mayo 02, 2013

Los nicolaseros se han desconectado

Cuando uno se pone a pensar en lo increíblemente valioso que sería para los nicolaseros salir victoriosos en un fiel reconteo de todos los votos, transmitido en vivo y directo por Globovisión y documentado por Tim Tracy... y al mismo tiempo se escuchan las absurdas declaraciones de Tibisay Lucena y en las cuales esa nicolasera básicamente exige que se presenten los resultados de una auditoría, para que proceda una auditoría, no puede haber dudas que el voto mayoritario fue para Henrique Capriles... y el país lo sabe. 
Y son los pobres quienes más habrán de sufrir las consecuencias del actual vandalismo político en que incurre el mando dizque revolucionario. Los nicolaseros enchufados, heredaron una hacienda, y ahora sin la supervisión del antiguo patrón, andan haciendo parrilla con todo el ganado, quizás hasta con el oro del BCV como entorno. 
Y por cuanto "la revolución" ya no cuenta con el gran apoyo de quien se hacía perdonar mucho... y quien ha sido sustituido por un grupito que por su falta de simpatía más bien se hace perdonar poco, la gran mayoría chavista se pregunta... ¿y con qué se come este Nicolasismo peorro? Hoy no hay duda que los nicolaseros se están desconectando rápidamente, no de su buen negocio con nuestras resultas petroleras, pero sí de quienes representaban la base del apoyo popular de Hugo Chávez. 
Y ante esa falta de apoyo, y una chequera agotada, todos se preguntan si los nicolaseros serían verdaderamente capaces de buscar gobernar al país exclusivamente sobre la base de más deudas, de imprimir más billetes sin respaldo, y con violencia y represión. Por cuanto su primer acto público económico de significancia, he leído que por dos mil millones de dólares, ha sido entre otros renovarle al castrismo "su-buen-negocio" de explotar a sus médicos cubanos, para así poder retener los servicios mercenarios y revolucionarios de Cuba, es posible que crean que sí lo pueden. 
De cómo se salva nuestro país de este enredo mayúsculo, no lo sé. Pero, aparte de rezar mucho, se me ocurre que una posibilidad sería buscar abrir un gran frente nacional de conversación entre la oposición y el chavismo-no-nicolasero, sobre otro problema de suma importancia y el cual, para su solución, igualmente requiere de mucha de esa legitimidad que permite mucha gobernabilidad. Por supuesto me refiero al precio de la gasolina. 
A la vuelta de la esquina, para que la economía en Venezuela no se descalabre por completo, el precio de la gasolina, el cual no se ha ajustado desde 1997, debe ser aumentado drásticamente... diríamos en unos 800 por ciento... para comenzar. 
Y como ese aumento lo tendría que efectuar sea quien sea que gobierne, todas las partes aspirantes deberían tener un interés en conversar sobre el tema... digo yo. ¿Si un clavo saca otro clavo, por qué un problema no puede sacar a otro problema? Quién sabe que podría salir de esas conversaciones; de repente una fuerza unificadora que permita comenzar resolver los problemas del país, sin requerir de eliminarnos los unos a los otros, y lo cual aún así nos dejaría divididos, quizás con sólo dos cuartos restantes del país. 
Por cierto... hablando de oro y auditorías. ¿Se encuentra aún ahí en las bóvedas, libre de gravámenes, el oro cuya repatriación celebró con bombos, banderas y platillos hace no mucho Hugo Chávez? ¿O habrá que avisar a la Interpol? 
¿Porqué nicolaseros y no maduristas? No sé, quizás porque me parece que tienen como una pinta de "nicolaseros"... ¿será el bigote?

abril 27, 2013

¿Qué hubiese dicho la OEA si Pinochet se hubiese robado el plebiscito de 1980?

Mensaje de Henrique Capriles Radonsky 
Buenos días. 
Recibe un saludo cordial y el deseo de que la Nueva Venezuela siga intacta en tus sueños y en tus convicciones. La lucha por los ideales progresistas ahora es cuando adquiere mayor fuerza y sigue un camino indetenible, ahora más que nunca ante un gobierno ilegitimo dictatorial que se quitó las caretas y que con intenciones totalitarias y al mejor estilo fascista pretende intimidar, humillar y condenar un pensamiento diferente. La lucha por la democracia reposa en cada uno de nosotros. 
No creas que todo se acabo. Si percibes eso, piensa en lo que hemos logrado y en los días de esplendor que nos esperan, sobre todo en la herencia que le dejaremos a nuestros hijos y nietos. 
Esta lucha es pacifica, difícil y demanda una alta dosis de persistencia, organización y disciplina. Nos ha propuesto seguir los pasos que señala la constitución. Agotar todos los recursos legales necesarios para poder lograr el objetivo final. Sabemos q no obtendremos justicia de nuestras instituciones, pero hay que hacerlo de esa manera. No hay espacio para la incertidumbre ni la duda. Solo para la fe y la verdad. Todo esta calculado, resguardado y bien dirigido. Lo primero es demostrar que hubo fraude y eso está más que listo, solo necesitamos la formalidad de la auditoria. 
En tal sentido, tu emoción, tu compromiso, tu capacidad de lucha debe de permanecer intactos. Anima a tu vecino, no dejes que se apague la llama. Este "gobierno" quiere desalentarnos y agotarnos, pero nosotros somos ejército de verdad y lograremos el objetivo. ¿Puede Venezuela seguir contando contigo? Yo sé que sí. 
Un abrazo fraterno. 
El mejor de los días para ti y tu familia.
Henrique Capriles Radonsky 
¡Ayuden a difundir!

PS. Acabo de ver en cadena a Doña Tibisay Lucena exigirle a Henrique Capriles que entregue los resultados de una auditoría para analizar si procede una auditoría.

abril 25, 2013

Sólo somos… el buen negocio de otros

Durante las recientes reuniones del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, le explicaba a algunos representantes de la sociedad civil lo imposible de lograr una verdadera democracia, en un país donde más del 97 por ciento de todas sus exportaciones ingresan directamente a las arcas del Estado. 
En eso, una señora de nombre Nakibuuka Maxensia Takirambule, miembro de una organización no gubernamental de Uganda del sector salud comentó: "Señor, sé exactamente a lo que usted se refiere, nosotros tampoco somos una nación, nosotros también sólo somos el buen negocio de otros". 
¡Qué descripción! ¡Cómo dolió oírla! ¡Claro que tiene razón! Nosotros los ciudadanos no tenemos nada que ver con esa Venezuela Sociedad de Responsabilidad Nula, esa de los enchufados de turno, excepto por el hecho de ser los grandes idiotas de la partida que les permitimos quedarse con nuestras resultas petroleras. 
Y nosotros, los ciudadanos, como si fuésemos unos molestos intrusos, si se los pedimos bonito, como ellos los dueños exigen que se los pidamos, más bien estamos supuestos a agradecerles, infinitamente, que nos dejen pasar la noche dentro de su buen negocio, y el que de vez en cuando nos lancen unas sobras de dividendos... por ejemplo gasolina regalada (ahora importada). 
Y hablando de ese el buen negocio de otros me pregunto. Por cuanto Chávez se ocupó él solito de las primarias del chavismo, de darse hoy unas secundarias... ¿A quién elegiría la mayoría de los chavistas para entregárselo? Por lo que se observa, Maduro no sacaría ni doscientos mil votos, y eso ni con todo su gabinete inepto incluido. De hacerse unas encuestas de opinión al respecto, creo que éstas favorecerían a candidatos como José Vielma Mora o María Gabriela Chávez... por supuesto cada uno por razones muy diferentes. 
Y ya intuyo que mi bandeja de correo se llenará con: "¿Kurowski qué estás haciendo? ¿Dándole fuerzas a otros del chavismo? ¡Sí y no! ¡No y sí! Lo que busco, como lo debe buscar todo venezolano, es que Henrique Capriles, quien sí tiene mucha legitimidad, pueda conversar con algunos que tengan legitimidad dentro del chavismo. El país requiere hoy de mucho entendimiento auténtico y, entendimiento entre partes no representativas, no significa mucho, por auténtico que sea ese entendimiento. 
E imagínense las maravillas que podrían hacer reunidos, quienes de manera auténtica representen y poseen la confianza de cada una de esas dos mitades de Venezuela. 
De repente podrían hasta acordar entregarle las resultas petroleras directamente a todos los venezolanos, para después cobrarles impuestos... para que así el gobierno trabaje para los ciudadanos... para que así podamos vivir en Venezuela... y para que así podamos al fin tener un chance de llegar a ser nación, y no solo tengamos que seguir viviendo en el buen negocio de otros. He ahí la verdadera Independencia. 
PS. Leí que Jesse Chacón, el flamante "Jefe Supremo del Estado Mayor Eléctrico", dizque para "saldar una deuda con ese gigante que se nos fue" llamó a la clase obrera y a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) a construir un nuevo sistema eléctrico, generación, transmisión y distribución". ¡NO! ¡Por favor! Que primero funcione el viejo. Si "el buen negocio" requiere de un sistema nuevo, por lo menos devuélvale al sector privado el viejo... lo digo para que no vayamos a solo poder leer la Constitución azul a la luz de velas... y quizás también éstas, todas importadas.

abril 18, 2013

Maduro pulverizo a Chávez

¿Quién le prohibió a Nicolás Maduro el reconteo de votos, ése que él mismo aprobaba el 14 de abril por la noche? 
Si fuese Maduro, y después de haber abusado tanto de todos los inmensos poderes del Estado; y de haber disfrutado la ventaja de haber sido designado por el propio Chávez como "El Heredero"; y de tener al CNE soplando mis velas, y sólo hubiese logrado un margen favorable de doscientos mil votos, y dejar que la oposición a Chávez, en pocos meses, consiguiese ochocientos mil votos más, yo también me sentiría molido a palos. 
Capriles, de haber ganado con un margen de votos tan pequeño como el que actualmente le asigna el CNE a Maduro, de inmediato hubiese estirado una mano sincera para conversar con la otra mitad del país. Maduro por el contrario, antes de poder conversar con el "enemigo", necesita legitimarse con los suyos, por cuanto lo que hizo fue pulverizar a Chávez. Y tratando de hacerlo buscándole camorra barata y vulgar a los que votaron por Capriles, se hunde aún más, por cuanto se olvida que la gran mayoría de quienes votaron por él también necesitan de paz y progreso. 
Si con tan poca legitimidad tuviese que enfrentar la durísima tarea de gobernar a la enredada Venezuela actual, igual me preguntaría... ¿cuánto tiempo aguantaré? 
Y es que Maduro, para tener el más mínimo chance de comenzar lograr esa promesa que reiteró el 14 por la noche, de acabar con la pobreza debe, por ejemplo, incumplir su promesa de no aumentar el precio de la gasolina... ¿y cómo rayos se logra eso en una Venezuela desunida? 
Henrique Capriles, quien no venció, aún, pero que claramente no fue derrotado, lidera con coherencias a quienes lo apoyan, y los votos que obtuvo son suyos y voluntarios. 
Maduro, por el contrario, sabe que la mayoría de los votos que obtuvo o son votos obligados o son votos que le pertenecen a otros liderazgos; y por lo que en esencia hoy se encuentra encuevado con otros treinta y nueve del liderazgo chavista, sin un Alí Babá que le ponga orden al asunto. 
Y Venezuela, mientras no se recupere la tenue legitimidad que un reconteo de votos le puede traer a quien brincó de una ilegitimidad a otra, o se la asigne a Henrique Capriles, se encuentra en un limbo triturándose. 
Por ejemplo, al oír tantos países clamar por un reconteo de votos y observar cajas de votos siendo quemadas... ¿quién sentirá la confianza necesaria para entregarle un crédito al país? 
Oí a Maduro claramente decir, con relación al 49 por ciento, o a lo que él sabe que tras un reconteo de votos bien podría ser más de la mitad del país, que "No voy a perder el tiempo con un grupito"... y sin ser abogado, me queda claro que de acuerdo al Artículo 350 de nuestra Constitución, debo desconocer su autoridad, por cuanto es "contraría a los valores, principios y garantías democráticas". 
Y siendo un gobierno ilegítimo, que ya se agarra el 100 por ciento de nuestras resultas petroleras, o el 98 por ciento de todas las exportaciones de la nación, sé muy bien que no merece que además le paguemos impuestos. 
Y de repente se me ocurre que todos nosotros, los millones del "grupito", debemos entre un cacerolazo y otro, acudir a las gasolineras y recuperar toda la gasolina que insisten en regalarnos... así sea que esta se acabe. 
Con un "Queridos compatriotas" comenzó Maduro su discurso aceptando los resultados del CNE. Lo lamento señor Maduro... ya usted y yo sospecho que no compartimos la misma patria... la mía es Venezuela, de cuál es la suya, ya no estoy muy seguro.
El Universal

abril 11, 2013

Evitemos La Gran Vergoña

El pasado jueves mi artículo se titulaba "Señor Maduro... permítame preguntarle". En ese planteaba el dilema para el chavismo de tener que declarar parte de las deudas contraídas por Chávez como ilegítimas u odiosas. Como suele ocurrir, cada vez con más frecuencia, me llegaron mensajes de chavistas insatisfechos asegurándome que esa deuda no era culpa de Chávez, sino de "Los Ineptos". 
Dado que Chávez metía la mano en todo, ese argumento es débil. Le recordé a los insatisfechos que tendrían más credibilidad de haberse reunido alrededor de un chavista rectificador. Pero, el apoyar a Maduro, quién se declara tan satisfecho con lo logrado, y que sigue gobernando con la mesma pandilla de ineptos, y que además no asume sus propias decisiones echándole el muerto al muerto, resulta demasiado incoherente. 
¡No! Democracia y testamentos no armonizan... ¿O es que mañana piensan elegir a quien el hoy Príncipe Maduro quiera? 
¿O será que el apoyo de "los insatisfechos" a Maduro sólo busca facilitar la limpieza del chavismo? Si pierde, la limpieza se ejecuta ya, y si gana, esa vendrá poco después, cuando el tsunami de calamidades que se nos viene encima expulse a Maduro y a los ineptos.
Por supuesto, con una Venezuela llena hasta los teque-teque de necesidades, y tan vaciada de recursos líquidos, hay que ser algo loco para querer gobernar. Quién se atreva a ello, aun cuando lo haga de maravilla, corre el riesgo de que se le culpe por los sufrimientos que resulten de un horrible legado. 
Y es por ello que debemos agradecerle a Henrique Capriles que con tanto coraje y entusiasmo, voluntariamente haber asumido el reto. Eso podrá salvarnos de pasar La Gran Vergoña de tener que explicarle al mundo, y a nuestros nietos, cómo Venezuela, en el siglo XXI, eligió a alguien tan dominado por Cuba, que echa tantas mentiras frescas, que carece por completo de la experiencia y de los conocimientos necesarios para gobernar, que abusa del poder del Estado, y que hasta sólo como candidato, ya amenaza con lúgubres maldiciones. 
Así que el domingo hay que asegurar que nuestros votos se cuenten, y una vez asegurado el triunfo de Capriles, pedirles a todos los testigos de mesa que pasen a vigilar las bóvedas del Banco Central, para que nadie se lleve el oro depositado ahí por Chávez, si es que aún está. 
Y luego pedirles la colaboración a los chavistas insatisfechos y a los militares constitucionalistas para que durante la transición no pase nada grave en Pdvsa. 
Y luego integrar, junto a chavistas insatisfechos, una junta ciudadana para determinar cuáles deudas son ilegitimas y cuales son odiosas. 
Y luego cobrarle rapidito a Cuba nuestras acreencias, antes que las declaren como ilegítimas y odiosas. 
Y luego pedirle a la juventud chavista y no chavista que le explique al país cuánto se le regala al que llena el tanque de gasolina, y para cuantas cosas tanto más importantes y justas se pueden usar tales recursos. 
Y como lo prometido es deuda, el día que asuma Capriles la presidencia, y sin que signifique que me rehúse a colaborar en lo que pueda, seguiré en esa oposición que busca impedir que nuestras resultas petroleras concentren tanto poder en tan pocas manos... para que más nunca puedan ser abusadas por otra agrupación de enchufados. O, citando a Leonardo Padrón, "te advertimos poder, no esperes mansedumbre". 
Soy venezolano (no soy ni de Cuba ni de Miami), soy progresista, y espero ser movilizador. Les ruego, démosle un voto de confianza a Henrique Capriles.

abril 04, 2013

Señor Maduro…permítame preguntarle

Señor Maduro ¿de la actual deuda venezolana, la del gobierno y la de Pdvsa, cuánta ha sido contratada por la Cuarta y cuánta por la Quinta República de Chávez? 
Señor Maduro, en su opinión... ¿Es legítima toda la deuda contratada por Chávez? 
Y hago esas preguntas por cuanto en Aporrea, un sitio emblemático en la Web de quienes apoyan la candidatura de Maduro, leemos una larga reseña de las opiniones que durante el reciente Foro Social Mundial enTúnez emitió Éric Toussaint, el presidente del Comité para la Anulación de la Deuda en el Tercer Mundo. 
Sostiene Toussaint: "Los movimientos ciudadanos han de realizar una auditoría de la deuda... y pone los gobiernos de América Latina que se negaron a pagar, por ejemplo Ecuador, como el modelo a seguir por la Primavera Árabe". 
Toussaint considera que "más de la mitad de la deuda de Grecia es totalmente ilegítima y debe ser declarada nula al haber sido impuesta por organismos que no representan a los ciudadanos griegos. Ni siquiera los memorándum fueron tratados democráticamente en el Parlamento", y con respecto a la deuda de Túnez opina que debe ser declarada como "odiosa". 
"Deuda odiosa" según Wikipedia: "Deudas públicas incurridas por un régimen con fines que no sirven a los intereses de la nación, no deben según la teoría legal sobre deudas odiosas ser exigibles. Esas deudas son consideradas por tal doctrina como deudas personales del régimen que incurrió en ellos y no como deudas del Estado. En algunos aspectos, el concepto es análogo a la nulidad de los contratos firmados bajo coacción". 
Sostengo que por ejemplo la deuda pública contratada por Venezuela, mientras la Asamblea tenía 167 representantes oficialistas y cero representantes del país no oficialista, algo que era del conocimiento de cualquier acreedor medianamente informado, sería una deuda ilegitima. 
Y si una auditoría ciudadana venezolana, de esas que propone Toussaint, buscase establecer dónde se encuentra el, para qué sirvieron las deudas, estoy seguro que muchas deberían también clasificar como odiosas. Ayudar a los pobres de hoy, hipotecando los pobres del mañana; o endeudar al país para regalarle más a otros países, sólo por intereses políticos de algunos, obviamente no puede calificar como siendo del interés de la nación. 
Pero, hasta la fecha, no hemos oído al Sr. Maduro opinar sobre el respecto. Por ejemplo... ¿Hasta qué nivel de sacrificios estaría Maduro dispuesto a exigirle al pueblo de Venezuela para cancelar por ejemplo las deudas con China? 
Lo digo por cuanto de ser elegido Henrique Capriles presidente, y luego el deba cuestionar algunas de las deudas públicas de Venezuela o Pdvsa como ilegitimas u odiosas, creo que debemos saber si para eso él cuenta con el apoyo de Maduro y de su grupo chavista, así como con el apoyo del restante chavismo venezolano. 
Finalmente, cuando leo a Toussaint explicando: "Hay una diferencia importante entre la situación en los años 80 y 90 cuando el epicentro de la crisis de la deuda estaba en los países del sur y la situación actual, en la que desde 2008 se sitúa en Europa.... La diferencia fundamental es que a partir de 2003 y 2004 subieron los precios de las materias primas que exportan los países del sur, lo que les permitió aumentar sus reservas nacionales. Varios de ellos se deshicieron de la deuda pagando por adelantado con las reservas acumuladas producidas por el petróleo."... Les confieso que me duele el alma y me acosa la rabia.

marzo 28, 2013

Capriles no es “La Derecha”

Henrique Capriles con lo que ha sostenido durante sus campañas, difícilmente sería aceptado como miembro de una agrupación ideológicamente de derecha. 
Y posiblemente Capriles hubiese ganado las elecciones pasadas, de haber existido una candidatura de derecha que ayudase a definirlo más como lo que es, un candidato de una centro-izquierda, de una social-democracia europea, de hasta casi un Lula. Esa derecha le hubiese restado menos votos a Capriles, de los que le hubiese permitido capturar del chavismo light. 
Y por lo que cuando oigo a alguien más identificado públicamente con una derecha salir y referirse a Capriles con un "Ese es mi gallo", lo lamento por Capriles y por esa Venezuela que tan urgentemente necesita salirse de este gobierno tan macabramente incapaz... aun a sabiendas que parece medio suicida aceptar la responsabilidad sobre lo que se le avecina al país, a paso apresurado. 
Para alguien social-pragmático como yo, que considera que nuestra Venezuela tiene que lograr desligar el poder gubernamental de la chequera con nuestras resultas petroleras, para que los ciudadanos y la democracia verdadera por lo menos tengan un chance, la prédica de Capriles no me convence. Pero, como el extremista del centro que también soy, igual le tengo pánico a los bordes extremos. 
Existen unas cien mil almas dizquierdistas que andan desaforadas predicando odio ciego por doquier. Por más que puedan asustar a los que hoy están con Capriles, más asustan a muchos de los que votaron por Chávez, quienes andan bien chorreados, quizás por mayores conocimientos de causa. 
Y seguro que existen unos cincuenta mil frustrados con el gobierno, que vociferan y hasta pueden comportarse como extremistas, pero llamarlos de derecha sería un exabrupto. 
Por lo que el reto en Venezuela es llenar el espectro que abarca desde la derecha normal hasta la izquierda normal, con tantas realidades e ilusiones que los extremos no encuentren el oxigeno que les permita multiplicarse. En otras palabras, buscar que ambas agrupaciones extremas, en lugar de atraernos, nos empujen hacia lo que cada quien crea ser su bueno o su menos malo. 
Hoy en Venezuela, para los fines prácticos, no existe la derecha radical; la derecha tradicional conservadora tiene su público, quizás hasta un millón y representada por varias personas; y en el mero-centro, perdónenme el ego temporalmente desbocado, me ubico yo y algunos pocos liberales. Y por lo que es en la izquierda, y por supuesto en el gran oportunismo nacional, donde se encuentra la mayoría de los votos. 
En la centroizquierda o socialdemocracia se encuentra Henrique Capriles; el izquierdismo populista quedó huérfano tras Chávez; el izquierdismo ideológico anda realengo y sumamente frustrado; y Nicolás Maduro representa a ese izquierdismo que busca acomodar o un radical capitalismo personal, u obedecer a una izquierda internacional, en este caso la desfigurada y empobrecedora izquierda de Cuba. 
De entenderse lo anterior, en elecciones democráticas y pulcras, el 14 de abril, Henrique Capriles ganaría, o más bien arrasaría. 
Así que amigos venezolanos de derecha, de centro y de izquierda, cuidémonos de que no se le imponga sentencia de cárcel, con carceleros desquiciados, a nuestra querida Venezuela. 
Eso sí, por supuesto, de asumir Capriles la presidencia, seguiré en la oposición reclamando para la ciudadanía sus resultas petroleras, aun cuando habrá políticos y burócratas que burlándose opinen "¡Jamás nos las quitarán!"

marzo 21, 2013

Maduro perderá, por demasiado pasado

Hace poco creía imposible que la oposición tuviese tiempo para montar una real ofensiva electoral al chavismo. Ya no. No contaba con la capacidad de Maduro y sus íntimos, de pasarse tan de maracas e inventar tanto maloso en tan poco tiempo. 
Chávez lograba dirigirse con fuerza a sus más radicales, pero por simpatía y habilidad, siempre dejaba la puerta abierta para que una numerosa parte de la población, esa no tan enferma de resentimiento agudo, no enfrentase obstáculos imposibles al momento de querer votar por él.
No así Maduro, el desfile de barbaridades que actualmente observamos, impedirá a millones de chavistas a votar por él. 
Las relaciones de Chávez con Cuba, si bien le resultaban muy incómodas a la mayoría chavista nacionalista, le eran perdonadas, por cuanto se percibía que por lo menos mantenía una relación del tú a tú con los cubanos, y lo cual no dejaba a Venezuela totalmente humillada. No así Maduro, quien despliega las características de ser un incondicionalmente sumiso a Cuba, y por lo que muchos chavistas presienten que en él no hay quien defienda a Venezuela. 
El chavismo está también consciente de que Chávez nombró a Maduro heredero para, como presidente, llevar su revolución adelante, pero no así para que Maduro y su grupito íntimo, se tomasen las prerrogativas de actuar como siendo ellos Chávez. ¿Querrá Maduro también un puesto en el Panteón? ¿Querrá Maduro también quedar embalsamado? ¿Cree Maduro que Chávez hubiese aceptado ver su revolución convertida en una simple dinastía roja hereditaria? 
¿Será que Maduro no entiende que por cada chavista nutrido por el resentimiento oficialista, hay diez que intuyen muy bien que el resentimiento no es nada productivo y que ante nada perjudica al resentido? 
¿Y será que ni siquiera Maduro y su gabinete de juguete se preguntan cuánto más estará pagando Venezuela y Pdvsa en intereses, sólo por asustar a los acreedores con declaraciones tipo Corea del Norte? Y todo como si los acreedores ya no andaran lo suficiente nerviosos preguntándose, sobre si el chavismo sin Chávez, tiene cómo convencer a los suyos en honrar las deudas. 
¿Y será que Maduro y sus íntimos no entienden que por cada llamado a los milicianos que hacen, se les para los pelos de punta a la inmensa mayoría de chavistas que no son milicianos? 
¿Y será que Maduro y sus íntimos no entienden que incitar a los que asustan, anima la criminalidad callejera y hace aún más ingobernable el país? 
¿Y será que Maduro y sus íntimos no entienden que incitar a los que asustan, azuza el fuego de ese paralelo cambiario que no se puede nombrar? 
¿Y será que Maduro y sus íntimos no entienden, o no les importa, que las consecuencias de incitar a los que asustan, lo pagarán ante nada los pobres? 
¿O simplemente será que Maduro y sus íntimos no entienden que ni remotamente tienen, la capacidad de Chávez para luego controlar a quienes han incitado asustar? 
La revolución bolivariana es un producto malo que debería ser etiquetado con: "Advertencia, siembra odios y es peligrosa para el país". No obstante Chávez agarraba su producto con mucho cariño en sus manos, y cuan encantador de serpientes publicitario, lo sabía vender a muchos. 
Maduro, por cuanto se le ve que para nada le convence ese producto, trata de venderlo de manera obligada. Así no comprará la mayoría del chavismo la revolución, y menos aún la gran mayoría del país. Así que Maduro perderá, por demasiado pasado.

marzo 14, 2013

Hay que enderezar su torcido legado

Hugo Chávez deseaba ayudar a los pobres a salir de su pobreza, no lo dudo; muchos lo quieren, yo también. Su problema era que no tenía idea sobre cómo lograrlo, y sus empleados tampoco, por lo que se limitó a hacerles la vida algo más pasable a los pobres en su pobreza. No hay nada malo con eso, pero les aseguro que eso es algo muy distinto que sacarlos de su pobreza. Eso corre además el riesgo de empobrecerlos aún más. 
O en palabras de Alí Primera "Porque esa madera no sirve pa' guacal, porque esa madera es dizque puro corazón"... bueno el "dizque" lo añadí yo, por si acaso. 
Y así que no vengan a hablarnos en nombre de los pobres sobre un "Legado de Chávez", a menos que sea en términos de enderezarlo... y bastante. Y una cosa es cierta, ninguno de los empleados de Chávez podrán hacerlo, por cuanto aun cuando tengan menos corazón, no es que sirvan mejor pa' guacal. 
"¿Pero si Chávez nombró a uno de ellos su sucesor?" Pero, bueno, pues: ¿Al tan enfermo, qué más remedio le quedaba? ¿Qué presiones se ejercieron? ¿Estaba suficientemente lúcido? 
Moisés Naím, en un reciente artículo en El País, "Lo bueno lo malo y lo feo", escribe de Chávez: "su capacidad de hacer que los pobres sintieran que tenían a uno de los suyos en el poder no tiene precedentes." En eso tiene razón, pero cuando considera que "La consecuencia más duradera y positiva del mandato de Chávez es que hizo añicos la pacífica coexistencia de Venezuela con la pobreza, las desigualdades y la exclusión social", anda perdido. Hoy, por donde miremos, la coexistencia que se observa, es solo la de una escenografía política de un maloso Potemkin del Siglo XXI. 
¿Por favor, cuál no-pacífica coexistencia con la pobreza, las desigualdades y la exclusión social, puede haber en un país donde se regala más valor a quienes consumen gasolina que a todas las otras misiones sociales juntas? 
¿Por favor, cuál no-pacífica coexistencia con la pobreza, las desigualdades y la exclusión social, puede haber en un país donde se venden dólares baratos a quienes, por ejemplo, quieren y pueden echarse un viajecito al exterior? 
Hoy hay que evitar que el país caiga en manos de un heredero accidental de Chávez, en este caso el encargado de negociarle políticamente los regalos de nuestras resultas petroleras en el exterior. De ese empleado no recordamos haberle oído una idea propia, y lo que si intuimos de él es que seguramente se sabía muy bien el "Sí, mi Comandante". Ya su antesala, desde que por última vez se vio a Chávez hasta hoy, ha sido un insulto a la inteligencia de todos, y en especial una burla de los sentimientos de los más devotos seguidores de Chávez. 
Votaré por Henrique Capriles con entusiasmo, y por más razones que la de si luego no actúa como debe, por lo menos podré hacerle oposición. Por supuesto, habrá que exigirle que no solo una al país alrededor de quejas, sino que además, muchísimo más importante, que busque unirlo alrededor de unas audaces esperanzas para el futuro. 
Venezolanos, como cantaba Alí Primera. "No es tiempo de recular ni de vivir de leyendas." Así como tampoco permitir crear leyendas a quienes las necesitan para explotarlas explotándonos. 
PS. Un artículo en Aporrea, escrito después de la última elección, alguien que obviamente no estaba muy satisfecho con la pulcritud y la eficiencia de los empleados de Chávez, lo titulaba con optimismo: "Chávez vigilará de cerca y con rigor el desempeño de su gobierno" ¿Y ahora quién piensa él que vigilaría? ¿Raúl?
El Universal

La chequera con nuestras resultas petroleras en manos del Estado y del Cacique de Turno, es sin duda la que “desde siempre golpea y golpea, nos golpea"

marzo 07, 2013

¿Qué Fe de Vida pedirle a Venezuela?


Nuestro país, para muchos fines prácticos, está muerto. Para levantar la esperanza de quienes la ruegan viva, y para combatir a los zombies-zamuros quienes solo quieren aprovechar su cadáver, Venezuela debe enviarnos una esperanzadora Fe de Vida. De lo contrario mejor enterrarla, rezando que lo tanto maravilloso que tiene logre florecer, sin malas-hierbas y culebras.
Cada quien es libre de indicar lo que desearía ver en tal Fe de Vida. He aquí algunas de mis esperanzas.
Antes que nada, que refleje haber profundamente comprendido la necesidad de más nunca permitir la acumulación de tanto poder económico en tan pocas manos, como lo que hoy ocurre con nuestras resultas petroleras.
Que en cuanto al petróleo aclare que los sembradores somos los ciudadanos y no los burócratas, y muchísimo menos solo quien ocupa la posición de presidente.
Que cada ciudadano tenga el derecho de recibir una cuota parte de sus resultas petroleras, y el honroso deber de pagar un porcentaje de éstas al fisco nacional, para así aclararle a sus gobernantes, que aquí los ciudadanos son sus jefes.
En materia de planificación económica, que reconozca que nuestro futuro depende de darle oportunidades a los que tienen la voluntad y la capacidad para aprovecharlas, creando valor añadido; esforzándose evitar que éstas caigan en manos de los aprovechadores, que solo consumen parasitariamente el valor que ya existe.
Ruego que indique la voluntad de asegurar que los meritos y los conocimientos reconocidos, no sean aquellos sustentados en destrezas para alabanzas bobaliconas, o en la simple pertenencia a unos círculos de admiración mutua.
Debe brotarle transparencia por todos lados. Por ejemplo, en la Junta Directiva de Pdvsa, deberá existir una sólida representación ciudadana elegida de manera democrática.
Debe restablecer la absoluta fe en la propiedad privada. Como una señal inicial de buena fe, debe aceptar devolver de inmediato a sus propietarios originales, todas aquellas tierras agrícolas que demostrativamente producen menos que antes… para luego, por supuesto, solventar todos los demás reclamos que se presenten.
Debe aclarar que no es por oposición a lo privado que Pdvsa se maneja como algo público, sino por cuanto abrirlo a lo privado, crea una peligrosa trecha por la cual futuros demagogos pueden transitar… y por cuanto en el mundo de hoy, por ejemplo con sus impuestos a la gasolina, la OPEC se hace necesaria, a menos que queramos venderle el petróleo al mundo a precio de costo marginal de extracción, sin asignarle valor adicional alguno.
En materia de justicia social deberá requerir que toda propuesta regulatoria dirigida a mejorar la situación de los pobres, contenga un análisis detallado sobre cuanto tal propuesta, en realidad, puede beneficiar más a los menos necesitados.
Debe establecer la férrea voluntad de asegurar la posesión real de toda nuestra Guayana, con el fin de ponerle un total y absoluto freno a su destrucción ambiental.
Para refundar la fe en la democracia, debe asegurar que el Consejo Supremo Electoral refleje variedad de opiniones y no uniformidad de obediencia, así como descartar las capta-huellas, por el solo hecho de emitir unas señales odiosas.
Debe querer a toda costa recuperar, para todos los venezolanos, las calles que hoy se encuentran en posesión de la delincuencia.
La Fe de Vida que yo quiero, establece el día del Petróleo, para que aprendamos a respetar y agradecer el recurso que la providencia nos ha legado.