septiembre 07, 2006

Nosotros los borregos

“Amigos, estamos hartos de oír a los políticos prometer una mejor distribución de la riqueza petrolera, como si acaso fuese de ellos, cuando lo que les toca es simplemente entregarnos nuestros cheques. Si necesitan ingresos, pues que cobren sus impuestos. Un país se construye haciendo al ciudadano responsable, no declarándolo irresponsable.” Así escribí hace dos semanas y como nunca me han rogado seguir sobre el tema.

Los revolucionarios, los neoliberales, los ni-lo-uno-ni-lo-otro, los indiferentes, los hombres, las mujeres, los viejos y los jóvenes, todos estamos de acuerdo en que el dinero que obtenemos en Venezuela a cambio de sacrificar nuestro recurso no renovable es de los venezolanos.

Lo que si podemos discutir es sobre cómo rayos caímos, como pueblo entero, en eso de entregarle nuestro dinero, enterito, a unos pico de plata que dicen saber administrarlo mejor, sin siquiera reservarnos el derecho de pedirles una verdadera rendición de cuentas. Algunos dirían que por confiados y otros por estúpidos, pero por cuanto ambos puede que tengan algo de razón, de acuerdo a la enciclopedia, todos clasificaríamos como borregos. El que nos dejemos engañar así tiene sus consecuencias.

La primera, quizás la mas inocua de todas, es que simplemente todo lo recibido por el petróleo se pierde, sin dejarnos mucho mas que las memorias de una borrachera. Otra, algo peor, es que por ser petroleros el mundo nos cree ricachones, con lo cual los gestores de crédito gestionan aún más recursos para nuestros gobernantes, para que igualmente los desaparezcan, pero en este caso dejándonos una resaca de deudas, que vendrán a cobrarnos justamente cuando los precios petroleros bajen.

Igualmente trágico, pero con viso de comedia, es el ritual que debemos iniciar el mismo día que elegimos a quien ilusionados creemos ser nuestro Rey Salomón, sólo para al poco rato descubrir de nuevo la triste realidad, no quedándonos otra cosa que pasarnos el resto de su gobierno haciéndole reverencias, a ver si logramos que nos devuelve algo de lo que era nuestro para comenzar.

No obstante, lo peor ocurre cuando vivimos una bonanza petrolera, como la actual, pues entonces nuestro simplón de turno, aparte de ser un mal administrador, como los demás, además llega a creerse lo de ser el Rey Salomón, o más aún. Amigos, una vez leí un anónimo definir la locura como el repetir vez tras vez lo mismo, esperando distintos resultados... ¿Hasta cuando Venezuela?

Publicado en Caracas en El Universal el 7 de Septiembre de 2006

agosto 24, 2006

De un accionista de PDVSA a otro

Jamás he trabajado ni en la vieja ni en la nueva PDVSA, pero justo por ser uno de esos accionistas minoritarios ignorados, que somos todos los venezolanos, creo saber más lo que nos conviene con respecto a nuestro petróleo que toda esa cuerda de políticos que sólo buscan distribuir las ganancias, a su conveniencia, o las gerencias, cuya prioridad son sus condiciones de trabajo. No perdono la revolucracia actual, que supongo deben estar haciendo tales horrores que ni se dejan ver, como tampoco enmudecí en bobalicona admiración ante la meritocracia anterior. Amigos accionistas, he aquí lo que pienso.

Sin una OPEP, jamás podríamos recibir por nuestro petróleo agotable y no renovable un precio superior al del costo marginal de extraerlo y transportarlo a nivel mundial, destino triste de todos los demás productores de materia primas, por lo que soy un fiel defensor del concepto OPEP. Quien le juegue quiquirigüiqui a la OPEP… ¡Fuera!

Estar en la OPEP, obliga a poder controlar la producción, por lo que la exploración, la producción y la refinación básica debe estar 100% en manos de empresas del Estado. Una empresa del Estado es generalmente menos eficiente que una privada, pero como a nosotros lo que nos interesa es el resultado final del negocio, tendremos que convivir con ello y ser vigilantes.

Todas las empresas, tanto estadales como privadas, pueden caer en la tentación de crecer por crecer y diluir en actividades no competitivas lo que ya debería formar parte de nuestro dividendo. En este sentido, hay que prohibirle a PDVSA cualquier actividad distinta a las más básicas. Por ejemplo la distribución de gasolina en Venezuela y en el exterior y las actividades sociales propias del gobierno… ¡Fuera!

Dividendos. Después de apartar los recursos para que PDVSA pueda acometer sus inversiones, sin necesidad de endeudarse, el remanente se debe entregar directamente a nosotros, los accionistas. Eso de seguir entregándoles el ingreso por la liquidación de nuestro petróleo a unos políticos para que luego tener que hacerles las mil y una reverencias… ¡Fuera!

Amigos, estamos hartos de oír a los políticos prometer una mejor distribución de la riqueza petrolera, como si acaso fuese de ellos, cuando lo que les toca es simplemente entregarnos nuestros cheques. Si necesitan ingresos, pues que cobren sus impuestos. Un país se construye haciendo al ciudadano responsable, no declarándolo irresponsable.

Publicado en El Universal el 24 de Agosto de 2006

agosto 22, 2006

¡Hagamos de Venezuela un país serio pero contento!

Una visión país desde el extremismo radical del mero centro del medio

Fe y confianza

Por cuanto la mejor defensa es una buena ofensiva, Venezuela buscará estar entre los que mejor dominan las olas de la globalización, surfeándolas con confianza, inteligencia y coraje pero sin descuidar sus propias playas montañas llanos y selvas. Siempre buscará competir con los mejores para así garantizarse estar entre ellos y jamás permitirá que por estúpidos complejos, ineptitud o cobardía, busque refugio entre los perdedores… ni mucho menos liderarlos para consolarse como cabeza de ratón.

Soberanía

Venezuela interpretara la soberanía como su pleno derecho de poder actuar responsablemente ante una comunidad global que se encuentra toda bien apretujada en un planeta muy pequeño.

Solidaridad

Venezuela buscará situarse entre los mejores ejemplos del mundo en cuanto a su sistema de solidaridad sociales y a tal fin buscará, ante nada, evidenciar el mejor trato de sus más débiles teniendo entre otros los mejores preescolares, los mejores ancianatos, los mejores hospitales y por qué no, las prisiones mas decentes. En un país sin cárceles decentes, la mejor Corte Suprema de Justicia del mundo, no tiene nada que buscar.

Ciudadanos responsables

Venezuela abandonará para siempre ese estúpido sistema mediante el cual voluntariamente le entrega a sus gobernantes lo que debería ser sus dividendos petroleros para luego tener que hacerles las mil y una reverencias para que les devuelvan algo. Se iniciará un proceso gradual que ha de terminar entregándole toda la renta petrolera directamente al ciudadano ya que un país se construye haciendo al ciudadano responsable y no declarándolo irresponsable.

Petróleo y Ombudsman

El petróleo para su defensa seguirá apoyándose en la OPEP. PDVSA solo podrá dedicarse a las actividades de exploración extracción y refinación básica en tierras venezolanas. La sociedad elegirá un Ombudsman para que defienda sus intereses como los verdaderos accionistas de PDVSA que son y vigilen todos los acuerdos entre el gobierno y la gerencia.

La economía

En términos de la economía el estado entenderá que su función es la de un motor de arranque, una batería de emergencia y un taller de mantenimiento pero que en todo lo demás la energía utilizada, el motor y el conductor es el sector privado.

El derecho de hacer

El gobierno acepta que mientras no haya entregado razonablemente bien las principales tareas que se le ha encomendado tales como la de vigilar por la seguridad ciudadana no se ha ganado el derecho se asumir nuevas materias ni mucho menos el de irse de vacaciones.

Democracia y transparencia

El gobierno estará en la obligación de colocar toda la información sobre su gestión que sea posible en la red, tales como el nombre y sueldo de cada maestro en cada escuela venezolana, para a cualquier venezolano interesado le rinda el tiempo en sus cívicas actividades de vigilancia.

agosto 17, 2006

Mis dos semanas en el Fondo de Inversiones de Venezuela.


En agosto de 1974, graduado Master en el IESA, y tras un mes en el Banco Mercantil, fui postulado como candidato para el cargo de Gerente de Diversificación en el Fondo de Inversión de Venezuela, que se estaba creando para gestionar los excedentes de los ingresos petroleros de la nación.

Ingresé al FIV en su mismísimo primer día, y me marché un par de semanas después —el mismo día en que llegó mi escritorio—, totalmente frustrado.

La Presidencia (Miraflores) el martes me llamo y me solicitó —y, por ende al Fondo, que analizace, y que obviamente avalase, antes de que terminara la semana, los estudios de viabilidad económica de una inversión de 4.000 millones de dólares conocida como el Cuarto Plan de SIDOR, el gran complejo siderúrgico venezolano.

Al pedir algo de ayuda… como 5.000 ingenieros metalúrgicos y 2.000 sociólogos, me guindaron el teléfono.

Inmediatamente me dirigí a la Junta Directiva del FIV y cuyo presidente era Constantino Quero Morales.

Con un «si algo sale mal con este proyecto, los venezolanos podrían tener derecho a ahorcarnos en la Plaza Bolívar, y soy demasiado joven para eso», le cerré la puerta al sector público... y durante un año completo me fui a cosechar arroz, sorgo y girasol por toda Venezuela.

En 1999, en un artículo titulado "Mensaje a mi Presidente" publicado en El Universal, también me referi explícitamente a lo anterior.

agosto 10, 2006

¡Ni con una laptop!

Nacieron en una tierra bendita, que tiene de todo para apoyarlos en la búsqueda de su futuro, pero lo que les entregan son unos rifles kalashnikow, que generalmente sólo sirven para destruir sus propios sueños y defender las vagabunderías de otros. El que algunos de ellos pudiesen haber sentido algún entusiasmo por recibir un rifle sólo puede explicarse desde la perspectiva de una bajísima autoestima o de un profundo sentido de desesperación. Sea lo que sea, para rescatar a los que siguen siendo tan jóvenes venezolanos como los demás y evitar que otros caigan en lo mismo, la sociedad necesita ofrecerles algo mucho mejor. Aún cuando una laptop sea mil veces mas poderosa que un rifle, ni con regalar millones de ésas nos alcanza.

En tal sentido, y aún cuando faltará hacer aún mucho más, sugiero que para comenzar les ofrezcamos las dos siguientes reformas, tan vitales para que nuestros jóvenes puedan llegar a donde pueden, deben, quieren y merecen.

I. El problema-dilema-maldición de nuestro país petrolero se resume en que cuando nuestros ingresos petroleros son bajos y no tenemos los recursos para poder hacer mucho, entonces nuestros gobernantes son humildes y nos oyen, pero cuando los ingresos son altos y nos permitirían dar un verdadero salto hacia adelante, pues entonces nuestros gobernantes se convierten en unos insoportables y arrogantes sabelotodos. Nuestra única posibilidad de lograr escapar de esta trampa-jaula institucional es la de cortar el vínculo directo entre el petróleo y el bolsillo de los políticos, asegurando que la mayor parte del producto petrolero vaya directa y equitativamente a los ciudadanos, para que luego el Seniat haga el trabajo a cuenta de quienes deben convencernos que el Estado merece nuestra contribución fiscal.

II. Hoy, el país puede recibir por cada litro de gasolina 1.380 bolívares en el exterior, por lo que al venderlo localmente en 80, estamos transfiriendo 1.300 bolívares por litro del que tiene o usa carro al que no, lo cual es sencillamente incompatible con el buen gobernar de cualquier país con voluntad de futuro. Corregir lo anterior para llegar a que más nunca se venda la gasolina por debajo de su costo de oportunidad, es quizás la principal bandera que se debe ondear para poder evidenciar el querer rectificar a fondo.

Muchachos del Batallón Francisco de Miranda, devuelvan sus kalashnikows y en su lugar pidan a gritos estos dos misiles.

agosto 06, 2006

Desde el Extremo Radical del Mero Centro del Medio

El no dudar sobre las buenas intenciones de Hugo Chávez y sus colegas de gobierno, así como de su amor a la patria, solo hace de todo algo tanto más lastimoso.

El actual gobierno omnipotente es imponentemente impotente, solo superado en su incompetencia por su competencia.

Hoy, a los más de siete años es evidente que nos toca a nosotros… LOS OTROS

NUESTRO LLAMADO

Ni 167 a 0, Ni 0 a 167… ¡AHORA UNA MAYORIA DE MINORIAS!
NI Miami, Ni Cuba… ¡VENEZUELA!
NI vulgaridad, NI cursilerías… ¡CATEGORÍA!
NI oportunismo NI vagabundería… ¡SERIEDAD!
NI sumisión, NI lo que me da la gana… ¡RESPONSABILIDAD!
NI venganza, NI hacerse el loco… ¡JUSTICIA!
NI capitalismo, NI socialismo… ¡REALISMO SOLIDARIO!
Ni privatizar, Ni nacionalizar… ¡SOLUCIONAR!

Añadidos por amigos:

Ni presente, Ni pasado… ¡FUTURO!
Ni locura, Ni postura… ¡MESURA!
Ni los Unos, Ni los Otros… ¡TODOS!
Ni incompetencia, Ni negligencia… ¡GERENCIA!
Ni Robolución, Ni corrupción… ¡TRANSPARENCIA!
Ni Regalar, Ni Botar… ¡ASEGURAR!
Ni Izquierda, Ni Derecha… ¡TODO LO CONTRARIO!

¡Sigan aportando consignas!

perkurowski@gmail.com

julio 18, 2006

La Gasolina a su precio correcto - cara- como oferta electoral

(Una tesis política desde el radicalismo del medio)

Hoy por cada litro de gasolina que se vende en Venezuela se reparte Bs.1.300 en valor efectivo y sonante al comprador de esa gasolina, mientras que el que no la compra, no recibe nada. La repartidera gasolinera llega a cerca de 10.000 millones de dólares al año lo que supera, por ejemplo, a todo el PNB de un país como Bolivia. Esta política es lo mas lejana posible de lo que se puede llamar un buen gobernar, y debe acabarse.

Digo y sostengo que quien no promete en su plan de gobierno eliminar lo de regalar la gasolina en Venezuela, ése absurdo despreciar de lo que Dios nos lego que cometemos al vender la gasolina a un precio menor que el agua, simplemente no tiene intenciones serias con el país y por lo que solo queda evidenciado que con él, o ella, todo solo será más de lo mismo… lo cual no puede estimular nadie a votar, por algo que valga la pena.

El que quiere a su país no busca ser popular sino hacer lo mejor para su país y si los ciudadanos quieren que su país mejore tendrán que aprender elegir no solo a quien solo les ofrece villas y castillos, para luego tenerse que darse por satisfechos con un lastimoso “la gasolina es la única cosa en la cual los ciudadanos podemos tomar algo de la riqueza del país”.

Yo creo muy posible que en nuestro país ya hay suficiente hastío acumulado con el mal gobernar de nuestros gobiernos para que una oferta electoral de hacer lo correcto, aun cuando duela, como por ejemplo subir los precios de la gasolina a su valor de oportunidad internacional, puede de repente encontrar un sorprendente receptividad, especialmente si cada centavo así recaudado le será devuelto al ciudadano vía, educación, salud, transporte público y un menor impuesto al valor agregado.

Pero si tal no fuere el caso y el mandato para gobernar no es lo suficientemente claro como para poder corregir las cosas en Venezuela, la pregunta que habría que hacerse es sobre el grado de desfachatez necesario para recibir la banda presidencial en un país tan necesitado de buen gobierno, y jurar sobre la Biblia o la Constitución.

El petróleo es un regalo de Dios al país y ya es hora que salgamos de todos aquellos que solo la saben excrementar, quemándola, y aseguremos que el petróleo de Venezuela, sirva para más que darle poderes supremos al gobernante-usurpador de turno y para callarle la boca al ciudadano regalándole gasolina en lugar de los conocidos espejitos.

Aclaremos sobre el asunto preguntémosle a cada candidato. ¿Considera Usted que es bueno para Venezuela seguir regalando la gasolina? ¡Que piensa hacer al respecto! Líder de verdad es el que logra convencer al país sobre la vía correcta, los demás, solo son unos simples mequetrefes seguidos por sus mequetefreados.

Cobrar lo que vale el petróleo no tiene nada que ver con darle mas recursos al gobierno, ya que todo que paguemos por encima del costo de la gasolina, debe serle devuelto al venezolano, por igual.

¡Mis padres fueron a visitar el futuro de mi país y todo lo que me trajeron fue éste maldito litro de gasolina ta-barata-dame-dos!

En una fábrica de cerveza las utilidades se reparten equitativamente en efectivo entre los accionistas y no en cerveza a los bebedores de cerveza. Con los resultados de algo legado por la Providencia hay que ser aún más escrupulosos.

¡La gasolina barata es la madre de todos los consuelos de tontos!

junio 21, 2006

Distintamente Igualitos

Oímos con tanta frecuencia hablar sobre la importancia de encontrar nuestra identidad, que a veces se nos olvida que nuestra realidad humana también es la de compartir muchas identidades, por lo que aún cuando debemos sentirnos identificados, igualmente debemos evitar que se nos encasille en “cajitas de miniatura”, según lo predica mejor que nadie Amartya Sen, el premio Nobel en economía de 1998, quien también es un profesor de filosofía, y que parece encaminado a un premio Nobel de la paz.
Sen, en un reciente libro suyo titulado “Identidad y Violencia” ataca con vehemencia a quienes siembran divisiones, creando identidades malas, frecuentemente con malas intenciones. De sus propias memorias de niño, en la India de los años 40, Sen nos recuerda la “rapidez con la cual los seres humanos de mente amplia de Enero, de repente se transformaron en los despiadados Hindúes y los feroces Musulmanes de Julio”, con el resultado de que cientos de miles de personas fueran asesinadas por turbas comandadas por carniceros, que actuaban todos en nombre de su “propia gente”.Sen concluye que “La violencia es fomentada por competentes artesanos del terror que le imponen a gente crédula, identidades singulares y beligerantes.”
Lamentablemente, Sen tampoco tiene dificultad en encontrar ejemplos mas recientes, Rwanda, Yugoslavia y hasta las prisiones de Abu Graib son todos casos donde el terror tiene su origen en el “tú sabes, es que son muy distintos a uno”. Por supuesto, que del libro de Sen a nuestra actual realidad venezolana de chavistas y no chavistas, unas identidades divisivas y sin sentido de las cuales ni soñábamos hace menos de una década, dista demasiado poco como para no sentirnos angustiados. 
Amigos, desautoricemos en todo momento y en todo lugar a quienes instigan para darnos una identidad que sólo sirve para dividir y busquemos con un humanismo desaforado todas aquellas identidades que nos unen, tales como la de venezolanos, padres, madres, hijos y el gusto por las arepas.
Amigos, no permitamos que nos dividan en un ellos y un nosotros ya que, como humanos, en cada uno de nosotros hay muchísimo de ellos y, en cada uno de ellos, hay tantísimo de nosotros, tanto que a la hora de la verdad todos somos distintamente igualitos. Si lo anterior les parece recetar un cierto trastorno colectivo de personalidades múltiples, pues que así sea, la salud mental de nuestra Venezuela depende de ello. 

junio 18, 2006

Se le escaraperlo por completo a Vargas Llosa.

Alvaro Vargas Llosa publicó hace unos meses un artículo del “Por qué la izquierda debiera escarapelarse ante la mera mención de Hugo Chávez”… me imagino una vez esa izquierda haya buscado el significado de escarapelar, que según veo tiene que ver algo con el raspar, con un escarpelo, que tampoco sé lo que es.

Vargas Llosa elabora una larga lista de razones por la cual la izquierda debe cortar con Chávez, algunas más discutibles que otras, pero la principal y la más obvia se le escapo por completo al autor.

En Venezuela, muy próximo a los ocho años de estar gobernando un Chávez “socialista”, la gasolina aún se vende en menos de cuatro céntimos de dólar por litro comparado con los 160 céntimos por litro al cual se vende en Europa, cuarenta veces más, 4.000% más.

Como consecuencia de lo anterior y por cuanto el valor de la gasolina en todo el mundo, excluido los impuestos, es aproximadamente de 64 céntimos por litro, el “socialista” Chávez le hace entrega directa de 60 céntimos por litro de gasolina a los “con carro” de los recursos que podrían ser usados para los “sin carro”, e incentivando de paso la contaminación ambiental

La anterior política pública le debe sonar tan horrible para un europeo, izquierdista o no, que no solo les significaría tener que retirarle el apoyo y cortar todo los vínculos con ese el militar que usurpa un manto ideológico, sino que tendrían que iniciar un proceso para excomulgarlo.

¿Porque no ocurre? O porque no lo saben, o porque les conviene hacerse los Suecos.

junio 17, 2006

Nuestros “justos” jueces saben que los envían a un Auschwitz.

Cuando de nuevo leemos sobre las vergonzosas condiciones que rigen en las cárceles en muchos de nuestro países latinoamericanos no queda mas remedio que recordarle otra vez a nuestros jueces que cada vez que envían un reo ahí, puede ser igual como si enviasen alguien a un campo de exterminación tipo Auschwitz. ¿Quieren que los ciudadanos los demandemos en La Haya? Cuando comprenderán quienes buscan reformar nuestros sistemas judiciales que para que exista justicia es más importante que existan unas cárceles decentes a que una Corte Suprema de Justicia se ubique en un edificio impresionante.

El Universal, 24 de Mayo de 2005