes sabelotodos. Nuestra única posibilidad de lograr escapar de esta trampa-jaula institucional es la de cortar el vínculo directo entre el petróleo y el bolsillo de los políticos, asegurando que la mayor parte del producto petrolero vaya directa y equitativamente a los ciudadanos, para que luego el Seniat haga el trabajo a cuenta de quienes deben convencernos que el Estado merece nuestra contribución fiscal.

II. Hoy, el país puede recibir por cada litro de gasolina 1.380 bolívares en el exterior, por lo que al venderlo localmente en 80, estamos transfiriendo 1.300 bolívares por litro del que tiene o usa carro al que no, lo cual es sencillamente incompatible con el buen gobernar de cualquier país con voluntad de futuro. Corregir lo anterior para llegar a que más nunca se venda la gasolina por debajo de su costo de oportunidad, es quizás la principal bandera que se debe ondear para poder evidenciar el querer rectificar a fondo.

Muchachos del Batallón Francisco de Miranda, devuelvan sus kalashnikows y en su lugar pidan a gritos estos dos misiles.

agosto 06, 2006

Desde el Extremo Radical del Mero Centro del Medio

El no dudar sobre las buenas intenciones de Hugo Chávez y sus colegas de gobierno, así como de su amor a la patria, solo hace de todo algo tanto más lastimoso.

El actual gobierno omnipotente es imponentemente impotente, solo superado en su incompetencia por su competencia.

Hoy, a los más de siete años es evidente que nos toca a nosotros… LOS OTROS

NUESTRO LLAMADO

Ni 167 a 0, Ni 0 a 167… ¡AHORA UNA MAYORIA DE MINORIAS!
NI Miami, Ni Cuba… ¡VENEZUELA!
NI vulgaridad, NI cursilerías… ¡CATEGORÍA!
NI oportunismo NI vagabundería… ¡SERIEDAD!
NI sumisión, NI lo que me da la gana… ¡RESPONSABILIDAD!
NI venganza, NI hacerse el loco… ¡JUSTICIA!
NI capitalismo, NI socialismo… ¡REALISMO SOLIDARIO!
Ni privatizar, Ni nacionalizar… ¡SOLUCIONAR!

Añadidos por amigos:

Ni presente, Ni pasado… ¡FUTURO!
Ni locura, Ni postura… ¡MESURA!
Ni los Unos, Ni los Otros… ¡TODOS!
Ni incompetencia, Ni negligencia… ¡GERENCIA!
Ni Robolución, Ni corrupción… ¡TRANSPARENCIA!
Ni Regalar, Ni Botar… ¡ASEGURAR!
Ni Izquierda, Ni Derecha… ¡TODO LO CONTRARIO!

¡Sigan aportando consignas!

perkurowski@gmail.com

julio 18, 2006

La Gasolina a su precio correcto - cara- como oferta electoral

(Una tesis política desde el radicalismo del medio)

Hoy por cada litro de gasolina que se vende en Venezuela se reparte Bs.1.300 en valor efectivo y sonante al comprador de esa gasolina, mientras que el que no la compra, no recibe nada. La repartidera gasolinera llega a cerca de 10.000 millones de dólares al año lo que supera, por ejemplo, a todo el PNB de un país como Bolivia. Esta política es lo mas lejana posible de lo que se puede llamar un buen gobernar, y debe acabarse.

Digo y sostengo que quien no promete en su plan de gobierno eliminar lo de regalar la gasolina en Venezuela, ése absurdo despreciar de lo que Dios nos lego que cometemos al vender la gasolina a un precio menor que el agua, simplemente no tiene intenciones serias con el país y por lo que solo queda evidenciado que con él, o ella, todo solo será más de lo mismo… lo cual no puede estimular nadie a votar, por algo que valga la pena.

El que quiere a su país no busca ser popular sino hacer lo mejor para su país y si los ciudadanos quieren que su país mejore tendrán que aprender elegir no solo a quien solo les ofrece villas y castillos, para luego tenerse que darse por satisfechos con un lastimoso “la gasolina es la única cosa en la cual los ciudadanos podemos tomar algo de la riqueza del país”.

Yo creo muy posible que en nuestro país ya hay suficiente hastío acumulado con el mal gobernar de nuestros gobiernos para que una oferta electoral de hacer lo correcto, aun cuando duela, como por ejemplo subir los precios de la gasolina a su valor de oportunidad internacional, puede de repente encontrar un sorprendente receptividad, especialmente si cada centavo así recaudado le será devuelto al ciudadano vía, educación, salud, transporte público y un menor impuesto al valor agregado.

Pero si tal no fuere el caso y el mandato para gobernar no es lo suficientemente claro como para poder corregir las cosas en Venezuela, la pregunta que habría que hacerse es sobre el grado de desfachatez necesario para recibir la banda presidencial en un país tan necesitado de buen gobierno, y jurar sobre la Biblia o la Constitución.

El petróleo es un regalo de Dios al país y ya es hora que salgamos de todos aquellos que solo la saben excrementar, quemándola, y aseguremos que el petróleo de Venezuela, sirva para más que darle poderes supremos al gobernante-usurpador de turno y para callarle la boca al ciudadano regalándole gasolina en lugar de los conocidos espejitos.

Aclaremos sobre el asunto preguntémosle a cada candidato. ¿Considera Usted que es bueno para Venezuela seguir regalando la gasolina? ¡Que piensa hacer al respecto! Líder de verdad es el que logra convencer al país sobre la vía correcta, los demás, solo son unos simples mequetrefes seguidos por sus mequetefreados.

Cobrar lo que vale el petróleo no tiene nada que ver con darle mas recursos al gobierno, ya que todo que paguemos por encima del costo de la gasolina, debe serle devuelto al venezolano, por igual.

¡Mis padres fueron a visitar el futuro de mi país y todo lo que me trajeron fue éste maldito litro de gasolina ta-barata-dame-dos!

En una fábrica de cerveza las utilidades se reparten equitativamente en efectivo entre los accionistas y no en cerveza a los bebedores de cerveza. Con los resultados de algo legado por la Providencia hay que ser aún más escrupulosos.

¡La gasolina barata es la madre de todos los consuelos de tontos!

junio 18, 2006

Se le escaraperlo por completo a Vargas Llosa.

Alvaro Vargas Llosa publicó hace unos meses un artículo del “Por qué la izquierda debiera escarapelarse ante la mera mención de Hugo Chávez”… me imagino una vez esa izquierda haya buscado el significado de escarapelar, que según veo tiene que ver algo con el raspar, con un escarpelo, que tampoco sé lo que es.

Vargas Llosa elabora una larga lista de razones por la cual la izquierda debe cortar con Chávez, algunas más discutibles que otras, pero la principal y la más obvia se le escapo por completo al autor.

En Venezuela, muy próximo a los ocho años de estar gobernando un Chávez “socialista”, la gasolina aún se vende en menos de cuatro céntimos de dólar por litro comparado con los 160 céntimos por litro al cual se vende en Europa, cuarenta veces más, 4.000% más.

Como consecuencia de lo anterior y por cuanto el valor de la gasolina en todo el mundo, excluido los impuestos, es aproximadamente de 64 céntimos por litro, el “socialista” Chávez le hace entrega directa de 60 céntimos por litro de gasolina a los “con carro” de los recursos que podrían ser usados para los “sin carro”, e incentivando de paso la contaminación ambiental

La anterior política pública le debe sonar tan horrible para un europeo, izquierdista o no, que no solo les significaría tener que retirarle el apoyo y cortar todo los vínculos con ese el militar que usurpa un manto ideológico, sino que tendrían que iniciar un proceso para excomulgarlo.

¿Porque no ocurre? O porque no lo saben, o porque les conviene hacerse los Suecos.

junio 17, 2006

Nuestros “justos” jueces saben que los envían a un Auschwitz.

Cuando de nuevo leemos sobre las vergonzosas condiciones que rigen en las cárceles en muchos de nuestro países latinoamericanos no queda mas remedio que recordarle otra vez a nuestros jueces que cada vez que envían un reo ahí, puede ser igual como si enviasen alguien a un campo de exterminación tipo Auschwitz. ¿Quieren que los ciudadanos los demandemos en La Haya? Cuando comprenderán quienes buscan reformar nuestros sistemas judiciales que para que exista justicia es más importante que existan unas cárceles decentes a que una Corte Suprema de Justicia se ubique en un edificio impresionante.

El Universal, 24 de Mayo de 2005

mayo 16, 2006

167-0

On December 4, 2005, elections for congress were held in Venezuela. Although everyone is aware that it is a country where opinions are highly divided, the result was that 167 representatives who favor the government of Hugo Chávez were elected, and none, zero, zilch, of who differ with him. There are many explanations for these results, including the fact that most of the opposition withdrew their candidacies in protest a couple of days before the election but, at the end of the day, they are all irrelevant since a 167-to-0 ratio is plainly not acceptable. Just as Democrats would not stand for a United States Congress made up 100% of Republicans, and just as Republicans would not stand for a Congress made up of 100% Democrats, this principle is just as true in Venezuela.
With these election results, and with the governments accepting them as legitimate and not doing anything about them, any of us who believe in liberty have no other choice now but to make our protests heard, even if this is with a tiny and only slightly noisy voice.
The following are the first two comments I wrote for the press outside Venezuela. I hope they will get published.

What is the financial world to do with Venezuela?
Sir, In Venezuela, as in most other countries, Congress is supposed to exercise control over the executive branch. For instance, its Constitution establishes that ‘No contract in the municipal, state or national public interest shall be entered into with foreign states or official entities, or with companies not domiciled in Venezuela, or transferred to any of the same, without the approval of the National Assembly.
Now, even though Venezuela is currently known as a very polarized nation, the fact is that after the elections of December 4, 2005, its Congress includes 167 members who are in favor of and obedient to him who wishes to be called ‘Commander’, and 0 representation for those many who are not in the least in agreement with Chávez´s confused ramblings of his vision of a twenty-first-century socialism. This indeed poses some serious questions about its legitimacy and therefore some serious challenges for those who issue opinions.
For instance, what are legal counselors or credit-rating agencies to do after they might receive a letter from a Venezuelan citizen (or perhaps even read this letter in FT) informing them that sooner or later the debts now contracted by Venezuela might be questioned as ‘odious debt’, as they are not duly approved by a legitimate congress (167-0), nor are they needed, as can be evidenced by the many donations Venezuela, with its own so many very poor, has recently made, among them, to the relatively few somewhat poor of Massachusetts.
Sir, if a company like Nike has to worry about the labor conditions in the factories to which they outsource their production, why should the financial world be allowed to ignore civil representation issues in those countries it helps to finance?

Massachusetts, please show some dignity!
Late in 1998, the price of a barrel of oil fell under 7 US$, but we never heard anyone volunteering to help out Venezuela’s poor. In December 1999, Venezuela suffered some horrendous mudslides, but, when the US sent some well-equipped engineer corps to help out, Hugo Chávez, the president of Venezuela, refused them. Massachusetts has a yearly per capita income of US$ 41,801, while Venezuela has slightly less than a tenth of that, US$ 4.020
The ad in which Citgo, the oil company in the United States owned by PDVSA, the Venezuelan state owned oil company, announces the program shows a picture of a large, two-story, typical Massachusetts detached house, with a small garden and a big tree in front, beautifully decorated with what looks like Christmas ornaments, and a completely lit up porch. Please compare that house with our shanty towns in Venezuela. Of course it is a wrongly chosen photo, and your Massachusetts poor do live in bad conditions, but, in fact, that they were not even able to choose the right picture just adds salt to our national injury.
The same ad, spelling out the partnership between PDVSA and the government of Hugo Chávez, ends with the statement: “The fuel assistance program isn’t about politics. It’s about offering humanitarian aid to those who need it. What could be more American than that?” The radical leftist Noam Chomsky recently described this as “one of the more ironic gestures ever in the North-South dialogue,” but I, as a Venezuelan, can only classify it as a gesture of utmost cynical insolence.
Many Venezuelans are upset with Chávez giving away money all over the world, while our own country has so many very much poorer people but, currently at least, there is very little we can do about it and much less so after the elections for congress held on December 4, 2005. Although everyone knows that Venezuela is a country where opinions are highly divided, the result was that 167 representatives who favor the government of Hugo Chávez were elected, and none, zero, zilch, of who differ with him. There are many explanations for these results, but, at the end of the day, they are all irrelevant since a 167-to-0 ratio is plainly not acceptable. Hey, even Mugabe in Zimbabwe has a 107 to 43 to show for multiparty democracy there.
In these circumstances, I wonder, would it be too much to ask for some dignity in Massachusetts? Do you really take any gifts from anyone? Where is the limit?
Extraído de Voice and Noise, Mayo 2006

abril 06, 2006

60 por minuto

En un video del Banco Mundial observé como de una manera sencilla se buscaba comprobar si los niños del Perú, que acababan de terminar el segundo grado de primaria, sabían leer de manera fluida unas 60 palabras por minuto, lo que dicen es un mínimo aceptable para el español. Por cuanto la fluidez en la lectura se relaciona con la capacidad de comprensión, de no lograr alcanzar este estándar mínimo, se puede haber condenado de por vida al niño a la acumulación de asuntos no comprendidos y al país un inmenso despilfarro por invertir de manera ineficiente sus escasos recursos enseñando a quien no posee una base suficiente. 
Hubo unas excelentes lecturas tanto de unos niños de un colegio en Lima, como de unos niños indígenas de un colegio muy humilde de una zona extremadamente pobre y alejada, a más de 4.000 metros de altura y quienes, aparte de leer en español, también lo hacían en quechua. No obstante, en un claro contraste también hubo muchos niños (35%) que casi no llegaban ni a leer la primera palabra. 
Amigos, no soy un experto educador, pero el mensaje no pudo ser mas claro. Si yo aún tuviese hijos de esa edad, hoy mismo les haría esa sencillísima prueba de lectura para que si la pasan bien, ir a darle de inmediato un gran abrazo de agradecimiento a su maestro mientras que, si no la pasan, darle una patada por el trasero a ese sinvergüenza que con su desidia le puede haber producido un daño irremediable a mi hijo; para luego darle otra patada al Ministro, que por ocuparse en tonterías ignoró lo más importante; y para finalmente pegármela a mi mismo, por idiota, por no haber averiguado antes sobre la existencia de este sencillo pero valioso examen.
Seguro volveré sobre el tema al estar leyendo el borrador de un fascinante escrito de Helen Abadzi, una psicóloga que trabaja para el Banco Mundial, en el que entre otros puntos plantea la provocadora tesis de que los gobiernos, en lugar de buscar aumentar el número de graduados, podrían ser más eficientes asegurando que los que abandonen la educación hayan logrado un nivel mínimo, es decir, no sólo que los que más puedan echar hacia delante sino también que los que menos no se queden totalmente atrás.
Leer lo escrito por Abadzi evoca tristes memorias sobre esa inmensa oportunidad histórica que perdió nuestro país por no tener el coraje intelectual para seguir a ese verdadero revolucionario llamado Luis Alberto Machado, en su revolución de la inteligencia… y todo sólo para caer en ésta de ahora.
El Universal (ya no se encuentra en la web) voy a scanearlo

marzo 25, 2006

¿Hizo bien el Ministro?

Acabo de publicar Voice and Noise" un libro en inglés en el que principalmente discuto temas observados durante mis dos años como director ejecutivo en el Banco Mundial (BM), 2003 y 2004, por Venezuela y siete países más.

Aun cuando les suene extraño mi elección para ese cargo resultó de un proceso que se inició en un foro en el Internet donde, el entonces ministro Felipe Pérez solicitó expresiones de interés. Yo, siempre optimista, le envié al ministro mi currículum, recordándole que provenía del sector privado y no del público, que era un independiente un "radical del medio"; que no tenía el menor interés en callar mi propia voz por ir a Washington; pero que si el gobierno era capaz de convivir con todo aquello, yo me sentía capaz y orgulloso de hacer un buen trabajo para el país. Por cuanto sólo conocía al ministro de cuando una vez me invitó al IESA a dar una conferencia sobre los impuestos al petróleo en países consumidores, no me hice mayores ilusiones y de hecho todo se me olvidó. Al mes, de repente, el ministro me avi sa por el celular que había sido no minado.

Por supuesto que el nombramiento de un director ejecutivo, políticamente independiente, sin trayectoria en el sector público y seleccionado en la red, también causó mucha sorpresa en el BM y por lo que hoy bien vale la pregunta que titula este artículo. Su respuesta no es sencilla.

PRIMERO. Fue mi selección simplemente un accidente, una locura del momento, algo que no ocurrirá más nunca o fue sólo la punta del iceberg de una nueva manera de hacer las cosas. Si sólo fui un accidente, que buena suerte la mía, pero la verdad es que los actuales avances tecnológicos pueden estar augurando importantes cambios en nuestras formas de gobernar. En un futuro, en lugar de estar haciendo política sobre la base de encuestas, podemos estar en capacidad de ejecutar referendos diarios, con todos los ciudadanos, a cero costo, para bien o para mal. En tal sentido y por cuanto Felipe Pérez es una persona que parece creer mucho en el potencial revolucionario de una transparencia sustentada en el uso de la tecnología, mi elección puede haber sido precursora y el ex ministro un profeta. Yo, aun cuando albergo ciertas dudas sobre donde nos pueda llevar tanta transparencia, apoyo esa posibilidad por cuanto suena como un paso evolutivo para la sociedad.

SEGUNDO. De un director en el Banco Mundial se espera que en base a sus propios criterios actúe considerando tanto los intereses de sus representados como los intereses propios de esa institución. Lo anterior no es fácil para nadie y la pregunta sería si alguien con mis características, puede lograr caminar esa cuerda floja. Si bien es cierto que quien provenga del sector público y es nominado por razones políticas de seguro que representaría mejor los intereses a corto plazo del gobierno de turno, un jugador libre como yo, y en cuanto pueda aportar perspectivas distintas al debate de repente puede resultar más útil tanto para la institución como para el país.

Subjetivamente, no me cabe la menor duda que el ministro lo hizo... ¡Muy pero muy bien! Tuve una experiencia increíble, aun cuando por supuesto algo surrealista, y con mi independencia creo haber cumplido responsablemente con los intereses de mi Venezuela, de los demás países amigos que representé, del propio Banco Mundial y con los de este pequeño planeta en el cual todos nos buscamos relacionar. Así que... ¡Gracias Felipe!

El Universal

marzo 23, 2006

De unidos y divididos

La oposición deshojando su margarita del votar o no votar a veces parece olvidarse de que para ganar votando, teóricamente, necesita la mayoría con un solo voto, mientras que para ganar no votando requieren de muchísimos votos más. No obstante, por mucho que hoy puedan sentirse divididos, comparados con el oficialismo, están increíblemente unidos. En los vasos donde el liderazgo de la oposición busca dilucidar sus diferencias existen tormentas pero, allá afuera, en las aguas del oficialismo, lo que se deslumbra venir es un Tsunami.

El país es actualmente como un estacionamiento asfaltado y toda la lluvia petrolera que le caiga se escapará por la vía de las importaciones o de la fuga de capitales. Dada la poca capacidad de absorción causada por una menguada oferta interna de bienes, el buscar remediar lo anterior con unos muros de contención sólo produciría una inflación explosiva.

El país requiere entonces de la confianza que prepara la tierra para poder recibir la siembra; de la inteligencia para seleccionar el que sembrar; de la capacidad para sembrar, abonar y cuidar lo sembrado y, finalmente, de la honestidad para cosechar y repartir la cosecha de manera justa. ¡Vaya tarea! Lograrlo decididamente requiere, como mínimo, eliminar la corrupción, no sólo aquélla que trafica con dinero, sino también aquélla que remunera a los supuestos incondicionales con cargos para los cuales son ineptos. ¡Vaya bomba divisiva para el oficialismo!

A la oposición, para lograr la mayoría que defina los resultados a su favor, le podría bastar con quedarse sentada esperando, aún cuando ciertamente les haría bien tener un plan de acción y un candidato que motive sus propias filas, por supuesto, siempre y cuando tanto el plan como el líder no constituyan un obstáculo para atraer a los descontentos.

Chávez intuye lo anterior, por lo que anda dando tumbos buscando como loco esa nueva pega-loca que pueda sustituir la corrupción y que le sirva para mantener a sus tropas unidas, ya que su propia capacidad aglutinadora ha perdido efectividad tras demasiados años de campaña y demasiadas contradicciones. Además tiene el problema de que no sólo necesita ganar las elecciones, sino que también debe conseguir la llave que le permita introducir un cambio total, dado que otros seis años iguales a los ocho que habrán transcurrido, si que no lo aguanta nadie… por lo que desde ya sabe que no llegaría al final de su hipotético período nuevo.

Publicado en Caracas, en El Universal, el 23 de Marzo de 2006

febrero 23, 2006

¿Qué hacemos con ellos?

Sin opinar sobre cuando se acaba, si mañana o dentro de unos años, yo, cuando veo algo insostenible, lo considero insostenible. Siendo así, me parece oportuno pensar en el qué hacer con los contrarios, cuando llegue la hora de implementar los resultados de una elección, o se necesite manejar una transición, como la que pueda resultar de una renuncia.

Los verdaderamente fanáticos, quizás unos diez mil, pueden provocar grandes destrozos y constituyen un verdadero problema, que requiere de atención directa por parte de quienes saben de eso.

Los oportunistas, por definición, no presentarán ninguna resistencia al cambio, el cual, por el contrario, debe buscar como resistirse a ellos.

Los indiferentes, los “sólo-me-ocupo-de-lo-mío-día-a-día”, esos que generalmente no votan, pero que normalmente apoyan al gobierno de turno a cuenta del mejor vale lo malo conocido que lo bueno por conocer, se acomodarán, sin problemas.

Los convencidos, aquéllos que buscaban imponer una transformación social y que están decepcionados, de repente hasta podrán ayudar a realizar los cambios que siguen siendo necesarios.

Pero… y esos dos millones de venezolanos que con sinceridad de fe sembraron sus reservas de esperanzas en quién tan bonito les habló… ¿que rayos hacemos con ellos, y cómo evitamos que su desespero obstaculice encontrar una mejor ruta para el país? Encontrar una respuesta país que les haga querer seguir viviendo, es sin duda el mayor reto de quienes mañana aspiren a gobernar.

El Caracazo anunció con claridad la existencia de una bomba en Venezuela, pero como nadie hizo nada para desactivarla, hizo “poff”, cual triqui-traqui, lo que fue aprovechado por un carismático para llevarnos a donde nunca nos queríamos encontrar. Hoy, cuando necesitamos desmantelar una bomba armada inmensamente más poderosa y lograr mantener vivo a este proyecto país que tenemos, se requiere que todos comencemos por rectificar a fondo nuestras propias fallas como ciudadanos.

O nos vamos por la vía de la indiferencia y dejamos que una masa de compatriotas desilusionados deambulen cual unos sin casta, en cuyo caso Venezuela también seguirá perdida sin rumbo, o les damos ese cariño y esa atención que se merecen. Quién sabe si en la tarea de reparar dos millones de corazones partidos de repente nos topamos con ese gran país del que tanto nos vanagloriamos, pero que, la verdad sea dicha casi siempre, o quizás hasta siempre, sólo logra brillar por su ausencia.

Caracas, El Universal, 23 de Febrero de 2006

febrero 09, 2006

La Revolución Emprendedora

Cuando leí en el Financial Times de Londres los resultados del estudio hecho por Global Entreprenuership Monitor, se me nublaron los ojos al ver que Venezuela rankeaba en un clarísimo primer lugar mundial, en términos de la proporción de personas entre 18 y 64 años que califican como emprendedores empresariales. Venezuela 25%, seguida por Tailandia 21%, con Estados Unidos con un 12%, España, Alemania y Francia con un 6% y Japón relegado al penúltimo lugar con un 2%.

Se me nublaron los ojos, al pensar en donde podríamos estar si esta revolución se hubiese aliado con nuestros emprendedores para rescatar la responsabilidad social que tanta falta le hace al país, en lugar de entramparse en las telaraña de la corrupción, la ineptitud y la de un socialismo primitivo.

Se me nublaron los ojos al pensar en donde estaríamos si en esta revolución, en lugar de seguir la tradición venezolana de los gobernantes de turno de usar los ingresos petroleros para financiar sus propias ocurrencias, los hubiere usado para apoyar las iniciativas de nuestros emprendedores, con educación, infraestructura e instituciones funcionales y creíbles.

Chávez, a estas alturas, ya intuye que no hay manera que pueda llevar al país adonde algunos ilusos quieren que lo lleve, por la sencilla razón de que el país se le muere en el camino. La “conciencia revolucionaria”, aquélla que ni se compra ni se vende, aquélla que según la teoría sería necesaria para lograr transformar el petróleo en energía útil para el país, simplemente no existe suficientemente, ni aquí, ni en ningún lado.

La frustración de Chávez, si le concedemos el beneficio de la duda, es entendible, pero si en lugar de amargarse y desesperarse corre hacia adelante y lanza una contrarrevolución, basado en “la conciencia emprendedora”, de repente consigue su salida, y nosotros la nuestra.

Que Chávez pueda ser un buen vendedor de la iniciativa privada es difícil, pero no imposible, si alcanzara entender que eso no requiere de su conversión al neo-liberalismo. Por ejemplo, pocas políticas públicas podrían impulsar más un modelo de democracia participativa, que la de entregarle los excedentes petroleros directamente al pueblo. Ali Primera, en su Sangueo para el regreso tenía toda la razón cuando sostenía que el pueblo es sabio, y que merece que le saquen a los mercaderes del templo público, quienes al fin y al cabo son los que más disfrutan y manosean la patria, en lugar de amarla.


El Universal, 9 de Febrero del 2006

enero 26, 2006

Desacreditando lo bueno

Los demagogos, aquellos que ofrecen soluciones fáciles e inmediatas a todo, se dividen en: vagabundos, los que usan la demagogia para adelantar sus propios fines, y los ilusos, los que creen excesivamente en el poder de las recetas mágicas que anuncian. En ocasiones, cuando están presentes unas circunstancias psicológicas algo especiales, un mismo demagogo puede pertenecer a ambos grupos. 
Una de las más tristes consecuencias de la demagogia es cómo ella termina por desacreditar de manera injusta las ideas que ella misma adelanta, al permitir que sus ejecutorias sean efectuadas, o por los vagabundos que buscan otros resultados, o por los ilusos que están convencidos que las ideas son tan poderosas, que compensan cualquier falla en su implementación. Tanto el cooperativismo como las privatizaciones de los servicios públicos, son dos ejemplos de buenas alternativas, que en nuestro país están sufriendo o han sufrido del abrazo de la demagogia. 
El cooperativismo es una de las formas socialmente más avanzadas de organizar los esfuerzos productivos y puede producir resultados extraordinarios, pero sólo cuando se encuentran presentes una larga serie de condiciones, que cuando no existen de manera natural son muy difíciles o casi imposibles de recrear. Hoy, en lugar de promover un movimiento cooperativista, lo que tenemos es más bien “el negocio del cooperativismo”, con lo que estamos haciéndole un daño profundo al cooperativismo auténtico.
Las privatizaciones, vía una cooperativa o vía una empresa tradicional, son una excelente manera de solventar y mejorar la prestación de servicios públicos, siempre que se haga bien. Por ejemplo, en el caso de la privatización del servicio eléctrico de Margarita, si el gobierno central en Caracas no le hubiese cobrado al inversionista los 63 millones de dólares, que tuvo que pagar por el 70% de los derechos de distribuir luz en la isla (en esencia una apropiación indebida), por supuesto que se pudiesen haber hecho muchas otras inversiones o los consumidores hubieran tenido que pagar tarifas mucho menores. Tal como se hizo, la privatización está siendo desacreditada y ya observamos una pelea incipiente entre la isla y los inversionistas de SENECA, mientras que los demagogos del entonces, hace tiempo se fueron.
Roguemos por que en nuestra Venezuela del futuro haya lugar para aprovechar lo bueno que ofrecen tanto las privatizaciones bien hechas, como las cooperativas bien nacidas.

enero 12, 2006

Controversialmente moderado

Si su hijo, por malcriado, estrella una torre de platos contra el piso argumentando que le da rabia el hambre que pasan en África… Usted no se pone a discutir el hambre de África con él.

A los siete años el país no puede seguir dividiéndose por discutir de si Chávez es bueno o malo, neoliberal o comunista, patriota o entreguista, Bolivariano o Zamorano, generoso o cínico, o cuantas cosas más, ya que lo que importa, es si sirve como Presidente y ya la mayoría sabe que no. ¡Qué lástima!... Tenía apoyo como para hacer cosas buenas, pero… mejor pasamos esa hoja.

Hoy, al trazar un plan de gobierno para el 2007, lo que el país espera y merece es un modesto plan orientado a darle un respiro, una calma y a gobernar razonablemente bien. En otras palabras, un plan muy distinto al que visualizan quienes dicen que necesitamos una alternativa que compita en ilusiones de grandeza con las confusiones de Chávez.

Quien tiene reservas puede darse el lujo de apostar a grandes mejoras pero, quien no tiene ni asegurado su pan de mañana, cualquier radicalidad que le pueda alterar su frágil equilibrio le significa un riesgo horrible. En este sentido, la mayor pobreza que hoy tenemos, en lugar de favorecer un cambio, obra como una fuerza conservadora. Digo esto por cuanto ya hemos oído unos llamados a otra Constituyente, lo que aparte de una estupidez política, suena hasta insolente para el país, cual primer artículo Carmoniano cuando, en lugar de extender la mano al lado contrario, como las circunstancias requerían, la arrogancia los indujo a comenzar con rebautizar al país.

No despedir ni un solo empleado público por un año; no suspender ni una sola misión hasta que pueda ser reemplazada por algo mejor; colocar toda la fuerza del Estado tras el objetivo de evitar cualquier retaliación ilegal o anárquica, son el tipo de ofrecimientos que necesitamos… en otras palabras, un gobierno controversialmente moderado.

Si Chávez logró conectarse con el pueblo ofreciendo cambios e instigando revolución, el próximo presidente deberá poder ver al pueblo venezolano a los ojos y convencerlo, con esa sinceridad que produce la intención de cumplir, que la transición les traerá paz, tranquilidad y gobierno. Amigos, hoy tenemos un país muy cansado que merece un descanso. Al próximo que se le ocurra ofrecerle a nuestros necesitados un agite populista… pues hasta este tranquilo extremista del centro se le puede poner violento.