abril 22, 2004

Crédito Odioso

RECIENTEMENTE les escribí acerca de la deuda pública externa odiosa, discutiéndose actualmente en el mundo las posibilidades de su repudio cuando es contratada por gobiernos o para fines ilegítimos. La otra cara de la moneda, es la del crédito odioso. Por favor, no vayan a pensar que la tengo agarrada con la banca, todo lo contrario, pero respeto demasiado el rol de la intermediación financiera, como para callarme cuando no cumple bien sus funciones. En 1981, el representante de un banco extranjero en Venezuela me mostró una carta donde su jefe le instruía "denle crédito al INAV..., que ese es el peor instituto público, por lo que es el que mayor margen nos paga y, tú sabes, al final sigue siendo tan público como el mejor y Venezuela tendrá que pagarlo igualito". ¿No les suena esto a un crédito odioso?
La primera pregunta, que debe formularle un buen banquero al cliente, que le solicite un crédito es el para qué y, si la respuesta no es satisfactoria, debe negarlo, sin considerar las garantías ofrecidas. Burdos fraudes, del tipo Parmalat, siempre existirán, pero la forma tan idiota como todos cayeron en la trampa nos hace sospechar, que este sólo sea el primer caso del nuevo riesgo sistémico en la banca, cuando, tentada por los reguladores de Basilea, subordina su propio criterio al de los dictámenes de auditores y calificadoras de crédito. Tal evolución, mala de por sí, resulta más grave aún en el caso de los créditos públicos, donde el para qué está siendo sustituido por un cuánto aguanta, maléficamente derivado del cálculo sobre el nivel de deuda pública sostenible.
Al pedir la eliminación total de la deuda pública externa (algo factible y que en nuestro país no requiere de exagerados sacrificios) mis colegas con frecuencia argumentan, que un nivel de deudas es bueno y necesario para el país... lo que no me convence, por sonar como si la deuda fuese similar a la electricidad, que debe mantener un cierto voltaje. Por cuanto la deuda pública siempre debe ser pagada, independientemente de que nunca nadie haya sabido su para qué (o para quién), peleo por ese día en que nuestro sector privado venezolano pueda acudir de nuevo a los mercados, libremente, sin tener que cargar con ese tamaño bacalao llamado deuda pública externa.
Para mí el Benemérito tuvo mucho mérito cuando liberó a Venezuela de sus deudas externas... él como que sí sabía, que para sacudir ese vicio, se requiere algo más que chicles o parches.




abril 06, 2004

Las municipales

¿Está este alcalde haciendo un buen trabajo? La respuesta es importante, ya que si lográramos convertir las próximas elecciones en una selección del tipo Darwin y sacar a todos los peores y dejar sólo a los mejores, en unas pocas vueltas electorales más, habríamos progresado al menos en algo. Mientras que, si procedemos al revés, seguiremos cayendo por el barranco de los últimos cuarenta... y cinco años.
Si quisiéramos lograr una buena selección electoral, sería útil para los electores contar con un ranking de gestión municipal elaborado por un ente serio e independiente, ya que hoy ni los ciudadanos de Venezuela (ni de los demás países), están capacitados para siquiera saber si su municipio se encuentra entre los mejores o los peores... a menos que crean en las cuñas.
No es fácil evaluar la gestión de un municipio, ya que no es un restaurante donde en poco tiempo e independientemente del caos que pueda reinar en la cocina, podemos decidir si la comida fue rica, el precio razonable, la atención esmerada... y si queremos volver.
Por cuanto para una evaluación es necesaria la información, un ranking de esta naturaleza, obligatoriamente tendría que incluir a la transparencia entre los principales criterios de evaluación. Si bien la transparencia no garantiza, por sí sola, un buen resultado, no hay duda que un municipio que pueda, por ejemplo, informar de manera exacta acerca de los pagos efectuados a empleados y contratistas, debería estar encaminado a lograr una mejor gestión, que un municipio que oculta dicha información. Por cierto, el dinero que hoy se invierte en cuñas, probablemente alcanzaría para desarrollar un sistema de información transparente.
En un aeropuerto de Asia observé que toda su publicidad oficial consistía en anunciar que su proceso de inmigración, visas y aduana estaba sujeto al escrutinio externo y contaba con un certificado de calidad ISO 9002. Amigos, ¿cuánto nos falta para que nuestras autoridades nos demuestren un respeto similar?




marzo 25, 2004

Deuda odiosa

EN UNO DE MIS RECIENTES artículos, sobre la necesidad de proteger el ambiente, concluía recordando aquel viejo proverbio según el cual no hemos heredado el mundo de nuestros padres, sino que lo hemos tomado prestado de nuestros hijos. En esa oportunidad, como siempre, pensé en Venezuela y supe que, como prestatarios de nuestros hijos, hemos sido una verdadera porquería, ya que no sólo le hemos extraído petróleo a nuestra patria, sin que le haya servido de mucho, pero peor aún, se la devolveremos hipotecada.
Hay países que pueden necesitar de recursos externos para despegar, pero nosotros ya deberíamos saber que nuestras deudas públicas externas, las del ayer, las del hoy y las del mañana, sólo sirven para anclarnos aún más al fondo. La deuda pública externa es un gigantesco obstáculo, que impide o por lo menos encarece mucho el acceso de los ciudadanos a los créditos con los cuales sí pueden hacer crecer al país y el Estado satisfacer las necesidades sociales, vía impuestos.
Para salvarnos no hay otra que aprender a resistir los eternos cantos de sirena según los cuales "las deudas externas contraídas por los gobiernos anteriores son malditas y no sirvieron para nada pero, tranquilos, con nosotros, todo será distinto". ¿Cómo nos amarramos al mástil?
Hay quienes en desesperación similar sostienen la tesis de que por cuanto nuestros acreedores han sido cómplices de los gobiernos, no le debemos pagar las deudas. Yo acepto la tesis de complicidad, por lo menos la de los intermediarios, pero considero necesario aplicarles un castigo mucho más severo, el de cancelar íntegramente la deuda para luego nunca más tomar créditos.
¿Cómo hacen los ciudadanos que tienen y quieren dedicarse a sus quehaceres diarios y no pueden estar continuamente vigilando a sus gobernantes? Igual que en cualquier empresa, no autorizando la gerencia a endeudarse. En tal sentido, actualmente se discute en el mundo una tesis según la cual si la deuda fuere contraída por un gobierno no legítimo, o para unos fines claramente no beneficiosos para el país, podría ser declarada como odiosa y así, legalmente, no ser exigible.
Amigos, para cumplir con nuestros hijos, nietos y bisnietos y devolverles en buen estado al país que tomamos prestado, quizás deberíamos aprovechar tal posibilidad y declarar nuestra deuda pública externa como eternamente odiosa. Ante tal amenaza: ¿Se atreverán a prestarnos los acreedores? ¿Qué dirán las calificadoras de crédito?

marzo 11, 2004

La claridad del Ni-Ni

Recientemente leí un artículo, que en tono burlón se refería a los "Ni-Ni" como incapaces de percibir ningún tufillo que perturbe la aparente impolutez de su vida equilátera... algo así como si fuesen unoshermafroditas políticos. Les aseguro que un Ni-Ni activo, ese que busca evitar a como dé lugar una guerra fratricida en nuestro país, tiene bastante más hormonas que quienes ciegamente acuden al amparo grupal, buscando refugio para la noche. Los "Ni-Ni" también tienen más sesos, ya que entienden que al día siguiente es necesario encontrar un país viable, ya que no es suficiente sobrevivir, también hay que poder vivir... y convivir.
En estos momentos la prédica del "Ni-Ni" se centra en recordar que la legitimidad de un gobierno significa más que su legalidad. ¿Acaso podría el gobierno actual llamarse legítimo si finalmente llegasen a confirmarse 2.456.788 firmas, una menos que la necesaria, y creer que con eso podría gobernar bien, para todos, hasta el final del período? ¿Acaso la oposición cree que si llega a validar 2.456.789 firmas, y luego gana un referéndum, podría, así de fácil, pasar a gobernar legítimamente al país?
El CNE ya ha reconocido que hay 1.832.493 firmas válidas, que piden referéndum; 876.017 firmas reparables, no demasiado dañadas y 233.573 firmas bastante dañadas, pero donde debe haber una que otra reparable. Si a éstas le sumamos las voluntades abortadas, como las del exterior, es evidente que el gobierno, a partir del solo anuncio del CNE ya está perdiendo, día a día, la legitimidad mínima necesaria para gobernar al país actual. No obstante, no hay que estar Ni con el gobierno Ni con la oposición para saber, a ciencia cierta, que el país necesita resolver esto por una vía distinta a la de la eliminación de uno de los dos grupos.
Me están llegando artículos que especulan sobre la posibilidad de que a corto plazo se paralice la corriente del golfo, que calienta a Europa y a Estados Unidos... lo que causaría un verdadero desastre ecológico de consecuencias horripilantes. Los comentarios ofrecen muy pocas recetas sobre cómo prepararse para tal evento, excepto que todas predican la absoluta necesidad de una mínima cohesión social, que permita defender los territorios ante las desesperadas hordas de refugiados. No debería ser necesario recurrir a semejante ángulo catastrófico para explicar la necesidad de un país unido, pero... por si acaso... amigos ¡Ni Miami! ¡Ni La Habana! ¡Caracas, Venezuela!.




febrero 26, 2004

Presos, viejos y enfermos

LEIMOS QUE EN ESTADOS Unidos existen aproximadamente 2.2 millones de personas dedicadas a capturar y mantener tras barrotes a 2 millones de presos. Imagínense lo que puede significar para cualquier país captar así sea el 1% de ese mercado.
Otros mercados boyantes son los de la industria de la atención a los viejos, cuya demanda en países desarrollados crece al disminuir la relación del número de jóvenes a viejos. Igual así los de la industria del cuidado prolongado, donde los continuos avances de la medicina parecieran generar una demanda casi infinita.
Extraña entonces la insuficiente atención que los países en vías de desarrollo le dan a estos servicios al negociar sus tratados comerciales, considerando sus actuales y competitivos salarios, y que, por el otro lado, a ellos sí les obliga a abrirse al sector de servicios vía banca, seguros, auditoria, etc.
Como ejemplo, el impacto económico para un país pobre de una escuela que gradúe anualmente algunas miles de excelentes enfermeras bilingües, para trabajar en el mundo o en su propio país, podría superar los beneficios que un tratado comercial tendría en su agricultura e industria manufacturera juntas. Por cierto, las enfermeras cancelarían sus créditos educativos, quizás hasta con más facilidad que economistas como yo.
Además, dada las tensiones que se producen cuando millones de personas buscan emigrar como sea hacia los mercados laborales de los países desarrollados, para poder producir remesas familiares, sorprende no oír que la mejor manera de evitar esa inmigración ilegal, la que con frecuencia se destina de una manera u otra a cuidar presos, enfermos y viejitos, sería enviando esta misma clientela a los países en vías de desarrollo para ser atendidos.
Una apertura real en los servicios le permitiría a los países pobres acceder a fuentes de crecimiento económico sostenible, al mismo tiempo que aliviaría las presiones que los costos de atender presos, viejos y enfermos ejercen sobre las finanzas de los países desarrollados, hasta tal grado que incluso amenazan con hacer insostenibles a sus propias eco nomías.
¿Ideas nuevas? ¡Qué va! A Papillón lo mandaron preso a Guayana y Australia se fundó con presidiarios exportados. Ya existen gobiernos europeos que sufragan de una manera u otra la estadía de sus viejitos en lugares como Las Islas Canarias, y la historia esta llena de ejemplos de quienes tuvieron que ir a otros lugares a cuenta de enfermedades como la tuberculosis.




febrero 12, 2004

Lo chino de la China

VIAJE A LA CHINA y quedé fascinado. Les aseguro que para viaje de turismo, si consiguen un pasaje de oferta, no hay quien le gane. Para ir a la Gran Muralla me subí en un autobús con puros chinos, quienes cantaban en chino durante todo el recorrido con la ayuda de un video donde la pelotita saltaba sobre caracteres chinos. No era lo único chino para mí.
En la China de hoy, la mayoría de las familias tienen un solo hijo. ¿Qué significará esto para la sociedad? ¿Podrían por ejemplo los latinos seguir siendo latinos con familias de un so lo hijo? Es justamente cuando un país sale de la pobreza y busca situarse en un nivel intermedio donde cualquier avance, como pasar de bicicleta a moto y de moto a carro, demanda muchísima energía. ¿Hay energía y petróleo en el mundo para satisfacer el crecimiento chino?
El actual modelo de crecimiento económico de la China, parecería llevarla en muy poco tiempo de ser un país rural a un país, donde sus ciudadanos acabarán sardineados en inmensas urbes e intuimos que tal destino no es ni bueno ni sostenible. Al observar cómo los recientes avances tecnológicos en el mundo ya casi le permiten al pueblerino más alejado poder estar presente, casi en vivo, en el mero centro de la capital de su imperio, nos tenemos que preguntar: ¿De verdad que no existen nuevas y mejores opciones?
El ritmo del actual crecimiento de la China es bestial, por lo que sabemos que surgirán inmensas desigualdades entre quienes logren subirse al consumismo desarrollado de hoy y los que sigan a años luz de asomarse al actual milenio. Todo avance implica riesgos y hasta puede que requiera dejar víctimas en su esquela, pero si las injusticias llegan a ser demasiado grandes, el pasado puede reclamar. ¿Podrá China, en pocas décadas hacer lo que antes requería siglos y aún así seguir siendo China?
Perdonen la indiscreción política pero, cuando en la madrugada, al momento de izarse las banderas rojas en la Plaza de Tiannamen, veía cómo las olas humanas se movilizaban y guardaban un cierto orden sólo cuando eran instruidas por los guardias a grito de pulmón, tuve que preguntarme si a la larga será posible manejar a la China con una de las actuales democracias del tipo viva la pepa. Finalmente, al encontrarme sobre La Gran Muralla China, a donde terminé subiendo en un carrito amarillo, que parecía jubilado de un parque de Disney y mientras avanzaba lentamente entre el gentío increíble, me preguntaba: ¿Aguantará... la Muralla?




enero 29, 2004

La sugerencia del eminente

ACABAN DE SALIR a la luz pública las conclusiones de La Revisión de las Industrias Extractivas (minas, petróleo y otras), relativas a la manera como el Grupo del Banco Mundial (GBM) debe actuar en proyectos del sector. El estudio se inició en julio de 2001, encabezado por el Dr. Emil Salim, un ex ministro del Medio Ambiente de Indonesia, como "Persona Eminente".
Si bien muchas de las conclusiones parecen perfectamente lógicas e incluso ya forman parte de las normas de operación del GBM, sin embargo, vemos con alarma la recomendación que formulan al GBM para que, a partir del 2008, paralicen el financiamiento de todos los proyectos de petróleo y gas y sólo financien energías exclusivamente alternas.
La eliminación de tal financiamiento probablemente implicará recortes productivos ajenos a la OPEP y un mayor precio por nuestro petróleo. Mis lectores, que saben lo mucho que apoyo a la OPEP, por considerarla el único instrumento que tenemos para defendernos de impuestos y normas ambientales, que discriminan al petróleo, quizá piensen que estaré celebrando. ¡Pero NO!
Así como a nadie se le ocurriría pasear por un barrio malo con un Rolex, tampoco nos conviene que el precio por el barril de petróleo se establezca sobre la base del costo marginal de una energía eólica, transformada en hidrógeno y almacenada en celdas de combustible (200 dólares por barril y más). De hecho, ya la demanda de energía resultante del vertiginoso crecimiento económico de la China, que la llevará de bicicletas a vehículos, puede desatar una crisis de escasez con fuerte incidencia sobre los precios petroleros.
No obstante, las posibilidades de que el mundo acepte un "Fuera petróleo" no son muy grandes, así lo diga una Persona Eminente. El petróleo presenta demasiadas ventajas y la cultura petrolera, demasiadas adicciones a su consumo difíciles de abandonar. Además, y aun cuando poco se hable de ello, los fiscos también han desarrollado una adicción al petróleo gracias a los altos impuestos, que pueden aplicar a la gasolina, debido a que el precio del petróleo es tanto menor que el monto que el consumidor acepta pagar. El hecho de que los fiscos europeos reciban como seis veces más ingresos por litro de gasolina que el fisco del país productor, puede dar cierta idea de su adicción. Finalmente, los países en vías de desarrollo no aceptarán que algunos países hayan podido quemar petróleo para desarrollarse y ellos no.
Posdata. Perdona el haber escrito "país productor" cuando obviamente debe decirse "país extractor".



enero 15, 2004

El Amazonas

APARTE DE CONOCERLO como el principal pulmón de la Tierra, sé poco del Amazonas. Como no creía que sus selvas pudieran sustentar actividades económicas muy rentables, jamás me preocupé demasiado por la tala de sus árboles, pensaba que los estragos ecológicos avanzarían con relativa lentitud, y que, de llegar a ser demasiado graves, siempre podrían ser paralizados con un poco de voluntad y de recursos. Ya no estoy tan seguro de eso.
En un estudio reciente de Sergio Margulis, publicado por el Banco Mundial, él sostiene que la ganadería en las tierras del Amazonas es una actividad altamente rentable, desde la perspectiva privada. Paralelamente, en un artículo publicado en el Clarín, de Buenos Aires, leí que esas mismas tierras, donde hasta hace poco pastaban las vacas, están siendo destinadas al cultivo más rentable del Brasil, la soya, cuya demanda ha sido impulsada por el crecimiento económico de China.
Ya sea ganadería o soya, lo cierto es que todo parecería indicar que el talar los troncos del Amazonas es un tronco de negocio. En consecuencia, el costo de oportunidad de no desarrollar el Amazonas está subiendo, de allí que haya llegado la hora de hablar, de verdad, sobre los recursos necesarios para proteger nuestro pequeño planeta. El reto es inmenso, entrampados en un mundo donde en los países desarrollados cada día importa más el corto plazo (los resultados financieros del próximo trimestre) y en los no desarrollados donde sólo pueden pensar en hoy y no en la próxima mañana, al subir las tasas de descuento inducidas por el desespero del hambre y del desempleo.
El problema del Amazonas es global y actual... El presidente Lula recientemente expresó que "no se puede tratar esta región como si fuera algo del otro mundo, intocable, en la que la gente no tiene derecho a ningún beneficio".
¿Por dónde comenzar? No sé, pero ante la escasez de recursos y la inmensidad del problema, se hace indispensable una mayor objetividad en el análisis económico de los costos y beneficios de las diferentes alternativas energéticas. Los intereses del petróleo, carbón, molinos de viento, paneles solares, plantas nucleares y demás energías tuercen descaradamente las verdades a su favor y así jamás tendremos la posibilidad de cumplir con la responsabilidad implícita de aquel viejo proverbio, según el cual no hemos heredado el mundo de nuestros padres, sino que lo hemos tomado prestado de nuestros hijos.
El Universal


Traducción del artículo en El Universal: The Amazon
Apart from knowing it as the main lung of the earth, I know little about the Amazon. Since I never believed its jungles could sustain very profitable economic activities, I never worried too much about the felling of his trees. I thought that the ecological ravages would advance with relative slowness, and if it became too serious, it could always be stopped with a little good will and some resources. I'm not so sure about that anymore.
In a recent study by Sergio Margulis, published by the World Bank, he argues that livestock in the Amazon lands is a highly profitable activity, from the private perspective. Parallel, in an article published in the Clarín, of Buenos Aires, I read that those same lands, where until recently cows grazed, are now being destined to the most profitable cultivation of Brazil, soybean; its demand has been driven by the economic growth of China.
Whether it's livestock or soy, the truth is that everything would seem to indicate that cutting the Amazon trunks is great business. Consequently, the opportunity cost of not developing the Amazon is rising, hence, the time has come, to really think about the necessary resources to protect our little planet. The challenge is immense, trapped in a world where in developed countries the short-term matters more (the financial results of the next quarter) and in the non-developed where they can only think of today and not on the next morning, when they use discount rates that are heightened by the despair of hunger and unemployment.
The Amazon threat is global and current ... President Lula recently expressed that "you cannot treat this region as if it were something of the other world, untouchable, in which people are not entitled to any benefit."
Where to start? I don’t know, but given the scarcity of resources and the immensity of the problem, a greater objectivity is essential in the economic analysis of the costs and benefits of the different energy alternatives. The economic interests of oil, coal, windmills, solar panels, nuclear plants and other energies, shamelessly twist the truths in their favor. As a result we might never have the possibility of fulfilling the implicit responsibility of that old proverb, according to which, we have not inherited the of our parents, but we have borrowed it from our children.





enero 03, 2004

Pérdidas y encuentros

Hace poco leí que a unos de los príncipes de Inglaterra, le injertaron un dispositivo de seguimiento satelital, para que el muchacho no se le perdiese a la Corona durante su viaje por Australia. ¡Pobrecito! Uno de los derechos humanos básicos de cualquier muchacho (ver nota) es el de perderse, para buscar encontrarse consigo mismo.

Por el contrario, un país como el nuestro, que no tiene derecho a perderse ni siquiera por un segundo, lleva por lo menos como cuarenta más cinco años dando tumbos.

Buscando encontrar el rumbo de nuestra Patria hemos usado sofisticados sistemas de rastreo satelital consensuados en el Norte y hasta a pintorescos baqueanos, pero ninguna de estas brújulas nos ha servido.

En estos días, propicios para la reflexión, permítanme dibujarles tres estrellitas para reordenar el manejo de nuestra riqueza petrolera. Quizá nos permitan al menos colocarnos en la senda correcta.

* PDVSA, nuestra vaquita petrolera, nos proporcionará leche por mucho tiempo más, siempre y cuando nosotros y la OPEP la cuidemos con cariño y valentía de todos aquellos lobos que le lanzan mordiscos desde todas partes del mundo, con sus impuestos, sus normas ambientales discriminatorias o sus simples lujurias.

* Nuestra vaquita petrolera produce buena y abundante leche y además es dócil. Lo único que debemos asegurar es que su ordeño se haga bajo la mirada de todos y no en unos oscuros establos donde tecnócratas, políticos o simples bandoleros del ayer, del hoy o del mañana, se queden con toda la nata y sólo le entreguen un aguadito al país.

* Una vez ordeñada nuestra vaquita petrolera, debemos asegurarnos que su leche sea distribuida equitativa y directamente al ciudadano. Sólo así lograremos acabar con esa franquicia de distribución, que estúpidamente le hemos otorgado a los políticos, para que distribuyan el aguadito sobrante a cambio de favores, pleitesías, votos o no votos.

Quienes no han llorado, no pueden reír y quienes no se han perdido nunca conocerán la bendición de poder decir ¡Gracias Dios, ya sé donde estoy! ¡Pobre Principito! Jamás podrá disfrutar, como disfrutaremos los venezolanos... todos... ese día que sembremos la semilla de la razón en nuestra fértil y muy arada tierra. ¡Feliz Año!

Nota: Eso lo del derecho a perderse, es válido sólo para varones... ¡tengo tres hijas! 

El Universal



diciembre 04, 2003

Quise firmar

“Muchas veces he sido tildado de chavista, por haber escrito algunas opiniones que sonaban como si fuesen compartidas por voceros del gobierno. Otros me han considerado como anti-chavista, porque también he escrito artículos en su contra. Ese es el riesgo de quienes no somos políticos y que nadamos en la mitad del agitado río actual, rehusando las orillas extremas, aún conociendo el riesgo de morir ahogados.”
Así comencé un artículo titulado “La nueva oportunidad de Chávez”, publicado el 16 de abril de 2002, en el cual, sin demasiada modestia, me permití formularle al Presidente una serie de recomendaciones sobre como debería enfrentar ese segundo tiempo, que la historia le concedía.
Quería estampar mi firma en la solicitud del referéndum del pasado fin de semana, ante nada, por la posibilidad implícita de lograr adelantar una consulta electoral general, que en tiempos de tanta tensión, tiene además un inmenso valor simplemente hasta como una válvula de escape.
Lamentablemente, por cuanto transitoriamente vivo en el exterior, no tuve la oportunidad de ejercer tal derecho, por alguna razón legal que se me hace turbia. Me informaron que había una lista informal donde firmar, con notarios dispuestos a servir de testigos, pero como yo no andaba buscando derechos políticos informales, sino lo que quería era ejercer un derecho formal de ciudadano, no firmé nada.
Ante esta frustración electoral, no puedo evitar recordar el final de mi artículo, donde decía… “Hugo Chávez, agradezca su segunda oportunidad, regalándose la posibilidad de hacerlo bien. Si no lo hace, que Dios y la Patria se lo reclamen.” El referéndum será justamente la oportunidad para quienes lo deseen de hacer efectivo tal reclamo.
No obstante, es bueno recordar que haya referéndum o no; si se fue o se quedó; a la mayoría de los venezolanos nos preocupa mucho más el hacia dónde vamos, que el de dónde venimos. En tal sentido, sería triste pensar que tanto esfuerzo y participación ciudadana acabe con una estéril campaña retrógrada de un verde o blanco o de un estás o conmigo o en mi contra. 
Amigos todos, minorías radicales de ambos lados y mayoría de radicales del medio, regalémonos una enmienda constitucional, que obligue a la segunda vuelta electoral en las próximas elecciones generales. Con tal enmienda podríamos garantizarle al ganador un mandato suficiente, sin la necesidad de limitar el debate político, desde su inicio, a un descolorido blanco o negro.