mayo 27, 2010

¡Pague la deuda pues!

El Presidente dijo el domingo 23 de mayo de 2010, que Venezuela podría pagar fácilmente su deuda externa con las reservas internacionales, dado que "prácticamente no tiene deuda externa". ¡Pague la deuda pues! La legítima. 
En junio 2003, en "Una insostenible sostenibilidad", en El Universal escribí: "Un país en desarrollo, con necesidades reales, francamente no puede darse el lujo de cancelar ni un céntimo en intereses por un nivel de deuda surgido de una serie de créditos, que en promedio son improductivos.... El día en que el país se coloque firme e irrevocablemente sobre la senda de cancelar totalmente su deuda, ese día se le abrirá un espacio inmenso de oportunidades al país". 
En abril 2003, en "El hándicap financiero", en El Universal escribí: "Cada mañana cuando un venezolano sale a construir su futuro y el de su patria, bien sea servidor público o privado, carga sobre sus hombros el peso del riesgo país que ese día hayan fijado los mercados financieros. Un riesgo país alto es una contaminación económica, que tapa todo y que impide respirar con normalidad. El riesgo país tiene muchas causas y muchos orígenes pero la principal está generalmente relacionada con la capacidad de servir la deuda pública del país". 
Y en el 2010, el problema de las deudas de los países soberanos se ha hecho mucho más agudo, especialmente por cuanto éstas han crecido vertiginosamente cuando los Gobiernos de algunos países han decidido asumir muchas de las pérdidas por la crisis financiera, en lugar de dejarles éstas a los inversionistas, como deberían. 
Entonces, si tenemos las reservas con qué pagar, no se justifica que sigan considerando a Venezuela entre los deudores malosos, aplicándole altas tasas de interés, como si estuviese financiándose con una tarjeta de crédito. 
Provoca llorar pensar en que Venezuela no haya podido ganarse unas buenas calificaciones de crédito durante toda su última bonanza petrolera; a la máxima que llegamos fue a una BB... "un alto riesgo de incumplimiento... incertidumbre ante condiciones económicas y financieras". Sin duda que nosotros, los cachicamos, gracias a un gobierno inepto, trabajamos para los "especuladores", las lapas. 
Provoca llorar pensar en los intereses adicionales que innecesariamente pagó y sigue pagando el país... por mantener unas reservas supuestamente superfluas en lugar de cancelar su deuda... algo así como un 10 y pico largo por ciento más en intereses de lo que hoy paga ese "imperio" que según nuestro cacique de turno está quebrado. 
Provoca llorar pensar en lo que puede haber perdido el país últimamente, a cuenta de que nuestro cacique de turno no quiera tener parte de las reservas en dólares. 
Imagínense qué maravilla, una Venezuela con una deuda de solo mil dólares, calificada AAA. 
Por cierto, dado que nuestro cacique de turno no es banquero, esperemos que unos banqueros chinos no le metan la coba que un dinero recibido por el cual no hay que pagar intereses, sino sólo barriles de petróleo, no es un préstamo. Cada barril hipotecado, es un barril robado a la Venezuela de nuestros hijos. 
Ahora bien, si en verdad no tenemos las reservas como para pagar la deuda de Venezuela, o la de Pdvsa, ni siquiera un poquito de ellas, es mejor quedarnos callados para no perder más credibilidad y con ello solo terminar pagándole más intereses a esos especuladores a los cuales se nos ha ordenado detestar.

mayo 13, 2010

La bomba AAAtómica

Lo sabiondo no tiene hogar fijo. Permítame dejar al lado la crisis causada en Venezuela por el sabiondo sobre-primitivismo para explicarles la crisis financiera internacional que resulto de un sabiondo sobre-sofisticación, impuesta arrogantemente por los reguladores de la banca del Comité de Basilea.
Esos reguladores, con un solo objetivo, el de eliminar las quiebras bancarias, como si el no quebrar fuese el único objetivo de un banco, impusieron, arbitrariamente, unos requerimientos de capital a la banca que discriminaban sobre la base del riesgo de incumplimiento, tal como éste fuese percibido por las tres humanamente falibles agencias calificadoras de crédito.
En tal sentido, por ejemplo, si un banco le presta a una empresa mediana, de aquellas que no pueden darse el lujo de pagar por una calificación de crédito, se le requiere tener un 8 % en capital, pero, si el banco le presta a una empresa calificada como AAA, o a un país soberano que como Grecia clasificaba durante los últimos años entre A+ y A-, entonces bastaba con el 1.6 % de capital.
Por cuanto los créditos percibidos por el mercado como de poco riesgo ya son beneficiados con menores tasas de interés, lo anterior sólo subsidio el natural sesgo adverso al riesgo y provocó, como era de esperarse, una gran demanda por instrumentos calificados como AAA. Como lo que unos reguladores deberían haber intuido, si hubiesen pateado las calles, si el mercado demanda AAA, pues el mercado suple AAA, así sea de una calidad inferior.
Como consecuencia, trillones de dólares cayeron sobre el precipicio de los instrumentos colateralizados con hipotecas pésimamente otorgadas al sector “subprime” en los Estados Unidos. Que el desastre no haya sido mayor, aún, sólo es el resultado de que el gobierno de los Estados Unidos les lanzo a los en caída libre un paracaídas inmenso. Ese paracaídas fue comprado, financiado, y falta ver si hay con qué pagarlo.
Y a causa de esas mismas regulaciones, las deudas públicas de muchos países, como los de Grecia, explotaron. Vale la pena destacar que al prestarle a “soberanos” calificados como AAA, la banca, increíblemente, no tiene requerimiento de capital alguno.
Y no es que el desastre no se veía venir. Ya en noviembre 1999, en Economía Hoy, escribí: “El Big Bang que más temo, es el que puede ocurrir el día en que aquellos genios reguladores de la banca en Basilea, jugando a dioses, logren introducir un error sistemático en el sistema, que cause la quiebra del UBM (Único Banco Mundial) u otro dinosaurio financiero sobreviviente.”
En enero de 2003 termine una carta publicada por el Financial Times de Londres diciendo “Todo el mundo sabe que, tarde o temprano, las calificaciones emitidas por las agencias de crédito son solo una nueva variedad de riesgos sistémicos listos a ser propagados por el mundo a velocidades modernas”
Y en Octubre de 2004 en el Banco Mundial, como Director Ejecutivo, advirtiendo sobre la calidad de los análisis de crédito dije: “Creo que muchos de los mercados financieros están siendo peligrosamente sobre-extendidos a cuenta de una exagerada dependencia en modelos financieros intrínsecamente débiles basados en series estadísticas muy cortas y en dudosas premisas de volatilidad.
Y así como yo, hubo otros que advirtieron, por lo que dejo constancia que es todo un mito aquello que la crisis resulto por causas impredecibles... o por una desregulación.

mayo 06, 2010

Aporrea y Oswaldo

Articulistas de Aporrea, a ustedes, con frecuencia, vía internet, les envío el artículo semanal que publico en El Universal.
La mayoría de ustedes me ignoran, otros me dicen cosas no publicables, en horario alguno, pero unos no tan pocos me responden, a veces asintiendo, a veces esgrimiendo argumentos contrarios… todo por cuanto abrazan el debate. Además sé que me responden por cuanto saben que es verdad lo que les he dicho sobre que, en una Venezuela tan polarizada, sentí orgullo el día que me publicaron el mismo artículo simultáneamente en El Universal y en Aporrea.
Es a ustedes, mis algunos algo conocidos de Aporrea, a quienes hoy les escribo para solicitarles su ayuda en asegurar que el dialogo sea posible y que ayuden remover esos obstáculos que el oiligarga o petrócrata de turno, insiste en colocar en nuestro camino para evitar que nos hablemos.
Y con ello me refiero muy puntualmente al encarcelamiento de Oswaldo Álvarez Paz. Ni los articulistas de la oposición, ni los del chavismo, ni los del sin-chavismo, ni los que como yo nos identificamos como extremistas del centro, nos podemos dar el lujo que nos callen… los unos a los otros. Para nosotros, la libertad de opinión es y debe siempre ser un oxigeno vital.
Y no estoy colocándoles una concha de cambur. En el mundo, las cosas se están complicando de manera tan acelerada que si no logramos hacer un inteligente frente común, simplemente no lograremos defender el futuro de nuestros hijos, nietos y bisnietos y nos van a descuartizar como nación.
Estamos cercanos a que los sistemas financieros del mundo a causa de las tantas insostenibles deudas públicas se derrumben. Una de las primeras víctimas serán los precios del petróleo... no solo por cuanto su demanda se vea afectada por una recesión sino por cuanto los gobiernos estarán en necesidad de imponer severos impuestos al consumo de la gasolina. Por ejemplo si bien tales impuestos eran hace poco impensables en los Estados Unidos, ya es frecuente observar editoriales ahí que argumentan a favor de ellos... y no solo por razones ambientalistas.
Mis algunos algo conocidos articulistas de Aporrea, envíenle una carta al cacique de turno y pídanle que suelte a Oswaldo Álvarez Paz, sin más ni menos, por cuanto el país ya está dividido mucho más allá de lo prudente y el mundo no está como para jugar.
Y ustedes saben perfectamente, en sus sinceros adentros, que Oswaldo Álvarez Paz es igualmente una persona que se sienta a conversar con ustedes, y eso aún cuando se encuentre mucho más alejado de ustedes que quien como yo fue educado para tenerle fobia a los extremos, y que por lo tanto siempre busco hablar con ambos extremos, para hacerlos menos extremos.
Y ustedes saben bien, en sus sinceros adentros, que Oswaldo Álvarez Paz y la mayoría de los articulistas de El Universal, responderíamos favorablemente a un ruego similar que cualquiera de la mayoría de los articulistas de Aporrea podría hacernos el día de mañana... y digo “la mayoría” por cuanto es evidente que de lado y lado, también tenemos quienes quieren suprimir esa libertad de opinión que les molesta y les obliga.
Ustedes que pregonan un Socialismo del Siglo XXI... ¿Ese socialismo, lo quieren libres o presos? Como entenderán, lo que tendremos depende, por lo menos en estos momentos, más de los de Aporrea que de los de El Universal. ¿Escriben o callan?

abril 29, 2010

¡El recibito!

Durante las recientes reuniones de primavera del Banco Mundial, en Washington, de nuevo hubo conferencias sobre el tema del porqué abundantes riquezas naturales se traducen en tan pobres resultados para sus respectivos países. 
Y de nuevo tuve que someterme a esas sonrisitas burlonas con los que quienes no tienen la menor idea de lo que se trata una maldición petrolera, cortésmente callan sus pensamientos relativo a que eso debe ser por cuanto somos simplemente unos ciudadanos de tercera. 
Y de nuevo tuve que oír esas bravuconada de sabiondas soluciones que nos ofrecen quienes no han vivido la maldición petrolera. 
Y de nuevo me broto ese conflicto tan venezolano entre el saberse tan chévere, y cada día poder colocar menos y menos evidencias de ello sobre la mesa. Caramba hasta el Guri que tanto servía para echárnoslas se ha convertido en otro símbolo de ineptitud. ¿Hoy qué nos queda? ¿Las mujeres venezolanas y los Ibis Escarlata? 
Y lo peor de todo es que absolutamente todas las soluciones que se nos ofrecen afuera y en Venezuela, suenan como si fuesen las recetas de cocina de una tía abuela lejana y cuya comida jamás nos gusto y de la cual tuvimos que hartarnos de niños. 
“Hay que diversificar la economía; más agricultura y más industria manufacturera; hay que aumentar la recaudación fiscal del sector no petrolero, aún cuando eso dificulta desarrollar el sector no petrolero, hay que reducir la volatilidad creando fondos de reserva; hay que invertir en la educación” ¡Sí, sí y sí! 
¿Siderúrgicas e industrias de aluminio quebradas… zonas industriales que parecen pueblos desiertos en películas de vaqueras… planes de becas Mariscal Ayacucho con nuestros doctores enseñando en las famosas universidades del exterior… fondos de inversión sin fondos?...pues ¡No, no y no! Algo nuevo tenemos que hacer. 
Y habiendo escrito tanto sobre el tema de la maldición petrolera y estando hasta promoviendo una coalición mundial de ciudadanos maldecidos por el petróleo, siento que me daría por satisfecho si solo lograse que aquellos que por cuenta nuestra siembran el petróleo, a cuenta de que ellos son tan buenos sembradores y nosotros no, sólo nos diesen, a cada uno de los venezolanas, un recibito… 
Sra. Juana Rivera. Ranchito #17. Vereda El Milagro, Caserío La Esperanza, Municipio La Fortuna, Estado Barinas. 
Estimada Sra. Rivera: En nombre de la gloriosa nación venezolana permítame informarle que el año pasado, como administradores, recibimos en nombre suyo, proveniente de la venta de ese petróleo suyo no renovable, la cantidad de 178.98 dólares cada mes, libres de polvo y paja. 
Igualmente le anexamos cinco recibitos iguales a éste, que corresponden a sus cinco hijos. El de su esposo reposa en nuestro archivo, por cuanto no sabemos por donde anda. 
PS. Sin decir que se lo sugerí, podría estar violando una ley cambiaria, pregúntale discretamente a su vecino a cuantos bolívares fuertes equivale su contribución. 
Atentamente y agradeciéndole de nuevo en nombre de nuestra gloriosa nación su generosa contribución para con la causa me despido atentamente, 
Su Cacique de turno. 
PS. (El mío) Nosotros necesitamos que nos representen buenos asambleístas pero para que ello le sirva al país, igualmente necesitamos que ellos también estén acompañados por buenos asambleístas. Por cada idiota, del lado que sea, que logremos mantener alejado de la Asamblea Nacional, mejor para todos.

abril 15, 2010

Un 19 de Abril emparañado

Eduardo Blanco en la introducción de Venezuela Heroica, 1881, escribe: “Al grito de libertad… aquel pueblo incipiente, tímido, medroso, nutrido con el funesto pan de las preocupaciones, sin ideal soñado, sin anales, sin ejemplos; tan esclavo de la ignorancia como de su inmutable soberano; rebaño más que pueblo; ciego instrumento de aquel que lo dirige, cuerpo sin alma, sombra palpable, haz de paja seco al fuego del despotismo…..transformóse en un día en un pueblo de héroes. Una idea lo inflamó: la emancipación del cautiverio. Una sola aspiración lo convirtió en gigante: la libertad.”

Y de joven, como tantos de mis compatriotas, claro que me embriague con el romanticismo de Venezuela Heroica. Entre otros, por cuanto mi ejemplar no venía con ese responsable prólogo de R. J. Lovera de Sola, en una edición de 1981 y en el cual cita a Mario Briceño Iragorry opinando que ese libro “promovió una concepción sui generis, que miró las espuelas de los hombres a caballo como argumento cívico”, y en que termina sentenciando: “Esa posición estancadora de la conciencia venezolana fue utilizada por la élite de poder para sustraer al pueblo de participar en la orientación del país. De allí a la justificación de los regímenes de fuerza hay poco trecho”

Pobre oiligarca de turno nuestro. Acercándose la gran fecha del bicentenario del 19 de Abril y debiéndose sentir cada vez más como un Vicente Emparan cualquiera. Con razón que se le ve triste. Algo así puede empañar cualquier evento… hasta podríamos decir que será para él un día emparañado. Si se le ocurriese escuchar la voz de la mayoría debería abdicar, para luego irse a hacerle la compañía a ese barbudo y malvado chupa-nuestras-resultas-petroleras cubano, y a quien sin duda le hace más caso que al pueblo venezolano.

Pero no es del Emparan que quiero hablarles, ellos vienen y se van, sino del pueblo venezolano. Es con inmensa tristeza que se puede constatar que en mucho aspectos cuando nos disponemos a celebrar nuestro grito de independencia hoy somos más dependientes que en 1810.

Y es que nuestro problema jamás ha sido el librarnos de un Emparan o de un rey o de un dictador el problema nuestro de siempre es el no atrevernos a ser realmente independientes… por lo que seguimos dispuestos a aplaudir, hasta rabiar, como las focas que somos, al petrócrata u oiligarca de turno o por venir, para que maneje las resultas petroleras de todos a favor de nuestro interés individual.

La semana pasada Gustavo Coronel en un artículo que tituló “200 años sin venezolanos” y que apunta a mucho de lo que aquí sostengo, decía con respecto a lo obtenido por el petróleo, “El dinero en manos de la gente ha sido mal utilizado mientras que en manos ciudadanas hubiese sido una fuente de mayor riqueza.” Eso requiere una aclaratoria. El dinero llegado a las manos de la gente siempre fue recibido como una benevolente dádiva del oiligarca de turno. De haberlo recibido como dividendo, sin debérselos a más nadie que no sea la providencia divina, a la gente le hubiese sido mucho más fácil evolucionar a ser ciudadanos.

Dios quiera que en 2110 no se celebren otros cien años de nuestra independencia siguiendo siendo una especie de aldea Potemkin de nación… pura fachada. Ojala que las resultas petroleras lleguen a ser nuestras de verdad o, si aquello no resultase posible, que simplemente desaparezcan por completo.

El Universal, Abril 15, 2010

abril 01, 2010

Pura maldad

La semana pasada en Washington, durante una conferencia, uno de los más dedicados apologistas internacionales de nuestro oligarca petrolero de turno, aceptó que en Venezuela se están violando los derechos humanos; tal como lo expresa el reporte "Democracia y Derechos Humanos en Venezuela" y los más recientes comunicados de prensa emitidos por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Habiendo retrocedido demasiado sus posiciones defensivas, el gran apologista trato luego de avanzar el argumento que, aun así, dicho reporte no servía para mucho por cuanto era obvio que solo perseguía un fin político. Estoy de acuerdo en que cuando enfrentamos la violación de un derecho humano, lo político no debe importar más que el ponerle un parado inmediato a esa violación individual. No obstante, el que luego se le dé un uso político a tal hecho se cae de maduro, por cuanto si no, cómo evitamos que se repita.

Digo esto ya que muchas de las discusiones sobre si algo legalmente configura o no una violación de los derechos humanos, frecuentemente solo sirven de pantalla tras la cual pueden ocultarse quienes no quieren verse relacionados con lo que por lo menos saben bien que son puras maldades. Esa excusa hay que erradicarla.

En tal sentido, si bien puede que el reporte de la CIDH sea un documento imperfecto, incluye tal cúmulo de evidencias que, añadido a lo que nuestros propios sentidos nos dicen, no puede dejar a nadie medianamente inteligente y no completamente entregado albergando dudas de que el gobierno practica la maldad. Una maldad que le resultaba bastante extraña a nuestra Venezuela, hasta cuando el oligarca petrolero de turno se dedicó de lleno a ponerla de moda.

Es por ejemplo el caso de David Pernía, a quien después de más de cuatro años de estudios y a solo catorce semanas de graduarse, no le aparecen su expediente en la UNEFA de San Cristóbal, solo por él no estar de acuerdo con el gobierno… en una democracia.

No sé si lo de Pernía constituya legalmente una violación de un derecho humano, la verdad es que poco me importa, por cuanto de lo que sí estoy seguro es que representa una pura maldad… una pura maldad que habrá de manchar y devaluar para siempre cualquier título otorgado a los demás graduandos de la Universidad Nacional Experimental Politécnica de la Fuerza Armada Nacional… aquella que se mercadea como "excelencia educativa abierta al pueblo".

Cuando salgamos de éste atolladero de nación en la que nos encontramos el 99% de los venezolanos, por supuesto que no debemos permitir que se viole un solo derecho humano de un solo ciudadano, pero igualmente tenemos simplemente que dejar de hacernos pura maldad, los unos a los otros.

Observando al gran apologista esquivarse y retorcerse concluí: Al fin ya la oposición no tiene porque perder ni un solo segundo más, convenciendo al mundo sobre que algo huele muy mal en Venezuela. Al fin podrán dedicarse por entero a hacer lo que debe hacerse… en Venezuela.

Igualmente hoy, muy especialmente tras las últimas desesperaciones del oligarca petrolero, nadie puede seguir teniendo en Venezuela una excusa medianamente válida como para quedarse silencioso ante la tanta pura maldad que se comete.

"¡Es que yo no sabía!" Pues vayan con ese cuento a otros… ¿A los papaúpas de Corea del Norte y de Zimbabue quizás?

El Universal

marzo 28, 2010

marzo 18, 2010

Un país atragantado

No cabe duda que el Oligarca de turno se encuentra atragantado habiendo asumiendo demasiadas responsabilidades para las cuales no se encuentra capacitado. En tal sentido, sus más íntimos lacayos, de adorarlo como dicen adorarlo, deberían hacer lo posible para evitar que mientras la violencia en las calles no se haya reducido a una mínima expresión, y los problemas de electricidad, agua, falta de empleo e inflación sigan pendientes, no se le permita asumir ni una tareíta más… tales como pulir sus zapatos, sembrar apio, o controlar el lenguaje en internet… de los que se le oponen. 
Pero también debemos estar muy claros que una mayoría parlamentaria opositora distinta y no subyugada al Oligarca se atragantaría igualito de buscar corregir los problemas sin buscar el consenso. La verdad es que el país entero se encuentra atragantado de emociones, problemas, desesperos, falta de ganas y lágrimas… y lo único que lo puede aliviar es lograr un entendimiento entre sus compatriotas. 
Lo de la violencia, con sus diarios partes de guerra, tal cual repeliendo un ataque a la nación por unos bárbaros, preocupa muy especialmente por cuanto es algo que sabemos que ni siquiera con un barril de petróleo a 500 dólares se pueda solucionar, sino requiere de transformar mucho de lo que muy en el fondo fondo hoy representamos como nación. 
En junio de 2004 en "McCárcel", El Universal, sostuve que la Justicia es algo muy difícil de comprender, concretar y medir, por situarse ella sobre un continuo que se hace finito sólo con la Justicia Divina… y que en tal sentido resulta tanto más efectivo promover la justicia concentrándose en combatir las injusticias. Jamás fácil, lo más difícil de aquello ocurre cuando se debe corregir las injusticias que comete la sociedad contra quienes son culpables de cometer los peores crímenes contra la sociedad. Ahí francamente le ronca los motores armarse del carácter de ciudadano responsable... aun así, no tenemos alternativas. 
Hoy un juez que sentencia a un criminal a quedar recluido en una de las grotescas cárceles venezolanas, termina siendo en realidad un peor criminal que el sentenciado ya que éste último puede haber cometido un crimen contra otro ser humano mientras que el juez, con su sentencia, a sabiendas de las condiciones que rigen en tales cárceles, comete un delito contra la humanidad. 
En tal sentido, la sociedad necesita instaurar un sistema carcelario digno que no sea solo el reflejo de una repulsiva venganza social, producto de un igualmente repulsivo resquebrajamiento del orden social e institucional. ¿Cárceles decentes, para unos criminales asesinos, antes que casas decentes para unos ciudadanos responsables? ¡Exactamente! De nuevo, ahí mismo reside algunas de las inmensas dificultades para salirnos del hoyo que hemos cavado y en que hemos caído. 
De igual manera la antiviolencia requiere de instaurar un discurso público incluyente y basado en el total respeto tanto por las leyes como por la convivencia social. ¡Buena suerte!...no tenemos alternativas. 
Un primitivo que tiene fe ciega en otro primitivo está siempre menos equivocado que un educado con fe ciega en otro educado… y ahí reside la difícil e ineludible responsabilidad de quienes, supuestamente, han recibido una buena educación. Por supuesto, los educados que aceptan subyugarse a un primitivo por conveniencias pues esos sí que son un lastre que atragantan a cualquier sociedad. 

marzo 04, 2010

La unidad debe ser la del país

Estoy algo cansado de oír a la oposición-ortodoxa hablar sobre la necesaria unidad de la oposición. Esa unidad no debería ser algo necesario, esa unidad, entre ellos, debería ser algo natural. La única unidad que sí es necesaria lograr, hasta indispensable diría yo, es la del país.

Digo esto por cuanto si yo fuese parte de esa oposición que anda seleccionado candidatos, pues más que preguntarle a los convencidos a quiénes quieren, me preocuparía por preguntarle a los dudosos del medio a quiénes no quieren… asegurándome por supuesto que sean verdaderamente ellos los que me respondan.

Respeto mucho aquellos de la oposición-ortodoxa que hacen esfuerzos sinceros para extender la mano a los del medio, algo que no les resulta demasiado fácil por cuanto al hacerlo corren el riesgo de enemistarse con sus propios puritanos, de los cuales hay muchos. Igualmente respeto la suplencia opositora ejecutada por Podemos en la Asamblea, aun cuando cumpliendo tal papel puede haber erosionado sus posibilidades de captar los votos del chavismo-sin-cacique.

De todas maneras, muy probablemente, varios candidatos de los "fronterizos", de los del tipo Podemos, de los de la sociedad civil y de jóvenes como Julio Rivas, podrán captar mayoría de los ni-ni que se ubican entre la oposición-ortodoxa y el chavismo-sin-cacique. Con eso se lograría la mayoría en el parlamento, aun cuando ello lamentablemente no signifique lograr la unidad del país.

En tal sentido me sorprende los cuestionamientos que muchos oposicionistas-ortodoxos hacen sobre si las motivaciones de Henri Falcón de separarse del PSUV son sinceras o no… como si eso importase tanto en estos momentos.

Supónganse que el país electoral votante quede dividida en cuatro toletes: la oposición ortodoxa, la oposición ni-ni, el chavismo ortodoxo, y el por-ver de Henri Falcón. Pues les aseguro que aún si el por-ver termina siendo un Caballo de Troya estamos mejor que hoy por cuanto un chavismo-sin-cacique, es inmensamente mejor para el país que un chavismo-con-cacique único.

Verdaderamente espero que Henri Falcón logre captar el voto de una gran parte del chavismo-con-cacique por cuanto así por lo menos la oposición ortodoxa y la oposición del ni-ni, tendría con quienes dialogar sobre el nuevo país que tantos ansiamos. La Venezuela que queremos encontrar es una Venezuela en que se dialoga y no una en que la mayoría se impone y de lo cual estamos hartos.

A más que la oposición del ni-ni y el por-ver de Henri Falcón avancen, mayores serán las fuerzas amortiguadoras que pueden impedir que el país se desbarranque… en otras palabras, las fuerzas del medio conforman nuestra propia comisión interna de países amigos.

Fiel a mis principios y para evitar cualquier confusión, permítame terminar recordándoles que sigo sin confiar en que nadie de la oposición ortodoxa, de la oposición de ni-ni, del chavismo sin cacique o del chavismo con cacique, por unidos, desunidos o revueltos que estén, pueda sembrar mejor las resultas petroleras de lo que los ciudadanos lo pudieran hacer, cada quien con su cuota parte. La unidad real del país la lograremos solo el día que le quitemos a nuestros gobiernos la chequera que les da la fuerza con que dividirnos. Necesitamos de gobernantes no de repartidores.

El Universal