enero 28, 2010

“Muuuuuuuu”… o algo así

Por no tener nada que ver con televisoras no tenía por qué estar enterado de las leyes que se les aplican. Por ello me sorprendió leer que las televisoras de cable que tienen más del 70% de producción internacional quedan exentas de encadenarse, mientras que las que contienen una producción nacional mayor del 30% se les castiga, en términos competitivos, al obligarles transmitir programas sin audiencia. Sin audiencia por cuanto todo quien desea ver una cadena tiene opciones, mientras quienes no quieren verlas deben entonces buscar una producción internacional.

Y luego oi Diosdado Cabello decir que con esa legislación no se pierde ni un solo empleo nacional, lo cual me hace sospechar que sabe aún menos que yo del tema, por cuanto debe ser claro que producción nacional se refiere a producción hecha en Venezuela. Si yo fuese ministro de comunicación venezolano, quizás más bien buscaría lograr que sean las televisoras que tienen menos de 30% de producción nacional las que fuesen los obligados a transmitir las fastidiosas cadenas del cacique de turno, aún cuando la Organización Mundial de Comercio lo catalogase como un proteccionismo descabellado y prohibido.

Igualmente oímos a Cabello declarar, por 23 minutos, a nombre de CONATEL, con la Constitución azul agarradita entre sus dedos, que hará cumplir la Ley de Responsabilidad en Radio y Televisión y que “cada quien asuma su responsabilidad”. Por favor, a qué venezolano se le puede ocurrir otra cosa que a éste tan servil mozo le haya salido lo que pueda tener de suizo leguleyo, si no es por razones políticas. Soy el primero en reclamar el imperio de la ley… pero la ley jamás impera cuando se impone de manera aleatoria.

Y luego me puse a ver la cadena que habría dado lugar a esa inmediatamente retroactiva medida en contra de RCTVI, por suponer que debería haber sido una cadena extremadamente importante. Pero no, de nuevo, oh sorpresa, se trataba de una cadena ridícula convocada explícitamente por el cacique de turno para enviar un mensaje a los escuálidos. “Cadena, viva Venezuela´, bulla-bulla… comenzó la campaña admirable… oligarcas temblad… esa bulla… muuuuuuuu”… o algo así. ¡Qué abuso con televisoras, televidentes y Constitución!

No hay duda que quien usa y abusa del poder del estado de esa manera, está actuando de manera dictatorial. Tampoco hay duda que cuando un gobernante está actuando de manera dictatorial, un ciudadano tiene todo el derecho del mundo de considerarlo un dictador.

Pero las sorpresas no terminaban ahí. El 23 de Enero, justamente celebrándose la caída de una dictadura, al cacique de turno no se le ocurre otra cosa que decir "Exijo lealtad absoluta a mi liderazgo, los que quieran patria, vengan con chávez. Porque yo no soy yo. Yo no soy un individuo, yo soy un pueblo. Estoy obligado a hacer respetar al pueblo." Y yo como venezolano de cierta edad intuía que la Vaca Sagrada que levanto vuelo en 1958 aterrizo de nuevo en Venezuela… “muuuuuuuu”.

Desobediencia civil es siempre mejor que obediencia incivil. Estamos hartos de quienes quieren gobernarnos a punta de vulgaridades, insolencias, kalashnikows o resultas petroleras; muy especialmente cuando tales insurrectos sufren de reconcomios, complejos y desequilibrios tan profundos que hasta creen que los soldados americanos, en estos momentos, están más ocupados invadiendo y ocupando a Haiti que ayudando a Haiti.

El Universal
Noticiero Digital

enero 21, 2010

A cerrar filas

Pobre Haití, el país más pobre del continente americano, está sufriendo los más horribles destrozos físicos, humanos y sociales a causa del sismo que lo sacudió. Por falta de recursos, económicos e institucionales, Haití es incapaz de darle una respuesta autónoma a las exigencias del momento. Por suerte Haití está por lo menos recibiendo algunos recursos y apoyos externos enviados por un mundo deseoso de ayudar. Todos, exceptuando algunos psicópatas, saben que nadie esperar recibir algo a cambio de tales ayudas.

Venezuela, uno de los países más ricos en recursos del continente americano, está igualmente sufriendo el impacto de varios sismos, de movimientos lentos pero poderosos, provocados por la naturaleza inepta de su gobierno actual. Algunos de estos sismos pueden causar destrozos que también podrían hacer requerir de la ayuda internacional. Basta pensar en lo qué pasaría si el gobierno, jugándosela el todo por el todo, no llegase a cortar el suministro eléctrico del Caroní a tiempo de ser necesario, y deja al país sumido en una total y prolongada oscuridad. Venezuela recibiría entonces también muchas ofertas de ayuda internacional “solidaria”, pero en ese caso sabemos que la gran mayoría de estas, o más bien todas, serían un carácter extremadamente interesado.

Si nos queda una pisca de sensatez y amor por nuestra patria, necesitamos urgentemente lograr cerrar filas, entre todos, para minimizar las heridas que puede causarnos los mordiscos de esas hienas que siempre se asoman apenas intuyen la existencia de unos cadáveres jugosos.

¿Cómo se cierran filas entre quienes no se soportan los unos a los otros? Pues comenzando por reconocer que al momento de explicar las razones de un país desunido, resulta completamente irrelevante si las fuerzas divisionistas provienen de la derecha o de la izquierda… es más, los extremos se apoyan los unos a los otros, y hasta se necesitan. Somos nosotros, los del medio, a quienes, si queremos una filas cerradas, nos toca mandar a callar a los extremos. Permítanme unas ideas sobre el cómo de ese cierre… y perdónenme lo evidente.

Necesitamos buscar rápido una Asamblea representativa y respetuosa de las minorías, una Corte Suprema de Justicia responsable ante los ciudadanos, un CNE que exuda neutralidad por todos sus poros y una Junta Directiva de PDVSA capaz y que entienda la necesidad de resolver sus problemas a la luz del público.

Necesitamos conseguir que impere la Ley y a tal fin no veo mejor manera que buscar confiscarle los bienes y enviar a prisión a un número no muy reducido de bandidos corruptos, digamos los peores mil; y construir cárceles dignas, a las cuales jueces respetuosos de los derechos humanos puedan enviar sus sentenciados.

Necesitamos insuflar el país con un nuevo paradigma de gobierno capaz de producir una visión país con legítimas posibilidades de ser exitoso. Estoy convencido que tal cambio de paradigma debe incluir el trasladar del Estado a la ciudadanía, sobre un periodo prudencial, la responsabilidad total por el manejo y la siembra de las resultas petroleras.


Mientras ¿Qué hacemos con el gobierno? ¡Dejarlo ahí responsabilizado por el desastre! No permitamos que se nos escape en un referéndum, o en pijamas a brazos de un premio Nobel de la Paz y de donde, una vez pasado lo peor de los sismos que provocaron, puedan aspirar un retorno. Ya así tanto lo quisiesen ellos.

El Universal

enero 14, 2010

Cayéndose

Alguien que se sabe capaz para un cargo ya no será capaz para desempeñar ese cargo si sabe que además de ser considerado capaz fue elegido para el cargo basado en ser rojo rojito o militar militarcito… por cuanto la sola incorporación de criterios de selección ajenos a la naturaleza del cargo, invalida el cargo para cumplir con la función originalmente requerida.

Un hueco o un problema que se llena con agua o dinero hace que los bordes se erosionen resultando en que la próxima vez haya que echarle aún más agua o aún más dinero para taparlo o resolverlo.

Un jefe que solo acepta alabanzas produce insolencias.

Los tres principios expuestos garantizan que un régimen como el actual se cae. El cuándo depende de cuando se le acaben los recursos para “echarle aún más dinero a los problemas” y de la capacidad de la oposición en ofrecer algo convincentemente mejor. Con una oposición que fuere más proposición que busca-posición y menos contralotodo, sabelotodo y cursi, Venezuela ya tendría un gobierno de seguro “algo” mejor.

¿Qué hizo este gobierno con la bonanza petrolera de los últimos años? El cacique de turno dice ahora que “El petróleo fue una maldición porque nos acostumbramos al dinero fácil” y tiene toda la razón; él debe saberlo más que nadie, él fue quien más se acostumbro a la idea de manejar nuestras resultas petroleras a favor de su agenda. El pueblo, como siempre, creyéndose obligado a ello, por cuanto nadie quiere informarle de otras opciones, solo siguió acostumbrado a bajar la cabeza ante quien maneja la chequera.

Y ahora cuando el cacique anuncia la devaluación formal de lo que lleva años devaluado y devaluándose, y no obstante que un ministrillo se burle de nosotros diciendo que es “para incrementar la competitividad del café y del cacao”, todos sabemos que eso solo está dirigido a satisfacer la adicción del cacique al dinero nuestro.

El cacique, de entrada se queda con todos los dólares de nuestras resultas petroleras y paga los servicios que adquiere en Venezuela con cupones de la tienda Venezuela, bolívares, emitidos por el Banco Central a cambio de algunos de sus dólares. Luego al parecerle que al Banco Central le quedan demasiados dólares, vuelve a llevarse otra parte de esos mismos dólares y nos deja en el aire con bolívares sin respaldo. Y además nos estrega en cara sus vagabunderías cuando anunciando la devaluación formal simultáneamente anuncia que le quitará dólares de reserva al BCV por cuanto sus reservas exceden de lo que él considera necesarias.

El cacique nos ha dejado además ante el mundo como una nación de débiles mentales capaces de ser engañados por la simple colocación del adjetivo “fuerte” a los bolívares que él debilita. Leo la tasa el cambiaria del “Venezuela Bolívar Fuerte” en el Financial Times… y ruego que a nadie en ese periódico se le ocurra la idea de traducirlo.

Por el otro lado, éste no es el primer gobierno que nos engaña, por lo que pregunto… ¿seguiremos confiando tanto en nuestros próximos caciques como para seguir entregándoles los dólares de nuestras resultas petroleras a sabiendas que con estos nos subyugarán, o nos resistimos a ello? Yo, sin dudas, voto por la resistencia ya que solo ello nos puede traer un gobierno “verdaderamente” mejor… un gobierno que gobierna para nosotros con lo que le damos en impuestos, y no un gobierno que altaneramente nos redistribuye lo que ya debería ser nuestro.

El Universal

enero 07, 2010

¿Chispa, dónde estás?

En julio de 2001, en un artículo en EL UNIVERSAL titulado "Hugo, yo y la revolución" escribí que "mientras algún venezolano se muera de hambre, no reciba una buena educación o un servicio de salud digno, mi revolución no contempla regalarle nadita a nadie - salvo, una cristiana solidaridad en emergencias". Así que, esa "Misión Regalos al Exterior" y del cual son igualmente responsables cada uno que ocupando una curul en la ilegítima Asamblea no la han protestado, es una afrenta a la nación.

Pero igualmente, dentro de nuestra propia nación, y así sea que por conveniencias particulares nos hagamos los locos, hay misiones locales completamente injustificadas, por ejemplo "Misión Gasolina Gratis" y "Misión Cupo-Cadivi".

Y con sólo saber que las tres misiones mencionadas son financiadas íntegramente con las resultas petroleras, basta y sobra para darnos cuenta lo tanto mejor que estaríamos si lo gastado se nos hubiese entregado en efectivo contante y sonante a cada ciudadano por igual.

Imagínense por ejemplo cuanto mejor le iría a esa familia a quien le resulta difícil completar el presupuesto mensual de alimentación, educación y salud, de poder cobrar un dinero en efectivo en lugar de necesitar un carro para cobrarlo en gasolina regalada.

Imagínense por ejemplo cuanto mejor le iría a esa posada familiar que busca brindar un servicio turístico nacional si no tuviese que competir con una Miami favorecida por los cupos de Cadivi que subsidian el costo de los viajes a Miami.

Añadámosle finalmente a lo anterior la "Misión Cargo Público Absurdo" y la "Misión Corrupción Sobreseída", ambas también financiadas con nuestras resultas petroleras y no debe resultar difícil para nadie comprender por donde tiene que ir el camino para construir una economía sostenible en nuestro país.

Se avecinan las elecciones parlamentarias y aun cuando detesto la candidaturitis que desata, por supuesto haré lo que debo hacer para ayudar a rescatar a la Asamblea de su actual estado de ilegitimidad. No obstante sencillamente no creo que si quienes se oponen al actual régimen lleguen a tener una mayoría que eso sirva para imprimir una mayor racionalidad económica a la nación, mientras las resultas petroleras siguen siendo administradas por el Petro-Estado… como tampoco las asambleas sirvieron para ello durante otros períodos de altos ingresos petroleros.

No, la verdad es que yo sigo confiando en que la chispa innata del venezolano, un día, le hará descubrir que es mentira lo que se le ha alimentado desde épocas de la colonia, eso de que el Estado o su cacique sabe más que él… y ese día sabrá reclamar sus resultas petroleras. De que aún falta para que lo anterior ocurra no cabe duda. Aún la mayoría de los venezolanos no logran entender que si le dan dinero en lugar de gasolina, ellos pueden comprar gasolina… o cualquier otra cosa.

Y aún tantos de los venezolanos no comprenden como son humillados y corrompidos por los cupos de Cadivi. Hay quienes en la vida tienen que dejarse humillar o corromperse para por necesidad lograr acceder a recursos que le pertenecen a otros, pero humillarnos y corrompernos por acceder a nuestras propias resultas petroleras… ¿no suena eso sencillamente tan a brutos?.. ¿no suena eso tan a súbditos rogando favores de su cacique feudal? Orgullosa y vibrante chispa venezolana… ¿dónde estás?

El Universal

diciembre 31, 2009

Porfiados

La Declaración de Independencia de los Estados Unidos de América dice “Sostenemos que estas verdades son evidentes en sí mismas: que todos los hombres son creados iguales; que son dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables; que entre éstos están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad; que para garantizar estos derechos se instituyen entre los hombres los gobiernos, que derivan sus poderes legítimos del consentimiento de los gobernados; que cuando quiera que una forma de gobierno se haga destructora de estos principios, el pueblo tiene el derecho a reformarla o abolirla e instituir un nuevo gobierno que se funde en dichos principios, y a organizar sus poderes en la forma que a su juicio ofrecerá las mayores probabilidades de alcanzar su seguridad y felicidad… cuando una larga serie de abusos y usurpaciones, dirigida invariablemente al mismo objetivo, demuestra el designio de someter al pueblo a un despotismo absoluto, es su derecho, es su deber, derrocar ese gobierno y establecer nuevos resguardos para su futura seguridad.”

En Venezuela y por lo que se lee en periódicos y foros en la web, hoy hay, como han habido tantos otros en otros momentos de nuestra historia, muchos quienes consideran que una larga serie de abusos y usurpaciones evidencian el designio de someter al pueblo a un despotismo absoluto. Para el caso de que estos preocupados fuesen ciudadanos de los Estados Unidos de América, podrían entonces considerar “su derecho y su deber, derrocar el gobierno y establecer nuevos resguardos para su futura seguridad”. En Venezuela, en esta materia rige el Artículo 350 de nuestra constitución que establece:” El pueblo de Venezuela, fiel a su tradición republicana, a su lucha por la independencia, la paz y la libertad desconocerá cualquier régimen, legislación o autoridad que contraríe los valores, principios y garantías democráticos o menoscabe los derechos humanos.

A los preocupados yo no les discutiré la parte relativa al “derrocar” o “desconocer”, ellos son adultos y se entienden, pero lo que si les recordaré es sobre lo tanto más importante que resulta lo de “establecer nuevos resguardos para su futura seguridad”. ¿Para qué derrocar a un porfiado autócrata si al rato, de seguro, inflado con nuestras resultas petroleras, se nos levantará otro porfiado autócrata, así se llame distinto, así se vista de un color distinto?

¡Hoy, otra década perdida! ¡Otros 10.950.000.000 barriles de petróleo extraídos por siempre de la tierra venezolana, por nada o hasta por menos! ¿Cuándo tendremos un gobierno que gobierne y no solo un gobierno que distribuye el contenido de una piñata petrolera aplicando como principio lo del que parte y reparte se queda con la mejor parte?

¿Porqué somos nosotros tan equivocadamente porfiados insistiendo en no querer responsabilizarnos directamente por nuestras resultas petroleras, solo para siempre terminar responsabilizando a otro echándole toda la culpa?

No amigos, seamos correctamente porfiados y logremos hacer de la próxima década la década donde al fin le damos un significado real a eso de que el petróleo es de los venezolanos. Y porfiemos en crear las condiciones que impidan para siempre el que se nos levante otra vez otro de esos porfiados autócratas petroleros. ¡Feliz año!

El Universal

diciembre 10, 2009

¡Intervenidos!

¿Bancos intervenidos? ¡Ja! Por cuanto el cacique de turno se queda con todas las resultas del petróleo el país ya se encuentra de facto intervenido y a los ciudadanos solo se nos permite jugar en el parque infantil.
¿Qué más evidencias necesitamos para saber que estamos intervenidos y manipulados que el oír a un banco publicitarse con una cuña que indica que a través de él sus clientes pueden comprobar su disponibilidad de cupos en Cadivi?
La semana pasada en "Lo denunciaré" escribía que el ínfimo precio de la gasolina en Venezuela, a cuenta de la inequitativa distribución de los recursos naturales que aquello produce, constituye una violación a los derechos humanos, lo que denunciaré ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
Muchos de los comentarios que recibí, concluían en que aun para el caso de lograr una sentencia condenatoria, eso no le importaría nada a quien últimamente ha lanzado como lema de Gobierno el "no me importa nada". A los que así me escribían les respondía lo siguiente:
Amigos, entiendo su preocupación pero, la denuncia que introduciré no solo va dirigida al cacique de turno sino también a la oposición, por cuanto una oposición que es incapaz de denunciar las profundas injusticias presentes en los cupos Cadivi o en el regalo de la gasolina, simplemente no tiene con qué poder ofrecerle una salida al país.
¿Dónde está la oposición que busca los votos de quienes no tienen ni siquiera con qué soñar con un carro o acceder a un cupo de Cadivi que no sea para revender? Esos votos que actualmente son del cacique, a cuenta de haberlos ganado a punta de muy buena labia, esos votos son los que más debería buscar captar la oposición.
Hay tantas quejas en el país sobre las distorsiones que puede producir los fondos pagados en unas misiones, pero la verdad es que la gasolina regalada y los cupos Cadivi son tanto peores, en el sentido que sus receptores se encuentran tan distorsionados que ni siquiera se dan cuenta de lo que les están entregando y algunos hasta llegan a considerar que es su derecho el recibirlos.
¿Recibir un cupo de Cadivi, recibir una gasolina regalada, recibir un pago de una misión… y así poder seguir en la quejadera de siempre… o recibir directamente nuestras resultas petroleras y decidir nosotros mismos qué hacer con ellas? Esa es la verdadera pregunta ¿Será que como pueblo somos demasiado cobardes para responsabilizarnos cada quien por su cuotaparte, por cuanto entonces no tendríamos a quien culpar?
¿Dónde está la oposición, la que de verdad busca transformarnos en un país mejor y no solo seguir en la misma pésima y vergonzosa guachafita de siempre? Soy todo oído.
¿Dónde está ese Alcalde que presenta un proyecto ciudad destinado a multiplicar por 10 y mejorar en 100% el transporte público así como reducir en 90% el uso del transporte privado? Cualquier alcalde con dos dedos de frente sabrá que aquello sólo es posible de no seguir regalándose la gasolina.
Hay quienes dicen que con mis llamados estoy haciendo un culto a la antipolítica. Todo lo contrario, quiero quitarles la chequera de las resultas petroleras a los políticos justamente para permitirle a los políticos dedicarse a la política. Actualmente se dedican solo a saborear el qué hacer el día que consigan ellos ponerle la mano a la chequera petrolera.
Posdata. La denuncia se está elaborando y agradezco las ofertas de cooperación que he recibido.
El Universal

diciembre 03, 2009

LO DENUNCIARÉ

Antes de las elecciones en Honduras el Frente Nacional de Resistencia pidió suspenderlas argumentando "un proceso electoral espurreo que violenta elementos consignados en la Carta Democrática Interamericana que forman parte del derecho interno de cada país suscrito y que establece en su artículo 4 componentes fundamentales como la transparencia en las actividades gubernamentales, la probidad y la responsabilidad de los gobiernos en la gestión pública". 
No soy abogado pero si aquello tiene base legal, mucho menos podríamos convocar elecciones en Venezuela, por cuanto si en algún país en nuestro continente no existe transparencia en las actividades gubernamentales, o probidad o responsabilidad del gobierno en su gestión pública, es justamente en Venezuela. 
En Venezuela, no obstante la inmensa inflación acumulada, hace más de 12 años que el precio de la gasolina no se aumenta y hoy se vende en unos 2 céntimos de dólar por litro, 8 el galón, algo así como una centésima de su precio en otros países. Además, los que pueden comprar vehículos son beneficiados con la entrega de dólares a tasa cambiaria preferencial. Con estas políticas públicas se puede estimar que los que no poseen vehículos le transfieren de manera involuntaria el 10% del PBI del país a quienes poseen vehículos. En otras palabras, se trata de un robo institucionalizado que atenta contra toda distribución equitativa del ingreso nacional e igualdad de oportunidades. Y ni hablar del crimen ambiental 
Argumentando que lo anterior constituye una violación de los derechos humanos, intentaré introducir una demanda contra el gobierno de Venezuela ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Se preguntarán qué tiene lo de la "distribución equitativa del ingreso nacional y la igualdad de oportunidades" que ver con los derechos humanos. ¡Mucho! 
Primero la Carta de la Organización de los Estados Americanos establece entre sus principios que "la eliminación de la pobreza crítica… constituye responsabilidad común y compartida de los Estados americanos. (Art: 3.f), e igualmente que han de "dedicar sus máximos esfuerzos a la consecución de… Distribución equitativa del ingreso nacional; (Art. 34.b). 
Luego la Convención Americana Sobre Derechos Humanos (1969) establece en su artículo 26 que "Los Estados partes se comprometen a… lograr progresivamente la plena efectividad de los derechos que se derivan de las normas económicas, sociales y sobre educación, ciencia y cultura, contenidas en la Carta de la OEA… en la medida de los recursos disponibles, por vía legislativa u otros medios apropiados". 
Y finalmente en el caso de los "Cesantes y Jubilados de la Contraloría vs. Perú" (2009) se ha sentado jurisprudencia cuando en la sentencia leemos que la CIDH "es competente para decidir si el Estado ha incurrido en una violación o incumplimiento de alguno de los derechos reconocidos en la Convención, inclusive en lo concerniente al artículo 26 de la misma". 
De nuevo, sin ser abogado, creo que hay posibilidades para obtener una sentencia condenatoria; y puede que la CIDH ni siquiera necesite visitar el país. No obstante aun para el caso que no se logre, habré cumplido con la responsabilidad de denunciar ante el mundo lo amoral que es "El Asocialismo del siglo XXI"; y el haber alertado a la oposición sobre el asunto. 
Posdata. Agradezco asesoría legal (gratuita) para la redacción de la denuncia.

Lo denunciaré

Antes de las elecciones en Honduras el Frente Nacional de Resistencia pidió suspenderlas argumentando "un proceso electoral espúreo que violenta elementos consignados en la Carta Democrática Interamericana que forman parte del derecho interno de cada país suscrito y que establece en su artículo 4 componentes fundamentales como la transparencia en las actividades gubernamentales, la probidad y la responsabilidad de los gobiernos en la gestión pública".

No soy abogado pero si aquello tiene base legal, mucho menos podríamos convocar elecciones en Venezuela, por cuanto si en algún país en nuestro continente no existe transparencia en las actividades gubernamentales, o probidad o responsabilidad del gobierno en su gestión pública, es justamente en Venezuela.

En Venezuela, no obstante la inmensa inflación acumulada, hace más de 12 años que el precio de la gasolina no se aumenta y hoy se vende en unos 2 céntimos de dólar por litro, 8 el galón, algo así como una centésima de su precio en otros países. Además, los que pueden comprar vehículos son beneficiados con la entrega de dólares a tasa cambiaria preferencial. Con estas políticas públicas se puede estimar que los que no poseen vehículos le transfieren de manera involuntaria el 10% del PBI del país a quienes poseen vehículos. En otras palabras, se trata de un robo institucionalizado que atenta contra toda distribución equitativa del ingreso nacional e igualdad de oportunidades. Y ni hablar del crimen ambiental

Argumentando que lo anterior constituye una violación de los derechos humanos, intentaré introducir una demanda contra el gobierno de Venezuela ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Se preguntarán qué tiene lo de la "distribución equitativa del ingreso nacional y la igualdad de oportunidades" que ver con los derechos humanos. ¡Mucho!

Primero la Carta de la Organización de los Estados Americanos establece entre sus principios que "la eliminación de la pobreza crítica… constituye responsabilidad común y compartida de los Estados americanos. (Art: 3.f), e igualmente que han de "dedicar sus máximos esfuerzos a la consecución de… Distribución equitativa del ingreso nacional; (Art. 34.b).

Luego la Convención Americana Sobre Derechos Humanos (1969) establece en su artículo 26 que "Los Estados partes se comprometen a… lograr progresivamente la plena efectividad de los derechos que se derivan de las normas económicas, sociales y sobre educación, ciencia y cultura, contenidas en la Carta de la OEA… en la medida de los recursos disponibles, por vía legislativa u otros medios apropiados".

Y finalmente en el caso de los "Cesantes y Jubilados de la Contraloría vs. Perú" (2009) se ha sentado jurisprudencia cuando en la sentencia leemos que la CIDH "es competente para decidir si el Estado ha incurrido en una violación o incumplimiento de alguno de los derechos reconocidos en la Convención, inclusive en lo concerniente al artículo 26 de la misma".

De nuevo, sin ser abogado, creo que hay posibilidades para obtener una sentencia condenatoria; y puede que la CIDH ni siquiera necesite visitar el país. No obstante aun para el caso que no se logre, habré cumplido con la responsabilidad de denunciar ante el mundo lo amoral que es "El Asocialismo del siglo XXI"; y el haber alertado a la oposición sobre el asunto.

Posdata. Agradezco asesoría legal (gratuita) para la redacción de la denuncia.

El Universal

noviembre 26, 2009

Que los jóvenes elijan los candidatos

Y unos jóvenes venezolanos volvieron a entrar a una huelga de hambre para con ello buscar presionar a algunos compatriotas nuestros para que liberen a otros compatriotas nuestros quienes no deberían estar presos en las cárceles de nuestra Venezuela. No tengo la menor idea si con ello lograrán algo, Dios quiera que sí, pero la verdad es que tenemos que agradecer el solo hecho que algunos estén tratando de hacer algo de lo que sienten es correcto. Son harto suficientes los tantos "para qué" que cada uno de nosotros acumula buscando justificar el no hacer algo por el solo hecho que ello no ha de producir resultados. Los "¿para qué?" son los grillos de nuestra mediocridad.

En Estados Unidos, hoy jueves, celebran su día de Acción de Gracias, lo cual solo sirve para restregarnos el que en Venezuela no exista el día del petróleo. Los ciudadanos no celebramos el día del petróleo por cuanto no queremos enfrentar la verdad que sin el petróleo, de ser como somos, seríamos unos pobres diablos; y los gobiernos tampoco celebran el día del petróleo, por cuanto lo último que les interesa es que la ciudadanía piense en el petróleo como algo valioso. Entre ciudadanos y gobiernos andamos echándonos el cuento de la "producción petrolera" a sabiendas que es pura extracción de un recurso no renovable puesto ahí por la Providencia.
Si sacamos la cuenta de cuántos barriles petroleros hemos por siempre liquidado en Venezuela, sin duda que las pérdidas que deberíamos registrar de ser una empresa nación, nos desnudaría a todos, accionistas y administradores, como pertenecientes a un mestizaje perfecto de ineptitudes y sinvergüenzuras. Hoy puede sostenerse que nosotros los mayores ya agotamos lo que podría considerarse como nuestra cuotaparte de las resultas petroleras… y eso lamentablemente incluye a los viejitos y las viejitas pobres que jamás le vieron algún queso a la tostada.
En tal sentido y observando los esfuerzos de la oposición para lograr la unidad, así como los esfuerzos del oficialismo por ocultar la unión que les impone su cacique, se me ocurrió que si bien es lógico que la futura dirigencia del país pueda y deba nutrirse de "viejos" experimentados, no es lógico que los "viejos" puedan elegirse entre ellos mismos como candidatos… por lo que propongo que sean solo los jóvenes entre 16 y 30 años quienes elijan quiénes deben ser los candidatos para el mañana… ya que ante nada son ellos quienes tendrán que calarse por más tiempo los fracasos o disfrutar de los éxitos.
Creo además que de ser los jóvenes quienes eligen los candidatos se obtendrá una lista de candidatos más amplia y más aceptable para un mayor número de venezolanos, que las listas de candidatos producto de los negociados entre "viejos". Además la inclusión de una sola manzana podrida puede echar a perder todas las demás y solo los jóvenes tienen la capacidad para analizar las manzanas de las más recientes cosechas.

Estoy seguro que estas líneas llenarán mi bandeja de correos con comentarios del tipo "Sr. Kurowski no se haga ilusiones con los jóvenes" y a todos repreguntaré ¿Y que sugieren? ¿Repetir las desilusiones? Creo que la única manera para nosotros "los viejos" poder mantener un interés y una ilusión en Venezuela es ver muy interesados e ilusionados a nuestros jóvenes en el futuro de Venezuela. ¿Qué rayos podemos perder dándole poder al futuro?

El Universal

noviembre 12, 2009

¡Soy un NO-NI!

Frederick Studemann un editor del Financial Times de Londres recientemente recordó en ese periódico los eventos de la caída del muro de Berlín hace 20 años de la siguiente manera: “La idea que todo cambiase y que la división de Alemania terminase parecía increíble. Los eternos optimistas, o los nacionalistas, podían haber albergado esas esperanzas; pero los inteligentes y sensatos aceptaban que lo mejor era conseguir una manera práctica para convivir con todo aquello. Esto es una de las más claras lecciones de 1989; no obstante todos sus conocimientos, las personas supuestas a saber más de todo aquello, los funcionarios, los académicos y los periodistas que opinan, pueden estar equivocados.” En otras palabras amigos, conclusión, no se desesperen, que la locura actual se acaba.

Pero Studemann luego escribe que muchos de la Alemania Oriental tuvieron que sufrir “el stress y la humillación de tener que adaptarse guiados por los engreídos y mediocres funcionarios que cual paracaidistas les envió Occidente… resultando en que un país que con entusiasmo abrazo el cambio hace dos décadas, hoy se encuentra más temeroso.” En otras palabras amigos, conclusión, no es suficiente acabar con la locura, hay que reemplazarla con algo bueno.

Y es por eso mismo que soy un NI-NI; desde tiempo atrás, como evidencia el que algunos de mis artículos al comenzar este desgobierno terminaban con la frase “Ni Habana, ni Miami… ¡CARACAS!”. En la semana, un amigo, me definió mejor como un NO-NI, dando un NO rotundo al oficialismo y un NI a la actual oposición.

Sin implicar un orden particular: Señores Pablo Pérez, Leopoldo López, Ismael García, Enrique Márquez, Henrique Capriles, Antonio Ledezma, Carlos Ocariz y demás opciones de liderazgo tanto conocidas como desconocidas, les garantizo que no tengo el menor problema de votar por cualquiera de ustedes, con entusiasmo, si es para gobernar a nuestra Venezuela con los recursos que los venezolanos les asignen, vía el pago de impuestos. Pero, igual les digo, con sinceridad, que no tengo la menor confianza en ninguno de ustedes para manejar adecuadamente la siembra de todas nuestras resultas petroleras… ¿entendidos?

No me mal interpreten, estoy seguro que ustedes lo harían mil veces mejor que el cacique de turno… ¿quién no?, solo que esas mil veces mejor, simplemente no me resultan suficientes, por cuanto sé que 27 millones de cuota partes de resultas petroleras administradas individualmente por los venezolanos, lograrían mejores resultados que los que puede producir cualquiera de ustedes administrando y sembrando todas las cuotas juntas.

Y aún para el caso que de pronto ocurriese el milagro de conseguir al inhumanamente perfecto, sabríamos que en la bajadita siempre nos esperaría el humanamente imperfecto para echarlo todo a perder… en nanosegundos.

Nuestra Venezuela no debemos buscarla donde la perdimos sino donde la queremos encontrar. Estoy seguro que ese sitio se encuentra donde nos hemos librado de nuestros jeques y las resultas petroleras han sido colocadas en el bolsillo particular de cada venezolano, así sea inicialmente sólo mediante la entrega de un recibo que diga: “Ciudadano, mediante la presente certificamos que hemos recibido de usted XXX dólares mensuales por concepto de sus resultas petroleras. Agradecemos su confianza y tiene usted todo el derecho de exigirnos los resultados correspondientes.”

El Universal