octubre 07, 2004

Un ejemplo danés

El mejor sistema para financiar viviendas en una sociedad debe ser, por pura lógica, el que pague la mayor tasa a los ahorristas y les minimice los riesgos, para así atraer el mayor volumen de ahorros con que financiar las viviendas, mientras cobra la menor tasa posible a los deudores. Que me perdonen mis amigos banqueros, pero la solución a la ecuación anterior pasa por disminuir el margen de intermediación.
En Dinamarca, un país con unos 5 millones de habitantes, hay más de un millón de créditos hipotecarios, que representan un volumen de 200 billones de dólares y el costo de intermediación total, con avalúo, registro de hipoteca, margen para el intermediario y demás se encuentra en el orden de UN MEDIO POR CIENTO… Por ejemplo, si le cobran el 6 por ciento al deudor, le pagan 5.5% al inversionista. 
El 0.5%... ¿Magia? ¡Qué va! En Dinamarca las cosas se hacen simplemente como se deben hacer. La sociedad busca dar soluciones y no crear problemas.
Si por populismo se introducen riesgos en un sistema para acomodar las necesidades de unos pocos, todos terminan pagando por éstos. En Dinamarca, por lo tanto, los avalúos son muy estrictos y no se financia más que el 80% del valor. Resultado… el financiar seguro es poder financiar barato y en los más de doscientos años del sistema, jamás han incumplido con el servicio de los bonos hipotecarios. ¡Ni un incumplimiento en doscientos años!
Los registros... automatizados y seguros... están diseñados para minimizar los riesgos y los costos de financiar viviendas y no para maximizar los ingresos de los registros. En el sistema hipotecario Danés trabajan sólo cuatro mil personas.
Hay países con Constituciones tan avanzadas que prohíben desalojar al inquilino si no se le suministra una vivienda similar. Obviamente que en esos países nadie construye para alquilar y la gente sigue sin casas, con el solo consuelo de cumplir con la voluntad de los constituyentes del momento. En Dinamarca es más fácil desalojar, pero hay vivienda.
Ya les oigo decir… es que son Daneses… aquí jamás podría funcionar. ¡Mentira! Lo que pasa es que nuestro país se encuentra desde hace mucho tiempo bajo el yugo de gobiernos que no tienen el menor interés en que las cosas funcionen, ya que con su opacidad y sus enredos, los de turno, pueden cobrar más por el “yo te arreglo esa …” Sólo les adelanto que en México ya están estudiando a fondo el sistema danés… ¿nos quedaremos atrás?
Posdata. Oops. En 2008 revento una burbuja inmobiliaria en Dinamarca, con los precios de la viviendas descendiendo hasta un 20 por ciento. Claro que hubo una crisis, pero por lo conservador del sistema, parecería que sus implicaciones son mucho mas manejables, que las de por ejemplo la crisis en España.




septiembre 23, 2004

Un impuesto mundial

UN MUNDO QUE CADA DIA se torna más chiquito, pero con problemas que sólo se agrandan, hace necesario más recursos de carácter global, por lo que muy a regañadientes, ya se discuten propuestas para un impuesto mundial.
Antes que nada, si hemos de esforzarnos en navegar las inmensas dificultades políticas que tales impuestos entrañan, por lo menos que generen un monto importante. Así por ejemplo, gravar los vuelos comerciales no produciría muchos ingresos... por lo menos no comparados con las necesidades.
El impuesto también debe ser fácil de cobrar, para que no se diluya en la gestión de cobranza. Hay quienes desean cobrar un impuesto a la venta de armas. Suena bien, pero si ni siquiera logramos controlar el contrabando de armas, ¿cómo lo haríamos si damos el incentivo a las autoridades de recibir un impuesto por su venta?
El impuesto tampoco debe generar serias distorsiones económicas. En tal sentido, el principal obstáculo a un impuesto sobre transacciones financieras es que, teóricamente, desincentivaría la fluidez de las transacciones, incrementando así la volatilidad del mercado financiero. No estoy seguro del argumento... los intermediarios ya cobran comisiones por las transacciones.
En donde siempre terminan los estudios es en la gasolina. Ustedes saben cuánto he protestado contra los gigantescos impuestos a la gasolina que aplican muchos países consumidores, con los que discriminan al petróleo y conforman una de las principales razones por las cuales necesitamos de la OPEP. No obstante, la verdad es que los impuestos a la gasolina producen muchos ingresos. En Europa, sólo por la gasolina sin plomo, cobran más de 100 billones de dólares anuales. Son fáciles de cobrar y las distorsiones que generan al frenar su consumo, no puede decirse que sean del todo malas. Por lo tanto, como quiera que no hay cómo parar tales impuestos y a veces se usan hasta para subsidiar a otras energías, como el carbón, quizás nos resultarían más tragables, si una parte de los mismos fuera usada para el bien del mundo.
La opción gasolina también permite a todos participar de manera proporcional y así no ser excluidos del grupo de los responsables del planeta. Si en Europa, con su ingreso por habitante de 30.000 dólares anuales aplicasen 5 centavos de dólar por litro, un país con ingreso de 3.000 pagaría medio centavo por litro. Con tales cifras, el impuesto daría unos 50 billones anuales... y eso es plata donde lo pongan.



septiembre 09, 2004

"Púshalo"

Hemos visto la foto de un monito, que debido a un dolor estomacal rehusó seguir caminando sobre sus cuatro patas y comenzó a caminar erguido en dos, pero al leer al reconocido académico y politólogo norteamericano, Samuel Huntington, reiniciando cierto debate, esto nos hace pensar que algunos todavía como que caminan sobre las cuatro.
En la revista Foreign Policy de Abril 2004, Huntington expresa xenofobia en contra la comunidad latinoamericana, en especial la mexicana. La acusa de invadir su país y de amenazar el bienestar de una sociedad, cuyo origen y razón de ser considera exclusivamente anglosajón y protestante. Huntington para sonarle la alarma a sus compatriotas alude a la tasa de fertilidad…¡típico! y a una supuesta ausencia de querer integrarse por completo, que basa en el hecho de que tantos sigan hablando en español.
El aspecto lingüístico parecería ser de especial importancia para Huntington, ya que le advierte a los mexicanos residenciados en los Estados Unidos, que si quieren compartir el Sueño Americano creado por su sociedad anglo-protestante, deben aprender a soñar en inglés. Huntington cifra sus esperanzas de que ello ocurra en el hecho de que, según él, los emigrantes de segunda generación, a menudo, desprecian y rechazan su lengua materna y se sienten avergonzados ante la incapacidad de sus padres de comunicarse en inglés. 
Puede que haya casos así. Uno lo encontré volando hacia un país de Centroamérica, cuando una aeromoza de indiscutible ascendencia latina, molesta con un señor mayor, humilde y también latino, con dificultades para desabrocharse el cinturón de seguridad, le dirigió un despectivo “Púshalo o como Ustedes lo dicen... ¡oh forget it!”. No obstante, si Huntington cree que su país estaría mejor con quienes se avergüenzan de su origen, que con quienes se enorgullecen del mismo, ya es hora de que su universidad lo des-academice. 
Casualmente en el mismo Foreign Policy donde aparecen las opiniones de Huntington, su editor Moisés Naim, en un artículo titulado “Desde La Normalidad A Lo Lunático”, sostiene que muchos de los recientes movimientos latinoamericanos se alimentan de las políticas de furia, raza y venganza y que son intensamente nacionalistas reclamando sus raíces en las más viejas tradiciones de sus países. 
Amigos, como podemos observar, tanto aquí como allá, hay mentes y corazones chiquitos, acomplejados, temerosos... y probablemente muy solitarios.


agosto 26, 2004

¡Epa Carrasquero! …que buena broma nos echaste

JUSTO ANTES del Referendo publiqué Salga Sapo Salga Rana, por lo que pueden intuir que no tenía una idea preconcebida sobre su resultado, aun cuando pensaba que los organizadores estarían mejor informados.
Si yo hubiese sacado casi el 60 por ciento de los votos, hubiese contratado a Don Francisco para transmitir al mundo un Sábado Gigante desde la Plaza Bolívar, con la presencia de una muy nutrida comisión de observadores donde, aparte de Carter y Gaviria, estuviesen arzobispos, farándula, escritores, historiadores y opositores, tanto reales como imaginarios, para que se contase cada uno de los votos, que en cajas lacradas con el Escudo Nacional, serían llevadas ante la comisión, por bellezas venezolanas en falditas cortas tricolores, registrando simultáneamente los NO y los SI en una inmensa pantalla electrónica... para así darle un Gran Finale a lo que, por lo menos a mí, debería haberme parecido una magnífica gesta democrática.
Si en tal caso, unos con-amigos-así-quién necesita-enemigos me hubiesen desperdiciado esa oportunidad histórica, armando un enredo con declaraciones apuradas en horas de baja audiencia y sin la suficiente presencia de testigos opositores, yo me estaría jalando los pelos y buscando ver cómo salgo de ellos, sin importarme sus buenas intenciones o lo comprometidos que estuvieran conmigo... ya que con brutos o chupa-medias... ¡ni a la esquina!
Por supuesto, que en un país dividido y poco preparado para un recuento apretado del tipo Bush vs. Gore en la Florida, si pensara en la posibilidad de ganar con un margen menor y para garantizar la gobernabilidad del mañana, buscaría asegurar una transparencia aun mucho mayor... aun cuando, en tal caso, me ahorraría los honorarios de Don Francisco.
Claro que lo de con-amigos-así-quién necesita-enemigos aplica igualmente a los del SI. Ahora bien, por cuanto la próxima cita democrática será como en dos años, hay tiempo para que los del SI reflexionen sobre los resultados y para que los del NO reflexionen sobre la ausencia de resultados aun con resultados. Como fruto de tanta reflexionadera, esperemos todos que surja una conciencia de que no basta estar en contra de alguien, sino que hay que estar unidos a favor de algo.
En tal sentido, aprovecho la ocasión para anunciarles a mis amigos, que a partir de esta fecha y hasta próximo aviso, este radical del medio, se está uniendo con entusiasmo a ese movimiento optimista, no corrupto, inmensamente solidario, incluyente y participativo, que huye del ayer y desea enfrentar los retos del mañana con un sano venezolanismo (sin complejos ni cursilerías)... que estoy seguro se está formando en estos días en mi patria, sobre la base de una membresía de millones de chavistas y escuálidos... tristes y decepcionados... pero jamás desesperanzados. Ese movimiento, cuando gane, como de seguro habrá de ganar, contará sus votos a la luz de un brillante sol venezolano.





agosto 12, 2004

Salga sapo o salga rana

NO ES QUE EL QUINCE de agosto, el día del Referendo, no sea importante, podría incluso ser recordado como el final del principio, pero, a la hora de la verdad, es el dieciséis la fecha que vale. Salga sapo o salga rana, el que sea, tendrá que ver cómo se las arregla para que nuestro triunfo no se convierta en nuestra derrota... en poco tiempo.
Los actuales medios tecnológicos no permiten que la historia se re-escriba con mucha facilidad así que, aun cuando a muchos de nuestros actuales protagonistas puede que les importe un bledo, desde ya les advierto al sapo o a la rana, que este cronista, así como la mayoría de mis colegas, serán implacables con quienes no ayuden a evitar que nuestro país se desmadre.
Gane el sapo o gane la rana, manejar la victoria es más difícil que manejar la derrota. Mientras que la realidad política exige conseguir algo que entregarle a los derrotados, en un rápido gesto de conciliación, de seguro los propios andarán, en el mejor de los casos, buscando la champaña y, en el peor escenario, queriendo venganzas.
¿Qué dote puede entregar el ganador a la oposición, sin que los suyos se le rebelen? Por supuesto que no podrá ofrecer 50 sabrosas embajadas a los cincuenta opositores más destacados, no sólo por cuanto pocos de ellos estarían dispuestos a suicidarse recibiéndolas pero, ante nada, porque en las actuales circunstancias la dote requiere tener un profundo significado, casi espiritual, para todo el país.
A mí sólo se me ocurre una... ¡Pdvsa! Nada puede atentar más contra la unidad del país, que seguir manteniendo a Pdvsa como un coto privado. Por el otro lado, un buen camino hacia una paz social, sería permitir que la luz del sol, esa luz que desinfecta y sana heridas, le llegue a nuestra empresa petrolera. Con sólo un poco de voluntad sería posible desarrollar mecanismos, que permitan acercar al ciudadano a esa industria, que intuye tan vital para su país, pero que al mismo tiempo, cruelmente, debe generar muy pocos empleos directos.
Si me tocara manejar el triunfo, estaría pensando en la posibilidad de que las autoridades de Pdvsa también fuesen electas... claro que con una debida representación proporcional... claro que con unos procesos de revocación de mandato más ágiles y menos dolorosos que el parto actual.
Amigos, por enésima vez, en Pdvsa no hay nada que requiera de tanta confidencialidad.
¡Dios bendiga y ampare a nuestro querido país!





julio 31, 2004

Consenso, orden y tranquilidad

¿SE IMAGINAN cómo serían las perspectivas de Venezuela si uno de nuestros extremismos tuviese el 51%? Qué suerte para nuestro adolorido país, que a quien hoy quiera salir victorioso en el referendo, no le basta los propios, sino que requiere el apoyo de otros, bien sean esos otros los indiferentes, o los muy otros. Reconozco que no me encuentro tan de cerca mi país como para ver los árboles, pero creo intuir el bosque y percibo que su gente está tan cansada, fatigada, harta, fastidiada y agobiada de revoluciones, agendas y paquetes, que se volcarían por quien, generosamente, sólo les ofrezca un poco de orden y tranquilidad. 
Y orden y tranquilidad es justamente lo que el médico le recetaría a Venezuela. Para comenzar, basta con ver a nuestro mundo, que a pesar de poseer más información veraz al instante que nunca, también sufre los rigores de la sobreinformación y la desinformación. Pensándolo bien, creo que el mundo jamás ha estado tan confundido... igualito a nosotros. Por buscar formar, reformar o re-reformar todo con prisa, todo se enredó, se enreda y se enredará. 
Por lo anterior, aquí, desde mi punto de conexión a la red, si yo fuese jefe de campaña de algo en Venezuela, me limitaría a lo siguiente: 
SILENCIAR, como sea, a nuestros extremistas, ya que con ellos ni se gana lo de hoy, ni mucho menos se puede arreglar lo del mañana. ¿Pero si han sido tan leales y trabajadores? Bueno, ya veremos cómo los premiamos. Quizás les hagamos un álbum de colección en su memoria... para que los niñitos puedan intercambiarse barajitas de sus respectivos héroes y vi llanos. 
PDVSA. Aún cuando obviamente no debe representar el corazón venezolano, ofrecer manejarla como si lo fuese. No hay espacios para más sacudidas sino para una reestructuración gradual en el tiempo. Mientras tanto, el implantar una junta de observadores de la sociedad civil no petrolera, como marcapaso, podría ayudar. 
JUSTICIA. Iniciaría la construcción de unas cárceles humanamente funcionales, con lo cual se enviaría una señal de querer encaminarnos, con calma, a una justicia justa. ¿Qué juez de hoy se atreve a mandar a alguien a nuestras cárceles, cuando ello podría acarrearle el riesgo de que un juez Garzón lo juzgue y condene por crímenes de lesa humanidad? 
Un plan que sólo incluye buscar consensos en orden y tranquilidad, puede sonar cursi o, incluso, ridículamente radical. Ese riesgo gustosamente lo aceptamos... nosotros los extremistas del centro.




julio 15, 2004

McCárcel

La Justicia es algo muy difícil de comprender y concretar, por situarse ella sobre un continuo, que se hace finito sólo con la Justicia Divina. Del otro lado, las injusticias son mucho más fáciles de percibir y, en nuestros países, las cárceles en sí representan una de las peores. Como economista, en términos del uso de recursos escasos, estoy convencido de que la justicia avanzaría hoy mucho más mejorando las cárceles, que invirtiendo en Tribunales Supremos. 
No predico ni creo en soluciones importadas y además, si fuésemos a respetar los derechos individuales en sus definiciones más extravagantes, por ejemplo garantizando en Venezuela un acceso a la justicia similar al que hace unos años tuvo O.J. Simpson en los Estados Unidos, esto, por sus costos, atentaría contra los derechos humanos de nuestra individual colectividad.
No obstante, creo en los buenos ejemplos y estoy seguro, que de existir unas franquicias carcelarias, que pudiesen instaurarse en nuestros países, todos mejoraríamos, a punta de vergüenza.
Cuando leemos, que uno de los factores que más le dificultan a Schwarzenegger, reciente Gobernador de California, equilibrar el presupuesto estatal son los 28.500 dólares, que anualmente tiene que gastar por cada uno de sus 162.000 presos y que una de sus opciones sería la de usar servicios privados carcelarios locales, que le permitan reducir el costo a 17.000 dólares por preso por año, vemos una oportunidad.
Si California desea aún mayores ahorros, podría lograrlos permitiendo que el servicio carcelario para algunos de sus presos sea ofrecido por nuestros países. En tal caso, empresas podrían construir y operar cárceles, donde por necesidad tendrían que usar certificaciones de calidad, del tipo ISO 9000, lo que probablemente generaría para el bien de todos un conjunto de buenas prácticas carcelarias. Hoy, transporte rápido y facilidades como las video-conferencias, hacen mucho más factibles propuestas como éstas, faltando sólo la voluntad.
Dado que algunas personas atribuyen el origen de las violentas maras (pandillas) de América Central a Los Ángeles, y dado que el crimen se atribuye hasta cierto punto a la violencia en las películas, quizás California, su gobernador e incluso Hollywood tengan una motivación especial para dar la bienvenida. una iniciativa como esta para ayudarnos a ayudarlos.
Además, la experiencia de Schwarzenegger solo en el cine, que va desde someter a los criminales por la fuerza hasta enseñar en un jardín de infantes, parece encajar en el currículum ideal de un súper carcelero.






julio 01, 2004

El musical

AMIGOS, O NOSOTROS hacemos de esta cosa algo de lo que pronto todos los venezolanos nos podamos reír o tendremos que pagar una triste e inmensa factura por muchas décadas. Es más, ni me extrañaría que hasta Broadway, no resistirá la tentación de producir un musical sobre lo nuestro... así lo visualizo:
El primer acto muestra a unos viejos cansados leyendo un libro y preguntándose... ¿Por dónde será? Se les acercan unos jóvenes baquianos, que habiendo estudiado en un país del Norte con beca de un mariscal retirado y con la eficiencia que recuerda los métodos de la venta de tiempo compartido, convencen a los viejitos de botar el libro e irse, dizque por un cómodo y rápido atajo... donde se pierden.
Al rato vemos como un vivaracho joven, pasillaneando por un polvoroso sendero al son de un joropo, descubre el libro entrelazado en las raíces del samán donde se ha sentado para tomarse un cafecito. Rescata el libro de las raíces, cual espada de la piedra y descubre al abrirlo la vieja agenda socialdemócrata, que para bien o para mal contenía la llave al corazón de los electores venezolanos.
Con esta agenda el joven asciende al poder, pero como tampoco logra descifrar su ejecutoria, es rodeado por otros estudiantes del exterior, esta vez de una isla algo al norte, que también dicen saberlo todo... y se origina la madre de todas las pérdidas.
De ahí en adelante el musical es una inmensa fiesta de confusiones, donde hábilmente se explotan los elementos típicos de este género, tales como lágrimas, heroísmos, cursilerías, amistades, estupideces, pobreza, ostentación, intrigas, pillerías, amores y desamores, venganzas y, por supuesto, muchas canciones de Primera. Después de un intermedio, a las 11 de abril, tan corto que no alcanza ni para ir al baño, el bululú se reinicia destacándose en especial los caracteres femeninos, que en colorido dejarían pálidas a colegas de Broadway, como Evita.
Pero el director es juguetón y así, minutos antes de finalizar, cuando ya todos están alineados para el gran encuentro democrático del 15 de agosto y que en espectacularidad promete superar a la del Señor de los Anillos, todo se paraliza y se oye una voz decir... levanten las manos quienes quieren que este musical termine como una comedia de Moliére... levanten ahora las manos quienes prefieren que termine como una tragedia de Shakespeare.
¿Qué querrá la audiencia? ¿Quién agarrará la agenda? ¿Logrará al fin ejecutarla?... Amigos, véanlo próximamente... en vivo.


junio 17, 2004

Un acuerdo petrolero

"Sin duda, a este país para quererlo hay que verlo con el corazón, no con la razón porque hay tantas razones para luchar por él, como para abandonarlo. Aquí ser valiente en la defensa de sus intereses se paga muy caro porque muchos se venden por menos de nada". Así expresaban su angustia ciudadanos de otro país latinoamericano esta semana en la prensa. Sentí que estamos en las mismas. 
Pase lo que pase en los próximos procesos democráticos, si queremos recuperar el sueño de una nación y que la reconciliación no tome el camino de la humillación, ni la justicia el de la persecución, requerimos de un acuerdo nacional. Para lograrlo, necesitamos callar a quienes, intoxicados con destilados consensuales ajenos, ya sean de Miami o de La Habana, vociferan tanto que impiden que el resto del país nos oigamos unos a otros. 
El petróleo es, sin duda, uno de los asuntos más delicados para nuestro consenso. Habiendo escrito mucho sobre el tema, criticado tanto a la vieja como a la nueva Pdvsa y por jamás haber estado económicamente vinculado con la industria petrolera, me siento con todo el derecho moral de presentar ideas y de criticar a quienes busquen aprovecharse de la confusión. 
Tanto la exploración como la producción petrolera del país (perdón debí decir extracción) debe permanecer cien por ciento en manos de Pdvsa que, hasta la fecha y apoyada por la OPEP, ha logrado generar excelentes ingresos para Venezuela. 
Todas las demás actividades de Pdvsa deberían ser delegadas al sector privado, por cuanto Pdvsa malgasta en ellas los ingresos antes generados. 
Pdvsa, exploradora y productora, necesita de mucha transparencia y de evitar caer en manos de agendas privadas de mérito o sin meritocracias internas. Por cuanto Pdvsa y el Ejecutivo siempre estarán tentados a conspirar a espaldas de la nación, debemos insertar en ella un Ombudsman, que represente los intereses del resto de la sociedad. 
El mal uso que los gobiernos le han dado a los ingresos petroleros durante los últimos 30 años, constituye "La Vergüenza Nacional". Necesitamos transferir recursos para saldar la deuda pública pero, una vez logrado esto, el Estado debe ceder a los ciudadanos una porción de los ingresos petroleros para que sean administrados directamente por ellos en intereses sociales, como la educación. 
Finalmente, un gobierno que no logre aumentar el precio de la gasolina a lo que recibe por ella en el exterior, no tiene el derecho de llamarse gobierno, ni será sostenible.


junio 03, 2004

Amarillo, azul… o verde

CADA DOS SEMANAS me siento a redactar el artículo que publico en estas páginas. Identifico un tema y considerándome un hombre razonablemente racional, me dedico a hacer un análisis ponderado de ambas caras de la moneda y normalmente termino identificándome con una posición intermedia.
Mi siguiente reto es el de encontrar la manera de cómo transmitir el mensaje, tanto para que el lector quiera leerlo, como para que lo entienda. Del trampolín, prefiero ejecutar bien unos saltos sencillos de baja puntuación, que lanzarme con unas acrobacias donde, aun cuando la puntuación relativa sea alta, corro el riesgo de perder al lector... ¿aún me siguen?
Terminado el borrador, se lo entrego a mi esposa Mercedes, quien procede a picar mis oraciones de cinco líneas, en cinco de una línea. La manera como lo desmantela en pedacitos, para luego ensamblarlo, sin que siquiera me dé cuenta de los cambios, evidencia su destreza.
Una vez listo, se lo envío a Miguel Maita y espero el día de su publicación, cuando lo veo nacer en www. eluniversal.com. Entonces comienzan a entrar a mi email, los ni tantos, ni los tan pocos comentarios:
Kurowski. Odio su amarillo... ¿No tiene usted vergüenza?
Kurowski. Odio su azul... ¿No tiene usted un mínimo sentido de vergüenza?
Señor Kurowski. Gracias por explicarlo con tanta claridad.
Este último comentario, sin duda, le hacen mucho bien a mi ego, pero aun en ese caso quedo con la duda sobre si de verdad lograron captar el bello verde que quise describir, o si sólo fue que vieron un amarillo o un azul, aún más intenso.
¿Amigos, cómo se comunica algo cuando el receptor ya no es capaz de separar los amarillos, los azules o el verde resultante de la mezcla y sólo sabe captarlo por un solo canal unicolor? Este problema de daltonismo mediático no es exclusivo de Venezuela, ya que parecería que la humanidad está mutando, probablemente como reacción al exagerado volumen informativo del mundo moderno. ¿Llegará el día en que nunca más veremos el verde?