mayo 22, 2003

Parque del Este

Parque del Este

Caminando por el Central Park de Nueva York me encontré con un joven con una franela con el Avila estampado, visto a través de palmeras y me digo… ¡Tiene que ser! ¿Oye, eres caraqueño? No, mi ser de London. ¿Y esa franela? ¡Es Parque Este, este mejor parque mundo! … Este sueño podría ser verdad…si quisiéramos.

Sueño con tener un Parque del Este pulcro, sin tiña, con una caminería perfecta, con instalaciones refrescadas y con usuarios comportándose tipo “cero tolerancia”, lo que, a mi juicio incluye hasta abstenerse de las vulgaridades, que hace a veces que nuestras jóvenes y no tan jóvenes, parezcan cloacas desbordadas.

Sueño con que el Parque, por si sólo, sea un atractivo turístico para Caracas; donde las novias quieran celebrar sus bodas; lleno durante los días de semana de escolares, políticos y ciudadanos aprendiendo civismo y de noche, seguridad mediante, convertido en el lugar predilecto para cenas tropicales. Sería fuente de cientos de empleos y un lugar ideal para reunificar al país.

Por supuesto que lo que veo es un parque público y no un parque de atracciones o un parque comercial… aún cuando hay ciudades donde casi lo han logrado combinar, como con el Tívoli en Copenhagen.

Si aceptamos que las vistas del Parque, su clima, su vegetación, su infraestructura (pagada por el petróleo) significa el 95% de lo que se requiere para estar entre los grandes parques citadinos y que todo esto nos lo regaló Dios, inclusive la inspiración de su arquitecto; ¡qué vergüenza entonces, que nos resulte tan difícil poner ese último 5% que nos corresponde a los venezolanos!

Si también reconocemos que muchos gobiernos han hecho serios intentos por levantar la calidad del Parque, sin lograrlo sosteniblemente, es evidente que no podemos refutar la falta de responsabilidad de nosotros, los usuarios. 

En tal sentido, creo que debemos comenzar por organizar a los Amigos del Parque del Este, para así encontrar la manera de cómo relacionar productivamente a los usuarios del Parque con las autoridades, Inparques. Para que ese esfuerzo cívico sirva para algo, siempre debemos tener presente, que el único y verdadero protagonista del caso debe ser el mismo Parque del Este y jamás sus amigos o superintendentes, como suele ocurrir. 

Amigos del Parque del Este, Venezuela tiene muchos problemas y ocupándonos del Parque del Este no los vamos a resolver, pero es un buen sitio para algunos comenzar.

Ya antes, en el 2000, propuse: Benchmarking el Parque del Este





mayo 08, 2003

Basilea


En 1988 el Comité de Basilea decreto Basilea I. Con esto se buscaba globalizar los requerimientos de capital social bancario ponderado por riesgos. Se favorecía las deudas públicas y las hipotecas residenciales sobre los préstamos al sector privado. Con estas regulaciones adversas a la toma de riegos que distorsionaron la adjudicación de créditos bancarios, de hecho, se le puso un freno al desarrollo. ¿Un crimen de lesa humanidad?

Mayo 2003 en El Universal

Basilea

Negar un crédito por sólo buscar reducir la vulnerabilidad del sistema financiero, podría significar la pérdida de una oportunidad única para lograr el crecimiento económico.

Todo desarrollo implica riesgos, por lo que su camino, por definición, está regado de quiebras y lágrimas, enmarcados en el vaivén humano de un pasito para adelante y 0.99 pasitos para atrás. Puede entonces que la mejor manera de regular sea permitiendo que también algunos bancos quiebren, antes de que sus problemas se hayan calcificado o sean demasiado grandes.

Es posible que los países desarrollados jamás se habrían desarrollado bajo el yugo de una regulación financiera puritana y de allí mi insistencia desde 1997 en la necesidad de que la perspectiva del desarrollo sea considerada al momento de regular. Parafraseando a alguien; la regulación del sistema financiero es demasiado importante como para dejarla en manos de reguladores y banqueros.

Además, en un mundo que tanto predica las bondades de la mano invisible del mercado, con sus millones de mini-reguladores, nos extraña que Basilea delegue, sin rechistar, tanta responsabilidad en las manos de unas muy pocas y muy falibles calificadoras de créditos.

Basilea ha sido recientemente objeto de importantes críticas:

El Banco Mundial en su “Desarrollo Financiero Global del 2003”, refiriéndose a las nuevas formas de calcular los requerimientos de capital, conocidas como Basilea 2, alerta tanto sobre el riesgo de que se encarezca y dificulte aún más el acceso de los países en desarrollo a fuentes financieras, como que se favorezca a los bancos internacionales en perjuicio de los bancos domésticos.

El Dr. Alexander Kern de la Universidad de Cambridge declaró recientemente en un seminario organizado por el G24 (países en vía de desarrollo), que por cuanto las normas han sido desarrolladas casi exclusivamente por los países Europeos (G10), carecen de la transparencia y legitimidad necesaria, como para aceptar que estén sujetas a un proceso de legalización internacional quasi obligatorio.

El Contralor de la Moneda los Estados Unidos y encargado de supervisar el 55% de la banca de su país, declaró su inconformidad con las normas de Basilea 2 e incluso dijo que puede que ellos simplemente las ignoren.

Amigos, quizás convenga incluir en todas las enciclopedias que emita Basilea: “Advertencia, el exceso de regulaciones bancarias de Basilea puede ser muy perjudicial para el desarrollo de su país.”


PS. Profundamente arrepiento no haber titulado éste artículo como "Vacilea"



abril 24, 2003

El handicap financiero

El handicap financiero
En las carreras de caballo, para tratar de igualar las posibilidades de triunfo entre los competidores, frecuentemente se usa el sistema de handicap, que implica ponerle un mayor peso a los ejemplares, que han demostrado mayor capacidad de ganar. El mundo de las finanzas no es tan benévolo, allí se le impone más peso a quienes, según el mercado, tienen menos perspectivas… presentan mayor riesgo.
Cada mañana cuando un venezolano sale a construir su futuro y el de su Patria, bien sea servidor público o privado, carga sobre sus hombros el peso del riesgo país (RP) que ese día hayan fijado los mercados financieros. Ese RP, que en principio se calcula sobre la base de cuántos intereses más requiere el mercado por la deuda pública externa de Venezuela, comparada con una similar en los Estados Unidos, se ubica actualmente en los 11% - 14%.
El RP afecta no sólo al sector público, sino que se filtra por toda la economía. Efectivamente, vemos por ejemplo como un privado, que desee contratar deuda externa y si no tiene garantías externas que ofrecer, deberá pagar su tasa de interés normal, más el RP. En materia de tarifas de servicios públicos, los modelos indican la necesidad de retribuir al inversionista con un margen de ganancia normal, más el RP.
Un RP alto es una contaminación económica, que tapa todo y que impide respirar con normalidad. Si Venezuela desea recuperarse de este enfisema económico, no hay mejor camino que reducir el RP rápido y considerablemente.
Obviamente que el RP tiene muchas causas y muchos orígenes pero la principal está generalmente relacionada con la capacidad de servir la deuda pública del país.
En tal sentido, les garantizo que de sólo lograr distribuir la amortización de nuestra deuda pública sobre un plazo mucho más largo y garantizarle al mercado que esto no se hace para aumentarla luego, debido a lo relativamente modesto de su tamaño, rápidamente podríamos lograr que nuestra deuda fuera clasificada con grado de inversión, lo que reduciría el RP considerablemente.
Todo lo que hace falta es un poco de voluntad y unidad. Si las partes en discordia insisten en preferir pelear sofocados y fallos de respiración, pues así será. No obstante, estoy convencido de que el oxígeno que produciría reducir el RP beneficiaría tanto al Gobierno como a la oposición, por no decir al resto de nuestro país, que tanto lo necesita y merece.
El Universal




abril 10, 2003

Aprendamos de Florencia

Aprendamos de Florencia
Con el perdón de los florentinos, su ciudad es como el Magic Kingdom del Renacimiento. El inagotable flujo de turistas, hoteles, los precios y las colas de las atracciones, comidas, souvenirs, todo hace pensar en quién se copió el modelo de negocio de quién, entre los Médici y Disney. En mi opinión, no sólo son los gelatos de Florencia más ricos sino que además, con la posible excepción de Goofy, el David de Miguel Angel y los frescos de Fra-Angélico le ganan por mucho a Mickey, Pluto y a los demás. 
¡Qué herencia le dejaron los Médici a su ciudad! La economía florentina siempre será fácil de manejar, ya que lo único que tiene que hacer su Mac Pato es fijar los precios de las entradas. La única nubecita puede ser la cantidad de inmigrantes ingleses, venezolanos, alemanes y otros, que buscan aprovecharse de la infraestructura…¿qué hubiera opinado Machiavello sobre entrar en la Unión Europea? 
Sabemos que nuestro país, con todas sus posibilidades, aún no ha logrado dar pie con bola para desarrollar su turismo y esto jamás lo resolveremos nombrando ministros, que se dedican a contratar campañas de publicidad o a visitar a Orlando y Florencia. No propongo que unos Médici sustituyan a nuestros gobernantes, eso lo podemos discutir otro día, pero mientras tanto podríamos copiar a los expertos. 
En tal sentido, y como en Florencia hace 500 años, donde usaban el sistema de concursos para asegurar las mejores propuestas artísticas para adornar la ciudad… hagamos un Gran Concurso. 
Un Gran Concurso para elegir un Gran Equipo y un Gran Plan para el desarrollo estratégico y manejo del sector turístico para los próximos 30 años con su estimación de costos y resultados. 
Un Jurado calificado debería elegir las tres mejores propuestas y someterlas a un gran debate público, televisado. A los perdedores se les entregaría un premio importante y a los ponentes de la propuesta ganadora se les encargaría de ejecutarla por 30 años contra un importante presupuesto anual, fijo, indexado y garantizado. 
Como los concursos públicos televisados cuentan con alto rating, puede que este concurso sirva además para crear puentes novos en nuestra dividida sociedad. 
La Catedral Santa Maria del Fiore duró mas de 100 años en construirse y por mucho tiempo, su Duomo se consideraba imposible de construir. Así que amigos, no perdamos la esperanza de encontrar un ingenioso Brunelleschi criollo para nuestro Helicoide.




marzo 27, 2003

Petróleo vs. hidrógeno

Petróleo vs. hidrógeno
En los Estados Unidos, por enésima vez, fueron anunciados hace poco unos nuevos y mejorados planes, que supuestamente asegurarían el triunfo próximo de la “esperanza blanca” de las fuentes de energía, el hidrógeno. Por enésima vez, salieron también nuestros pajarracos de mal agüero, lloriqueando que como el petróleo estaba a punto de perder importancia, básicamente habría que regalarlo, para evitar así la desgracia nacional de que se nos quede frío en el subsuelo venezolano. 
¡Pues ya me harté! Públicamente declaro que los considero unos pobres idiotas… salvo que demuestren tener unos intereses particulares, que justifiquen su proceder, en cuyo caso accedería a catalogarlos como poco venezolanos …en lugar de idiotas. 
No entiendo qué se persigue, pero en un país dividido, como el nuestro, es obvio que ni los intereses de la Habana, ni los de Miami podrán ayudarnos a amalgamar nuestra Patria… para esos fines sólo sirven los intereses de Venezuela… un país petrolero. 
En consecuencia, el día que surja un sustituto energético del petróleo…ese día veremos. Mientras tanto, por favor, como venezolanos, tenemos la obligación de defenderlo con las uñas contra quienes nos prohíban la Orimulsión; contra quienes le apliquen impuestos discriminatorios de más del 400%; contra quienes se embolsillen los márgenes y contra quienes de una u otra forma atenten contra nuestra capacidad de producción. 
De seguro que los ingresos petroleros no le han servido al país. No obstante, no se debe confundir la gimnasia con la magnesia y, en tal sentido, lo que hay que buscar es como mejorar el uso de los ingresos, ya que la teoría de que es preferible desperdiciar barriles que desperdiciar dólares, es francamente intragable. 
Ahora bien, para su consuelo les cuento que en otros lares también hay idiotas, aunque más bien esos busquen ser pájaros de buen agüero. Así vemos como el Wall Street Journal dedicó todo un artículo dirigido a sus ilusos donde alertaba que lo del hidrógeno, en el mejor de los casos, sería quizás entre el 2030 y el 2050 y que en todo caso, la mejor manera para producir hidrógeno seguía siendo con el petróleo. 
Compatriotas derrotistas, llegado el siglo del hidrógeno, si nos aplicamos, quizás logremos vender la gasolina al mundo, no a los 23 centavos por litro de hoy, sino a 2 dólares, al mismo precio que actualmente pagamos… por una agüita Europea.




marzo 13, 2003

Hacia unos laboratorios mundiales

Hacia unos laboratorios mundiales
Pocas cosas inspiran tanto a cuestionar la globalización, con el corazón, como ver a un padre frente a una farmacia sin poder adquirir la medicina, que necesita su hijo enfermo, porque aún cuando el costo directo de ésta sea de sólo de 2.000, su precio, a cuenta de las patentes, es de 20.000. No obstante, con el cerebro, todos reconocemos que sin las patentes, que les garantizan a los laboratorios un monopolio temporal con el cual recuperar los costos de desarrollo, seguro que habría mucha menos inversión en el campo de las investigaciones medicinales. Como siempre, el reto para la humanidad, está en lograr agudizar el cerebro, poniéndole mucho corazón.
Cuando oímos a la industria discográfica defender sus derechos de propiedad ante la piratería, a veces sentimos que buscan darnos mala conciencia, haciéndonos pensar en ese pobre músico, que no logra cosechar el fruto de su talento y esfuerzo… haciéndose los locos ante el hecho de que de su margen de 18.000, el músico recibe la menor parte. 
En tal sentido y buscando cómo encontrarle una solución al dilema de las medicinas, quizás deberíamos comenzar por analizar los componentes del margen, muy especialmente el de los impuestos, por cuanto parecería evidente que ese pobre papá, aún cargando con su cuota parte del gasto de desarrollo, no tendría porque tener que pagar ni un solo bolívar al fisco de otro país extraño, quien quizás lo use para proveerle medicina gratis al hijo de un padre más afortunado.
Hoy, cuando el mundo desarrollado nos ha logrado convencer sobre el valor global del respeto a las patentes, puede que sea hora de analizar si el concepto de la globalidad no debería ser aún más amplio, clasificando todo desarrollo de medicinas como un bien público mundial. En consecuencia, de la misma manera que la selva Amazónica no le cobra al mundo por purificarle su oxígeno, ningún país debería cobrarle impuestos a los laboratorios, ni a quienes trabajen en ellos. 
Lo anterior sugiere situar a los Laboratorios en una especie de jurisdicción mundial, lo que también podría facilitar la solución a problemas tales como cuando se necesita vender medicinas a precios diferenciales a quienes sencillamente no tienen con qué, así como para asegurar la investigación de enfermedades, que jamás generarán una capacidad de amortizar el desarrollo, como ciertas variantes del SIDA en el África.






febrero 27, 2003

Energía Social

Energía Social
La mejor ubicación para sembrar un árbol a fin de que le dé sombra al mayor número de personas posible, incluyendo a extremistas, es en el centro. De allí que lamentemos el haber sido víctimas por décadas de un debate, que sólo ha buscado sembrar en los bordes del terreno ideológico. Así vemos, por ejemplo, como en el caso de la distribución eléctrica, sólo se contemplan dos opciones: 100% estatal o 100% privada… no obstante existir alternativas intermedias, como empresas municipales y cooperativas de consumo, que funcionan excelente en tantos lugares del mundo.
Salga sapo o salga rana, nuestro país necesitará de una inmensa reconstrucción social y una de las rutas que podríamos ensayar, es buscando nuevas alternativas para organizar nuestra distribución eléctrica. Además, la falta de recursos se ha agravado y si no hay dinero, sólo queda echarle pecho al asunto. 
Creo que hoy, cuando todo el país se encuentra paralizado en un ¿por dónde comenzamos? muchos podrían ver con agrado el que algunos municipios o asociaciones de consumidores levanten su mano y digan “de esto mejor nos encargamos nosotros”. Quizás entonces volvamos todos, todos juntos, a la tarea diaria, rutinaria e interminable de hacer Nación.
¡Es muy difícil!...dirán. ¡No! La Ley les brinda todas las oportunidades a este tipo de iniciativas y, para su implementación, sólo agarren al próximo funcionario frustrado de Cadafe que vean y pregúntenle… ¿No quieres venir a trabajar directamente para nosotros?
Y con estas iniciativas no me refiero sólo a Cadafe. En Margarita, donde de pronto no habrá con qué subsidiar el petróleo que usan para generar su electricidad, o la Mancomunidad de la Isla corre a ver como consigue un nuevo cable submarino para acceder al Caroní, o se las van a ver aún más oscuras.
¿Y en Caracas? Dado que los actuales accionistas de La Electricidad de Caracas ya le extrajeron gran parte de sus reservas patrimoniales, en lugar de pagar pasivos externos y que ello afectará no sólo los resultados financieros de la empresa, sino su capacidad de acometer nuevas inversiones, es obvio que la colectividad de consumidores debería ir pensando en qué hacer.
El árbol del medio no excluye lo de 100% estatal o 100% privado. En Venezuela, el manejo de las reservas hidroeléctricas son por naturaleza una función del Estado. Por cierto, al depender el país en un 70% del Caroní, resulta indispensable asegurar que, so pena del más severo castigo, nadie pueda, por acción u omisión, poner en peligro esta fuente de energía.
¿Y 100% privado? ¡Claro que sí!… pero deberían usarse procesos de adjudicación muy distintos a los actuales. Lejos de buscar el comprador que más dinero le ofrezca al Gobierno Central, porque ese monto se maximizaría recargando las tarifas, podría contemplarse la entrega en concesión de los activos o de las empresas a los grupos, que habiéndose comprometido con un plan de inversión, ofrezcan cobrar la menor tarifa promedio. Eso sí, grupos venezolanos, para así no generar una deuda externa cada vez que prendamos la luz.
El Universal 


febrero 13, 2003

A Cancún… con nuevas propuestas

Ya cumplimos con nuestra parte en la apertura comercial y así lo atestiguan nuestras zonas industriales, que con sus galpones abandonados son cementerios tanto de los sueños de una Venezuela industrial como del principal semillero de una clase media fuerte y profesionalmente diversificada. 
Supuestamente íbamos a recibir contraprestaciones y por eso nosotros, junto con los demás países en vías de desarrollo, nos aprestamos acudir a las reuniones en Cancún este año, a exigirle a los países desarrollados que también cumplan con lo suyo, muy especialmente con respecto a la apertura de su sector agrícola. El ánimo, que hoy nos alberga, es la rabia de quien se siente engañado. Pero…
¿Quién nos dice que estaremos mejor por el solo hecho de que el agricultor europeo y el naranjero de la Florida también caigan en la trampa, también pierdan sus fuentes de empleo y también tengan que abandonar los campos sólo para alimentar el crecimiento cancerígeno de las ciudades con su desempleo…? Yo no lo creo.
Más bien creo que debemos aprender de esos agricultores… como ellos defienden lo suyo, como no se dejan engañar por promesas vacías y como logran conservar viva una actividad económicamente tan improductiva, pero al mismo tan socialmente necesaria. Yo me resisto a aceptar que nuestro futuro dependa de lograr convertir sus campos en estacionamientos… en una especie de suicida vendetta global. 
Más bien creo que a Cancún debemos acudir con nuevas propuestas diseñadas para vencer el impasse agrícola y que además, en materia de empleo, representen un mayor potencial que una simple suma-cero.
En tal sentido, sugiero que renunciemos a nuestras actuales aspiraciones agrícolas y liberemos al mundo desarrollado de sus compromisos “incumplibles”, a cambio de nuevas alternativas, como podrían ser las siguientes:
1. Que el 50% de las nuevas necesidades de servicio para las personas de tercera edad de los países en desarrollo, deban obligatoriamente ser provistas por y en países en vías de desarrollo.
2. Que por lo menos se quintupliquen las posibilidades para que los países en vías de desarrollo puedan explotar la principal actividad económica actualmente a su disposición, la de mandar a sus trabajadores a los países desarrollados, a cambio del cheque diáspora. Por supuesto, de la misma manera que a los capitales se les ofrecen ciertos incentivos fiscales… esta mano de obra debería estar exonerada.
Claro que persisten ciertas exageraciones agrícolas, que deben ser revisadas. Por ejemplo, la manía de los Estados Unidos en aplicar impuestos específicos al concentrado de naranja, que sólo resulta en que importan lo mejor dejándonos al resto expuestos al “dumping de calidad”. En dos platos, eso de tener que competir con la caca, debe eliminarse. Asimismo, esa costumbre tan europea de pagar subsidios de 2.50 dólares por vaca por día, con fondos obtenidos de cobrar 1 dólar en un impuesto discriminatorio a cada litro de gasolina nuestro… es como demasiado.

El Universal






enero 30, 2003

Para que los vientos soplen a favor

HE PUBLICADO MAS DE 100 ARTICULOS sobre el petróleo desde una perspectiva totalmente independiente puesto que, a diferencia de la mayoría de opinadores en la materia, jamás he tenido una relación formal o informal con la industria petrolera, en otras palabras, la industria jamás ha puesto ni un solo bolívar en mis bolsillos. Considero que lo anterior me da cierto derecho a opinar en épocas donde evidentes vientos de cambio pueden soplar, tanto a favor como en contra.
Por lo tanto, en cualquier reestructuración de la industria petrolera... les ruego que consideren lo siguiente:
1. Es necesaria la designación de un observador independiente, un Defensor Petrolero, para que a nombre del resto de la sociedad, evalúe la actuación tanto del Ejecutivo como de la meritocracia, para buscar limitar los despropósitos, que por simple naturaleza humana, siempre habrán de ocurrir si estos actores son abandonados a su propio designio. El Defensor debería ser preferiblemente elegido por voto popular o, como mínimo, nombrado por la Asamblea.
2. Son discusiones estériles las que versan sobre las divisiones parciales y verticales de la industria, entre el Estado y los privados, 49-51% o 51-49% cuando, en verdad, la división debe ser absoluta y horizontal. La actividad productiva primaria, mientras usemos a la OPEP como nuestro instrumento de mercadeo, tiene que ser 100% del Estado, mientras que todas las demás actividades petroleras, donde las limitaciones operativas propias de un Estado harían que se perdieran parte de las ganancias antes obtenidas, deberían ser 100% privadas. Espero que más nunca debamos oír cómo una PDV del Estado gasta fortunas para promocionar a través de los medios la venta de gasolina venezolana.
3. La OPEP le ha servido fabulosamente bien al país para generar ingresos y nunca debemos confundir esto con nuestra demostrada incapacidad para darle buen uso a tales ingresos. Hoy, la única alternativa a la OPEP que podría ser evaluada, sería un contrato de compra firmado irrevocablemente por Estados Unidos, a muy largo plazo, por un volumen considerable y a buenos precios.
4. No debemos seguir administrando nuestras fuentes energéticas de forma independiente, cuando sabemos que todas ellas se encuentran relacionadas. Por ejemplo, no debemos permitir la producción de un gas, que pueda desplazar la demanda petrolera internacional, cuando por la ausencia de una 'OPEG', los márgenes de rentabilidad en el gas son infinitamente menores a los del petróleo.
5. Debemos asegurar que el pueblo de Venezuela está unido alrededor del petróleo y sepa defenderlo. La desidia del no reaccionar cuando la Florida prohíbe la orimulsión y cuando Europa aplica impuestos de más del 400% a la gasolina, mientras nosotros le aplicamos aranceles menores del 20% a su agua mineral, es sencillamente imperdonable.
6. Para asegurar la unidad petrolera nacional, deberíamos instaurar de inmediato un sistema de precios automático, que elimine del debate público todo lo combustible de los precios de la gasolina doméstica.


enero 16, 2003

A la puerta de entrada… ¡Ya!

Cuando vemos una cola de gente buscando entrar por la puerta de un local, automáticamente pensamos que debe ser un buen lugar. Ahora bien, si en cambio estamos adentro y vemos esa misma cola, pero tratando de salir… automáticamente pensamos en un pánico. Como entenderán, con esto quiero insinuarles que nuestro país estaría mucho mejor si se le indicara por dónde queda la puerta de entrada a la solución de sus problemas, en lugar de que se le siga predicando por donde queda la de la salida. 
Sólo el día en que los pobladores de este pedazo de tierra, que llamamos Venezuela, podamos coincidir en cuál es la puerta que nos lleva hacia un futuro mejor y estemos dispuestos a hacer los sacrificios correspondientes, existirá una Nación venezolana.
En cualquier lugar donde seriamente se discuta nuestra “Puerta de Entrada”, siempre me encontrarán, muy dispuesto, aún cuando estoy conciente de que el desarrollo global atenta contra todo concepto de nación… por lo menos para quienes no tenemos con qué aspirar a formar el imperio. Obviamente, en esa tarea patria, o participamos todos o no participa nadie. 
No obstante, como en la confusión siempre existe la posibilidad de que el país termine corriendo hacia una salida, no debemos olvidar, que aún entre ellas, las hay mejores y peores. Por ejemplo, liquidar activos a las actuales tasas de riesgo país no tiene sentido, ya que al 20% el inversionista pagaría sólo 3 céntimos por cada dólar, que estima recibir en el año 20.
¡No! Si el país llegare a tirar la toalla, por lo menos ruego que esto ocurra vía una retirada estratégica bien negociada, para que la historia, a la deshonra, no tenga que sumarle la estupidez.
Lo anterior comienza por reconocer, que entre el ofuscamiento de los preparados y la osadía de los ignorantes, ya TODOS pusimos la torta en cuanto a poder entregarle a nuestros hijos y nietos una Venezuela mejor que la que recibimos y ahora…debemos centrarnos en el futuro de bisnietos o tataranietos.
En tal contexto, lo que vayamos a hacer lo debemos evaluar contra lo que ofrecen otras alternativas, por humillantes que sean… tales como la madre de las retiradas estratégicas, un “Hongkongaso” criollo, donde nuestro territorio es dado en usufructo por 100 años a alguna potencia a cambio del cumplimiento de unas normas ambientales, que garanticen la devolución de algo habitable, la educación de nuestros descendientes y el libre acceso a otros países… para no tener que sufrir la pena de quedarnos como guachimanes.
¿Saben qué es lo peor de esta alternativa? La cantidad de venezolanos a los que les suena buenísima… lo que debe recordarnos a quienes todavía creemos en una puerta de entrada para Venezuela… que o nos apuramos o la historia nos pasará por encima.
El valor descontado de un dólar a 20 años, calculado a la tasa riesgo de un nuevo usufructuario extranjero, por ejemplo del 4%, daría 45 céntimos, por lo que tristemente el mercado parece ofrecer 15 veces más por el país sin nosotros, que con nosotros. Por Dios, busquemos la otra puerta, la de la entrada… ¡YA!
El Universal, Caracas, 16 de Enero de 2003