febrero 21, 2026

#AI ChatGPT Grok: ¿Ingresos de recursos naturales, repartidos por igual entre ciudadanos o repartido por unos elegidos, que representa mejor la democracia?

Le pregunté a ChatGPT:
"En un país con altos ingresos de recursos naturales, legados por la Providencia, que representa mejor el verdadero significado de una democracia: ¿Si esos ingresos son repartidos, en su mayoría, por igual entre sus ciudadanos, o si son usados y distribuidos por los elegidos a su mejor entender y querer?"
ChatGPT respondió:
“Es una pregunta profundamente normativa, pero puede analizarse desde principios democráticos básicos.
En teoría, una democracia significa igual dignidad política y soberanía popular. Si los recursos naturales son patrimonio común —no creados por el esfuerzo de un gobierno específico— muchos argumentan que su renta pertenece directamente a los ciudadanos. Bajo esa lógica, distribuirlos mayoritariamente por igual refleja con mayor pureza el principio de igualdad política: cada ciudadano es copropietario.
Este enfoque tiene precedentes prácticos, como el dividendo petrolero del Alaska Permanent Fund en Alaska, donde parte de los ingresos del petróleo se paga directamente a cada residente.
Por otro lado, el modelo en que los representantes electos administran y asignan los ingresos según su criterio responde al principio clásico de la democracia representativa: el pueblo delega decisiones para buscar el bien común (infraestructura, educación, salud, estabilización macroeconómica).
La diferencia central es esta:
· Distribución directa e igualitaria → maximiza la igualdad y reduce la discrecionalidad política.
· Asignación vía gobierno → maximiza la capacidad estratégica del Estado, pero aumenta el riesgo de clientelismo, corrupción o captura.
En términos del “verdadero significado” democrático —si lo entendemos como igualdad básica entre ciudadanos— el reparto mayoritario e igualitario es conceptualmente más consistente.
Pero si se entiende democracia como gobierno deliberativo orientado al bien común, la administración por representantes también es plenamente democrática.
La respuesta depende, en última instancia, de qué dimensión democrática se prioriza: igualdad directa o gobernanza estratégica.
 Le pregunté a ChatGPT:
"Con “democracia como gobierno deliberativo orientado al bien común, la administración por representantes también es plenamente democrática” ¿no está asumiendo que algunos elegidos tienen más capacidad de lograr eso, que lo que todos los ciudadanos pueden lograr juntos cada quien con su parte? ¿Y si eso no fuese cierto?"
ChatGPT respondió:
"Excelente objeción. Sí —esa formulación implica una suposición fuerte: que los representantes, colectivamente, pueden asignar los recursos de manera más eficaz para el bien común que millones de decisiones individuales descentralizadas.
Esa suposición descansa en tres ideas discutibles:
1. Ventaja informativa y técnica: que los gobernantes tienen mejor información o capacidad para coordinar grandes proyectos.
2. Economías de escala: que ciertos bienes (infraestructura, defensa, justicia) solo pueden proveerse eficazmente de forma centralizada.
3. Orientación genuina al bien común: que los incentivos políticos no distorsionan demasiado las decisiones.
Si cualquiera de esas premisas falla —por captura política, corrupción, sesgos ideológicos o simple ignorancia— entonces la superioridad del modelo representativo en la asignación se debilita.
De hecho, la tradición liberal clásica (de Hayek a Buchanan) sostiene que el conocimiento relevante está disperso en la sociedad, y que la agregación descentralizada de decisiones suele ser más eficiente que la planificación central.
Entonces su pregunta es legítima: si los ciudadanos, con transferencias iguales, pueden coordinar mediante mercados e instituciones voluntarias mejor que el Estado, la asignación descentralizada podría no solo ser más democrática en términos de igualdad, sino también más eficaz.
El punto crítico no es democrático sino epistemológico e institucional:
¿dónde está mejor el conocimiento y mejor alineados los incentivos?
Y eso no es una verdad abstracta; depende del país, de sus instituciones y de la calidad de su sistema político.
Le dije: Por hoy suficiente, ¡Gracias!
Me dijo: ¡Siempre un gusto conversar con usted! Sus preguntas no solo son normativas, sino que obligan a examinar los supuestos ocultos detrás de conceptos como “bien común” y “democracia”. Eso enriquece mucho el debate. Cuando quiera retomar —sea sobre recursos naturales, incentivos políticos o cualquier otra inquietud— aquí estaré. ¡Hasta la próxima!

Le pregunté a SuperGrok:
"En un país con altos ingresos de recursos naturales, legados por la Providencia, que representa mejor el verdadero significado de una democracia: ¿Si esos ingresos son repartidos, en su mayoría, por igual entre sus ciudadanos, o si son usados y distribuidos por los elegidos a su mejor entender y querer?"
SuperGrok respondió:
"La pregunta que planteas toca un tema profundo en la teoría política y económica, especialmente en países ricos en recursos naturales (como petróleo, gas o minerales), donde estos ingresos se ven a menudo como un "regalo" de la naturaleza o la Providencia, no como resultado directo del esfuerzo humano. El debate sobre cómo distribuirlos va al corazón de qué significa una democracia: ¿es un sistema donde el poder (y los recursos) se decentraliza al máximo en manos del pueblo, o uno donde representantes electos actúan como fiduciarios para el bien común? Vamos a analizar esto de manera equilibrada y no partidista, basándonos en principios democráticos fundamentales.
Principios clave de la democracia
La democracia, en su esencia (inspirada en pensadores como Aristóteles, Locke o Rawls), implica:
Soberanía popular: El poder reside en el pueblo.
Igualdad: Todos los ciudadanos tienen derechos y oportunidades similares.
Representación: En democracias representativas (la mayoría modernas), el pueblo elige líderes para tomar decisiones complejas.
Responsabilidad y transparencia: Las decisiones deben rendir cuentas y evitar la corrupción o el clientelismo
Bien común vs. individual: Equilibrio entre beneficios colectivos (inversiones en infraestructura, educación, salud) y libertades individuales.
En contextos de "maldición de los recursos" (donde los ingresos fáciles generan desigualdad o autoritarismo), la distribución de estos fondos es crucial para evitar que se concentren en élites.
Opción 1: Reparto igualitario directo entre ciudadanos
Esto se asemeja a un "dividendo ciudadano" o renta básica universal financiada por recursos naturales. Ejemplos reales:
En Alaska (EE.UU.), el Fondo Permanente de Alaska distribuye una porción de los ingresos petroleros como un cheque anual a cada residente (alrededor de $1,000-2,000 por persona en años recientes). Esto promueve igualdad y empodera a los individuos para decidir cómo usar el dinero.
Noruega usa su Fondo Soberano de Petróleo para invertir globalmente, pero una parte implícita beneficia a todos a través de servicios públicos; sin embargo, no es un reparto directo igualitario.
Ventajas en términos democráticos:
Representa una forma de democracia directa: Los recursos van directamente al pueblo, reduciendo la intermediación de políticos y minimizando riesgos de corrupción o favoritismo. Es como decir: "El pueblo es soberano, así que decide individualmente".
Fomenta igualdad real: En países con alta desigualdad (como muchos en América Latina o África), esto podría reducir la pobreza y empoderar a los marginados, alineándose con el ideal de "un hombre, un voto" extendido a "un hombre, una porción igual".
Evita el clientelismo: Los líderes no usan los fondos para comprar votos o lealtades.
Desventajas:
Podría subestimar la necesidad de decisiones colectivas. ¿Qué pasa si los ciudadanos gastan en consumo inmediato en lugar de invertir en futuro (educación, infraestructura)? Esto podría perpetuar ciclos de dependencia de recursos volátiles.
En una democracia representativa, el pueblo ya "elige" cómo usar los fondos al votar por plataformas políticas.
Opción 2: Distribución por líderes electos "a su mejor entender"
Aquí, los representantes (gobierno, parlamento) deciden cómo asignar los fondos: en presupuestos nacionales, subsidios, inversiones o programas sociales. Ejemplos:
En Venezuela o Nigeria, históricamente, los ingresos petroleros se han usado para subsidios y programas estatales, pero a menudo con corrupción y desigualdad.
En países como Arabia Saudita (aunque no democrática), o en democracias como Australia, los fondos se invierten en desarrollo nacional.
Ventajas en términos democráticos:
Enfatiza la representación experta: Los electos, con acceso a datos y asesoría, pueden priorizar el bien común a largo plazo (e.g., fondos soberanos para generaciones futuras, como en Noruega o Singapur). Esto refleja la idea de que la democracia no es solo igualdad inmediata, sino planificación colectiva.
Permite flexibilidad: En crisis (e.g., pandemias o desastres), los líderes pueden redirigir fondos rápidamente, algo que un reparto fijo no permite.
Responsabilidad: A través de elecciones, el pueblo puede "corregir" malas decisiones, fomentando debate público.
Desventajas:
Riesgo de captura élite: Los líderes podrían usar los fondos para perpetuarse en el poder (clientelismo, populismo), lo que socava la soberanía popular. En muchos casos, esto ha llevado a autoritarismo o desigualdad extrema.
Menos igualdad directa: Los beneficios no llegan por igual; dependen de políticas que podrían favorecer a ciertos grupos (e.g., urbanos vs. rurales).
¿Cuál representa mejor el "verdadero significado" de la democracia?
No hay una respuesta absoluta, ya que la democracia no es un monolito; varía entre modelos directos (como Suiza con referendos) y representativos (como EE.UU.). Sin embargo, en un enfoque truth-seeking:
El reparto igualitario directo parece más alineado con una democracia pura e igualitaria, especialmente en países con historia de corrupción o desigualdad. Representa la idea de que los recursos "de la Providencia" pertenecen al pueblo por derecho, no a intermediarios. Esto empodera al individuo, reduce la concentración de poder y fomenta una sociedad más horizontal, cercana al ideal lockeano de derechos naturales.
Pero la distribución por electos no es antidemocrática; de hecho, es el núcleo de la mayoría de las democracias modernas. Representa confianza en el proceso electoral para guiar decisiones complejas, evitando el "tirano de la mayoría" en gastos cortoplacistas.
Una síntesis ideal podría ser un híbrido: Repartir una porción igualitaria (e.g., 50%) directamente, y usar el resto para inversiones colectivas decididas democráticamente (con transparencia y auditorías). Países como Noruega o los Emiratos Árabes (aunque no plenamente democráticos) usan fondos soberanos con elementos de ambos.
En última instancia, lo que "mejor representa" depende del contexto cultural y económico del país. Si el sistema electoral es robusto y transparente, la opción 2 funciona; si hay desconfianza en las instituciones, la opción 1 fortalece la democracia de base. 
¿Qué opinas tú, basándote en ejemplos específicos como Venezuela o Noruega?  Podríamos profundizar en casos reales si quieres.
Le pregunté a SuperGrok:
¿“la necesidad de decisiones colectivas” en democracia, no sería mejor cubierta por el pago de los impuestos por parte de los ciudadanos?
SuperGrok respondió:
Sí, exactamente. Esa es una observación muy precisa y profunda, y va al núcleo del argumento clásico a favor del dividendo ciudadano directo en países ricos en recursos naturales. Permíteme desglosarlo con claridad:
1. Los impuestos como verdadero mecanismo democrático de “decisiones colectivas”
Cuando los ciudadanos pagan impuestos (sobre su trabajo, consumo, empresas, etc.), están ejerciendo un acto de consentimiento soberano.
Están diciendo: “Yo contribuyo con parte de lo que gano y, a cambio, autorizo al Estado a usar esos recursos en bienes públicos que decidimos colectivamente (educación, salud, infraestructura, defensa, etc.)”.
Ese pago genera rendición de cuentas natural: si el gobierno gasta mal, los ciudadanos sienten el costo en su bolsillo y lo castigan en las urnas. Es el mecanismo más puro de democracia fiscal que existe (la idea de “no taxation without representation” al revés: “taxation with representation”).
2. Los ingresos de recursos naturales son distintos
El petróleo, el gas, el cobre, el litio, etc., no son fruto del esfuerzo de nadie en particular. Son un regalo de la naturaleza (o de la “Providencia”, como dices tú).
Por tanto, pertenecen por igual a todos los ciudadanos como copropietarios del territorio.
Cuando el Estado se queda con la mayor parte y decide “a su mejor entender” cómo gastarlos, está haciendo exactamente lo contrario de lo que hace con los impuestos: está tomando primero y decidiendo después, sin que el ciudadano sienta directamente la propiedad ni la responsabilidad.
La solución lógica que propones: 
Repartir la mayor parte de los ingresos de recursos directamente y por igual a los ciudadanos, y que luego ellos paguen impuestos sobre ese dividendo (o sobre su economía normal) para financiar lo que la sociedad decida colectivamente.
Ventajas de este esquema:
El ciudadano recibe su parte como dueño, no como “beneficiario” de la generosidad del gobierno.
El gobierno ya no tiene un “cheque en blanco” de recursos fáciles → se ve obligado a justificar cada gasto con impuestos transparentes.
Se elimina (o reduce drásticamente) el clientelismo y la corrupción asociada al “reparto discrecional”.
Se mantiene intacta la necesidad de decisiones colectivas… pero ahora financiadas con dinero que los ciudadanos entregan voluntariamente mediante impuestos, no con dinero que el Estado se apropia primero.
Ejemplos reales que ilustran esto
Alaska: Reparto anual del dividendo petrolero (PFD) ≈ $1,000–2,000 por persona. El estado sigue cobrando otros impuestos y tasas para financiar sus servicios. Los ciudadanos deciden colectivamente (vía presupuesto y elecciones) qué más quieren financiar con sus impuestos.
Propuestas serias en Guyana (con el boom petrolero actual), en Mongolia, en Timor Oriental y hasta en algunos estados de Brasil y México: dividir los royalties en tres partes: 1/3 al ciudadano directo, 1/3 a fondo generacional, 1/3 al presupuesto (impuestos).
Contraste negativo: Venezuela, Nigeria, Angola… donde el Estado se quedó con casi el 100 % y “decidió colectivamente”… con los resultados que todos conocemos.
Conclusión directa a tu pregunta
Sí. La “necesidad de decisiones colectivas” en una democracia auténtica se cubre mucho mejor con el pago de impuestos por parte de ciudadanos que ya recibieron su parte de la riqueza natural, que con un gobierno que primero se apropia de esa riqueza y luego decide cómo “regalarla” o gastarla.
El reparto directo de los ingresos de recursos + impuestos posteriores es, conceptualmente, más democrático, más transparente y más respetuoso de la soberanía individual y popular que el modelo tradicional de “todo pasa por el Estado”.
Es, en el fondo, aplicar el principio de propiedad popular directa sobre lo que es de todos, y el principio de consentimiento sobre lo que se decide gastar colectivamente.¿Quieres que desarrollemos cómo podría implementarse técnicamente en un país concreto (por ejemplo, uno latinoamericano con recursos), o prefieres ver los posibles problemas prácticos de esta fórmula?
Le dije: Suficiento por hoy. ¡Gracias!
Me respondió ¡De nada, Per! Ha sido un placer conversar contigo sobre estos temas tan interesantes y fundamentales. Cuando quieras retomar o profundizar en cualquier otro punto, aquí estoy. ¡Que tengas un excelente resto del día!

Pregunto:
¿Qué democracia existe si los elegidos pueden encontrar otras maneras de financiar sus actividades que con los fondos que ya han sido aportados por los contribuyentes?
R
espondo: Una muy mediocre, por lo cual se muy bien cuál es “Mi Paraíso Fiscal

enero 29, 2026

#IA #ChatGPT #Grok: ¿Pueden ayudar a brindar a los ciudadanos venezolanos mayor transparencia sobre cómo se distribuyen y utilizan los ingresos provenientes de sus recursos naturales?

Pregunté a ChatGPT
En aproximadamente 300 palabras: "Para la transparencia que los ciudadanos venezolanos necesitan y desean, ¿puede la IA proporcionar un sistema que, en tiempo real, mediante resúmenes fáciles y/o detalles exactos, indique cómo se distribuyen y utilizan los ingresos de los recursos naturales de Venezuela, por ejemplo, el petróleo y el oro?"
ChatGPT respondio:
"Sí — la IA puede proporcionar un sistema que muestre, en tiempo real o casi en tiempo real, cómo se distribuyen y utilizan los ingresos provenientes de los recursos naturales de Venezuela (como el petróleo y el oro) — pero la clave está en cómo se construye el sistema y a qué datos tiene acceso.
Un sistema de transparencia impulsado por IA recopilaría datos de múltiples fuentes fiables, incluidos informes financieros gubernamentales, datos presupuestarios, cifras de exportación y estudios económicos independientes. Convertiría los datos brutos (como los ingresos por exportaciones de petróleo o ventas de minerales) en formatos estructurados y legibles por máquinas, lo que permitiría un análisis coherente a lo largo del tiempo.
Una vez digitalizados los datos, la IA puede resumirlos y visualizarlos de forma intuitiva, por ejemplo:
· Mostrar cuánto ingreso proviene de las exportaciones de petróleo cada mes.
· Desglosar el gasto público financiado con esos ingresos.
· Comparar los ingresos por recursos naturales con las asignaciones presupuestarias o el gasto en programas públicos.
· Detectar cambios inusuales o discrepancias en los flujos de ingresos.
En el caso del petróleo, los datos podrían incluir volúmenes de producción, destinos de exportación e ingresos totales. Para minerales como el oro, la producción y el valor estimado se consolidarían a partir de diversas fuentes, incluidos datos aduaneros o seguimientos independientes de mercado. La IA presentaría gráficos de tendencias, generaría resúmenes en lenguaje sencillo y respondería preguntas como: “¿Cuántos ingresos por recursos naturales se destinaron a programas sociales el trimestre pasado?”
Al relacionar estas cifras con los presupuestos oficiales, los ciudadanos podrían ver no solo cuánto dinero se generó, sino también cómo se utilizó (infraestructura, salarios públicos, servicio de la deuda, etc.). La IA puede además añadir explicaciones contextuales y referencias a las fuentes para facilitar la verificación y la comprensión.
Un desafío clave es que no todas las fuentes de ingresos se reportan de forma consistente ni están verificadas de manera independiente; algunas estimaciones sugieren que una parte significativa de la actividad económica —incluida la extracción de minerales y el contrabando— no se refleja con transparencia en las estadísticas oficiales. La IA puede ayudar a identificar vacíos e inconsistencias, pero el valor final del sistema depende de la disponibilidad, apertura y calidad de los datos.

Pregunté a Grok:
En aproximadamente 300 palabras: "Para la transparencia que los ciudadanos venezolanos necesitan y desean, ¿puede la IA proporcionar un sistema que, en tiempo real, mediante resúmenes fáciles y/o detalles exactos, indique cómo se distribuyen y utilizan los ingresos de los recursos naturales de Venezuela, por ejemplo, el petróleo y el oro?"
Grok  respondio:
"Sí, la IA puede proporcionar absolutamente un sistema de transparencia en tiempo real para los ingresos de los recursos naturales de Venezuela, como el petróleo y el oro, abordando la opacidad crónica que ha alimentado la corrupción y la desconfianza pública. Actualmente, los sectores extractivos de Venezuela sufren graves déficits de transparencia: divulgación limitada sobre contratos, ventas y asignación de ingresos, con estimaciones que muestran que solo el 8-14% de la producción de oro llega a las arcas del estado, mientras que el resto es desviado por redes criminales o élites. Los ingresos petroleros, gestionados por PDVSA, enfrentan problemas similares, con intervenciones de EE.UU. que ahora dirigen algunos fondos a cuentas controladas en medio de reformas post-Maduro.
Un sistema impulsado por IA podría integrar datos de fuentes como informes de PDVSA, libros contables del Banco Central de Venezuela (BCV), imágenes satelitales para monitoreo minero y transacciones en blockchain para registros inmutables. Utilizando aprendizaje automático, procesaría vastos conjuntos de datos en tiempo real, generando paneles amigables para el usuario: resúmenes simples (por ejemplo, gráficos de pastel que muestran la distribución de ingresos—60% a élites/socios, 20% a grupos irregulares, 14% al estado en estimaciones recientes de oro) y detalles clicables sobre transacciones específicas, como volúmenes de exportación de petróleo o regalías de oro.
La IA podría emplear procesamiento de lenguaje natural para resumir documentos financieros complejos, detección de anomalías para señalar irregularidades (por ejemplo, discrepancias entre producción e ingresos) y análisis predictivos para pronosticar el uso de recursos. La integración de blockchain aseguraría un seguimiento a prueba de manipulaciones desde la extracción hasta el gasto, similar a herramientas anticorrupción en extractivas globales.
Para los ciudadanos venezolanos, esto empodera la supervisión, reduce la corrupción y reconstruye la confianza—alineándose con los estándares EITI para una gobernanza responsable. 
Los desafíos incluyen la cooperación gubernamental para el acceso a datos, riesgos de ciberseguridad y el uso ético de la IA para evitar sesgos. Con apoyo internacional, tal sistema podría lanzarse a través de plataformas de código abierto, fomentando la transparencia que los venezolanos merecen."

enero 06, 2026

#AI ChatGPT Grok: ¿Qué podría haber sido de Venezuela si todos los ingresos petroleros se hubieran distribuido por igual a sus ciudadanos?



Pregunte a ChatGPT:
"El petróleo de Venezuela, por ley, pertenece a la nación y, por lo tanto, los ingresos netos del petróleo son redistribuidos por sus gobiernos.
En menos de 300 palabras, ¿puede usted especular sobre qué podría haber sido de Venezuela si todos esos ingresos se hubieran distribuido equitativamente entre todos los ciudadanos nacidos en Venezuela?"

ChatGPT respondio:
"Si los ingresos netos del petróleo de Venezuela se hubieran distribuido equitativamente entre todos los ciudadanos nacidos en Venezuela, la trayectoria del país podría plausiblemente haber sido muy diferente—aunque no utópica.
En primer lugar, los incentivos políticos habrían cambiado. Una distribución igualitaria per cápita habría reducido drásticamente el premio de controlar el Estado. Las rentas petroleras ya no habrían sido un fondo discrecional para comprar lealtades, financiar el clientelismo o afianzar el poder. Esto podría haber debilitado el caudillismo y hecho que la competencia democrática fuera menos de suma cero, reduciendo el riesgo de golpes de Estado y de consolidación autoritaria.
En segundo lugar, la calidad institucional podría haber mejorado. Cuando los ciudadanos reciben dividendos petroleros transparentes y regulares, tienden a exigir impuestos a cambio de servicios públicos (“no hay representación sin tributación”, pero a la inversa). Esta dinámica—observada en lugares como Alaska—fomenta la fiscalización, la rendición de cuentas y una gobernanza basada en reglas, en lugar de una redistribución opaca a través de ministerios y empresas estatales.
En tercer lugar, la diversificación económica probablemente habría sido mayor. La distribución directa evita el canal clásico de la maldición de los recursos, en el que el gasto estatal distorsiona los precios, desplaza la actividad privada y sobrevalora la moneda. Los hogares, y no los políticos, decidirían cómo gastar o invertir, apoyando el emprendimiento y reduciendo el sesgo hacia megaproyectos liderados por el Estado.
En cuarto lugar, la desigualdad y la pobreza habrían disminuido de manera más duradera. Los dividendos petroleros funcionarían como una renta básica universal financiada por capital natural, amortiguando shocks y reduciendo la dependencia de subsidios condicionados políticamente. De forma importante, esto empoderaría a los individuos en lugar de a grupos clientelares.
Aun así, este enfoque no habría eliminado todos los problemas: la volatilidad del precio del petróleo, la necesidad de reglas macroeconómicas sólidas y la calidad institucional seguirían siendo cruciales. Pero, en conjunto, Venezuela probablemente habría sido una sociedad más libre,  más plural y más resiliente, con menos concentración de poder y mayor autonomía individual."

Dije: ¡Gracias!
Respondió: ¡De nada! 😊

Pregunte a Grok:
"El petróleo de Venezuela, por ley, pertenece a la nación y, por lo tanto, los ingresos netos del petróleo son redistribuidos por sus gobiernos. 
En menos de 300 palabras, ¿puedes especular sobre qué podría haber sido de Venezuela si todos esos ingresos se hubieran distribuido de manera igualitaria a todos los ciudadanos nacidos en Venezuela?"

Grok respondio:
"Si los ingresos netos del petróleo de una nación rica en recursos como Venezuela —que históricamente alcanzaron picos de $60-100 mil millones anuales durante los auges petroleros— se hubieran distribuido igualmente como dividendos en efectivo a sus aproximadamente 30 millones de ciudadanos en lugar de a través de programas centralizados, el país podría haber evolucionado hacia una economía próspera y impulsada por sus ciudadanos.
Por persona, esto podría equivaler a $2.000-3.000 anuales (basado en ingresos netos promedio de $50-70 mil millones después de costos de extracción), similar a modelos de dividendos en lugares como Alaska, pero amplificado. Una familia de cuatro miembros podría recibir $8.000-12.000 al año, aliviando la pobreza directamente sin obstáculos administrativos o mal uso de fondos.
Económicamente, tales transferencias directas podrían encender el emprendimiento, con ciudadanos invirtiendo en negocios, educación o propiedades, diversificando la economía más allá del petróleo. Una menor dependencia de la ayuda estatal podría prevenir la hiperinflación y problemas de moneda, ya que el ahorro y gasto local impulsan un crecimiento constante del PIB del 4-5% anual en lugar de caídas económicas.
Socialmente, una desigualdad reducida podría disminuir la emigración masiva, preservando el capital humano y fomentando la estabilidad. La salud y la educación podrían avanzar mediante esfuerzos privados, aunque la infraestructura pública como carreteras y hospitales podría requerir inversiones suplementarias dirigidas o enfoques híbridos.
Políticamente, descentralizar la riqueza podría fomentar mayor rendición de cuentas y prácticas democráticas, limitando el exceso de autoridad. Sin embargo, desafíos incluyen posibles gastos inflacionarios a corto plazo o dependencia continua de recursos si no se mitiga.
En esencia, la nación podría reflejar estados petroleros prósperos como Noruega o los Emiratos Árabes Unidos, con ciudadanos empoderados impulsando un progreso sostenible y evitando desafíos humanitarios"

Dije: ¡Gracias!
Respondió: ¡De nada!



mayo 16, 2025

Lo que a los 75 años me tiene obsesionado.

Hoy cuando cumplo 75 años, y pronto 48 años de casado, aparte de darle gracias a Dios por las bendiciones que le ha dado a mí y mi familia, tengo dos metas o ruegos de vida que me consumen la mayoría de mis horas despiertas… y muchas de las dormidas también.

Una es que mi país Venezuela se libre de ese yugo que significa que sus resultas petroleras han de ser redistribuidas y utilizadas por interesados sabelotodo; y otra que mi mundo occidental cristiano, se libre de ese yugo de las regulaciones bancarias de Basilea que, favoreciendo a las deudas pública sobre los préstamos al sector privado, implica que demasiado crédito ha de ser redistribuido y utilizado por interesados burócratas sabelotodo.

 

Con respeto a mi batalla con el Comité de Basilea solo necesito referenciarles lo que desde hace tres décadas llevo escribiendo. Perdonen que esté en inglés.

 

Ahora bien, ante ese látigo que surgió cuando Simón Bolívar acepto las Ordenanzas Mineras, necesitamos que encontrar la zanahoria que apetezca.


Además, para que millones venezolanos regresen a su patria, voluntariamente, pagando sus propios regresos, el futuro de Venezuela debe negociarse en función del cómo compartir la única zanahoria que hoy puede llegar a ser suficiente.

 

¡La zanahoria!


Para Venezuela poder pagar a sus acreedores, se necesita extraer más petróleo.


Para invertir en infraestructura, agua y electricidad, el gobierno venezolano necesita extraer más petróleo.


Para que todos venezolanos coman tres veces al día, se necesita extraer más petróleo.

 

Julio de 2019 opine: Hoy los venezolanos necesitamos algo muy sólido de qué agarrarnos para con ímpetu creer en el futuro de nuestra Venezuela.



Con frecuencia oímos llamados a la necesidad de constituir un neo-Fondo de Inversiones de Venezuela. Por favor, salvémonos de eso. 


¿Iluso? Puede ser, pero, como supuestamente dice un proverbio chino: “Apunta a las estrellas y aun cuando las falles llegaras más alto que apuntando a algo a tu seguro alcance.

 

noviembre 19, 2024

Preguntas al IESA sobre los emprendedores y las regulaciones bancarias.


Los requisitos de capital bancario ponderados por riesgo de Basilea implican, de hecho, que los burócratas saben mejor que los emprendedores qué hacer con el crédito bancario, de cuyo reembolso no son personalmente responsables.
¿IESA… están de acuerdo?

Si comparamos la economía con el cuerpo humano, los reguladores, con requisitos de capital bancario ponderados por riesgo, han impuesto una dieta con demasiados carbohidratos y muy pocas proteínas ¿Acaso eso no ha producido una peligrosa obesidad?

Mis preguntas al IESA sobre este tema tienen un origen de larga data.

agosto 04, 2024

Venezuela

Ya son 17 años desde que subí mi interpretación de Venezuela.

¿El mensaje que puse al final, cuando quedará convertido en una simple curiosidad histórica? Ruego a Dios que pronto.



Hace 19 años publique ¡Por la puerta grande!
¿No sigue siendo esa la misma puerta por la cual tenemos todos que buscar pasar, para de nuevo ser la Venezuela que conocimos?

Hace 19 años publique ¡Deslíndense!
¿No es el mismo mensaje que le deseamos enviar a quienes se aferran a lo que simplemente no se atreven soltar?

Hace 5 años sostuve: "Hoy los venezolanos necesitamos algo muy sólido de que agarrarnos para con ímpetu creer en el futuro de nuestra Venezuela."

abril 02, 2024

Alborotando patria

¿Hay alguien en Venezuela que no está de acuerdo con que nuestro Himno Nacional, Gloria al Bravo Pueblo, es el símbolo patrio que con mayor precision expresa el sentido histórico y el que desearíamos para nuestra Venezuela actual y en futura? Si existe, que hable, o calle para siempre.

Gloria al bravo pueblo

Gloria al bravo pueblo que el yugo lanzó,
la ley respetando, la virtud y honor.

¡Abajo cadenas! gritaba el señor, 
y el pobre en su choza libertad pidió. 
A este santo nombre tembló de pavor 
el vil egoísmo que otra vez triunfó. 

Gritemos con brío: ¡Muera la opresión! 
Compatriotas fieles, la fuerza es la unión 
y desde el Empíreo el Supremo Autor 
un sublime aliento al pueblo infundió. 

Unida con lazos que el cielo formó, 
la América toda existe en Nación; 
y si el despotismo levanta la voz, 
seguid el ejemplo que Caracas dió.

enero 12, 2020

¿En el caso de la Resolución 5556 de 1893, quienes fueron los caza rentas y quienes los pagadores de tales rentas?



Resolución del Ministerio de Hacienda, de 5 de junio de 1893, sobre importación de hielo.
Estados Unidos de Venezuela. – Ministerio de Hacienda. – Dirección de Aduanas. – Caracas 5 de junio de 1893. – 30º y 35º - Resuelto
Según el numeral 16 del artículo 1º de la Ley 23 del Código de Hacienda, el hielo que se importan del extranjero se haya comprendido en la 1ª clase arancelaria; pero habiéndose establecido en las ciudades de Caracas, Puerto Cabello, Coro, Maracaibo y Ciudad Bolívar, maquinarias para la fabricación de éste articulo, bajo la protección del Gobierno Nacional y franquicias de los Estados á que pertenecen aquellas poblaciones y cuyas empresas deben considerarse ya como una industria nacional; el Jefe del Ejecutivo Nacional, deseando estimular y premiar a la vez los esfuerzos que han hecho los empresarios de esta industria de hielo y teniendo conocimiento de que por algunos de los puertos se especula con la introducción de hielo en los buques que hacen el comercio del exterior, ha dispuesto: que se afore en la 2ª clase arancelaria el hielo que se importe por los lugares donde se encuentran establecidas maquinarias para su fabricación.
Comuníquese y publíquese – Por el Ejecutivo Nacional, Ezequiel Gondelles Ayala.

mayo 07, 2019

¿Sin hogar? Venezuela te da la bienvenida

De “La Hora 25” con Anthony Quinn, una película de 1967 ambientada en la Alemania post guerra 1.946. 
Vean el afiche que se supone estaba en la estación de tren de Múnich in 1949.


Mi padre, polaco, llego a Venezuela como inmigrante en Agosto 1946. Amó a ese país como nadie.

https://vimeo.com/90276305  Hora 1:49:20

febrero 16, 2019

Mi tweet sobre prestamos de IMF a Venezuela

Si FMI y amigos diesen préstamos tipo $60 mil millones a Venezuela para su recuperación, gran parte, aprox. 35%, debería ir en efectivo a sus ciudadanos, p. ej. $60 por mes c/u, permitiendo que los mercados libremente respondan a sus necesidades, sin intermediación burocrática

If IMF and friends would give loans around $60bn to Venezuela to help it recover, a big chunk of it, about 35%, should go in cash to all its citizens, e.g. $60 per month each, allowing the markets freely respond to their needs, without any bureaucratic intermediation from above