febrero 23, 2007

Hay que construir más McCárceles

¿Han oído a alguien decir que un país es 30% más justo que otro? Por supuesto que no. La Justicia, situada sobre un continuo que va desde su total ausencia hasta la Justicia Divina, es muy difícil de medir. Las injusticias son más fáciles de identificar y todos sabemos que en la mayoría de nuestros países, las cárceles representan una de las peores.
Para darle el mejor uso posible a los recursos escasos resulta importante poder medir los resultados y en tal sentido las reformas judiciales en muchos de nuestros países, a veces financiadas con la ayuda de los entes multilaterales, podrían avanzar más rápido de concentrarse en eliminar las injusticias, por ejemplo mejorando las instalaciones penitenciarias, que buscando justicia invirtiendo en tribunales.
En las primeras semanas de 2007 ya hemos sido impactados con noticias sobre 16 presos muertos en una riña en Venezuela y otros 20 en El Salvador. Al estar los jueces muy conscientes que las condiciones que rigen en las cárceles son tan vergonzosas que hasta pueden parecerse a las de un campo de exterminación nazi, a veces nos preguntamos si no se debería demandar ante la Corte Internacional de Justicia, a los propios jueces, por sus crímenes contra la humanidad.
Cuando entonces observamos como tantas personas que provienen de Centroamérica son devueltas por los Estados Unidos a sus países de origen, en razón de haber cometido algún acto criminal, aún a sabiendas que esos países no tienen los recursos necesarios para enfrentar ese problema y menos aún lograr la rehabilitación social del preso, es claro que nos encontramos sumergidos en un círculo criminalmente vicioso.
Para lograr salir de esta centrífuga-del-terror los Estados Unidos deberían entonces ayudar a los países de Centro América a construir y operar unas mejores cárceles. Tal colaboración podría ser efectuada por algunos estados manteniendo presos en una cárcel en Centroamérica, en lugar de en California, Virginia, o Maryland.
Hoy, en E.U. existen cerca de 2.2 millones de presos, de los cuales muchos son originarios de Centroamérica y cada uno de ellos le puede costar a su respectivo estado entre 30.000 a 20.000 dólares anuales, dependiendo si las cárceles son públicas o están siendo operadas por empresas privadas. Lo anterior evidencia el inmenso potencial de ganar-ganar que existe en una propuesta que al mismo tiempo que logra introducir unas modernas cárceles en Centroamérica, le facilita a los estados de este país lograr sus equilibrios fiscales.
Las referidas cárceles, que serían operadas por empresas especializadas sobre la base de estrictas certificaciones de calidad, del tipo ISO 9000 y supervisadas por organizaciones independientes podrían, una vez amortizada la inversión con los ingresos de proveer servicios a los Estados Unidos, ser transferidas a los gobiernos de Centroamérica.
De la misma manera que las franquicias del tipo McDonald’s lograron transferir mejores estándares de servicio a muchos países en vía de desarrollo, unas McCárceles ayudarían a mejorar los sistemas carcelarios, educando a personal especializado y estableciendo los puntos de comparación que estimulen el tan necesario sentido de la vergüenza.
Aquí es donde se origino. 

 






febrero 22, 2007

Las esponjas y el agua

Piense en los dólares como unas esponjas y en los bolívares como el agua. Cuando Pdvsa le vende al Banco Central las esponjas que ha obtenido por el petróleo, le entregan el agua, que de una manera u otra sale a regar las tierras de Venezuela. Cuando no existen muchas matas que puedan necesitar de esas aguas (producción) o las tierras no se encuentran suficientemente aradas como para absorber todo el líquido (confianza) entonces, de haber esponjas, se producen las fugas de agua, vía las importaciones o huidas de capital, o cuando no hay suficientes esponjas para secar el exceso de agua, ocurren las inundaciones que traen inflación y devaluación.
Hace poco un vocero de la comandancia económica, declaró que "ya no se ofrecerán los dólares que se originan por la venta de hidrocarburos al Banco Central, sino a la Tesorería Nacional, para evitar que los bolívares persigan los bienes prematuramente", lo que significa que una buena parte de las esponjas se guardarán en el exterior hasta que se necesite el agua. 
El anuncio, que de por sí no es una mala idea, pierde seriedad cuando el vocero lo remata con un arrogante "aquí sabemos lo que estamos haciendo" haciéndose el loco que ellos llevan ya bastante tiempo comandando y también que hace muy poco le quitaron al Banco Central unas billonadas de esponjas que ésta había adquirido, sin siquiera devolverle el agua que inicialmente había pagado por ellas. Qué lástima que estos aprendices no comenzaron sus estudios por la clase número uno, la del primer gobierno de Carlos Andrés Pérez, donde justamente la problemática del qué hacer con tantas esponjas y tanta agua en una economía pequeña, fue la razón para la creación del Fondo de Inversiones y el argumento para la Ley Habilitante del momento… para lo poco que sirvió.
Qué difícil es discutir, no sólo en Venezuela, sobre la conveniencia o no de un control cambiario, cuando todos siempre están predispuestos a identificar a las entradas de capitales como positivas y a las salidas como negativas, aun cuando lo que más se necesita es simplemente que el nivel de liquidez resultante sea el adecuado. Si se piensa en la economía de un país como Venezuela como una bañera al lado de los océanos globales, quizás se podrá entender mejor que una cierta falta de liquidez resulta menos perjudicial para el desarrollo de la economía, que los excesos de agua que la ahogan.
Un país con tanto que ofrecer como Venezuela corre, en circunstancias normales, mucho más riesgos de morir ahogado que de sed, por lo que siempre he sostenido que de usar unos controles cambiarios permanentes, éstos deberían siempre colocarse a la entrada del agua, es decir cuando el Banco Central compra las esponjas y entrega el agua, que a la salida, tal como lo hace Cadivi, cuando el Banco Central recoge el agua vendiendo sus esponjas. Basta con echar un vistazo a la página web de Cadivi donde observamos que su representante opinó, en abril del 2003, que "el control de cambio se plantea como una restricción transitoria, incluso de una vigencia inferior al año", para saber que hace mucho tiempo deberían haber eliminado el control de cambio actual, o haberlo sustituido por algo mucho más funcional. Hoy, de repente, Cadivi ya tiene hasta planes de jubilación.
Los aprendices acaban de dividir el valor facial de nuestra moneda por mil, me imagino con la esperanza de permitirle a quien busca estar de turno permanente poder anunciar próximamente como un gran triunfo de la revolución, el regreso del 4,30. Ojalá eso se les dé y que no sólo terminen por tener que luego también repasar las experiencias de Luis Herrera y Lusinchi.
Uno de los 4.287.467 ciudadanos del país sombra.

febrero 01, 2007

Escudos

Cuando consideramos los escudos que podemos necesitar como nación siempre nos conviene recordar los peligros que implica toda barrera. El primero es que la protección sea imaginaria, o sea que el escudo no sirva para nada, lo que solo puede empeorar todo, si por confiados bajamos la guardia. Otro peligro es que resulte en un exagerado aislamiento, lo cual puede ser hasta más peligroso que las amenazas originales. Por último, lo peor, el que después de haber construido la barrera, uno descubra haber quedado encerrado con el enemigo adentro.
El petróleo es un activo de extraordinaria importancia geopolítica por lo que para protegerlo se necesita de un escudo de primera. Inicialmente se había considerado que con asegurar una meritocracia en PDVSA sería suficiente pero, habiendo visto cómo tantas corporaciones en el mundo han terminado sitiadas por una gerencia que tiene su propia agenda, hasta tal punto que los accionistas de muchas de las empresas cotizadas ya ni siquiera pueden nombrar a sus directivas, es obvio que con eso solo no nos alcanza. 
Por supuesto, la alternativa actual de un sistema de control que obedece señas tribales sirve aún menos, ya que eso solo puede terminar en que un chamán secuestre a PDVSA, o que se debilite tanto que se pierda por otras vías. El único escudo que tiene posibilidades reales para defender nuestro petróleo, de manera sostenible, es la de reintroducir un sistema de méritos basado en conocimientos profesionales, al mismo tiempo que conectamos a PDVSA, directamente, en el día a día, con el bolsillo de cada venezolano y creando con ello 26 millones de pedevesos. La propuesta llamada "La Negra" y que comenzó a dibujarse como una buena posibilidad de ello, lamentablemente no se le ocurrió a quien en estos momentos maneja la franquicia de las ocurrencias.
Igualmente necesitamos de escudos de primera para el cuidado del ambiente y para asegurar las posibilidades de lograr educar a nuestros hijos para que sean competitivos en el mundo de mañana. Millones de guardabosques, costas, montañas, llanos, ríos, aire, aguas venezolanos serán necesarios y aún así la tarea no será fácil. En educación, no nos queda sino buscar lo mejor de lo mejor y, aun así, habrá que rezar para que eso nos alcance para algo en este mundo tan competitivo.
Por supuesto, también nos caería de maravillas un escudo que nos proteja contra las ideas del ocurrente de turno, tales como que el estatizar la distribución de la electricidad y las empresas de comunicación tengan algo que ver con proteger a nuestra nación... pero eso puede que ya sea demasiado pedir.

enero 11, 2007

RCTV

Quien haya seguido de cerca el capítulo Berlusconi en la Italia reciente, sabe muy bien que el mezclar unas intenciones políticas con el control privado de canales de televisión, no es un juego inocuo y en tal sentido, no hay duda que muchos puedan ver la necesidad de introducir ciertos elementos de control que haga menos probable el abuso. Por ejemplo, de la misma manera que le debería estar vetado ocupar un cargo político a quien haya ejercido recientemente un cargo importante en un órgano tal como el CNE, cuya función es la de arbitrar de manera independiente entre los diversos intereses nacionales, quizás debe serle vetado a los dueños de televisoras el buscar ocupar algún cargo electivo.
Pero, en nuestra Venezuela de hoy, más que evitar el abuso de las televisoras privadas, las cuales al fin y al cabo están sujetas a la competencia y algunas leyes de mercado, es necesario evitar que los usufructuarios del gobierno de turno abusen con las televisoras del Estado. Esto es así especialmente por cuanto al haberse perdido ese sistema de autocontrol que representaba el hecho que el Presidente no podía ser reelecto de inmediato tras cinco años, sin duda surgió una nueva dimensión de tentaciones para quienes buscan entronarse a largo plazo y creen que unas televisoras dóciles les son útiles.
En tal sentido y sin tener absolutamente nada que ver con alguna televisora, ni privada ni pública, no me cabe la menor duda que, aparte de lo malcriadamente arbitrario del proceso de decisión, el principal problema con el ordenar la extinción de la concesión de RCTV, no es tanto a quien se le quita ésta sino a quien se le entrega. Si yo fuese un asambleísta, por supuesto distinto a los actuales 167 a 0, iría por ejemplo a Inglaterra para estudiar el funcionamiento de la BBC de Londres.
Dicho lo anterior, el no renovarle la concesión a RCTV resulta además una soberana estupidez para un gobierno que le ha resultado tan difícil construir ese clima de confianza y armonía que necesita el país para tener la posibilidad de convertir los ingresos petroleros en algo más que importaciones y gastos de promoción en el exterior. ¿De que con el cierre lograrían callar a la oposición? Lo dudo, lo que lograrán con ello es sólo quitarle a la oposición una válvula de escape, de las que de repente más bien han ayudado a sostener al gobierno, manteniendo a la oposición ocupada viéndose por televisión en lugar de salir a la calle.
Además, a final del día, el gobierno no habrá ganado nada por cuanto en el mundo de la televisión, más que los cachivaches y el espectro radioeléctrico, o como se llame, lo que vale es la audiencia y por lo que la pregunta que flota en el aire es… ¿y quién gana con lo de RCTV?
Las elecciones del 3 de diciembre legitimaron mucho más a la oposición que al oficialismo, por lo que muchos observadores políticos le recomiendan al gobierno andarse con cuidado y dejar de lado la arrogancia, al mismo tiempo que otros agitadores (angustiados por la debilidad de los precios petroleros) incitan al suicidio… entre otros con una muleta roja-rojita llamada RCTV.

enero 04, 2007

Loros y loritos

Todos entendemos que los militares no pueden permitir demasiados cuestionamientos en sus cuarteles ya que su efectividad operativa podría verse seriamente deteriorada si una orden lanzada al batallón, para que ataquen, llegase a ser respondida con un ¿y por qué?. Pero una cosa son los militares y otra cosa muy diferente son los civiles, para quienes lo más importante es justamente el saber y el poder cuestionar.

No importa las urgentes razones que existían para revolucionar al país ni tampoco si las intenciones hubiesen sido buenas o no, pero el hecho es que por la vía que vamos, nos estamos arriesgando a perder nuestra nación y una de las principales razones de ello es la existencia de tantos loros-loritos que repiten su "vamos-bien-vamos-bien".

Da risa, de esa que provoca llanto, ver como el país invierte billones de dólares en armamentos para defender unas fronteras geográficas cuando en todos los demás sentidos nos estamos desahuciando. Ya vemos como PDVSA, por el solo hecho que el gobierno no sabía o no se atreve a manejarla con los que tenían la experiencia, fue entregada a una tribu, privada, que con sus ritos rojos rojitos muy probablemente la estará volviendo una carcaza, con lo que estos mismos dizque revolucionarios, en cualquier momento, pueden verse obligados a llamar a esa funeraria de las fracasadas empresas del Estado que todos conocemos como los-inversionistas-extranjeros.

¿Como paramos esto? Un absoluto mínimo es asegurando que la Asamblea Nacional, la Corte Suprema de Justicia, PDVSA y nuestro sistema de educación no estén formados exclusivamente por loros-loritos rojos-rojitos… o, por si acaso, de loros-loritos azul-azulitos.

Da risa, igualmente de esa que provoca llanto, oír a ese ministro de educación presumir de que él y su jefe, ese a quien le gusta que lo llamen comandante, tienen la capacidad para lograr resolver los misterios de la globalización y con su educación única garantizarles a los jóvenes unos conocimientos para los cuales existirá una demanda en el futuro… o hasta siquiera para hoy. Por la vía que vamos parece que para defendernos como nación, solo contaremos con profesionales cuyas únicas credenciales serán las de ser licenciados rojos-rojitos con tremendos diplomas que los certifican como unos auténticos loros-loritos. Además, el día de mañana… ¿a quien irán a demandar esos pobres loros-loritos, si el mercado no quiere pagarles ni siquiera el salario mínimo?

Comenzando el año es momento propicio para rogar a Dios que salve a nuestra patria de un uniformismo uniformado que nos ladra órdenes y que nos permita tener un gobierno civil que sepa conversar con todas las minorías que posee nuestra maravillosa biodiversidad social, las que en su conjunto conforman la auténtica mayoría en nuestra querida Venezuela. Solicitamos, ya, una Asamblea Nacional que incluya una legítima representación de los hasta ahora 4.287.467 opositores que han sido certificados como legítimos por el CNE.

diciembre 28, 2006

Presos y zombis, políticos

Después de las listas tascón, las venganzas pdvsa, los discursos rojos rojitos, los clamores por un nuevo estalinismo, el partido único, los tantos lo-que-me-da-las-ganas, los surrealismos jurídicos, del fiscal, los registros electorales obesos y ante nada la Asamblea del 167 a 0, el gobierno ya ha perdido, por voluntad propia, todo derecho a que se le conceda algún beneficio de la duda. En tal sentido, cuando entonces la sociedad opositora con ocasión de su gran relegitimación el 3 de Diciembre le solicita al oficialismo la liberación de los presos políticos, su respuesta, “¿qué presos políticos?”, eso solo termina siendo otra de esas burlas que, aún en el aire, se devuelven para burlarse aún mas de los mismos quienes las originan.

Digo lo anterior por recordarles a mis compatriotas lo difícil que resulta con absoluta certeza poder afirmar quien es el verdadero preso, la persona colocada tras rejas en un espacio físico reducido o la que se encuentra afuera. Por ejemplo, estoy seguro que esos compatriotas que actualmente están confinados a vivir dentro de una celda son mucho más libres que esa señora que le respondió a la sociedad opositora legitimada con un “para que los presos puedan ser liberados, deben antes pedir perdón.”

Los del espacio físico reducido sufrirán las molestias y los vejámenes del caso, y sus familias con ellos, pero siempre lograrán mantener su “yo” mucho mas intacto que quienes como la señora anterior dan zancadas por todo el mundo, aparentando ser libres, pero tienen sus movimientos totalmente limitados por unos grillos que, aparte de afear sus costosos vestuarios, les roban su dignidad individual y hacen de ellos unos verdaderos zombis… unos pobres muertos en vida.

No conozco a nadie de los que actualmente se denominan los presos políticos y menos aún a la señora con los grillos y cuyo nombre, al causar la pobre tanta pena ajena, decidí guardar en reserva por simple solidaridad humana con sus mas cercanos. No obstante sugiero que terminemos este año e iniciemos el próximo elevando una oración por la pronta liberación de todos ellos. Tanto de quienes por sin-razones políticas están confinados a vivir en un espacio físico reducido como también de los tantos, entre quienes se encuentran los 167, que por muy claras razones políticas han sido condenados, por su amo y comandante, a caminar entre nosotros como los zombis de una dizque revolución. ¡Y hay que ver lo difícil y lo contra-natura que le debe resultar a un venezolano o a una venezolana ser un zombi!

diciembre 15, 2006

Centroamérica y la fuga de sus corazones

Sin importar lo mucho que se hable sobre como la fuga de cerebros (brain-drain) pueda afectar negativamente a los países en vías de desarrollo, que presentan un alto nivel de emigración, en mi opinión lo mas importante para ellos es evitar la fuga de corazones (heart-drain). Una fuga de corazones traería como consecuencia no sólo la posibilidad de perder la ayuda que actualmente significan las remesas, sino más importante aún, que la nación pierda para siempre a muchos de sus ciudadanos, justamente aquéllos quienes emigrando quizás hayan demostrado la mayor capacidad de iniciativa.

Hoy en día, aún con tanto hablar sobre la globalización, los registros económicos siguen manteniéndose basados sólo en unas fronteras geográficas locales. Por ejemplo, si un guatemalteco sale de su país, pasa a formar parte del PTB de su país anfitrión y sólo su remesa familiar quedará registrada en las cifras económicas de su Guatemala. Lo anterior es una manera errónea de enfocar el asunto, ya que, en mi opinión, en un mundo globalizado un guatemalteco jamás debería ser menos guatemalteco por el sólo hecho de trabajar en otro lugar. En tal sentido, todo el ingreso bruto que un emigrante obtiene en el exterior debería formar parte de un PNB de su país de origen y esto evidenciaría con mayor claridad la necesidad del país en apoyar a sus emigrantes en lugar de olvidarse de ellos.

Considero que las reflexiones anteriores indican claramente cuál debería entonces ser la principal función de por ejemplo las universidades en Centroamérica, con respecto a los emigrantes de sus países. De un lado, deben analizar y desarrollar los programas que pueden ayudar a un emigrante a maximizar su potencial en un país extranjero, cuando ha tomado la decisión de emigrar, y del otro, analizar y desarrollar los programas que puedan ayudar a un emigrante a no perder el contacto con su país de origen.

Basado en la anterior apreciación y en el hecho de que no hay nada más superior que lo absolutamente primario, le recomendaría a las universidades desarrollar de inmediato unos cursos virtuales sencillos sobre la historia, la geografía y la cultura de sus respectivos países y colocarlos a la disposición de todos aquéllos que están a punto de pasar a ser la primera generación de hijos de emigrantes centroamericanos… y antes que perdamos sus corazones para siempre.

Publicado en El Tiempo Latino de Washington D.C.

diciembre 14, 2006

Las depres

Aún cuando el contador-del-otro le haya certificado a la oposición una inmensa cantidad de votos, casi cinco millones, 100% duros, es natural que sufran de una depre al intuir que si las condiciones hubiesen sido mas transparentes y el arbitro mas neutral un triunfo estaba a su alcance.

Pero los chavistas también sufren su depre ya que por haber usado muchos votos 100% fofos, ni tienen idea con cuanto “ganaron” ni pueden disfrutar el haberlo hecho en buena lid. Digo esto ya que por cada mensaje con el haremos-lo-que-nos-de-la-gana-y-si-no-les-gusta-váyanse, recibo de ellos diez que hablan sobre la necesidad del dialogo, como queriendo hacerse perdonar. Por cierto viendo como esta aumentando el número de chavistas que se ocultan tras seudónimos, ¿por vergüenza?, me pregunto que produciría más temor una lista Tascón, o una No-Tascón.

A todos quienes así me transmiten su voluntad de dialogo les respondo con un tajante “en democracia el dialogo se hace en el Congreso” y, para mi sorpresa, la mayoría de ellos me retrucan con un “de acuerdo, nosotros también necesitamos depurar el Congreso” ya que “se nos colaron unos cuantos casos imposibles”.

Pensando en lo poco que se podría hacer con un Congreso de por ejemplo 137 a 30, la verdad es que el 167 a 0 actual resulta casi milagroso para la oposición, mientras que para el oficialismo significa un grave accidente en el trabajo. De haberse percatado ellos a tiempo sobre la posibilidad del 167 a 0, sin duda que nos hubieren metido un 157 a 10 por el buche.

Hoy el 167 a 0 y que de no hacer nada al respecto significaría que los casi cinco millones de venezolanos certificados como oposicionistas pasarían los próximos cinco años sin un solo representante en el Congreso, es una imposibilidad política y el oficialismo lo sabe.

Solo para comenzar las calificadoras de crédito internacional, ante la necesidad que muchos de los actos del ejecutivo para ser legítimos también requieren de su aprobación por parte de un Congreso legítimo, ya se preguntan sobre el significado real de ese 167 a 0. En el mundo se debate una tesis según la cual una deuda pública no legítimamente contraída, la llamada deuda odiosa, no necesariamente tiene que ser cancelada.

En tal sentido la oposición y aun cuando esto pueda significar sacarle la pata del barro al gobierno debería, por el bien del país, ser magnánima y declararse dispuesta ir a unas nuevas elecciones parlamentarias, claro está una vez limpiado el registro electoral. Tales elecciones serían tambien el mejor remedio para combatir todas esas depres de las que sufre lado y lado. Hugo Chávez, haciéndose el loco, ha dicho chistosamente que esa decisión no le corresponde a él. ¡Ja, Ja, Ja!

diciembre 04, 2006

Hugo Chávez ¿tiramos la toalla?

4.744.339 venezolanos votaron el domingo por Manuel Rosales y con pasión en contra de Hugo Chávez. Si entre ellos aceptamos que puedan haber 44.338 que son tan malos y odiosos como Hugo Chávez dice, eso de todas maneras le dejaría 4.700.001 con respecto a los cuales decidir qué hacer.

El propio Hugo Chávez ha dicho en muchísimas ocasiones que su gobierno no está funcionando bien, lo cual el electorado aparentemente se lo ha perdonado esta vez. Una de las principales razones de ello obedece a que entre los 4.700.001 se encuentran justamente muchos quienes sí poseen la capacidad para que las cosas puedan funcionar. ¿Buscará ahora integrarlos o preferirá, como con los despedidos de PDVSA, que ellos busquen su trabajo y su vida en otros países?

El mundo globalizado no sólo que ya no permite aislarse para construir pequeños paraísos tropicales, sino que exige además que esos paraísos sean competitivos so pena de desaparecer. El problema de Hugo Chávez radica en que entre los que votaron en su contra se encuentran mucho de los que tienen la posibilidad y predisposición de ser competitivos, mientras que entre los que votaron por él, muchos buscan justamente no tener que competir. No es posible ser sumiso a Hugo Chávez y al mismo tiempo no ser sumiso ante todo lo demás y Hugo Chávez bien lo sabe.

En los momentos en que escribo esto, el lunes 4 por la mañana, están entrando en mi computadora muchos mensajes de la oposición y lamento decirles que su tono no le augura paz, tranquilidad ni progreso a nuestro querido país. De igual manera sería una verdadera tragedia que esa inmensa energía humana, que obviamente logró concentrar la oposición y que de tanto le podría servir al país, ahora se disipe en el cinismo, la apatía o se vuelque a un “entonces, por lo menos déjame aprovecharlo”. Por lo anterior, como un derrotado opositor, me atrevo a darle dos consejos a Hugo Chávez.

El primero, que convoque a nuevas elecciones parlamentarias para asegurar la existencia de un intenso debate político, lo único que permite generar y evaluar las ideas del país. Hoy en la Asamblea Nacional esos 4.700.001 venezolanos no tienen ni un sólo representante, ni Chávez un solo contestatario.

Lo segundo, es adoptar a “Mi Negra” y comenzar a distribuir el ingreso producto de la liquidación del petróleo de nuestro país, sin que la calificación como beneficiarios del “maná” dependa de llevar una franela roja.

noviembre 16, 2006

Democracia Siglo XXI

No hemos logrado asegurar cuan cierto puede ser, que el comando de Manuel Rosales esté analizando el convocar a un referendo para disminuir la edad de votar de 18 a 16 años y al mismo tiempo otorgar el derecho a voto a todos los menores de 16 años, para que éste sea ejercido por su madre o, en su ausencia, por su padre, abuela, hermana o hermano mayor de 16. No obstante, de lograr implementar tales reformas constitucionales junto al programa de “La Negra”, estamos seguros que Venezuela se colocaría a la vanguardia de las democracias del siglo XXI.
Cada vez que vemos por televisión a una madre pobre contándonos desesperada como ha sido defraudada por enésima vez por los políticos, es evidencia de que su voz y voto no cuentan para mucho. Si esa madre, en lugar de hablar por sí sola, hablase en nombre de los votos de sus hijos, su voz tendría mas poder.
Siendo los jóvenes los que más tiempo habrán de agradecer o padecer lo que hagan o no hagan los gobiernos, la verdad es que ellos, por principio, no solamente deberían tener voto, sino quizás hasta más votos que los adultos. En algunos países, especialmente aquéllos que demográficamente se encuentran en vías de convertirse en unas dictaduras de viejos, la falta de representación de la juventud puede tener serias consecuencias.
En el mundo vemos como cada día reina más el interés en el corto-plazo y ya, por ejemplo, hasta oímos hablar de una contabilidad en tiempo real, mientras que los problemas, que se perciben como a más largo plazo, tales como la protección del ambiente, se acumulan como monte por doquier. El asignar representatividad a los intereses de un recién nacido, puede ser la manera mas efectiva para recordarle a los electores que también existen a quienes les interesa lo que pueda pasar de aquí a ochenta años.
Por cuanto la democracia es ante nada un sistema que busca igualar las oportunidades, en un país petrolero, como el nuestro, necesariamente debe venir acompañada de una “La Negra”. En Venezuela, hemos podido comprobar, durante más de cien años, que resulta imposible construir una verdadera democracia montados sobre un sistema, donde las riquezas petroleras le llegan directamente a la tesorería del Estado. Es por ello que necesitamos repartir primero los ingresos del petróleo entre todos los ciudadanos, para luego votar sobre cuanto impuesto nos van a cobrar, aprobarles en qué van a usar tales impuestos y saber quiénes serán los responsables de su uso correcto.
Por cierto, y para que se den cuenta de la importancia del concepto de “La Negra”, ya en algunos “think tanks” de Washington se analiza la posibilidad de copiarse la idea para llevarla a Irak. Si cada ciudadano de Irak, independientemente de que sea sunita, chiíta o kurdo, recibiese unos miles de dólares, en efectivo, al año por su petróleo se estaría construyendo un ejército de mercenarios por la paz.