marzo 29, 2012

Buscando preñar con deseos

Me llegó una copia del proyecto de "Ley del Proceso Social de Trabajo de la República Bolivariana de Venezuela". Mis comentarios están por supuesto sujetos a que tal documento sea el válido. 
¿De que los deseos no preñan? Cierto, pero ese documento indica un esfuerzo inmenso para lograr que así sea... a lo macho. 
Usando el buscador encontré 39 veces la referencia a una "justa distribución de la riqueza" y, como se imaginarán, esperanzado busque si se relacionaba con la justa distribución de las resultas petroleras... ¡qué va! 
Pero no tiremos la toalla. Por cuanto el Art. 447 indica que "A partir de la promulgación de esta ley, se abrirá en el centro laboral, un proceso de estudio y debate en el conjunto de la clase trabajadora, para identificar los criterios de participación en la justa distribución de la riqueza que exprese su igualdad social", de repente podemos usar esos foros para debatir sobre el reparto de las resultas petroleras directamente a los ciudadanos. 
En una economía con abundancia de empleos, las condiciones de trabajo, aún con una pésima ley de trabajo, serán siempre mejores que las condiciones de trabajo en una economía sin abundancia de empleos, aún cuando exista un sueño de ley de trabajo. 
En tal sentido la propuesta ley debemos juzgarla ante nada sobre la base si promueve o dificulta la generación de empleos. Por ejemplo, el Art. 60 establece. "Las trabajadoras y trabajadores tienen derecho a dos horas de la jornada diaria para participar en el proceso de autoformación colectiva, integral, continua y permanente". ¡Sea Usted el Juez! ¿Quién pagará el costo de esas dos horas de la jornada diaria, el patrón, o el trabajador en menores salarios y menos empleos? 
Ahora bien de aprobarse la ley no habrá que jugar con ella, pues las penalidades son horribles... 
"Art. 812 establece Toda desobediencia a citación u orden emanada del funcionario competente del Trabajo, será sancionada de la manera siguiente: 
a. Incorporación de la infractora o infractor, a un proceso de formación integral de quince días continuos, para debatir el programa contenido en el texto constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, el plan de desarrollo nacional, el plan operativo anual de la centro laboral, empresaria o empresario y el daño económico, político y ético-moral causado a la sociedad. 
b. Cuando la infracción sea cometida por segunda vez, una multa de XXX unidades tributarias". 
Como entenderán muchos patrones confesarán rapidito haber cometido múltiples infracciones a la ley con el fin de no exponerse al castigo indicado en el aparte a. que puede tornarse muy cruel, y así poder pasar directamente al pago de la multa. 
Pero por cuanto lo igual no es trampa, de quedar sancionada la ley, y para el caso que no produzca los resultados deseados, todos los asambleístas que hayan votado a favor de ella, deberían igualmente comprometerse a un proceso de formación integral de quince días continuos, para debatir el tema de si los deseos preñan o no... transmitido todo en cadena nacional. 
¿Se recuerdan del niñito que en televisión contestó la pregunta sobre lo que quisiera hacer cuando fuese grande con un "¡Ser guardia nacional!", y al "¿por qué?" de la reportera replicó con un sincero "Usted sabe, para pedir papeles y eso"? Pues bien, leyendo el proyecto de ley, me parece que la respuesta actualizada de ese niñito sería la de "¡Ser inspector de trabajo!"... y ustedes saben muy bien el porqué de ello.

marzo 22, 2012

¡Fuera IVA!

El Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, el BID y demás instituciones financieras multilaterales, las IFM, trabajan antes que nada para sus accionistas, los respectivos gobiernos de los países miembros. No hay nada mal con eso... es como es. Además por cuanto las IFM ayudan a los gobiernos a cumplir mejor sus funciones, nosotros los ciudadanos también con frecuencia nos beneficiamos de su labor. No obstante es importante que justamente como ciudadanos, nos recordemos que las IFM, al favorecer a sus accionistas, pueden a veces, sin quererlo, trabajar en contra de nuestros mejores intereses. 
La semana pasada en respuesta al artículo "Mi paraíso fiscal" recibí preguntas sobre los impuestos a la venta o al valor agregado, el IVA, por no haberlos mencionado. Sencillamente no los quiero en mi paraíso... y me hicieron recordar cuando durante los años 90 escribí artículos protestando el hecho que las IFM nos vendían la necesidad de impuestos como el IVA, sin considerar para nada el hecho que el gobierno ya se quedaba con nuestras resultas petroleras. 
Y ni hablar de eso a los actuales precios petroleros. Hoy, sólo la gasolina regalada, con la cual el actual gobierno que se dice revolucionario subsidia a quienes consumen gasolina, calculado a precios internacionales, representa de hecho un impuesto cobrado y gastado del casi 10 por ciento del PIB. 
Por supuesto, si yo fuese un político, un burócrata, disfrutando trabajando con reales ajenos, no tendría mucho en contra del IVA o impuestos sobre la venta... si así llueve que no escampe. Pero, como ciudadano, estos impuestos ni me gustan ni me convienen. 
No me gustan por cuanto son regresivos, lo cual, en un país donde ya el gobierno se queda con las resultas petroleras de los más pobres, equivalen a echarle sal a las heridas. 
No me convienen por cuanto la relación del pagador del impuesto y el ciudadano no queda establecida con claridad. Quien lo dude que me responda cuánto pagó el año pasado en IVA. 
Las IFM, entre otros, nos dicen que el IVA debe gustarnos, por cuanto es fácil para el fisco cobrarlos. No logro entender tal argumento por cuanto, intuitivamente, preferiría que al fisco le cueste cobrar los impuestos, en la esperanza que así los agradezcan y los cuiden más. 
Y el dinero es fungible. Si no le gusta como regalan nuestras resultas petroleras a otros países, considere que esos regalos igualito los puede usted estar pagando con el IVA. 
Así que: ¡Fuera los impuestos indirectos que no llevan impreso de manera precisa el nombre del contribuyente!... para que así nosotros los ciudadanos podamos reclamarle mejor al cacique y a sus caciquillos de turno, el buen uso de nuestros recursos. 
¿Y por qué el tema? Por la sencilla razón que necesitamos, y nos merecemos, darle un revolcón mucho más profundo a nuestro país que el que veo reflejado en los programas esbozados por la MUD. 
Si algo ha demostrado fehacientemente esta fallida revolución hecho teatro burlesco con altas y tristes posibilidades de ser novelado, es la necesidad de una verdadera revolución, una revolución que ponga al ciudadano al frente del país, y no una que se limite al cambio de caciques y baquianos. Las resultas petroleras, si verdaderamente son de los venezolanos, entonces que verdaderamente le lleguen a los venezolanos. Lo demás es cuento chimbo de quienes aspiran ser caciques adinerados... para así poder ayudar a su pueblo, tan bellos ellos. 
"Usted no paga impuestos - ellos agarran impuestos" Chris Rock 

marzo 15, 2012

Mi paraíso fiscal

Mi paraíso fiscal no sería, como muchos podrían pensar, un país donde no se paga impuestos, sino un país con un sistema fiscal justo, transparente y eficiente; el cual, sin debilitar al ciudadano, logre generar los ingresos fiscales que permitan al Gobierno acometer lo que los ciudadanos consideren que debe acometer por cuenta de ellos... y más nada. 
Actualmente tal paraíso fiscal no existe en ninguna parte. De hecho, lo que predomina en el mundo son unos verdaderos infiernos fiscales kafkianos. Todo país que logre transformarse en un paraíso fiscal, tendrá todas las de ganar. 
Mi paraíso fiscal, se regiría por los siguientes dos principios: 
1. Toda persona tiene el derecho inalienable de contribuir con su país pagando impuestos, no importa cuán pobre sea. Además es inaceptable que la ciudadanía pueda ser odiosamente dividida, por políticos y burócratas interesados, en pagadores y no pagadores de impuestos. 
2. El Estado no debe percibir ingresos por concepto de cualquier otro impuesto que los pagados directamente por los ciudadanos en nombre propio. Es un derecho inalienable de los ciudadanos que sus gobiernos trabajen exclusivamente para ellos, sin que otros mecenas o interesados puedan introducir confusión en tal relación. 
En tal sentido, en ese paraíso fiscal, toda persona que recibe, así sea un solo bolívar en ingresos, por cualquier concepto, pagaría impuestos. El impuesto, por supuesto de índole progresivo, podría por ejemplo ubicarse entre el 10 y el 49 por ciento. Ni pensar que el Estado se quede con la mayor parte del ingreso de cualquier ciudadano, por adinerado que sea el contribuyente. 
Las empresas no serían gravadas con impuestos, por cuanto su función es la de crear trabajos y aumentar los ingresos gravables de los ciudadanos, algo que pueden lograr mejor sin distorsiones fiscales. Por supuesto, las empresas quedarían obligadas a enterar un impuesto por los dividendos pagados a quienes no se encuentren fiscalmente domiciliados en el país. 
Todo los demás ingresos que puedan ingresar al Estado, por ejemplo las provenientes de las resultas petroleras, aranceles netos y utilidades cambiarias, serán repartidos directamente entre los ciudadanos, en la medida que las realidades macroeconómicas así lo permitan, y formarán parte de sus correspondientes ingresos gravables. 
El ingreso fiscal recaudado por el Estado central sería automáticamente repartido según un situado constitucional bastante descentralizado, y el cual visualizo como en un 10 por ciento para las gobernaciones y un 40 por ciento a los municipios, distribuidos 90 por ciento en base de la población y 10 por ciento en base al territorio. Los municipios podrán además cobrar sus respectivos impuestos a las propiedades, residenciales. 
En casos de emergencia nacional, y contando con el voto favorable del 80 por ciento de los asambleístas, la Asamblea Nacional podrá igualmente decretar un impuesto sobre el valor de los activos financieros hasta por un máximo del 1 por ciento anual, hasta por períodos máximos de 3 años. 
¿Privatizaciones de servicios públicos? Por supuesto que sí, pero siempre adjudicándolos sobre la base de minimizar las tarifas para los usuarios y no, como suele ser, para maximizar el ingreso del Estado. 
¿Deuda pública? Ni un céntimo más que el 30 por ciento del PIB, y solo a largo plazo. 
Agradezco toda sugerencia que pueda hacer aún más paradisiaco mi paraíso fiscal. 

marzo 01, 2012

Deben exponer mucho más su pellejo

Cuando observo el uso tanto más efectivo que alcaldes y gobernadores de la oposición logran darle a los recursos que se le asignan, lo atribuyo, ante nada, al hecho que no les queda otra, y al hecho que, francamente, la competencia no es muy reñida. Quienes gozan de la simpatía del cacique y tienen acceso a mayores recursos, simplemente pierden más el tiempo en repartirlos y en asegurar mantener la simpatía del cacique. 
Un problema de los contratos públicos asignados a dedo, es que las "comisiones" son exigidas en el momento de los desembolsos, por adelantado, y no en el momento de concluirse las obras. De sólo lograr asegurar que las corruptas comisiones se pagasen una vez ejecutado el proyecto, las comisiones seguirían por supuesto siendo corruptas, pero por lo menos sería una corrupción más productiva. ¿Debe acaso la Ley contemplar: "La pena de cárcel por corrupción, cuando está relacionado con una obra se haya ejecutado en el tiempo y con el costo previsto, será reducida cuatro quintas partes."? 
Si los venezolanos hubiéremos recibido nuestras resultas petroleras en efectivo y las hubiésemos entregado a un administrador financiero con una capacidad de administrar recursos ingentes tan pobre como la que le hemos observado a nuestros gobiernos, desde la era del petróleo dorado iniciado en 1974, hace tiempo que le hubiésemos retirado el mandato de gestión, reservándonos además el derecho de demandarlos por desfalco. Francamente, nuestra costumbre de confiar al Estado el manejo de las nuestras resultas, sin cuestionar ese arreglo tan dudoso, es indicativo de que algún tornillo importante nos hace falta. 
Los países desarrollados atraviesan actualmente una gigantesca crisis bancaria que ha llevado a discutir sobre la importancia que bancos y banqueros expongan más de su propio pellejo. Y eso es algo sobre lo que también debemos pensar mucho más en Venezuela. No podemos permitirnos el lujo que nuestros burócratas sean unos fallidos administradores, y nada les pasa. ¿Cuándo vamos a inhabilitar un funcionario público por el sólo hecho de ser un mal funcionario público? En términos reales eso puede ser mucho más importante que inhabilitarlo por corrupto. 
Lo anterior requiere que nosotros, las víctimas, sepamos mantener una constante vigilancia crítica de las autoridades... lo que requiere abandonar nuestra boba costumbre de dejarnos alumbrar hasta la ceguera por la autoridad, tanto cuando esta se basa en colores políticos, como en méritos documentados, olvidándonos que el papel aguanta todo. 
Buscando explicarle a un grupo de profesionales escépticos lo idiota de las regulaciones financieras producidas por la inteligencia más meritoria del mundo, me sirvió mucho un libro de Edward Dolnick titulado "The forger´s spell" 2008, algo así como "El embrujo del falsificador" 
El libro que trata sobre como un falsificador logro engañar a todo el mundo con unos mediocres cuadros falsos de Johannes Vermeer, cita a Francis Fukuyama citando a Patrick Moyniham opinando "Hay algunos errores que requiere de un Ph.D. para hacer". Igual nos recuerda el comentario de George Orwell: "Uno debe pertenecer a la inteligencia para creer tales cosas: ningún hombre ordinario podría ser tan estúpido." 
Nosotros, los del poblado Venezuela que no logra ser país, bobamente caímos en las muy tristes circunstancias actuales. No permitamos ahora que, como unos neo-bobos, sólo nos den una vuelta y de nuevo nos lleven al mismísimo punto de salida.

febrero 16, 2012

¡Más variedad para la unidad!

Ahora la oposición tiene un solo muy buen candidato. Tres millones de venezolanos fueron a retratarse en unas primarias que tenían un objetivo final claramente contrario al cacique de turno. Sin duda esa cifra supera amplísimamente al número de quienes estarían dispuestos a retratarse con el actual cacique de turno, en una primaria similar, de no sustentar éste el poder. La voluntad política real del país cambio. 
Ahora la responsabilidad de todos es la de ensanchar las bases de la unidad mucho más allá del 50% más un voto necesario para ganar en octubre. Eso no se logra minimizando las diferencias en la Unidad, sino demostrando que la oposición permite y mantiene un variado debate, en el cual las voces pequeñas también son escuchadas. 
En estas primarias, como había anunciado, deposité un quinto de mi voto en cada uno de los candidatos, y luego voté el quintico que salió sorteado... así que no tengo rollo con ninguno de ellos... aún cuando, de cierta manera, igual tengo un rollo con todos ellos. 
Lo digo por cuanto las próximas elecciones no deberían tratarse de que un grupo de venezolanos le gane a otro grupo, sino que todos, en conjunto, logremos derrotar a ese Petro-Estado que obviamente no funciona y que ha hecho de nosotros sus pobladores, unos pobres infantilizados pedigüeños. 
Y lo digo por cuanto eso no sólo tiene que ver con quien gane la presidencia. Cuando el Estado concentra una mayoría de recursos, el poblado no es capaz de ser país, aún teniendo gobiernos pulcros que se rehúsen a comprar conciencias... por cuanto la oferta de conciencias será excesiva. 
Desde la cuna hasta el originar la factura de la funeraria, consciente o inconscientemente, nosotros, los pobladores de esta tierra conocida como Venezuela, no hacemos otra cosa que contorsionarnos de mil maneras, para obtener algo o preferiblemente más de nuestra cuota parte de las resultas petroleras. Si se nos pagase esas cuotas partes el primer nano-segundo del mes, entonces todos tendríamos el resto del mes disponible para una vida y un trabajo normal. 
Desde 1974 el Petro-Estado nos ha prometido producir una inmensa cosecha con la siembra de nuestras resultas petroleras pero, igual como los invasores de fincas hacen parrillas con las vaquillas y se las comen, el Estado se las ha comido y defecado. Para mantener en jaque a sus defraudados, de vez en cuando nos lanza unos huesitos, por vías de gasolina regalada, cupos Cadivi, o misiones. ¡Ya basta! 
María Corina Machado esbozo algo de un "Capitalismo Popular", pero que no quedó dibujado con suficiente claridad... por cuanto es imposible que algo así pueda convivir con un Capitalismo de Estado, y el cuál, por definición, es antipopular. MCM, al no tener ya la responsabilidad directa sobre la batalla de octubre 2012, quizás pueda dedicarle más tiempo a esta guerra decisiva y vital. 
Por cierto, por enésima vez, no busco un reparto de acciones de Pdvsa. ¡NO! No quiero nada que ver con crear una situación que pueda dividir el país de nuestros nietos, entre los herederos de quienes compraron más acciones de Pdvsa y de quienes por ganas o simple necesidad las vendieron. 
Igualmente hay que ir preparando el terreno que permita gobernar y corregir, por lo cual, por ejemplo Pablo Medina, podría cumplir un importante papel explicándole al poblado sobre cómo el cacique de turno gasta muchísimo más de nuestras resultas petroleras en la "Misión Gasolina Regalada" de lo que gasta en todas las demás misiones juntas.

febrero 09, 2012

¿Servir o ser servidos?

Si no tuviésemos el petróleo, imagínense las fuentes de empleo productivo que tuviésemos que tener, para importar lo que no tenemos.
E imagínense el respeto que le daríamos a quienes sepan generar esos empleos productivos, en lugar de dárselo, por necesidad, a quienes hoy se dedican al gasto improductivo. 
E imagínense que con nuestros impuestos contribuyésemos a que el gobierno haga algo bueno, en lugar de que el gobierno hoy use nuestros impuestos sólo como una vulgar esponja, para recoger el exceso de liquidez que ha provocado con su abrumador gasto primario de nuestras resultas petroleras. 
He estudiado, trabajado y escrito muchos artículos relacionados con el sector turismo, por lo que me encanta oír hablar de nuevo con cierto ahínco, sobre las posibilidades económicas y de empleo del sector turismo. No obstante, eso hace necesario recordarle a los venezolanos, que el gustarles como turistas que le atiendan bien, no tiene nada que ver con el gustarles y saber atender bien al turista. 
Lo digo por cuanto no quiero que ni uno de los expertos turísticos del gobierno, quien sea el cacique de turno, se vaya a gastar uno solo de nuestros dólares, convenciendo al mundo del buen turismo que ofrecemos. Si nuestra oferta turística es buena, el mundo se enterará, y, si no, mejor ni se enteren. 
Lo digo, por cuanto a menos que estemos hablando de uno de esos hoteles aislados del resto del país, como los de Cuba, donde el turista requiere casi un acto de fe para creerse en Cuba, el turismo requiere el apoyo de todo el país. 
Lo digo por cuanto a diferencia de las industrias encerradas en un galpón, y que básicamente pueden prosperar donde sea, si la mano de obra es capacitada y los sueldos competitivos, el turismo necesita el apoyo ilimitado de la nación. Un solo cacique, sintiéndose dueño del mundo, un solo militar engreído, un solo burócrata inepto, un solo malandro y hasta un solo ciudadano idiota, puede echar a perder millones de inversión en turismo. 
Lo digo por cuanto un poblado acostumbrado a pedir como el nuestro, debe cambiar mucho para estar en posición de ofrecer y de hasta aguantarles a algunos de los turistas, algunas de sus inevitables malacrianzas. 
P.S.1. De repente he recibido numerosos emails solicitándome lanzarme a la presidencia... y bien seguro que no son de mi familia. A todos, gracias, pero ¡no! A estas alturas de la vida sé muy bien que la única presidencia que verdaderamente me interesa, es la presidencia de una oposición que busca generar una verdadera alternativa, que logre hacer país de nuestro poblado, y que no se conforma con que sólo se nos ofrezca a los ciudadanos una tantísima mejor continuación. 
P.S.2. A votar el 12 de febrero, por quien sea. Yo, por cuanto la oposición me vale tanto más que cualquier candidato de oposición, votaré por el nombre que saque de mi tómbola casera. Es más, le ruego a quien salga ganador el domingo, que no vaya a creerse el ganador. 
P.S.3. En comentarios al reciente artículo alguien me acusó de "desprecio por nuestro gentilicio", y no entendí porqué. Si bien es cierto que nuestro gentilicio está acostumbrado que sus resultas petroleras les sean administradas por el cacique de turno y círculo íntimo, no creo que sea un desprecio al gentilicio venezolano, el considerar que al ciudadano venezolano le haría mucho bien asumir él mismo, tal responsabilidad... para sembrar país.

febrero 02, 2012

¿Miami o La Habana?

Cuando vemos niñitos venezolanos armados con rifles, sentados frente a un mural con un Cristo armado, y se nos pasa por la cabeza que quizás sea mejor que los niños se queden con las armas y no las devuelvan a sus maestros cargados de resentimientos, odios y locuras... es difícil ignorar que nuestro poblado se nos está desbarrancando... por la mismas vías de una Cuba, o de otra similar tragedia primitivista. 
Pero cuando leemos noticias de La Habana sobre como un restaurante "nacionalizado" ha sido recuperado, restaurado y reabierto por el nieto del dueño original; y otro restaurante, El Chaplin, es manejado con espíritu emprendedor por un excanciller de Cuba y expresidente del ala juvenil del Partido Comunista... igualmente se nos pasa por la cabeza, un ojalá fuésemos por lo menos en la misma dirección que la Cuba actual 
Desde siempre, como radical del medio, como extremista del centro y ante nada como venezolano, he sostenido: "Ni Miami ni La Habana... ¡Caracas!". 
No obstante hay momentos donde hay que saber responder: ¿Si llegada una hora de las chiquitas, con quién debería estar Venezuela... con una Miami de Bush u Obama, o con La Habana de Fidel? ¿Si llegada la hora de tener que enviar un hijo al extranjero, de por siempre... a una Miami de Bush u Obama o a La Habana de Fidel? 
Y estoy convencido que la inmensa mayoría de los venezolanos responderían "¡Miami, ni loco pa' La Habana!"; por lo cual el cacique de turno, con su discurso tipo bocazas en pro de la Habana de Fidel y en contra de Miami, o sea, silbando en la oscuridad para insuflarse de valor, no representa el país. Ya quisiera verlo atreverse hacer el referéndum ... "¿Jóvenes, dentro de 40 años, en qué espejo se quieren ver, en un Estados Unidos de Bush u Obama, o en una Cuba de Fidel?".
Una de las principales razones por las cuales los pobladores perdonan al protagonista principal del gobierno hecho reality show, es por cuanto están convencidos que Estados Unidos, el día de mañana, no se lo habrá tomado tan a pecho como para tomar represalias en contra de un pueblo que en esencia sabe ser muy mayamero. Si así no lo creyesen... ¡Ay mamá! 
Parte de la fortaleza de la mentira cubana surge del mito de siempre encontrarse esperando un hombre nuevo. En Venezuela, no pasa lo mismo... aquí el hombre nuevo viene, y rapidito se va. En elecciones todos los candidatos se dicen hombres nuevos, para después de las elecciones argumentar, con caritas tan lavadas, que lo que pasa es que aún no les han llegado. 
Lo digo por cuanto no entiendo cómo candidatos puedan, o mentir tan descaradamente, o creer tan descaradamente, en que ellos ahora si saben como administrarle las resultas petroleras al pueblo venezolano, para que el pueblo venezolano se crezca, aún sin llegar el pueblo a saber cómo administrar sus propias resultas petroleras. 
¿Cuánta diferencia puede haber entre una y otra propuesta política en un país donde más del 95 por ciento del ingreso por exportaciones la recibe el cacique? Sólo la diferencia que puede haber entre un mejor y un peor gobierno comunista. 
PS.-1 El cacique de turno nos debe la lista Kalashnikovs. ¿Dónde está cada una de los 100.000? 
PS.-2 Debo expresar una gran satisfacción por la llegada del oro a Venezuela, por lo menos lo que llegó se salvó, por los momentos. Donde ése oro se encontraba podría fácilmente desaparecer, en un santiamén, con solo un cheque. ¿Y ahora qué esperan para repatriar el resto del oro... y el petróleo?

enero 26, 2012

El 12 de Febrero yo votaré por…

De tín marín de don pingüé cúcara mácara títere fue...o sea el nombre que me aparezca en un papelito doblado, que habré sacado, con mi inocente mano, de una tómbola casera que contiene los nombres de cada uno de los candidatos.
Y no es por cuanto no sienta yo más simpatías especiales por uno u otro de ellos, o, como en la Venezuela de hoy ridículamente habría que decir, uno u otro de ellos o ella, claro que las tengo. Lo de echarlo a la suerte, es por lo siguiente:
Primero, por cuanto el librarnos del cacique actual tiene muchísima mayor importancia que el tener una buena puntería en seleccionar quién será el cacique del próximo turno.
Segundo, aun cuando mi candidato, el ciudadano, no corre en estas primarias, hay que apoyar y sumarle votos a la oposición. A nosotros, los hartos de elegir caciques solo para que nos gobiernen y dominen con nuestras propias resultas petroleras, nos parece que será más fácil plantear un referéndum sobre el tema, de ser cualquiera de ellos el cacique.
Tercero, por cuanto en verdad ninguno de los candidatos ha logrado ser más candidato por fuerza propia, que candidato por fuerza de oponerse al cacique de turno, me parece bastante justo que mi selección resulte de una lotería entre la unidad de oposición.
Cuarto, por la sencilla razón que detestaría que el próximo cacique pueda llegar a creer que yo lo elegí tras un cuidadoso análisis, con lo cual yo pudiese llegar a ser en algo culpable de generarle un sentimiento de ungido.
Y quinto, por cuanto si no podría caer en la terrible tentación de comenzar mi próximo artículo con un venezolanísimo "¡Felicitaciones! Como sabes, siempre voté por ti y siempre te apoyé. Aquí me tienes a tus órdenes".
¿Significa esto que no estoy 100% con la oposición? ¡Por supuesto que no! Tan estoy 110% con la oposición que el día que se cambie al actual cacique, ese día, a más tardar, voy a una oposición II... la que busca entregar a los ciudadanos la responsabilidad de ser los sembradores del petróleo.
Como un venezolano que vivió el vertiginoso aumento en los ingresos petroleros desde 1974, lo cual desequilibró nuestro país y rebajó al ciudadano a ser inconscientemente un pedigüeño, permítame asegurarles que no hay absolutamente nada entre todo lo que esgrimen los candidatos, que me indique que alguno de ellos estaría en capacidad de sembrar mejor las resultas petroleras que los caciques del antaño.
Cuando en los "Lineamientos del Gobierno de Unidad Nacional" se dice que los logros de la descentralización venezolana en el período 1990-1998 fueron muchos a pesar de "una baja sustancial de los precios petroleros", no olvidemos que algunos de esos logros se dieron justamente por cuanto los ingresos petroleros no apabullaron.
No seamos ilusos creyendo en una descentralización basada en que las resultas petroleras pasen en un mayor grado del Estado central a los estados y municipios... si bien eso nos puede salvar de un ataque del corazón, los riesgos de sufrir serios coágulos en las extremidades aumentarían mucho.
Solo una descentralización que haga pasar las resultas petroleras por los bolsillos de los ciudadanos, antes de llegarle al presidente, gobernadores, alcaldes y círculos íntimos, nos hará país, en lugar del poblado que somos.
La increíble amplitud del programa de la oposición evidencia lo entrampados y embarrados que nos encontramos en nuestro Estado petrolero. Sana, sana, parte posterior de rana, si no sanas hoy, sanarás mañana.

enero 19, 2012

Mi ensalada

Uno. Exijo que las resultas petroleras, vía un fondo, se repartan entre los ciudadanos, por igual, en la medida que la economía esté en capacidad de absorber éstas sin causar desequilibrios macroeconómicos. 
Y se me responde: "Su idea es inviable porque culturalmente el venezolano no está preparado para esto y logísticamente habría tantas instancias para corromper el sistema. No solo eso sino las elites aventajadas culturalmente se aprovecharían de las asimetrías en su beneficio como siempre han hecho en este país. En alcohol, mujeres, tabaco y juego terminarían sus famosas regalías petroleras". 
En cuanto a lo de "corromper el sistema" el solo hecho de fijar los ojos de 30 millones de venezolanos en esa libreta de ahorros, produciría un manejo mucho más pulcro que toda la supervisión oficial de un Congreso y un Contralor General estrella. 
En cuanto a lo del "alcohol, mujeres, tabaco"... ¿No implica eso entonces que el voto de un venezolano, al elegir el cacique, estaría en función del alcohol, las mujeres y tabaco que se le ofrezca? ¿No es mejor que los venezolanos puedan consumir libremente sus vicios, con lo que les alcance su cuota parte de resultas, y no tengan que además prostituirse para eso, y con eso prostituirnos nuestra democracia? 
En cuanto a las "asimetrías", no me hagan reír. ¿Qué mayor fuente de asimetría que la de concentrar en un cacique, o como proponen algunos, en unos pocos caciquillos federales, todas nuestras resultas petroleras? 
Dos. A la diputada María Corina Machado hay que felicitarla por un excelente y oportuno llamado de atención al cacique, por su abusivo y largo auto-ensalzamiento de ego magullado. No obstante, no nos olvidemos que para muchos de nosotros, más abusivos que esos discursos, son las tantísimas promesas de los candidatos dirigidas a demostrar que ellos sí son capaces de administrar, para nuestro bien, nuestras resultas petroleras. Los primeros fastidian muchísimo, pero con las segundas, se declara la incompetencia del ciudadano. ¿Cuándo significará la oposición una verdadera nueva alternativa, en lugar de solo una muchísima mejor continuación? 
Tres. Como el héroe de una comiquita, de esas que con tanto gusto leíamos a escondidas en nuestra niñez, el mandatario nacional exclamó: "Ellos verán, pero nosotros no nos vamos a doblegar ante el imperialismo y sus tentáculos". El hecho que una expresión de esa naturaleza no cause mayor revuelo, refleja el ego inseguro de un poblado de individuos que han delegado el manejo del país en un héroe de comiquita. Sin duda, para pasar de ser un poblado tipo comiquitas a ser un país serio, necesitamos de la kriptonita de repartir a la ciudadanía sus resultas petroleras. 
Cuatro. Los fracasos de esta revolución en lo de la implementación, aún cuando suene increíble, superan hasta lo fracasado de sus fantasías ideológicas. Y por ello, el serrucho se les trancó. Llegado el momento de tener que abandonar el poder, de seguro que habrá unos cuantos muy interesados en que eso no ocurra, pero no tienen con qué impedirlo. Las fuerzas armadas venezolanas, no han ni remotamente llegado a esa locura de aceptar la idea de dispararles a compatriotas en masa, sólo para mantener algunos otros en el poder, tal como hemos visto ocurrir en países más retrasados. 
Cinco. ¿Quién controla la Lista Tascón? Lo digo por cuanto el precio que muchos camaleónicos oficialistas desearían pagar por el poder quedar incluidos en ella, sube día a día. Sólo véales los ojos. 

septiembre 22, 2011

El mapa de la Venezuela sitiada

Una organización civil no gubernamental www.queremosPaz.org desarrolla, con un esfuerzo encomiable, un mapa en el cual se reporta los delitos en Venezuela, buscando obtener estadísticas sobre los índices delictivos. Lamentablemente, por cuanto donde más población existe, más probabilidades de delitos existen, el mensaje visual no queda muy claro. 
Una alternativa sería pedirle a por lo menos 4 o 5 hogares de cada cuadra, que reportasen en una escala del cero a diez, qué seguridad sienten dándole una vuelta alrededor de su cuadra caminando con su familia, durante cada hora del día... para luego traducir los resultados en un mapa con colores y significado del tipo semáforo verde amarillo y rojo. De repente aquello podría aumentar la presión del "hagan algo" sobre unas autoridades que simplemente no deberían tener el derecho de hacer más nada, de no asegurar un nivel mínimo de seguridad. 
En un país con ofertas políticas tipo variada piñata, un candidato que ofrezca paralizar toda otra actividad gubernamental, menos escuelas y hospitales, hasta no haber hecho de Venezuela el país más seguro del mundo, podría tener una buena opción de ganar... especialmente si mientras entrega las resultas petroleras ahorradas directamente a los ciudadanos. 
Salir a pasear por ciudades relativamente seguras y compararlas con las inseguras, evidencia el inmenso impacto negativo que la inseguridad tiene en una economía. De seguro que una ciudad segura puede generar por lo menos un 20 por ciento más de fuentes de empleo que una insegura, y eso aún considerando los tantos guardaespaldas que puedan quedar desempleados. 
La seguridad comienza, poco a poco, a adquirir características de ser uno de los bienes económicos más demandados a nivel mundial, y no me sorprendería de pronto oír, a una de esas ciudades que han perdido el rumbo económico, relanzarse como la ciudad con los impuestos más altos a la propiedad... pero la más segura. De atraer aquello a unos cuantos de los profesionales y adinerados nuestros, nuestros pobres quedarían aún más desamparados. 
Y por supuesto no es que existan ni que aspiremos a ciudades 100 por ciento seguras, para el 100 por ciento de los ciudadanos, en el 100 por ciento de los lugares, y durante el 100 por ciento de los minutos del día... ustedes saben muy bien a lo que me refiero. 
Quiero un gobierno bueno y fuerte, pero eso solo se logra con un gobierno que se dedique a lo que verdaderamente son sus responsabilidades. En Venezuela, lamentablemente lo que tenemos es un gobierno sobre-consentido a cuenta de haberse quedado con nuestras resultas petroleras y que brinca como un picaflor, de ocurrencia en ocurrencia, sin lograr hacer absolutamente nada bien. 
De quedarnos nosotros los ciudadanos con nuestras resultas petroleras, y que los sueldos del gobierno dependan solo de los impuestos nuestros... de seguro que tuviéremos más seguridad. 
Me encantaría ver al cacique de turno, los ministros, jueces, alcaldes, gobernadores y demás divos, divas, prima-donas o primo-uomos de la burocracia de nuestro Estado petrolero convertido en opereta bufa, verse obligados a enfrentar el mapa de la Venezuela sitiada, con un ranking que compara sus gestiones en seguridad con la de otros, en tiempo real. ¡Cuán inseguros no podrían sentirse!