junio 28, 2012

Bienintencionados vs. Aprovechavistas

La semana pasada, en mi "8 de octubre... ¡La mañana siguiente!", sugiriendo un comité que planificase cómo celebrar el triunfo de Henrique Capriles, también escribí: "Y ese comité debería establecer el mayor número de contactos con aquellos oficialistas igualmente interesados en la paz y el orden, y quienes en verdad podrían albergar los mismos temores, de ser ellos quienes triunfasen en las elecciones". Por los tanteos que recibí de oficialistas, sé que debo ahondar en ello. 
El chavismo básicamente se divide en dos grupos, los bien intencionados y los aprovechavistas, aun cuando por supuesto, como en todo grupo, siempre existen unos cuantos no-intencionados, que solo buscan fiestas pa-echar-lavativa. 
Y es justamente los chavistas bienintencionados los que ahora se rompen el coco pensando en cómo el día cuando su pégalo-todo se ausente, habrán de asegurarse que los aprovechavistas no les roben todita su revolución... puesto que ya bastante daño le han hecho al país, y a su movimiento, aun en presencia del jefe. En otras palabras, presentí su preocupación de... "¿al triunfar, cómo enfrentarnos, al mes siguiente, a los aprovechavistas, pelo a pelo, sin nuestro líder?... parece imposible lograrlo, sin la ayuda de la oposición". 
En otras palabras, sí hay base para creer en un comité de celebración de los resultados electorales en el que estén presentes tanto los de la oposición como los chavistas bienintencionados. Por ejemplo, uno de los tópicos podría ser el cómo asegurarse que por lo menos los más corruptos y descarados de los aprovechavistas sean castigados. 
En la semana presencié una conferencia sobre cómo recuperar internacionalmente activos robados por corruptos, la cual contaba con presencia de autoridades, banqueros y organizaciones civiles como Transparencia Internacional. Ahí, varias veces se mencionó: para los banqueros, sobre la importancia de ellos conocer bien a sus clientes y, para los denunciantes, sobre la importancia de hacer las denuncias de manera rápida y creíble. Se habló también justamente del problema de la limpieza de cuentas y borradas de evidencias que ocurren durante el periodo de transición de un gobierno a otro. 
Al final de la conferencia les comenté a unos participantes... "Eso de lo del banquero conocer bien a sus clientes me suena como algo bastante iluso. ¿No creen ustedes que sería importante por ejemplo que exista una Lista Nacional de los 100 más sospechados por la Sociedad Civil de estar involucrados en una apropiación indebida?". Los banqueros tendrían así por lo menos así una base para manejar con mayor cuidado algunas cuentas, y, por lo menos en esos casos, no podrían respondernos con sus habituales "cómo habrían ellos de saberlo". 
La respuesta fue ¡SÍ!, aun cuando por supuesto algunos abogados expresaron la necesidad que esa lista claramente indicase sólo la existencia de sospechas y no estuviese culpando a nadie sin tener pruebas. De repente esa Lista de 100 Sospechosos Aprovechavistas, conformada de manera creíble por la comisión de celebración de los resultados electorales, podría ser la mejor manera de celebrar, el 8 de octubre, el resultado, cualquiera que fuese. 
Lo que sí sé es que la sola posibilidad de llegar a estar en esa lista de sospechosos, nos facilitaría a todos los bienintencionados, los de lado y lado, la tarea continua de defendernos contra los tantos aprovechadores que existen, de lado y lado. En fin, una lista de enemigos comunes puede unir, y bastante.

junio 21, 2012

8 de octubre… ¡La mañana siguiente!

Lo que el país más teme es la violencia de anarquía desatada, por lo que no hay límites en los esfuerzos que se necesitan para asegurarle a la población que eso no ocurrirá. Lograr convencerla de eso y luego lograr una transición ordenada, producirá dividendos extraordinarios. 
En tal sentido, el 8 de octubre ¡La mañana siguiente! hay que estar preparado para asegurar que la celebración del triunfo de Henrique Capriles, desde un principio conduzca a la construcción de la patria, y a parar su vergonzosa destrucción. 
En otras palabras debería conformarse un Comité de Celebración, desde ya, que busque iniciar muy tempranito la mañana siguiente, un ordenado proceso de recolección de basura que evite una viral embasurada del país. 
Y ese comité debería establecer el mayor número de contactos con aquellos oficialistas igualmente interesados en la paz y el orden, y quienes en verdad podrían albergar los mismos temores, de ser ellos quienes triunfasen en las elecciones. Una amplia participación en el Comité de Celebración ayudará asegurar su máxima credibilidad y eficacia. 
Y la mañana siguiente hay que comenzar urgentemente con poner orden en la casa de nuestra petrolera, en mi opinión separando lo que es indispensable para el negocio primario en una Pdvsa II, y dejar lo restante en Pdvsa I, para su subsecuente limpieza. En este caso la colaboración tanto de los petroleros anteriores como de los actuales es indispensable. 
Y la mañana siguiente hay que establecer una Comisión que evalúe la legitimidad de toda la deuda pública venezolana. No solo para conocer la situación exacta de nuestro endeudamiento pero también para protestar, como odiosa e impagable, cualquier deuda ilegítima. 
Y la mañana siguiente hay que enviar un mensaje al mundo dirigido a frenar en seco toda retirada o debilitamiento de la voz de Venezuela en foros internacionales, como en el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, entes con los cuales siempre es posible mantener diferencias, pero que no se abandonan por cuanto siguen estando entre los foros más importantes de conversación global. 
Y la mañana siguiente, como por lo menos ya la oposición lo ha anunciado, hay que buscar permitir las operaciones cambiarias en el mercado paralelo, para así iniciar el desmantelamiento de un sistema cambiario abusivo, que ante nada abusa de los más débiles. 
Y la mañana siguiente, hay que abrir un proceso para asegurar que en todos los órganos públicos de importancia, lo más pronto como sea posible, exista una representación de todos los sectores, tanto de los victoriosos como de los derrotados. 
Y la mañana siguiente hay que iniciar, urgentemente, con la decidida cooperación de todos los venezolanos, la batalla contra la inseguridad, en todos los sentidos. Si hemos de enfrentar problemas económicos serios a causa de una caída en los precios petroleros, lo que no podemos permitir es que la economía criminal y bandolera sea la que tenga las mejores perspectivas de crecimiento. 
Y la mañana siguiente hay que abrazar, consolar e insuflarle fe a los desesperados... esos pobres que invirtieron sus últimas esperanzas en el cacique de turno y que sin duda se sentirán completamente vaciados por dentro. 
Y para lo que hay que hacer la mañana siguiente, estoy seguro que también hay muchas otras propuestas más calificadas que las mías... por lo menos eso espero y por eso ruego. Nuestras necesidades son ilimitadas, nuestros recursos, solo nosotros mismos. 

junio 07, 2012

Si yo fuese militar

Si yo fuese militar, amante de mi patria… me tendrían metido de lleno revisando el proceso electoral por cuanto, llegado octubre, lo único sobre lo cual estaría seguro es sobre la necesidad de seguir la voz del pueblo y en tal sentido necesitaría asegurarme, totalmente, que esa voz no fuese una voz alterada. 
Si yo fuese militar, amante de mi patria… estaría cuidando pozos y preguntándoles a expertos petroleros, rojos rojitos y azules azulitos, sobre cómo asegurar que, pase lo que pase, pueda estar extrayendo y vendiendo petróleo, para que mi pueblo, en caso de emergencia, no se muera de hambre. 
Si yo fuese militar, amante de mi patria… estaría planificando cómo evitar que se desborde la anarquía interesada… aquella que celebra, con bombos y platillos, que venezolanos asesinen a venezolanos. 
Si yo fuese militar, amante de mi patria… estaría analizando alianzas estratégicas que me permita ayudar a combatir a los malandros, y a quienes les pueda convenir, o hasta divertir, sumir el país en el más profundo caos. 
Si yo fuese militar, amante de mi patria… ordenaría a los responsables de haber aumentado nuestra dependencia del petróleo a los niveles actuales, pasar la vergüenza de marchar desnudos por Los Próceres, por haber desnudado al país. 
Si yo fuese militar, amante de mi patria…estaría exigiendo el inmediato aumento en el precio de la gasolina por cuanto una buena economía es parte de una buena defensa, y no se construye una sólida economía, sobre la base de sinvergüencerías. 
Si yo fuese militar, amante de mi patria…no estaría aceptando calladito el deterioro del servicio eléctrico y otros servicios públicos, ya que estos forman parte de la defensa de mi nación. 
Si yo fuese militar, amante de mi patria… andaría buscando como traidores a quienes han permitido erosionar tanto el autosostenimiento alimentario de la nación. 
Si yo fuese militar, amante de mi patria…estaría perfectamente claro en que actualmente los campos de batalla más peligrosos para la nación, no son los militares. 
Si yo fuese militar, amante de mi patria…me daría pena defender unas fronteras de un país que no logra defender sus propias calles, para que sus ciudadanos las puedan recorrer en tranquilidad. 
Si yo fuese militar, amante de mi patria… no aceptaría que se les regale tantos recursos a otros países sin mayores justificativos para la nación, o se malgasten unos 245 millones de dólares financiándole los sueños a un corredor y un equipo de Fórmula Uno. 
Si yo fuese militar, amante de mi patria… exigiría estar informado con toda exactitud sobre la salud del presidente, así sea por el mínimo respeto que me merezco, como militar y como venezolano. 
Si yo fuese militar, amante de mi patria… me daría tanta pena que se me ordene actuar de payaso, en tantas ocasiones. 
Si yo fuese militar, amante de mi patria… entendería muy bien que la defensa del territorio nacional comienza con la defensa del terruño propio, privado. 
Si yo fuese militar, amante de mi patria… sabría que el honor verdadero se gana y no se compra. 
Si yo fuese militar, amante de mi patria… odiaría a quienes vestidos de militares no hacen sino desamar y desarmar a la patria. 
Si yo fuese militar, amante de mi patria… estaría perfectamente claro sobre cuál patria es la mía. 
Ahora, si no fuese yo un militar auténtico, sino solo un militar disfrazado, no amante de mi patria, sino sólo amante de mis propios intereses, estaría también metido en el negocio patriotero de explotar la patria… por donde sea.

mayo 31, 2012

¿El Estado? ¡A lo suyo y que no moleste!

¿Querrá o se atreverá el país envejecer otros seis años más de la manera como ha envejecido los últimos casi catorce? ¡No! Y estoy seguro que cuando Henrique Capriles gane la elección, por lo menos habrá un amanecer, en lugar del continuado anochecer que estamos sufriendo.
Pero para que ese amanecer nos lleve a un buen final del día, es indispensable que desde un principio discutamos críticamente los planes de la oposición, antes que el nuevo gobierno se nos sumerja en los abrumadores aplausos de sus focas de turno.
Por ejemplo lo que menos me gusta del "Plan de Empleo Para Todos" de Henrique Capriles... es que le asigna al Estado un exceso de responsabilidad, por lo que simplemente, en un mundo donde la creación de empleos se ha convertido en uno de los dos retos más grandes que enfrentan todos los países, me hace dudar que pueda llevar a crear empleos mucho más allá de lo que la chequera con las resultas petroleras aguante.
Para que la curiosidad no los distraiga, el otro reto a que me refiero, es por supuesto el cómo asegurar que el mundo, ambientalmente, permanezca vivible, para los nietos de nuestros nietos.
El Plan Empleo de Henrique está cargado de buenas intenciones, y estoy seguro que los encargados de implementar tal plan lo harían infinitamente mejor que los actuales desempleadores... pero el problema tradicional nuestro, es justamente el exceso de buenas intenciones gubernamentales; que resulta en que no hacemos otra cosa que tropezarnos con ellas, vez tras vez tras vez.
A mi gusto el plan debería haber sido mucho más tajante en afirmar que el rol del gobierno no es ni debe ser el de crear empleos, sino el de facilitar, o por lo menos no dificultar, que el sector privado lo haga. En otras palabras, dejar bien claro que el gobierno, con sus actuaciones, solo podría, como lo hace hoy, garantizar la falta de empleos, pero no la creación de empleos.
Me hubiese encantado haber leído un plan de empleo en el cual, justamente a tal fin, Henrique Capriles, se comprometía asegurarle al país una buena seguridad ciudadana, el cumplimiento de las leyes, el buen suministro de electricidad y agua, razonables comunicaciones internas y una buena educación primaria... ¡y más nada!
El hecho que unos neo-sabios con necesidad de protagonismo le vayan quitar ni siquiera un segundo de tiempo y recursos a un nuevo gobierno para cumplir con lo que deberían ser sus más urgentes prioridades me causa escozor... y le ruego a mis compatriotas que no le aceptemos más discursos fofos a nadie, sólo por cuanto suenen tan pero tan finos y razonables... Lo único bien fino y razonable es que el gobierno se limite a lo que razonablemente le toca.
Una constitución, antes que nada, se redacta para proteger a la ciudadanía de la acción del Estado y, si en algo falla mucho nuestra actual Constitución, es en el no limitar lo suficiente los inventos y las ocurrencias que el Estado, o su cacique de turno, puedan acometer, por lo menos sin antes haber cumplido con sus responsabilidades básicas.
En nuestros país, nuestros burócratas, gracias a las resultas petroleras, pasan de la primaria a creerse unos Doctorados... como ese ministro de planificación que no ha hecho más nada que planificar en cómo convertirnos en unos pobres, inútiles y dependientes petro-adictos.
¡Qué buena broma con estos políticos que se quedan con nuestras resultas petroleras... a la fuerza, tarde o temprano, nos convertirán a todos en unos ultra-neo-liberales!

mayo 24, 2012

¡Pago cien mil dólares por voto!

Dicen que cheque mata galán, y si es un cheque grande, más aún debería ser, por lo que si a populismo vamos, he aquí mi megaoferta electoral:
Si me eligen presidente les entregaré, a cada uno de los que votaron por mí, por concepto de honorarios electorales bien ganados, un bono por cien mil dólares emitido por la República Bolivariana de Venezuela, con vencimiento de un año...y al rato renuncio a favor de mi Vicepresidente, aún secreto, para que ustedes mismos se encarguen de tratar de cobrarle el bono Kurowski.
De repente, con ese golpe de Estado populista, podría insuflarle a nuestro poblado lo que necesita para convertirse en nación.
Y sólo por el hecho de que los ofrecimientos de los demás candidatos sean menos generosos que el mío... ¿eso los hace menos populistas? Es más, si vamos a pecar por populistas mejor que pequemos de verdad-verdad, para así ver si así de repente logramos salirnos de eso una vez por todas.
Ya quisiera yo ver esa reunión de acreedores de la nación, donde de hecho los ciudadanos estarían cobrándole al Estado lo que el Estado ha malgastado de lo suyo durante décadas. Es que ya oigo a mis sucesores buscando un arreglo..."Pero bueno, si el Estado representa a ustedes mismos los ciudadanos"... y a los tenedores de bonos Kurowski respondiéndoles, al unísono, "ese cuento se acabó".
Lo que sí lamento, algo, no demasiado, es por los actuales acreedores de la República, quienes quedarían bastante diluidos con esta emisión de bonos Kurowski... pero quién les manda a meter sus reales en un país de populistas como yo.
Y si luego aseguramos que el bono Kurowski quede cancelado con el derecho a que las resultas petroleras se le entreguen directamente a los ciudadanos, y el Estado se financie exclusivamente con lo que los ciudadanos le cancelen en impuestos, entonces sí sé que habré ayudado imponer una democracia real en mi país.
Es más, de repente puede que, en agradecimiento, hasta me coronen Rey Per I, por supuesto solo como rey figurín, sin mando alguno... pa que no invente echar todo aquello pa tras, ofreciendo pagar otro bono.
¡Austeridad petrolera!
En el mundo las discusiones entre la "austeridad" y el estímulo se están haciendo cada día más intensas, por aquello de necesitarse tanto de recortes de gastos y aumentos de impuestos para reducir déficits fiscales, como del crecimiento económico que pueda generar empleos e ingresos fiscales. No obstante, donde la austeridad sí está logrando avanzar, sin debates y sin nadie que se le oponga, es en el consumo de petróleo. ¡Que nos agarren confesados!
Si como en una democracia que se respete, los candidatos tuviesen que debatir, una pregunta obligatoria sería: ¿cuál sería su respuesta económica de llegar el barril de petróleo a valer "solo" unos 50 dólares?
Y roguemos porque los otros dos candidatos no respondan como el populista Kurowski, quien, ante las dificultades, tendría que aceptar, muy a regañadientes, tener que recortar el bono Kurowski, de cien mil, a solo ochenta mil dólares.
¡Traición!
No soy magistrado, ni siquiera un letrado en leyes pero, pa mí, el haber dividido en lugar de unido al país, el haber llevado a la N potencia nuestra dependencia del petróleo y el haberse robado mucho y malgastado más de la más inmensa bonanza petrolera vista, sin siquiera haber bailado como se debería haber bailado al país, equivale, para todos los fines prácticos si no legales, a una traición gubernamental a la patria... y creo que pa ti también.

mayo 17, 2012

¿Y el aceite de ricino?

La mente de un ciudadano subyugado por una chequera petrolera centralizada, puede irse por vías muy extrañas, así que mucho cuidado con: "Si gana el que no discrimina, voy bien, pero si llegase a ganar el que sí discrimina, y no estoy con él, voy muy mal, así que... mejor déjame asegurarme".
La semana pasada después de haberle solicitado a Henrique Capriles, mi candidato, que ponga las cosas de la gasolina regalada en su lugar, me llegó un email donde se me explicaba que eso seguramente no ocurría por cuanto mi candidato no quería alienar a nadie. ¿Cómo es la cosa? Si hay algo en Venezuela que necesitamos alienar de inmediato, es la sinvergüencería que anda jugando garrote.
El país está dividido entre los que saben que las cosas andan muy pero muy mal, con vicios de poder empeorar, mucho, y los que se ilusionan con la posibilidad de que las cosas no están tan mal y hasta podrían mejorar, un poco.
Los primeros son una clara mayoría, pero para que ellos no solo compren por necesidad lo que la oposición les ofrece, sino que también ayuden a mercadear con entusiasmo la propuesta, esta necesita incluir una buena dosis de aceite de ricino, por cuanto, sin ello, simplemente no es creíble.
Y por lo cual, vuelvo a insistir... es indispensable agarrar los toros por los cachos, entre otros al de la gasolina regalada, eso sí con un discurso educativo que ilustre bien sus maldades... un crimen económico de lesa humanidad... una monstruosidad antisocial. La simbología del torero valiente que se atreve, siempre superará a la del torero que sale corriendo.
Y por cierto, ofrézcale a los ciudadanos entregarles sus resultas petroleras como dividendos, en lugar de seguir considerándolas como unas piadosas limosnas de unas misiones... así sean constitucionales.
Y por cierto, váyale recordando a nuestros militares que, a la hora de la verdad, están ahí para defender a Venezuela y a los venezolanos, su nación y su familia, y no a otros... y cualquier duda puede ser fatal.
Y por cierto, váyale recordando a la gente que ningún poblado como el nuestro puede convertirse en una nación a punta de carreras de Formula 1 ganadas y pagadas con 66 millones de dólares de nuestras resultas petroleras... más de seguro gasolina regalada. De saber estos detalles el mundo no tendríamos donde escondernos de pura vergüenza. Una nación se construye, no se compra.
Y por cierto, menciónenle a esos millones de empleados públicos que andan nerviosos por cuanto no están seguros de cómo justificar sus empleos, que el día siguiente de las elecciones podrían quedar desnudos y tener que esperar otros seis años para poner su voto a valer; y por lo cual también es de su interés vital, el que se logre que la economía no petrolera y no del Estado crezca.
Y por cierto, menciónale al país la posibilidad de contratar empresas de investigación para que, contra una comisión de éxito, ayuden al país recuperar lo robado por falsos revolucionarios... para el bien también de los verdaderos revolucionarios.
Sin duda Venezuela necesita de mucha medicina amarga para salir bien de donde se encuentra, y con la ayuda de Dios podría ser de sudor y lágrimas pero sin sangre... pero hoy ni siquiera nos están ofreciendo un placebo amargo. ¡Respeten al país!... basta de mentiritas blancas e ilusiones populistas o piadosas, los ciudadanos no solo necesita de verdades, sino también saben aguantarlas, cuando las saben ser verdades verdaderas.

abril 26, 2012

El gran riesgo de la aversión al riesgo

Como miembro de la sociedad civil, sea lo que sea tal cosa, acudí a las recientes reuniones del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional (FMI), esta vez en representación de mi nieta que, con sus pocos meses de nacida, aún no tiene la suficiente capacidad de protestar lo que pudiese ser una usurpación de representación. Uno de los temas a debatir, era la creación de empleos, y, por supuesto quiero que mi nieta, y los de su generación, tengan abundante acceso a buenos empleos.
El mundo está hoy enfrentando una crisis financiera de proporciones monstruosas, lejos de ser resuelta, como resultado natural de los excesivos incentivos que los reguladores le otorgaron a los bancos para que prestasen o invirtiesen en lo que oficialmente, ex ante, se había definido como poco o nada riesgoso... por ejemplo Grecia, títulos "subprime" triple-A, bancos de Islandia y demás hierbas silvestres que resultaron tan peligrosas, ex post. En otras palabras, una crisis causada por unas regulaciones que contenían una excesiva aversión al riesgo.
Pero, a los expertos, no se les ocurre otra cosa que, en el "Informe sobre la Estabilidad Financiera Global 2012" preparado por el FMI, seguir hablándonos de activos seguros; y seguir ignorando el que nada puede ser tan peligroso para unos puertos inherentemente más seguros, que el exagerar su seguridad, y por ende correr el riesgo de convertirlos en unas sobrepobladas trampas mortales.
Y en su informe nos listan un "Inventario de Activos Mercadeables Potencialmente Seguros"; en donde da la impresión que lo de "potencialmente" fue incluido a regañadientes. Esa lista contiene un total de 74.4 billones de US dólares (millones de millones): 33.2 (45%) en bonos soberanos AAA/AA; 5 (7%) en bonos soberanos A/BBB; 16.2 (21%) en títulos valores con garantías especiales; 8.2 (11%) en deuda privada calificada de grado de inversión; 3.4 (5%) en otras deudas gubernamentales o supranacionales; y 8.4 (11%) en oro.
Por cierto, por cuanto a sus precios actuales el oro sólo puede tener valor como una póliza de seguro, para el caso que los demás activos terminen no valiendo nada, no entiendo como el oro y los demás activos "seguros" puedan estar en una misma lista.
Y algunos expertos mencionaban, vez tras vez, casi como unos mercaderes de bonos soberanos "triple-A", casi como para evitar necesitar que sus mismos bancos centrales compren tales bonos, que uno de los problemas más agudos del sistema financiero, es la escasez de activos seguros. Por supuesto, todos queremos activos seguros, quién no, pero en gran parte su escasez real, también depende de que los reguladores le exigen a sus entes regulados poseer esos activos "seguros", por lo que a nosotros, los simples ciudadanos, se nos dificulta adquirir tales activos seguros, a unos precios seguros.
Pero, volviendo a las perspectivas laborales de mi nieta, lamentablemente nada dice el informe sobre la imperiosa necesidad de activos "riesgosos", tales como préstamos a pequeños negocios o emprendedores, y los cuales, a la hora de la verdad, son los que más pueden generar los puestos de trabajo que eliminen ese inmenso riesgo de millones y millones de jóvenes sin empleo.
Por favor, reguladores, el mundo necesita de tomar riesgos auténticos y no esconderse en las faldas de seguridades artificiales que sólo producen fragilidad. ¡Sin la toma de riesgos no puede haber estabilidad!... excepto, por supuesto, por la del tipo en la tumba.

abril 19, 2012

¡Manos arriba!

El anuncio del Presidente de crear un fondo nacional de prestaciones para los ahorros de trabajadores públicos y privados, generó incertidumbre... como no... ¡A correr se ha dicho! 
Supóngase que usted tiene unos apartados para su vejez, digamos una cuentita de ahorros, o algo bajo el colchón, y viene alguien y a lo macho se lo quita, dizque para administrárselos mejor, dizque en consideración de sus mejores intereses ... ¿no constituye eso acaso, para todos los fines prácticos, un "¡Manos arriba esto es un atraco!"? 
Y si además quienes les quitan sus recursos se encuentran entre los últimos a quienes ustedes voluntariamente les entregarían la administración de sus ahorros; por cuanto son los mismos que en pocos años les volaron la más grande de las bonanzas de resultas petroleras, sin dejarles nada, excepto deudas... ¿no se le aplicaría a ese atraco lo del dolo planificado, la maldad intencional y todos los demás agravantes legales imaginables que puedan existir? 
Yo no tengo idea si esta propuesta finalmente prosperará o no; da la impresión que algunos ejecutores ya le tienen miedo al cuero, con razón; pero sólo el hecho que esa idea pueda surgir, en un país donde el gobierno ya maneja más del 95 por ciento de los ingresos de exportación, de nuevo nos indica estar en la presencia de un serio tumor mental... una maligna estatitis aguda que hace metástasis en todo rincón de nuestro país. 
No obstante, oponerse a lo anterior, tampoco tiene mayor significado, por cuanto al final todos los huevos de nuestro país, tanto públicos como privados, se encuentran de facto metidos en la única cesta del Estado, la cual, en su turno, se encuentra metida en la cesta del petróleo. 
Por supuesto, siempre es mejor que alguien cuidadoso y racional cargue la cesta del Estado, pero igualmente, tarde o temprano, aun a éste esa cesta se le va a caer, y romperse los huevos... eso es, si no es que antes se nos cae la cesta del petróleo. 
Un programa de misiones, como las que plantea Henrique Capriles, que buscará cimentarse sobre la no discriminación, resulta inmensamente mejor que unas misiones construidas con la clara misión de ser armas de discriminación política. 
No obstante, por enésima vez, a la hora de la verdad, los problemas de Venezuela para nada se resuelven con misiones, todo lo contrario. Los venezolanos, para salir de nuestro subdesarrollo mental, y de nuestro estado general de sumisión ante el cacique o el papito de turno, requerimos dejar de ser unos misionados obedientes de las enseñanzas de los misioneros de turno, y convertirnos en unos ciudadanos autónomamente responsables. 
Y por supuesto, como siempre, al referirme a misiones, me refiero a todas ellas, inclusive a la misión gasolina-regalada, misión puesto-de-empleo-público-no-necesario, y a las varias misiones Cadivi-dólares-baratos. 
En tal sentido, le ruego a Henrique Capriles, que en lugar de darle rango legal a las misiones, nos ayude a darle rango legal a que las resultas petroleras de verdad le pertenezcan a los ciudadanos y no a los misioneros de turno... o sea que cada venezolano tenga el derecho de recibir su huevo, para así poder aprender a cargar su propio huevo, en su propia cesta. 
Gobernantes venezolanos, déjense de cuidar a los venezolanos como si fuesen unos indefensos animales domésticos a los cuales tienen que asegurarles todo. Eso sí, ayúdenles a recuperar las calles que el hampa les robó, para que así de nuevo puedan caminar tranquilos, en su propio país.

abril 12, 2012

Mi Cacique ¿dónde le llevo un bienmesabe divino?

Recientemente escribí sobre la jaladera que provoca el hecho que nuestras resultas petroleras le sean entregadas todas al cacique de turno... dizque para su siembra... ¿Será la jaladera una carga genética irreversible o manipulable? 
Al leerlo un amigo me indicó que el libro El pasajero de Truman, de Francisco Suniaga, describía muy bien: "la actitud pedigüeña" de quienes "encimándosele para pedirle cosas... portaban presentes, los más inesperados, desde acemas andinas y quesos curados hasta frutas y animales vivos, y se empeñaban a entregárselos en sus manos al doctor", o sea a quien visualizaban como el próximo presidente, en este caso particular, al Dr. Diógenes Escalante, en agosto y septiembre de 1945. 
¡Qué maravilla de libro! Les confieso haber sentido un nudo en la garganta al leer cuando los dos ex-secretarios-asesores de Escalante (Hugo Orozco y Ramón J. Velásquez); sesenta años más tarde, cuando "las disyuntivas que alguna vez fueron motivos de angustia quedan atrás" terminan por contarse las experiencias que cada quien por su lado vivió en esos días fatídicos. 
Y otro nudo, casi hecho lágrima, cuando: "su figura... se iba convirtiendo en una nada, en un fantasma que se excluía de la historia del país... miró la montaña... como grabándose en la mente la tierra que más nunca volvería a ver...entró en la cabina y la Venezuela de Diógenes Escalante, la Venezuela buena que nunca fue, se quedó irremediablemente atrás". 
No siempre me consta quién me habla, el autor Suniaga o el embajador Escalante, pero el libro está lleno de perlas que desnuda nuestra pobre realidad, donde "la política, desde Bolívar al presente, era el resultante de una mala praxis continuada de la viveza criolla, de esa que, tanto nos jactábamos, formaba parte de nuestra condición humana". 
"1973... cuando los precios petroleros comenzaron a subir, la democracia venezolana, que con tan buen pie había recomenzado en 1958, se convirtió en una farsa...Un juicio al populismo en este país sigue pendiente". 
En lo que no estoy de acuerdo, con el embajador, o el autor, es cuando después de observar que "Ni el gobierno ni el trabajo en nuestro país tienen en nuestro país orígenes noble" nos ilusiona con un "Si estamos conscientes de esa falla de origen y de nuestra deficiencia institucional, acumulada desde la independencia hasta aquí, en cincuenta años, con diez buenos gobiernos, de cinco años cada uno, construimos un gran país". 
¡No...eso es imposible! En Venezuela, mientras estamos expuestos al cataclismo que representan las resultas petroleras centralizada en el gobierno, no hay absolutamente nada institucional que este país pueda lograr que no se derrumbe, con sólo unos pocos meses de bonanza petrolera. Sólo liberando para siempre al país de tal yugo, haciéndole llegar las resultas directamente a los ciudadanos, podremos lograrlo... y en tal caso, por cierto, con unos muy pocos días, bastará para notar una importante mejoría. 
Pero, mientras tanto, doctor Capriles Radonski, ¿dónde le llevo este bienmesabe divino que le preparó mi señora? 
PS. En estos días "El pasajero de Truman" resulta especialmente interesante con su "De ahora en adelante, todo lo que tenga que ver con el doctor Escalante [perdiendo la razón] es una cuestión de Estado y lo decidirá directamente el presidente Medina". También resulta difícil resistir la tentación de preguntarse, hipotéticamente... ¿será ahora un cubano quien tiene un avión a la disposición de otro pasajero venezolano?

abril 05, 2012

Se necesitan dignos desempleos

¿Qué político no habla de lograr crear empleos dignos y bien remunerados para los jóvenes? Pero, si eso no fuese posible... ¿qué rayos hacemos? 
Por supuesto que la sociedad debe reventarse el alma buscando solucionar el problema del desempleo juvenil... incluyendo quizás hasta contemplar locuras como el desarrollar la cultura del ocio a niveles jamás pensados, ¡seis meses de vacaciones! Pero también debería prepararse para manejar un número creciente de desempleados, no los coyunturales sino los estructurales, o sea, a quienes nunca jamás en su vida tendrán una oportunidad de obtener un trabajo económicamente productivo. 
Hace dos décadas, medio en broma, pregunte en un artículo algo así como si era preferible tener cien mil desempleados corriendo cada quien por su lado como gallinas cluecas, o lograr sentarlos en un inmenso círculo humano donde cada quien le rasca la espalda a su vecino, cobrando mucho por sus servicios, mientras que su propia espalda le es rascada por su otro vecino, a un precio por servicio igual de alto. La tragedia es que tal pregunta se me está haciendo cada día menos hipotética. 
Y no necesariamente resulta un acto de desesperación pensar qué hacer con los desempleados... por cuanto a veces, al buscar desenredar una cabuya enmarañada, el comenzar con la otra punta, puede ser la mejor manera de liberar la primera. ¿Qué es mejor: educar para unas fuentes de empleo que puedan resultar inexistentes y así sólo crear frustraciones, o educar para el desempleo y de repente conseguirse en el camino, la sorpresa agradable de unos empleos? 
El poder de una nación, la productividad de su economía, la que hasta la fecha ante nada la hacíamos dependiente de la calidad de sus empleados, puede en un futuro igualmente depender de la calidad de sus desempleados, como mínimo en el sentido que estos no interrumpan las labores. 
El hecho que los gentleman de una clase ociosa a la cual se refería Thorstein Veblen no trabajasen, reflejaba en esencia el que estuviesen libres de necesidades económicas. Pero de ello no se puede concluir que la economía y la paz social del momento, igualmente no necesitasen de no tener tales caballeros compitiendo por los pocos puestos de trabajo que existían, como consecuencia de una revolución industrial. 
Los gentleman eran estimulados para estudiar filosofía y arte por el estatus social que ganaban al conocer de tales materias. En tal sentido, uno de los retos más importantes que en la actualidad tenemos como sociedad es: ¿cómo crearles a los desempleados un estatus social que los incentive a ser sólidos y dignos ciudadanos desempleados? 
Y necesitamos de imbuir a los desempleados con un orgullo muy especial, pues solo así lograremos evitar que hagan exigencias económicas imposibles... hasta la fecha no he encontrado pistas sobre el cómo manejar una contratación colectiva con sus representantes sindicales. 
Ante nada tenemos que cuidarnos de los peligros del ocio, por cuanto lo último que necesitamos es que los estructuralmente ociosos estén ociosos, ni siquiera coyunturalmente. Muchos de los desempleados de nuestros jóvenes se encuentran por lo menos ocupados con sus celulares, y no queremos que se desocupen... y por lo que entregarles sus resultas petroleras, para que se compren lo que más les provoque, algo así como un iPad, suena a buen comienzo. 
Amigos, Venezuela debe aspirar a tener buenos empleos, pero también a tener los mejores desempleados del mundo.