mayo 19, 2005

Mi bicha bella

PARA NUESTRAS ANGUSTIAS espirituales los cristianos acudimos a la Biblia, mientras que para las ansias terrenales, a veces nos indican acudir a la Constitución. Así lo hice. 
Primero. Art. 62. Todos los ciudadanos tienen el derecho de participar libremente en los asuntos públicos… La participación del pueblo en la formación, ejecución y control de la gestión pública es el medio necesario para lograr el protagonismo… Es obligación del Estado y deber de la sociedad facilitar las condiciones más favorables para su práctica.
Art. 143. Los ciudadanos tienen derecho a ser informados oportunamente y verazmente… sobre el estado de las actuaciones en que estén directamente interesados… Asimismo, tienen acceso a los archivos y registros administrativos…
Art. 51. Toda persona tiene el derecho de… dirigir peticiones ante cualquier autoridad, funcionario público sobre los asuntos que sean de la competencia de estos, y a obtener oportuna y adecuada respuesta. Quienes violen este derecho serán sancionados conforme a la ley pudiendo ser destituidos del cargo respectivo.
Pues bien, al existir pocos asuntos tan importantes para la economía de nuestro país como el petróleo, amparado en la Constitución, exijo la total transparencia en Pdvsa. La petición la hace un ciudadano, que públicamente y mucho antes de que nuestra nueva Constitución fuese refrendada, se quejaba de la caja negra que era Pdvsa y hoy, atónito, constata que la conoce menos aún.
Segundo. Al releer la Constitución, me di cuenta no recordar del porqué de su Artículo 14, que dice. “La Ley establecerá un régimen jurídico especial para aquellos territorios que por libre determinación de sus habitantes y con aceptación de la Asamblea Nacional, se incorporen al de la República”. ¿Estaremos acaso contemplando una adquisición? Por cuanto cualquier take-over o anexado debe ocurrir por la vía pacífica… ¿será por ello que andamos ofreciendo cambiar perlas (de petróleo) por espejitos a otros países? 
Tercero. En la Constitución hay un capítulo sobre las Fuerzas Armadas Nacionales y otro sobre los órganos de Seguridad Ciudadana, pero no dice ni una sola palabra, ni siquiera en la exposición de motivos, sobre la creación de unas asimétricas reservas militares de dos millones de ciudadanos. ¿Será que alguien ya se fastidió de nuestra Constitución y la quiere cambiar? Amigos, pues no se preocupen, el Artículo 333 garantiza que nuestra “bicha” no dejará de ser bella y nuestra, por el sólo hecho de que la violen.



mayo 05, 2005

Mi cuenta pulpera

Mi experiencia como analista financiero me ha enseñado que muchas veces no hay nada mejor que una simple cuenta pulpera.
Venezuela produce unos 3 millones de barriles de petróleo por día, que a 40 dólares por barril arrojarían un ingreso bruto petrolero anual de 43.800 millones de dólares. Los dos millones extraídos por el Estado, a $5 por barril, cuestan $3.650 millones, mientras que el millón extraído por los asociados privados, a $12 por barril, $4.380 millones. Si además suponemos que Pdvsa debería invertir unos 2.000 millones en lograr nueva producción petrolera, el dinero que debería entregarle a la nación sería de unos 33.770 millones anuales. Tal ingreso representa, por cada uno de 23 millones de venezolanos, 1.470 dólares anuales, Bolívares 3.160.000 a la tasa actual, libres de polvo y paja. Un ingreso público mayor que el 35% del PNB, sin ni siquiera haber cobrado el Estado el primer bolívar del IVA ¿En qué se usa?
Primero, para la madre de todos los descuentos, el de la gasolina doméstica. Por cuanto esto debe equivaler a regalar unos 300.000 barriles diarios, su costo anual sería de $4.380 millones. Es difícil entender cómo nuestros pobres no han introducido una demanda en contra de nuestros gobiernos por ante alguna Corte Internacional de Derechos Humanos, por los crímenes económicos cometidos al regalar tanto a quienes usan carros, en detrimento de quienes no. Un Estado Comunista o Fascista puede hacer lo que le venga en gana, pero un Estado democrático, socialista o puro capitalista, jamás podría justificar tal aberración. Aún así, quedarían $29.390 millones anuales. ¿En qué se usan? 
En el camino de entregar la renta petrolera ganada al Estado se gastan billones, como por ejemplo en las petro-ocurrencias geopolíticas del gobierno; los inventos propios de Pdvsa, tales como inversiones del tipo Citgo, que requieren de descuentos para cuadrar; gastos en cuñas para promover el consumo en Venezuela del petróleo venezolano regalado; pagos a los asesores internacionales para que respondan sin responder nuestras preguntas; y vulgar corrupción. 
Sobre el uso final de la renta petrolera formal, se lo dejo a mis lectores. ¡Qué triste es que mientras las bolsas del mundo tienen derecho a recibir sofisticados balances de Pdvsa y Citgo, a nosotros no nos queda otra que las cuentas de pulperos! Compatriotas, hablando entre pulperos... ¿no deberíamos pedir una mejor rendición de cuentas a quienes nos (des)cuidan la despensa? 



abril 21, 2005

Presidente, hable con su gobierno

El entusiasmo es bueno, pero siempre carga en sí la semilla de la frustración. Lo digo por cuanto al oír al Presidente arengar por la cogestión e instando a empresarios privados a regalar parte de sus empresas, me recordé de la poca acogida oficial que tuvo la Cooperativa de Trabajadores de Alucasa cuando solicito cogestionar con el Estado. No es la primera vez que observamos serias fallas en la comunicación entre el Presidente y el Gobierno por cuanto una cosa dice él y otra cosa hacen ellos.
Alucasa fabrica el papel aluminio que todos conocemos, más otros productos que utilizan como materia prima el aluminio. En sus inicios la empresa requirió mucho capital, pero hoy su destino se encuentra fundamentalmente en manos del cariño y la dedicación de sus trabajadores. Hace unos cuatro años, todos daban a la empresa por quebrada, pero buscando salvar sus empleos, los trabajadores la levantaron, como si jalándose por sus propios cabellos, cual Barón Von Munchausen. 
Al pertenecer una parte de las acciones de Alucasa a bancos privados y a Fogade – quienes querían vender por reconocer que tampoco eran buenos en el rol de propietarios de empresas – sus trabajadores, casi 400, formaron una cooperativa para comprar un porcentaje de la compañía. Para ello no pedían un regalo, sino simplemente que la misma Alucasa, de sus flujos de caja, le prestase una porción prudente a la cooperativa para que ésta pudiere pagar la compra de las acciones. Posteriormente, la cooperativa, de sus dividendos, cancelaría a la empresa los préstamos.
Todos saldrían ganando, pero qué va, como que la cogestión siempre es buena…sólo cuando es para otros. La cooperativa nunca recibió el apoyo oficial necesario y las acciones terminaron traspasadas a la CVG. En este contexto el Presidente haría bien en recordar que en las empresas privadas ya por lo menos existen dueños, mientras que en muchas empresas oficiales, sólo existen observadores políticos transitorios, a veces totalmente desinteresados, a veces solamente interesados, en lo suyo… y ya.
No estoy sugiriendo crear cooperativas en toda empresa estatal, aún cuando ciertamente PDVSA debería actuar mucho más como la cooperativa de toda Venezuela que debería ser. No obstante, es urgente generar en muchas empresas del estado, los dueños e interesados que engorden el ganado, como sería el caso de los trabajadores de Alucasa o el de los usuarios de una distribuidora eléctrica.







abril 07, 2005

¡Enhorabuena Zapatero!

¡Enhorabuena Zapatero!
El Universal, 7 de abril de 2005

A través del protocolo de cooperación suscrito entre los respectivos ministerios de Defensa, Venezuela adquirirá de España 4 patrulleros oceánicos para vigilancia de la Zona Económica Exclusiva y 4 buques para la vigilancia del litoral; 10 aviones de transporte medio C-295 y dos aviones CN-235 de vigilancia marítima. También se concretó la construcción en astilleros españoles de 2 buques asfalteros y un tanquero Panamax.” ¡1.700 Millones de dólares! ¡Más que un 20% del PNB de Bolivia! ¡Qué buen negocio! ¡Enhorabuena Zapatero!

No puedo opinar sobre si la compra es una compra armamentista o no pero, por el listado de equipos, parecería que no y conociendo los antecedentes pacifistas de Zapatero, dudaría mucho antes de calificarlo como un vulgar perro de guerra.

Lo que si se le puede preguntar a Zapatero es si él, en España, podría adquirir equipos de esta cuantía sin tener que convocar una licitación. Lo digo por cuanto al no ser los equipos militares y lo cual, en la opinión de algunos enturbiadores de oficio, pudiere justificar cubrir la operación con el manto de la confidencialidad, es difícil entender cómo en este caso no hay que usar un proceso más transparente… por muy presidente que uno sea. Con esto no quiero intuir que los equipos españoles sean malos, ¡Dios me libre¡ pero pudiera haber otros mejores y más económicos.

Claro que pueden existir consideraciones geopolíticas, pero a Zapatero de todas maneras debería preocuparle las formalidades, ya que en un mañana, un gobierno nuevo o unos pacifistas venezolanos, podrían decretar la operación como ilegal u odiosa.

Hablando de deudas odiosas y como Zapatero actualmente predica lo de una conversión de deudas en educación, también le preguntaría si, en su opinión, a Venezuela le conviene más comprar estos equipos, que invertir en educación. 

Algunos aguafiestas o envidiosos han acusado a Zapatero de entregar algo a cambio de esta magnifica operación. Nuevamente lo dudo, ya que él, con un Juez Baltasar Garzón rondando por ahí, debe estar muy conciente de que España ratificó la convención de la OECD, que califica como crimen el buscar corromper a funcionarios públicos de otros países.

Por último, les confieso que esperaba de Zapatero un mensaje más tradicional del socialismo europeo, como predicar las virtudes de eliminar el ejército, tal como lo hizo Costa Rica y asegurarnos, en ese supuesto, el apoyo de España y de Europa ante cualquier violación de nuestras fronteras…

Per Kurowski




marzo 23, 2005

¿Napoleón? ... ¡no!

Recientemente, un articulista desbordándose en elogios sobre Napoleón Bonaparte, termina diciendo que su legado inmortal transmite esperanza y nos enseña que lo imposible no existe.”… Me atraganté, pues acababa de leer la biografía de Napoleón escrita por Paul Johnson, donde éste dice que “Ningún dictador del trágico siglo veinte – desde Lenin, Stalin y Mao Zedong hasta los tiranos menores (pigmeos) como Kim II Sung, Castro, Perón, Mengistu, Saddam Hussein, Ceausescu y Gadhafi – estuvieron desprovistos de unos ecos característicos al prototipo napoleónico”.
Para Johnson, la grandeza transitoria de Napoleón, sobre cuyo altar Europa tuvo que sacrificar millones de vidas durante la guerra, no produjo mayores beneficios. Y entre otros aspectos, nos recuerda que Napoleón, por no entender la geopolítica, le vendió toda Louisiana a los Estados Unidos por un dinerillo.
De que, al menos en sus inicios, Napoleón fuera un exitoso, valiente y estudioso militar, no parece haber dudas, pero de ahí a extraer experiencias y esperanzas para nuestra Venezuela, luce como hasta irrespetuoso con nuestro país.
Johnson señala que Napoleón sufrió de dos debilidades. La primera, su carencia de la paciencia necesaria para pelear una guerra defensiva, de allí que sus ansias por resultados lo hacían iniciar acciones poco meditadas. La segunda, el hecho de que no sabía delegar, por lo que se rodeaba de ejecutores de órdenes, sin criterio independiente.
Dos aspectos del recuento de Johnson destacan diferencias con el mundo actual. En un primer término, el hecho de que Napoleón reconocía la importancia de actuar como emperador, mientras que hoy, frecuentemente tenemos que sufrir las chabacanerías de los dictadorcillos bonaporteños, que lejos de inspirar, obligan a tragar… risa y llanto.
El otro aspecto es el atinente a las consecuencias de su derrota. Napoleón fue enviado dos veces a un exilio dorado…aún cuando, el último, el de Elba, quizás no cumplió con todas las expectativas del ex-emperador. Hoy, por el contrario, un Napoleón derrotado tendría que enfrentar a una corte por crímenes contra la humanidad.
Donde sí encontramos similitudes actuales es con el mundo mediático, ya que, por no poder resistir las tentaciones crematísticas, alrededor de la figura de Napoleón, se generó una inmensa industria tejedora de leyendas y que por lo que vemos aún tiene algunos articulistas confundidos, doscientos años después.
PS. Como nota curiosa, hace poco declaro un descendiente directo del hermano de Napoleón, Charles Napoleón, que se avergonzaba por la actitud reaccionaria del Emperador hacia las mujeres.






marzo 10, 2005

Mi conclusión sobre Citgo

TRAS CUATRO ARTICULOS escritos sobre Citgo y dos meses de mensajes electrónicos recibidos sobre el tema, debería poder llegar a una cierta conclusión y así trataré.
Si los actuales estudios, que dicen que están haciendo sobre Citgo, no indican unas buenas perspectivas y resulta posible estructurar una venta donde: se obtenga un buen precio por la empresa o sus activos, nos liberemos de las obligaciones contractuales de vender nuestro petróleo a descuento y nos aseguremos una continuidad en la refinación de nuestro crudo pesado contratando con terceros, pues hagámoslo... y se acabó el asunto.
Ahora bien, que todo lo anterior se dé, no será fácil. Además, mientras los que contratan el análisis no tengan ganas de abandonar la empresa, los analistas siempre conseguirán en sus proyecciones financieras ese numerito o esa premisa, que cuadra los resultados con los deseos de quien los contrata. Es justamente en esa habilidad que se cimienta la fama de muchos analistas.
Pero supongamos, como muy bien pudiera ser, que Citgo, independientemente de sus pobres resultados del pasado, ahora efectivamente sí evidencie un gran potencial. Pues amigos, por lo que he visto y oído, aun en ese caso creo que debemos venderla. Mi razón es que sencillamente resulta difícil evitar el que en una empresa estatal como Citgo unos burócratas meritorios, o unos revolucionarios apasionados, tarde o temprano, caigan en la tentación de abusar si es que ya no lo han hecho. Por si acaso, el sucumbir ante una tentación no es algo típicamente venezolano, sino algo muy universal.
Durante los primeros diez años de su nacionalización, nuestra industria petrolera estuvo muy bien manejada, a punta del fervor y el talante de sus creadores iniciales... un combustible que se agota con el transcurrir del tiempo. Las dos décadas siguientes resultaron más o menos aceptables, por cuanto en Pdvsa existían varias filiales, que con sus orgullos corporativos, de una manera u otra se vigilaban entre sí. Lamentablemente, desde la arrogante centralización de Pdvsa, que acabó con las filiales, sin duda que la industria se fue palo abajo. Hoy, para recuperar el buen manejo de nuestro petróleo necesitamos concentrarnos en la producción petrolera propiamente dicha y dejar en manos privadas todas las demás actividades petroleras aguas abajo y en las cuales el país, con toda seguridad, sólo tiene que perder algo de lo que antes le haya ingresado por su petróleo.

El Universal 

https://petropolitan.blogspot.com/2005/03/mi-conclusion-sobre-citgo.html



febrero 24, 2005

¿La joya de Citgo?

He publicado tres artículos seguidos argumentando la tesis de vender total o parcialmente a Citgo. Por simple deducción lógica creo tener razón, pero a la hora de la verdad... ¿cómo ha de saberlo con exactitud alguien que jamás ha tenido un vínculo directo con esa empresa, cuando ni siquiera lo saben los que han dedicado su vida a ella?
Lo más triste del actual debate de Citgo es observar que nadie se preocupó por llevar los registros, que permitiesen evaluar su gestión adecuadamente, ni los autocalificados meritócratas del ayer, ni los autocalificados revolucionarios de hoy. Esperemos que, por el bien del país, los venezolanos del mañana encuentren las ganas de corregir tal desidia.
Para conocer el resultado real de Citgo, se debería haber registrado para cada venta a descuento efectuada a Citgo, cuál era el precio aproximado al que se le podría haber vendido ese petróleo a un tercero, registrando así el costo de oportunidad. ¡Nadie lo hizo! Ya sea por cuanto a nadie le interesaba o, peor aún, quizás por cuanto les interesaba que no se supiese.
Nosotros, los venezolanos, tenemos derecho a conocer nuestra industria petrolera y solicitarle una rendi ción de cuentas a sus gerentes. Leímos que presuntamente Pdvsa presentará pronto los resultados financieros auditados a la Bolsa de Nueva York... ¡Excelente!... pero ¿y a nosotros?... ¿acaso no nos merecemos más respeto que la Bolsa de Nueva York?
El caso Citgo evidencia por enésima vez la necesidad de una Oficina de Ombudsman Petrolero para que analice, opine e informe de manera independiente al país... y rompa el turbio velo que crean los intereses políticos o meritocráticos coyunturales, individualmente o en complicidad. Cómo desearíamos leer cada mes un reporte petrolero transparente a la nación preparado por un Ombudsman.
Finalmente, necesito comentar que leí a un experto decir que "aunque Citgo sea lajoya de la corona' de Pdvsa, Chávez podría terminar vendiéndola a precio de gallina flaca". Por supuesto, que debemos buscar evitar, a como dé lugar, que Citgo, o algunas de sus refinerías se vendan a un mal precio... pero igualmente nos causa perjuicios valorizar a Citgo como "La Joya".
Amigos, Pdvsa no tiene otras joyas en su corona que no sean esos pozos de petróleo con lo que la Providencia bendijo al país. No nos dejemos deslumbrar por los tantísimos expertos de cuello blanco y recordemos que nuestros más valiosos orfebres se encuentran en los campos petroleros.





febrero 10, 2005

Sigo con lo de Citgo

NI YO, NI NADIE tenemos porqué desear que Citgo no sea un buen negocio para Venezuela... Todo lo contrario.
O vendemos nuestro barril de petróleo pesado con un descuento de 4 dólares, comparado con el precio del liviano a un tercero, o dejamos que Citgo lo refine. Si a Citgo refinar le cuesta tres dólares por barril entonces, sobre unos 400.000 barriles por día, nos ganaríamos 146 millones de dólares al año; lo cual, menos un 30% de impuestos pagaderos al Fisco americano, nos deja un saldo positivo de 102 millones de dólares anuales... no gran cosa después de todo lo que se invirtió en Citgo. Obviamente que si le vendemos el barril a Citgo con un descuento de seis dólares, Citgo ganaría más... pero eso sólo tiene que ver con ilusionismo y no con negocio.
Si alternativamente invertimos en generar más producción petrolera, por ejemplo 400.000 barriles, vendiéndolos a 30 dólares y con un costo directo de 7, esto le produciría un margen de 23 dólares por barril, equivalentes a 3.350 millones al año... una suma bastante apreciable.
No es que lo uno excluya lo otro pero, francamente, en estos momentos cuando nos estamos quedando fallos en capacidad de producción y de pronto ni siquiera tendremos para mandarle los 400.000 barriles a Citgo, el país tiene que concentrarse en lo suyo. Sólo un fanático de Citgo puede creer que ella representa el meollo estratégico del negocio petrolero. Además, siendo las refinerías negocios donde hay que buscar eficiencias, no creo que Estados, como el nuestro u otros, sean ni hayan sido gerentes particularmente aptos para ello, ni ayer, ni hoy, ni mañana.
Por cierto, a la larga, si necesitamos refinar nuestro petróleo pesado, lo lógico es que lo hagamos en sitio, para sólo tener que transportar lo valioso.
Para el deshojamiento de la Citgo, la vendo no la vendo, hace falta información. Los tantos estudios efectuados por los McKinseys y otros siguen siendo considerados en extremo confidenciales... por los interesados.
Implicaciones geopolíticas... ¡Ningunas! Negocio es negocio. Es un poco como aquello de desviar barriles a la China en lugar de venderlos en Estados Unidos... puro cuento (¿chino?). A las primeras de cambio la misma China propondría enviar tales barriles al Norte y partir la cochina del ahorro en el transporte... o peor, quedarse con toda ella.
Que Citgo sea un símbolo de orgullo nacional... Quizás, pero si a eso vamos quizás más orgullo por dólar invertido nos producía VIASA.




enero 27, 2005

Vender Citgo

EN MI ULTIMO ARTICULO compartía con ustedes algunas razones por las cuales considero que Venezuela debería vender a Citgo.
Desde entonces tengo virtualmente inundada mi bandeja de entrada con e-mails tales como "Señor Kurowski, como usted no está metido en este asunto usted no sabe nada de esto" o "Señor Kurowski, cómo se atreve cuestionar una inversión tan maravillosa a la cual le dedicamos tanto esfuerzo"... Jamás me hubiese imaginado que el Citgo Fan Club fuese tan numeroso.
Para rematar, a los pocos días, el Presidente de Citgo anunció ganancias record, supuestamente "gracias a las medidas que se instrumentaron desde su incorporación a Citgo en agosto de 2003".
No dudo que de haber ganancias reales en Citgo, éstas deberían ser record, ya que durante las últimas décadas jamás han habido condiciones tan favorables para las refinadoras como las de este año, cuando se presentaron una serie de cuellos de botellas.
La pregunta es si estas ganancias "record", son suficientes como para justificar nuestra inversión. Puede que yo efectivamente no esté "metido en el asunto", pero sí he dedicado tiempo a estudiarlo, y estoy seguro de que la inversión de nuestros escasos recursos en la capacidad productora de Pdvsa, produciría mejores resultados que invertidos en Citgo.
Me gustaría que Citgo y Pdvsa nos aclararan cuántas de las ganancias operativas de Citgo, que rondan los mil millones de dólares y por los cuales parece que se debe pagar como 300 millones en impuestos a Estados Unidos, simplemente se deben a que Pdvsa le vendió el petróleo más barato a Citgo de lo que podría habérselo vendido a otro.
El presidente de Citgo también anunció con orgullo que las agencias calificadoras le han asignado un buen puntaje a la empresa, por ejemplo Ba2 y BB pero, dado los excelentes resultados contables y un endeudamiento aparentemente razonable, la pregunta sería la de porqué no la clasifican como AAA. ¿Será porque las agencias saben que sin el apoyo y subsidio de Pdvsa, Citgo no vale nada?
Mientras los nuevos se tapan con el manto de la solidaridad revolucionaria y la autodenominada oposición no se atreva a tocar a las sagradas vacas viejas ni con el pétalo de una rosa, aquí no vamos para adelante... no sólo en materia de petróleo.
Necesitamos urgentemente mayor transparencia con respecto a nuestro petróleo, pero mientras sigan existiendo cuartos oscuros en Pdvsa, no la habrá y seguiremos yendo para atrás... todos.

ElUniversal 

https://petropolitan.blogspot.com/2005/01/vender-citgo.html




enero 13, 2005

Vendan Citgo ¡ya!

Si PDVSA fuera una empresa privada, jamás hubiera comprado CITGO y, de haber caído en tal infortunio, hace tiempo que la hubieran vendido… registrando cualquier pérdida que fuese necesaria. Para entender lo anterior, no hay que ser genio, ni usar argumentos complicados. 
En CITGO el país invirtió billones de dólares y nunca ha recibido ni dividendos ni rendimientos aceptables… y no hay nada que nos indique que será distinto en el futuro. 
¿CITGO no ha tenido ganancias? Para que no apareciese como la pésima inversión que fue y siempre será, PDVSA le vende petróleo crudo a precios inferiores a los que puede obtener en el mercado… en ocasiones con descuentos tan exagerados, que hasta producen unas ganancias ficticias allá, sobre las cuales CITGO debe cancelar impuestos... al gobierno de los Estados Unidos. Las malas lenguas sostienen que esto es lógico, por cuanto así se evitan pagar impuestos más altos en Venezuela. 
¿No necesitamos quien refine nuestro petróleo pesado? Por supuesto, pero para ello basta pagar por el servicio en lugar de invertir allá en un negocio para el cual no tenemos ninguna cualidad especial. Además, de acuerdo a lo que se oye, PDVSA sigue refinando petróleo pesado con terceros y usando a CITGO para los livianos. 
¿No se necesita garantizar el acceso al mercado? Por enésima vez, el petróleo es un producto que se vende por disponibilidad y precio. No existe un solo consumidor, que al quitarle la tapa a su tanque, y olfatear, luego exprese un “Oh–la-la, un Citgo 2001 du cru vénézuélien”. 
¿Con tantas gasolineras, no ha aumentado el valor de nuestra inversión en CITGO? ¡Que va! Todas las gasolineras pertenecen a concesionarios privados... siempre dispuestos a irse con quien les venda la gasolina más barata. 
¿No resulta operativamente más fácil manejar el negocio petrolero con CITGO? Quizás, pero la responsabilidad de PDVSA es producir el máximo rendimiento, así sea nada fácil hacerlo. 
¿No puede ser útil el tener un flujo de caja libre en el exterior? ¡Sí!... y justamente por ello escribo estas líneas. 
La razón por la cual nuestros políticos no venden CITGO, aparte de lo sabroso que les resulta tenerla para justificar viajes, es que no obtendríamos nada por ella, aún cuando creo que esto último evidencia mejor que nada el porqué la debemos vender, o regalar, para invertir los recursos futuros liberados en la producción [perdón debí decir extracción] del petróleo… que es lo unico rentable en PDVSA.