abril 26, 2007

Necesitamos sumar más que cero

Recientemente tuve la oportunidad de oír, en una conferencia organizada por el Banco Mundial, a la actual presidenta de Liberia, H.E. Ellen Johnson-Sirleaf, exponer sobre lo que necesitaron hacer en su país para lograr salir de los conflictos que lo tenían sumergido en una guerra civil. Su exposición emocionó, especialmente a quienes estamos observando no la construcción sino la destrucción de nuestros respectivos países. Al llegar a casa encontré el siguiente apunte y que seguramente lo base en algo que dijo ella o un comentarista: "Las visiones no producen entendimiento, las grandes visiones, que pueden implementarse, resultan de un proceso de entendimiento".

Una sociedad totalmente polarizada entre quienes están a favor de algo y quienes se oponen a ello, simplemente suma cero. En tal sentido parece ser que la única manera que tenemos de salir de las nefastas circunstancias en las cuales todas la partes aceptan nos encontramos sumergidos, es lograr sentar, en una misma mesa, tanto a los que adoran a Hugo Chávez como a quienes con igual pasión lo detestan, en el convencimiento que Venezuela vale muchísimo más que una sola persona.

Si no logramos resolver con urgencia la absoluta incomunicación que existe entre las partes y damos inicio a un proceso de colaboración constructiva, por ejemplo vía una asamblea nacional paralela, jamás lograremos suficiente confianza entre las partes para poder actuar con racionalidad, ni siquiera en los asuntos donde existen consensos. Ausente tal entendimiento, al país no le quedaría sino el comunicarse por la vía de los incomunicados, o sea, la violencia.

La Presidenta de Liberia, cuando habló mencionó que lo hacía no solo como Presidenta, sino además como madre y abuela. A la pregunta si las mujeres eran mejores para buscarle una salida en este tipo de circunstancias, respondió con un sí rotundo. Sus argumentos iban en el sentido que las mujeres tenían más capacidad de equilibrar las necesidades de hoy, el pan, con las necesidades del futuro, la educación, sin perderse en el resto de los asuntos intermedios que solo ofuscan y que supuestamente son de mas interés para los hombres. No me toca hoy debatirle ese punto, pero en lo que sí estoy totalmente de acuerdo es cuando a la pregunta sobre qué era lo mas necesario para un país frágil respondió lo siguiente: "Más que comida y alimentos lo que necesitamos son buenas y esperanzadoras fuentes de empleo para nuestros jóvenes".

En lo personal naturalmente creo que los hombres tenemos mayores facilidades de entendernos que las mujeres, con su mayor emotividad, pero por cuanto puedo estar equivocado (como esposo y padre de tres muchachas más me vale aceptar esa posibilidad) de repente lo que debemos es pedirle a Marta Colomina y a Lina Ron que cada quien de ellas se busque cinco madres y abuelas entre los de su lado y luego que debatan abiertamente, una semana seguida, mínimo seis horas por día, en televisión, sobre las necesidades inmediatas y futuras del país, con una sola regla, el que les sea prohibido mencionar el nombre de esa barrera divisiva que se llama Hugo Chávez. Si quieren, para el bien del debate, podrían incluir a otros nombres como innombrables.

abril 19, 2007

Crecientes dificultades para gozar el botín

Durante las recientes reuniones del Banco Mundial lamentablemente algunos asuntos fueron relegados a un segundo plano como consecuencia de los líos de su presidente el señor Wolfowitz.
Uno de ellos se refiere al anuncio de la Iniciativa para la Recuperación de Activos Robados la cual, junto a otros acuerdos como el de la OECD en contra de la corrupción, evidencia cómo el mundo avanza, muy lento pero parece que muy seguro, en el camino de una mayor gobernabilidad global.
Resulta vergonzosa la facilidad con que hasta ahora los ladrones logran ocultar su botín, a veces hasta frente a las narices de sus víctimas y por supuesto falta mucho para que una iniciativa como esta se convierta en un instrumento eficaz… pero quizás menos de lo que se sospechan los forajidos en el mundo.
Paralelo a las iniciativas oficiales, los avances tecnológicos que permiten acceder, archivar y enviar información están convirtiendo a las sociedades civiles, gústenos o no, en unos investigadores en tiempo real. No es que los anden buscando, pero cuando los ven y tienen su celular con cámara en mano, tomarán la foto del corrupto en sus momentos de disfrute, la cual pasará a engrosar expedientes de la verdad, que reventarán por grandes.
De igual manera, todos esos servicios de ocultamiento de bienes mal habidos, a cuya corrupta explotación se han dedicado algunos países con fama de poco corruptos, se están encareciendo en la medida en que se desarrolla esa comunidad internacional de sociedades civiles que entienden que todos tienen que remar en la misma dirección, si han de tener chance de sobrevivir en un planeta que se achica.
Finalmente y observando cómo en Canadá en una corte ordinaria recientemente se dio inicio a un juicio por violación de los derechos humanos (genocidio en Ruanda), tampoco debe estar muy lejos el día cuando alguno de los millones de emigrantes en el mundo, de aquellos que se han visto obligados a emigrar como consecuencia de los actos corruptos de sus gobernantes, demandará con éxito a un corrupto si lo encuentra gozando un dinero mal habido en su nuevo país alternativo. Las pruebas que necesitará para introducir su demanda, le serán todas enviadas por la red.
¿Lo anterior atenta contra la soberanía de las naciones? ¡Tristemente sí! Por lo que siempre es mucho mejor que las naciones se libren ellas mismas de manera soberana de sus soberanos corruptos.
Uno de los 4.292.466 ciudadanos del país sombra. (Insolentemente todavía quedan actas por escrutar)

abril 12, 2007

Todos somos indígenas

Zimbabwe lleva tiempo metiéndonos el dedo en el ojo a todos quienes profesamos el derecho de los países a decidir sus asuntos internos de manera soberana sin que el resto del mundo se entrometa, por cuanto nos recuerda que hay límites a tal principio.
Qué haríamos por ejemplo si ese gran pulmón de nuestro planeta Tierra que conocemos como el Amazonas estuviese ubicado en Zimbabwe y ese Mugabe se hubiese dedicado a su tala y su quema. Por supuesto nadie le puede negar a Zimbabwe sus derechos prioritarios como indígenas locales de hacer lo que quieren pero llega el momento en que sus derechos coliden de manera directa con los nuestros, también legítimos derechos como indígenas del planeta Tierra que somos y por lo menos yo estaría en tal caso vociferando "paren a ese loco… como sea". Por cierto hablando de este tema ambiental considero que el resto del mundo tiene todo el derecho de exigirle a países como Estados Unidos y Venezuela, que le pongan un parado a su consumo desenfrenado de gasolina.
El que un autócrata como Mugabe que lleva 27 años en el poder haya destrozado por completo a un país que tenía de todo para lograr un puesto respetable en la comunidad internacional y que le haya traído tantos sufrimientos irreversibles a por lo menos dos generaciones de seres humanos en Zimbabwe, quizás no sea cosa nuestra, "que se j…. pero la soberanía hay que respetarla". No obstante parece que ya Mugabe-Zimbabwe esta llegando a un límite y muchos de los más respetuosos de la soberanía, ya reclaman que se haga algo.
Uno de los instrumentos que más ayuda evitar que se nos coloque en esa incomoda situación de necesitar elegir entre el respetar la soberanía de los pueblos y defendernos de sus soberanas bestialidades, es asegurar que los mecanismos internos que permiten frenar las locuras de manera interna funcionen, muy especialmente el de las elecciones. En el caso de Zimbabwe hay muchos que sostienen que de sólo haber existido el mecanismo de unas elecciones verdaderamente transparentes, hace tiempo que el mismo pueblo de Zimbabwe ya se hubiese soberanamente librado del Mugabe.
Lo anterior me trae a comentar sobre la falta que verdaderamente hace en el mundo una definición sobre en qué consisten unas elecciones verdaderamente transparentes, ya que no puede ser igualmente de legítimo quedar electo en unos sufragios de cuya transparencia nadie duda y quedar electo en una elección donde la mayoría duda.
¿Cuál es el porcentaje de credibilidad que debe tener un sistema electoral para ser legítimo? No creo que se requiera el 100%, ya que siempre existe un porcentaje que dudará de todo, casi como por religión, pero tampoco creo que ese porcentaje deba bajar del 80%. Por supuesto en la medida que los resultados sean más anormales, más creíble debe ser el sistema electoral. En casos donde un Mugabe resulta reelecto durante 27 años o en el caso donde en unas elecciones parlamentarias en un pueblo dividido salen 167 a favor de uno y cero a favor del resto, la credibilidad que el pueblo debe tener en su sistema electoral tendría que ser del 98%, por lo menos.
Uno de los 4.292.466 ciudadanos del país sombra. (Todavía quedan actas por escrutar)

marzo 29, 2007

Del dinerito a casa

El BID estimó que las transferencias de los emigrantes a los países latinoamericanos fueron 62,3 mil millones de dólares en el 2006. Si ese monto representase entre el 20% a 15% de los ingresos de los emigrantes estamos entonces hablando de un Producto Bruto Emigrante (PBE) de 310 a 415 mil millones de dólares, lo que significa como mínimo más que dos Venezuela.
Para El Salvador, lo que producen sus emigrantes, quienes por supuesto no son menos salvadoreños por trabajar fuera de su país, eso representa, usando los mismos parámetros, un PBE de 90% a 120% del PIB normal de El Salvador, lo que en términos económicos significaría que existen dos en El Salvador.
Para el caso de Nicaragua, donde Chávez acaba de condonar una deuda de 30 millones de dólares y prometerles otros 10 en dinero fresco, es importante recordar que los emigrantes nicaragüenses enviaron a su patria 950 millones de dólares en el 2006, algo de lo cual debe estar consciente un Daniel Ortega.
Por supuesto es lógico que ante tales cifras los entes multilaterales como el BID y el Banco Mundial le presten mucha atención a las transferencias, pero en ese sentido necesito comentar sobre tres asuntos en los cuales no estoy muy de acuerdo con lo que esos entes dicen o hacen.
Primero. La transferencia que un hijo emigrante envía a su mamá, no tiene nada de distinto que la ayuda que da el hijo que se quedó en casa, por lo que siempre debemos recordar y machucar que estas transferencias son de carácter eminentemente privado. Lo digo por cuanto en muchos de los escritos sobre el tema uno queda con la sensación de que estos fondos representan una oportunidad nueva y distinta para intervenir. Si desean ayudar a los dos hijos y a la mamá a hacer un mejor uso general de los recursos, bienvenidos sean, pero si lo que tienen en mente es caerle de manera especial a las transferencias de quienes trabajan afuera, creo que el tiro les puede salir por la culata.
Segundo. Se han gastado fortunas analizando y buscando reducir los costos de las transferencias lo cual aun cuando de por sí no es malo, representa una verdadera irrelevancia dentro del contexto total del Producto Bruto Emigrante. En lugar de ese análisis umbilical sobre un problema que sólo se resuelve creando más competencia entre quienes están en el negocio de las transferencias, muchísimo más importante es ver cómo se logra elevar el ingreso per cápita del inmigrante, de la misma manera como se busca elevar el ingreso de quien se quedo en su país.
Tercero. Se discute mucho sobre la posible pérdida de cerebros que puedan sufrir los países, pero muy poco o nada sobre lo que debe preocupar mucho más, la posibilidad de una fuga de corazones. La verdad es que si los países receptores de las transferencias no se ocupan de mejorar para que no sigan haciendo casi obligante la emigración de mantener el contacto con los corazones de sus emigrantes, las madres patrias quedarán muy pronto sustituidas por una madrastra patria y con ello las transferencias desaparecerán… y no por magia.

marzo 22, 2007

BCV ¿Avra o Avada Kedavra?

Un origen etimológico sugerido para el "abracadabra" que usan los magos, es el avra kedavra, que en arameo significa algo así como "Yo creo, mientras hablo" y que algunos piensan tiene relación con Dios creando al Universo, desde la nada (ex nihilo), hablando, como en "Hágase la luz, y se hizo la luz". 
La expresión "abracadabra" se encuentra hoy en día también relacionada con esa neo maldición del mundo de Harry Potter, que todos conocemos como el Avada Kedavra y cuyo significado, en arameo, sería algo como un "Yo destruyo, mientras hablo".
No obstante los resultados del truco, para que el público sepa cual de las dos magias anteriores se utilizó, eso dependerá mucho si ha caído o no bajo esa otra maldición del harrypotterismo conocida como "Inperio", que implica caer en un estado de ensueño, bajo el control absoluto de quien lanza la maldición. El diccionario Wikipedia reporta que hay quienes describen la sensación de estar bajo el "Inperio" como una maravillosa y completa liberación de cualquier sentido de preocupación o responsabilidad por las actuaciones propias, habiendo sacrificado por completo la voluntad propia.
Necesitaba aclarar lo anterior antes de comentar algunas de mis impresiones sobre esa política que tiene al BCV entregando, ya casi de manera rutinaria, una importante porción de sus reservas internacionales, a ese ente llamado Fonden y lo cual tiene al oficialismo totalitariamente unitario gritando "abracadabra", mientras que la mayoría de la oposición grita "avada-kedavra".
Por cuanto a mí lo que más me interesa de la magia es ver con qué el mago logra distraer la atención para hacer de las suyas, yo no grito ni lo uno ni lo otro, ya que tengo la impresión que el BCV, al fin y al cabo, no es hoy más que otro de esos paños de seda que usan los magos, solo que en este caso quizás no sea blanco. La verdad es que si las reservas internacionales del país desaparezcan en un pumpá llamado Fonden, cuando solo provienen de un pumpá llamado PDVSA, o que sigan en un BCV, que igualito puede ser otro pumpá, solo que mejor disfrazado, con el riesgo que entonces nos confiemos más por creer saber mejor lo que ocurre, es un asunto que me deja bastante indiferente.
Que el truco BCV-Fonden vaya a desaparecer o malgastar las reservas más que esas desapariciones y malbaratamientos que ya ocurren, sobre la mesa y ante nuestros ojos, con la compra de espacios publicitarios en todo el mundo, gastos militares y demás ocurrencias, simplemente no lo acepto creer, por cuanto me rehúso implicar que una vía de botar los recursos, sea mejor que otra. ¿Que lo del BVC-Fonden nos vaya a producir más inflación a la larga? pues si, clarísimo… ¿pero que es una raya más para un tigre que ya parece una creación de Cruz-Diez? 
Leo que el BCV le ha entregado 12.000 millones a Fonden y que le quedan unos 33.000 millones de dólares y saco mis cuentas, pulperas. Sumo 12 más 33 y tengo 45; divido 45 entre los 33 que quedan y obtengo un factor del 1.36; multiplico este factor por la tasa oficial de Bs. 2.150 por dólar y concluyo en que el BCV adquiere sus dólares a una tasa aproximada de Bs. 2.930 por dólar. Amigos, de lo que sí estoy seguro es que si los del BCV siguen creyendo que ya no ha ocurrido otra devaluación y que pueden seguir vendiendo divisas a Bs.2.150, o el mago es muy pero muy bueno, o el BCV esta bajo el "Inperio", o sencillamente eso es y da lo mismo.
Uno de los 4.292.466 ciudadanos del país sombra. (Todavía quedan actas por escrutar)

marzo 15, 2007

Merecemos un mayordomo

En el mundo, todos, excepto quizás los más masoquistas, desearían tener un gobierno donde todo funciona sin que se note la presencia del mayordomo, pero la mayoría (o todos) terminamos con gobiernos donde nada funciona y donde quien más se nota es justamente el payaso responsable de ello. Por suerte, para nosotros, los gobernados, existen algunas vías para reducir el riesgo de ser gobernados por payasos, pero para vergüenza nuestra no hemos sido capaces de implementarlas, probablemente por ser más payasos que el payaso de turno.
Una de la propuestas por la cual más pelée durante el período de la constituyente, sin siquiera llegar cerca de lograrlo fue la de prohibir, a todo nivel, cualquier publicidad o propaganda que contenga el nombre de un funcionario público activo. Ya es suficiente que nosotros durante cada elección elijamos a quién entregarle nuestra chequera petrolera para luego tener que chuparle las medias para que nos devuelva algo de lo que para comenzar ya era nuestro, como para también permitirle que use nuestro dinero, para echarnos el cuento sobre lo bien que lo hace como payaso de turno.
Entiendo que los medios de comunicación tienen un interés pecuniario en mantener esa publicidad oficial, pero si sólo tuviesen un poco de más visión a largo plazo, hace tiempo que se hubieren dado cuenta que sin ese tipo de publicidad todos, inclusive ellos, ganaríamos mucho más. Las leyes que regulan los medios de comunicación, deberían explícitamente prohibir la publicidad personal de los funcionarios públicos en ejercicio, por cuanto no cumple ninguna función pública y puede hacer hasta más daño que los programas basados en la violencia y la pornografía degeneradamente desbordada.
Por supuesto que en las actuales circunstancias, donde los principales violadores de este código de ética mínimo del funcionario público son los mismos medios de comunicación del Estado, que ahora parecen, además, querer buscar monopolizar la publicidad, no debemos albergar muchas esperanzas de que se logren introducir unas leyes que contengan los abusos de siempre. En tal sentido, creo que no nos queda más remedio a nosotros los electores, que aplicar ese poderoso antibiótico que se conoce como la sanción social.
En tal sentido permítame recordarle a todos los padres, madres, casados, solteros, hijos e hijas, trabajadores, subempleados, desempleados, cobradores de sueldos y no cobradores de pensiones dignas, estudiantes con futuros, estudiantes sin futuro y no estudiantes, dizque-militares y no militares, venezolanos, cubanos y extranjeros, que cada vez que oigan nombrar a un funcionario público en función por su nombre en una publicidad, que recuerden que para todos los fines prácticos ese funcionario, o está mostrándonos su (muy feo) trasero, o se está comiendo un moco… en público.
Uno de los 4.287.467 ciudadanos del país sombra. (El CNE aún no termina por contarnos)

marzo 08, 2007

Estudiantes ¡Alerta!

Basta ver cómo unos estudiantes brillantes, aceptados después de unos muy rigurosos filtros por las mejores universidades del mundo, aplicados a sus estudios y graduados con honores, de repente no encuentran ningún trabajo que ni de cerca se corresponde con lo que aspiraban, para intuir lo muy difícil que es la educación. En Estados Unidos por ejemplo, se oye mucho del problema de los estudiantes que han incurrido en deudas para sus carreras profesionales y hoy no encuentran cómo cancelarlas… por lo que me imagino que solo es cuestión de tiempo antes que uno de esos estudiantes demande a su Alma Mater, por una oferta engañosa o por servicios mal prestados.
No es difícil alinear los incentivos para los educadores con los resultados que buscan conseguir los alumnos, pero ya en algunas partes del mundo se esta comenzando trabajar sobre conceptos tales como préstamos educativos cuya cancelación será contingente a que se obtenga un cierto nivel de ingresos e igualmente sobre el desarrollo de unos contratos de participación en el capital humano formado que permitirá un esquema mediante el cual el estudiante paga parte de su matricula con un porcentaje de los ingresos que logre obtener por encima de un cierto nivel mínimo. ¿Un contrato de esclavitud? No lo creo. El que recibe una buena educación que le trae unos buenos ingresos siempre estará mucho más feliz pagando un cierto porcentaje que quien en libertad absoluta y sin que le haya quedado un céntimo de deuda financiera, le han colocado sobre sus hombros, de por vida, el bacalao de una mala educación.
Siempre han existido personajes en nuestros gobiernos quienes han creído que educar es sencillo, un coser y cantar, hasta tal punto que hoy algunos hasta consideran que hay tiempo para además meterles una induccionadita política a los muchachos. Hoy, más que nunca, resulta importante darles un parado a esos gestores de ilusiones falsas, por lo que los jóvenes, padres, madres, hermanos y amigos deben todos estar muy pendientes ya que, en su educación, el joven esta invirtiendo su vida para ganarse su vida, lo cual no es ninguna tontería.
Muchachas y muchachos venezolanas, el mundo cada día se esta poniendo más competitivo por lo que ustedes no pueden darse el lujo de perder ni siquiera un solo segundo estudiando algo inútil o aprendiendo de alguien inútil en su profesión de maestro. A ustedes también les toca levantar su voz cuando lo que le enseñan no les parezca adecuado o cuando a su maestro le falte calidad, pues sepan que, el día de mañana, jamás conseguirán al ministro de Educación para que les responda personalmente por sus desaciertos. Por cierto, no se preocupen solo de sus propios estudios sino mantengan también el ojo bien abierto sobre cómo les va a sus compañeros, ya que en la misma medida que a ellos les vaya bien a ustedes le irá mejor.
Uno de los 4.287.467 ciudadanos del país sombra. (El CNE aún no termina por contarnos)

marzo 01, 2007

El control de precios

Me pidieron escribir algo sobre los controles de precios en Venezuela y, como estoy seguro que le pasa a muchos de mis colegas, lo primero que se me vino a la mente fue lo del cuero seco, eso de pisar una esquina para tapar un problema y solo terminar viendo cómo se levanta otra punta, que puede ser peor.

Es necesario y obligante regular los precios que se fijan en monopolios, por ejemplo los de la distribución eléctrica, o cuando existe una emergencia nacional de carácter transitorio. De ahí en adelante, todos los esfuerzos de tal naturaleza son inútiles y quienes buscan, por ejemplo, controlar los precios de los productos de primera necesidad, simplemente lo hacen por brutos, arrogantes o ignorantes, o una mezcla de todo aquello. La tragedia es que cuando los superponeprecios entran en acción, son justamente los pobres los que más terminan sufriendo.

El precio de un producto termina siendo caro cuando la oferta es menor que la demanda, o cuando falta competencia. Un gobierno que busca incentivar la oferta; evitar que la demanda sea trastocada por políticas monetarias equivocadas; y asegurar que exista una competencia adecuada, está haciendo absolutamente todo lo que puede y debe hacer, lo demás será solo una vulgar politiquería. Que los resultados de la acción del gobierno no sean suficientes y que, por ejemplo, los pobres necesiten de subsidios o transferencias directas, eso es otro asunto que no tiene nada que ver con un control de los precios. Al oírles su "qué fácil criticar y qué difícil hacer" me permito sugerir al gobierno unos quehaceres urgentes en materia de precios.

La oferta de productos se maximizará en la medida que logremos asegurar un buen balance entre lo que le toca ofertar al sector nacional y lo que se debe conseguir por vía de las importaciones. Cuando se reciben muchos ingresos por la liquidación del petróleo hay quienes simplemente creen que esos nos permiten invertir mucho para lograr aumentar la producción nacional pero, a más ingresos petroleros que recibimos, más fuerte se hace nuestra divisa, con lo cual mas difícil se le hace a la oferta nacional competir con las importaciones, con lo cual más inversiones son necesarias para lograr esa misma oferta nacional… y aún no conocemos el resultado neto de ese tiovivo, que puede hasta ser vicioso. Lo que toca es simplemente fomentar todas aquellas actividades en que somos buenos, o por lo menos menos malos, para así lograr generar el máximo número de empleos con la menor protección/inversión necesaria. Sé que a muchos esto les sonará a herejía pero, esa siembra del petróleo, siempre me ha sonado como un sembrar en el desierto para estar preparado para el día que vengan las aguas. Lamentablemente las matas no germinan antes de estar dadas las condiciones.

Por el lado de la demanda trastocada, la primera medida, obligatoria, es la de eliminar los actuales controles cambiarios que solo ahogan, represando el exceso de bolívares. En materia de control cambiario para una pequeña economía como la nuestra más importante es controlar la entrada de los capitales.

En cuanto al asegurar que exista una suficiente competencia, ahí sí hay mucho trabajo que hacer, especialmente en materia de roscas, pero eso sí requiere de unos machos de verdad y no solo de aquellos que se las hacen de machitos, ordenando desde sus escritorios unos controles de precios o firmando unos cheques de nuestra perjudicialmente generosa chequera petrolera… y que no ocuparían esos cargos si ellos mismos fuesen expuestos a la competencia que exige competencia.

El Universal

febrero 23, 2007

Hay que construir más McCárceles

¿Han oído a alguien decir que un país es 30% más justo que otro? Por supuesto que no. La Justicia, situada sobre un continuo que va desde su total ausencia hasta la Justicia Divina, es muy difícil de medir. Las injusticias son más fáciles de identificar y todos sabemos que en la mayoría de nuestros países, las cárceles representan una de las peores.
Para darle el mejor uso posible a los recursos escasos resulta importante poder medir los resultados y en tal sentido las reformas judiciales en muchos de nuestros países, a veces financiadas con la ayuda de los entes multilaterales, podrían avanzar más rápido de concentrarse en eliminar las injusticias, por ejemplo mejorando las instalaciones penitenciarias, que buscando justicia invirtiendo en tribunales.
En las primeras semanas de 2007 ya hemos sido impactados con noticias sobre 16 presos muertos en una riña en Venezuela y otros 20 en El Salvador. Al estar los jueces muy conscientes que las condiciones que rigen en las cárceles son tan vergonzosas que hasta pueden parecerse a las de un campo de exterminación nazi, a veces nos preguntamos si no se debería demandar ante la Corte Internacional de Justicia, a los propios jueces, por sus crímenes contra la humanidad.
Cuando entonces observamos como tantas personas que provienen de Centroamérica son devueltas por los Estados Unidos a sus países de origen, en razón de haber cometido algún acto criminal, aún a sabiendas que esos países no tienen los recursos necesarios para enfrentar ese problema y menos aún lograr la rehabilitación social del preso, es claro que nos encontramos sumergidos en un círculo criminalmente vicioso.
Para lograr salir de esta centrífuga-del-terror los Estados Unidos deberían entonces ayudar a los países de Centro América a construir y operar unas mejores cárceles. Tal colaboración podría ser efectuada por algunos estados manteniendo presos en una cárcel en Centroamérica, en lugar de en California, Virginia, o Maryland.
Hoy, en E.U. existen cerca de 2.2 millones de presos, de los cuales muchos son originarios de Centroamérica y cada uno de ellos le puede costar a su respectivo estado entre 30.000 a 20.000 dólares anuales, dependiendo si las cárceles son públicas o están siendo operadas por empresas privadas. Lo anterior evidencia el inmenso potencial de ganar-ganar que existe en una propuesta que al mismo tiempo que logra introducir unas modernas cárceles en Centroamérica, le facilita a los estados de este país lograr sus equilibrios fiscales.
Las referidas cárceles, que serían operadas por empresas especializadas sobre la base de estrictas certificaciones de calidad, del tipo ISO 9000 y supervisadas por organizaciones independientes podrían, una vez amortizada la inversión con los ingresos de proveer servicios a los Estados Unidos, ser transferidas a los gobiernos de Centroamérica.
De la misma manera que las franquicias del tipo McDonald’s lograron transferir mejores estándares de servicio a muchos países en vía de desarrollo, unas McCárceles ayudarían a mejorar los sistemas carcelarios, educando a personal especializado y estableciendo los puntos de comparación que estimulen el tan necesario sentido de la vergüenza.
Aquí es donde se origino. 

 






febrero 22, 2007

Las esponjas y el agua

Piense en los dólares como unas esponjas y en los bolívares como el agua. Cuando Pdvsa le vende al Banco Central las esponjas que ha obtenido por el petróleo, le entregan el agua, que de una manera u otra sale a regar las tierras de Venezuela. Cuando no existen muchas matas que puedan necesitar de esas aguas (producción) o las tierras no se encuentran suficientemente aradas como para absorber todo el líquido (confianza) entonces, de haber esponjas, se producen las fugas de agua, vía las importaciones o huidas de capital, o cuando no hay suficientes esponjas para secar el exceso de agua, ocurren las inundaciones que traen inflación y devaluación.
Hace poco un vocero de la comandancia económica, declaró que "ya no se ofrecerán los dólares que se originan por la venta de hidrocarburos al Banco Central, sino a la Tesorería Nacional, para evitar que los bolívares persigan los bienes prematuramente", lo que significa que una buena parte de las esponjas se guardarán en el exterior hasta que se necesite el agua. 
El anuncio, que de por sí no es una mala idea, pierde seriedad cuando el vocero lo remata con un arrogante "aquí sabemos lo que estamos haciendo" haciéndose el loco que ellos llevan ya bastante tiempo comandando y también que hace muy poco le quitaron al Banco Central unas billonadas de esponjas que ésta había adquirido, sin siquiera devolverle el agua que inicialmente había pagado por ellas. Qué lástima que estos aprendices no comenzaron sus estudios por la clase número uno, la del primer gobierno de Carlos Andrés Pérez, donde justamente la problemática del qué hacer con tantas esponjas y tanta agua en una economía pequeña, fue la razón para la creación del Fondo de Inversiones y el argumento para la Ley Habilitante del momento… para lo poco que sirvió.
Qué difícil es discutir, no sólo en Venezuela, sobre la conveniencia o no de un control cambiario, cuando todos siempre están predispuestos a identificar a las entradas de capitales como positivas y a las salidas como negativas, aun cuando lo que más se necesita es simplemente que el nivel de liquidez resultante sea el adecuado. Si se piensa en la economía de un país como Venezuela como una bañera al lado de los océanos globales, quizás se podrá entender mejor que una cierta falta de liquidez resulta menos perjudicial para el desarrollo de la economía, que los excesos de agua que la ahogan.
Un país con tanto que ofrecer como Venezuela corre, en circunstancias normales, mucho más riesgos de morir ahogado que de sed, por lo que siempre he sostenido que de usar unos controles cambiarios permanentes, éstos deberían siempre colocarse a la entrada del agua, es decir cuando el Banco Central compra las esponjas y entrega el agua, que a la salida, tal como lo hace Cadivi, cuando el Banco Central recoge el agua vendiendo sus esponjas. Basta con echar un vistazo a la página web de Cadivi donde observamos que su representante opinó, en abril del 2003, que "el control de cambio se plantea como una restricción transitoria, incluso de una vigencia inferior al año", para saber que hace mucho tiempo deberían haber eliminado el control de cambio actual, o haberlo sustituido por algo mucho más funcional. Hoy, de repente, Cadivi ya tiene hasta planes de jubilación.
Los aprendices acaban de dividir el valor facial de nuestra moneda por mil, me imagino con la esperanza de permitirle a quien busca estar de turno permanente poder anunciar próximamente como un gran triunfo de la revolución, el regreso del 4,30. Ojalá eso se les dé y que no sólo terminen por tener que luego también repasar las experiencias de Luis Herrera y Lusinchi.
Uno de los 4.287.467 ciudadanos del país sombra.