febrero 17, 2011

Tu casa es mi casa

El Gobierno Nacional declaró como meta construir en los próximos 6 años 2.000.000 de viviendas dignas para el pueblo venezolano. Pero lo que necesita el país son 2.000.000 de fuentes de empleos productivos y dignos para que los venezolanos tengan cómo comprar dignamente sus casas; y que el Gobierno Nacional se deje de sabotear las posibilidades del sector privado de satisfacer la inmensa demanda por viviendas… así sean hasta indignas.
Después de un gran incendio en Copenhague en 1795, cuando un cuarto de la ciudad fue reducido a cenizas, lo primero que hicieron fue organizar un mercado de crédito hipotecario. Y hoy ese sistema de crédito hipotecario danés es considerado el mejor del mundo. Está construido sobre dos principios. El primero es el absoluto respeto a la propiedad y el segundo es el de evitar a toda costa cualquier tentación populista donde favoreciendo algunos a la corta, se desfavorece a todos a la larga.
En Dinamarca son los ciudadanos que vía los bancos financian a los ciudadanos; y por ello reducir al máximo los riesgos y aumentar lo más que se pueda la eficiencia del sistema, minimizando así los márgenes de intermediación, permite asegurar las más bajas tasas reales para los deudores y los más altos rendimientos ajustados por riesgo para los ahorristas.
¿Nuestros hijos tendrán mejores posibilidades de un mejor país por construir el Estado casas? ¿Quiénes, si no las generaciones futuras, son las que más pagarán por los exprópiense del de turno?
Después del desastre financiero que sufrió Estados Unidos como consecuencia de los préstamos mal otorgados al sector "subprime", en ese país andan estudiando cómo reformar su sistema de hipotecas. Para quienes se hayan creído los cuentos sobre el acabose del sistema de mercado, les informo que el recién publicado documento de Obama establece: "Necesitamos reducir el papel del gobierno en el mercado de hipotecas y promocionar el retorno de los capitales privados".
Hace no mucho el financista George Soros le recomendó a Estados Unidos que adoptase el sistema danés. En 2004 en EL UNIVERSAL, en un artículo titulado "Un ejemplo Danés", yo le recomendaba lo mismo a Venezuela. Pero, qué va, con fabulosos ingresos petroleros centralizados, los ingresos arréglalo-todo… ¿quién siente urgencia por ese tipo de acción? Si hasta la misma oposición anda ofreciendo viviendas construidas por el Estado.
Construir viviendas no es el rol del Estado y menos aún para un Estado notoriamente inepto y con tantas funciones básicas desatendidas. Lo que sí debería ser el rol del Estado, es ser el principal garante de la propiedad privada, para así estimular al país civil generar fuentes de trabajo y construir viviendas. En su lugar el Estado ha estado regando ideas destructivas, tales como la de tu-casa-es-mi-casa.
¿Cómo puede hablarse de construir 2 millones de viviendas "dignas" en solo seis años cuando se ha logrado tan poco en doce? La única fórmula que podría explicarlo es el que hayan decidido devaluar el término "dignidad".
PS. El cacique de turno, critica a la oposición asegurando que ésta no cuenta con ningún líder capaz de medirse a él en esos comicios. ¡Perfecto! Lo último que necesita el país es de quienes son capaces de medirse con el cacique en sus eventos. Hoy Venezuela no necesita candidatos de la oposición, necesita de candidatos para conformar la Junta de Reconciliación.

enero 27, 2011

Las medicinas y sus monopolios

Hace poco el cantante español Alejandro Sanz, vía Twitter, comparó el derecho de los menores con sida en el continente africano a acceder a medicamentos, con los derechos de autor de los creadores. Aseguraba Sanz que ambos derechos son legítimos y deben ser protegidos.
Lo anterior se origina en la confusión que produce el conflicto que existe entre los derechos de propiedad sobre las medicinas desarrolladas, y los derechos humanos de quienes necesiten de tales medicinas a precios que les resulten accesibles. Aprovecho para hacer unas breves y sueltas reflexiones sobre este muy enredado tema.
Y digo "muy enredado" por cuanto forma parte de los tantos problemas de la humanidad que carecen de soluciones perfectas. Con la toma de riesgos puede que no haya presente, pero, sin la toma de riesgos, igual puede que no haya futuro. Nuestra responsabilidad, como sociedad, es la de navegar lo más razonablemente que podamos unas aguas bastantes turbulentas, y jamás darnos por satisfechos con soluciones dizque perfectas y finales.
Otorgar patentes a las medicinas permite asegurarle a quienes las desarrollan el no tener que competir con quienes sólo incurrirían en los costos de su copiado, y quienes por eso podrían venderlos a precios mucho más bajos. Eso atrae las inversiones. No obstante, también significan empoderar al dueño de la patente con un monopolio, que puede ser abusado cobrando precios desorbitantes por la medicina. Eso sin duda afecta a muchos necesitados. Y hasta el propio abuso también puede ser un bien, a cuenta de que las ganancias abusivas para las medicinas exitosas, pueden atraer aún más los capitales al riesgoso desarrollo de medicinas. Eso ayuda generar curas para lo hoy incurable.
Los reguladores, a cuenta de que las patentes permiten recuperar costos, pueden caer en la tentación de exagerar los requisitos de control y seguridad. Lo anterior podría hasta convertirse en una barrera al desarrollo de las medicinas, o significar que mucho de lo ganado por la vía de su desarrollo, se pierda por la vía del desperdicio. De ahí la importancia de que las autoridades justifiquen con detallados análisis de costo-beneficio cada regulación que deseen imponer.
Asimismo se debe vigilar que la burocracia y el costo del proceso de obtener una patente no resulten tan complicados y onerosos que obligue a inventores a trabajar en grandes corporaciones, pudiendo así afectar las ganas de inventar de algunos inventores individuales.
¿Será correcto que un empresario que compite desnudo en un mercado competitivo, esté sujeto a la misma tasa de impuestos sobre la renta que el propietario de una patente quien obtiene su ganancia más fácil a cuenta del monopolio que le fue otorgado por el Estado; y en cuya defensa el Estado invierte recursos? ¿No deberían las ganancias producto de la explotación de monopolios ser gravadas con una tasa mayor a las que se aplican a las demás actividades? ¿Podríamos destinar parte de esos impuestos adicionales a abaratar las medicinas para quienes no tienen cómo pagar sus precios de monopolio? ¿No sería la alternativa de limitar las utilidades, por ejemplo mediante controles de precio, algo peor?
Lo que sé es que este es uno de esos temas donde estamos obligados a evitar la arrogancia de creernos poseedores de toda la verdad, y en su lugar continuamente hacer las preguntas que obliguen a pensar.

enero 20, 2011

¡La Junta de Gobierno!

No hay duda que a corto plazo lo conocido como la oposición deberá identificar su candidato presidencial, para unificar alrededor de esa candidatura las tantas aspiraciones que existen por un urgente cambio de cacique; tal como tampoco hay dudas que al final ocurrirá ese cambio de cacique.

Pero la salida del actual cacique, por la manera como éste ha concentrado en su persona todas las bases de poder de su gobierno, resultará traumática para sus entonces desamparados dependientes, tanto para los en Venezuela como los en otros países, por lo que en la transición lo más probable es que harán mesa limpia… o, en su vocabulario, quemarán las sabanas para asegurar que el odiado regreso no tenga nada a que regresar.

En tales circunstancias cualquier cacique nuevo necesitaría tomar difíciles medidas de emergencia; como por ejemplo aumentar fuertemente el precio de la gasolina; las que podrían servir para armar y alimentar el zafarrancho que la mayoría de nosotros no deseamos que se arme o se alimente.

Dicho de otra manera, el desgobierno reinante ha resultado en un país que es ingobernable por un gobierno normal… y eso lo sabemos todos. Como consecuencia, no basta prometer un retorno inmediato a la normalidad, lo que sería calificado como algo inviable, sino que es necesario aclarar muy bien el cómo lograr ese retorno.

En tal sentido considero que quien aspira ser elegido presidente(a)-cacique, debería comprometerse desde ya a delegar irrevocablemente, de manera legítima y democrática, todos sus poderes de presidente en una Junta de Gobierno que él encabezaría y la cuál buscará representar a todos menos los más extremos de los extremos.

El anunciar desde ya la creación de tal Junta de Gobierno, sin necesariamente oficializar sus integrantes, abriría esos espacios de diálogos tan necesarios para aumentar las posibilidades de salir de esta pesadilla sin herir aun más a nuestra nación, y para reducir las posibilidades de que ésta deba entregarle su cuerpo y alma a sus acreedores.

Es más, si el cacique actual expresase interés en participar en esa Junta de Gobierno, la respuesta inmediata debería ser un "Por supuesto que sí"… por supuesto sujeto a que se recuerde que sería una Junta de Gobierno que él no encabezaría, y que actuar en una Junta le requerirían efectuar ajustes que su ego puede no permitirle… (y que los miembros de una Junta de Gobierno no gozan de inmunidad).

Quienes de ofrecérseles no estuviesen dispuestos a formar parte de esa Junta de Gobierno, evidenciarían el que no están interesados en una Venezuela para los venezolanos, sino solo en una Venezuela pa´ sí mismo y para los suyos solitos.

Eso sí, si Fidel u otro cubano solicitase formar parte de la Junta de Gobierno, argumentando la necesidad de darle continuidad al gobierno, ahí sí que un "ni lo sueñes pajarito y páganos ya lo que nos debes" estaría muy en orden.

En lo particular, a esa Junta de Gobierno, yo le pediría lo mismo que le pido a los parlamentarios: el preparar una reforma constitucional que limite las resultas petroleras que el Estado pueda disponer anualmente, a no ser ni un céntimo más que el 25% de lo que el Estado recibe en pagos de impuestos de sus ciudadanos; o el 15% de las exportaciones; o el 5% del PIB… y que todas las resultas que puedan sobrar se depositen en un fondo manejado por una Junta no política o son pagadas directamente a la ciudadanía.

El Universal

diciembre 23, 2010

Venezuela amargada

Sin duda que los villancicos no tienen las mismas posibilidades de ataño para alborotar las felicidades navideñas en nuestra Venezuela. Basta ver las tantas caras amargadas que nos rodean por doquier.
Encontramos las caras amargadas por las tantas tristes realidades, pero, ante nada, las más amargas de todas, son las de quienes saben que protagonizan una vulgar mentira bufa, y son demasiado débiles y cobardes para salirse.
Observen por ejemplo las caras de los asambleístas actuales y las del tren ejecutivo. Ni una sola cara refleja el éxtasis revolucionario de quienes creen en lo que hacen. No, son las caras de uno tan pobres pobres diablos qué, si uno lograse hurgar suficientemente profundo en nuestra cristiandad navideña, hasta nos deberían causar lástima.
Son los que promulgan leyes que deberían ser innecesarias como las que dicen "En los servicios de radio, televisión y medios electrónicos, no está permitida la difusión de los mensajes que: Inciten o promuevan el odio y la intolerancia por razones políticas" para luego tener que aplaudir a su cacique cuando incita sus odios y sus intolerancias políticas.
Son los que promulgan leyes habilitantes pero que luego cuando tales leyes no sirven para que el responsabilizado habilitado cumpla con sus deberes, deben igualmente aplaudirlo cuando repite su llantén existencial de “la culpa la tienen otros”
Son los que consideran que una asamblea ilegítima nacida de unas elecciones ilegítimas puede extender su ilegitimidad más allá de su propio periodo… algo así como habilitar a un presidente para que siga siendo presidente una vez vencido su periodo presidencial. Estar obligado a tales payaserías no puede sino causar amargura.
Resaltar la importancia de la Ley Habilitante diciendo que “permitirá a los productores agrícolas del país, recuperar las tierras afectadas por las fuertes lluvias” solo permite dos caras, la de muerto de risa o la de la amargura… y la primera requiere de asambleístas y no de corderos.
En la semana Laureano Márquez escribió “En Venezuela las revoluciones más que acabar con las arbitrariedades, terminan siendo simplemente un cambio de arbitrarios, un “quítate tú pa’ ponerme yo… Una de nuestras desgracias es que somos un país de “plan B”, que pocas o raras veces ha tenido “plan A”, esto es, un modelo, una noción, un proyecto de país sustentado no en la idea de que somos una mina de extracción, una taquilla de cobros, sino una comunidad con destino, con proyectos colectivos que vayan más allá del exclusivo provecho personal… ¿Será que hay algo en nuestra constitución que nos impide apropiarnos de nuestro destino?”
Si señor Márquez. Cada vez que las resultas petroleras que le llegan directamente al gobierno pasan del 5% del PIB, del 15% de las exportaciones o del 25% de los impuestos cobrados a los ciudadanos, tenemos un gobierno rico que no depende de los ciudadanos y unos ciudadanos que solo esperan y negocian favores del gobierno; y eso le amargaría la vida e impediría apropiarse de su propio destino a los ciudadanos más ciudadanos que usted se pueda imaginar.
Amigos, con música de “Si la Virgen Fuese Andina” canten conmigo:
“Si el gobierno fuese pobre, y los ciudadanos mandasen, Venezuela sería, grande entre los grandes” bis
“Sería un país contento, nada de amargados, ciudadanos generosos, con espíritus levantados” bis.
Feliz Navidad 2010 les desea a todos,

diciembre 16, 2010

WikiLeaks… al revés.

Necesitamos no perder la perspectiva de la realidad, por lo que ampliamente les recomiendo la distracción de leer las exaltadas reacciones provocadas por noticias tipo del tipo Wikileak, meditando sobre cual hubiese sido la reacción si su contenido fuese el totalmente contrario, por ejemplo:

“Putin es un demócrata que pide el voto de sus colaboradores para todo, y que además con frecuencia se abstiene de votar el mismo, por indicar tener conflictos de interés.” “El cacique de turno en Venezuela es un señor sumamente equilibrado y libre de todo tipo de perjuicio lo cual lo convierte en el líder ideal para llevar a Venezuela a una posición de liderazgo en el mundo moderno.” “Berlusconi se reúne con las jóvenes por cuanto tiene un interés existencial en transmitirles las técnicas de pintura de Botticelli, las cuales presiente que si no lo hace puedan ser olvidadas por la humanidad.” “Arabia Saudita le implora a los Estados Unidos que dejen a Irán desarrollar tranquilos su capacidad nuclear.”

Acabo de leer un artículo en el Financial Times, escrito en tono de un “¡no puede ser!”, que según un Wikileak la empresa Shell conocía todo lo que pasaba en los ministerios claves para su negocio en Nigeria. ¿Acaso el Financial Times se esperaba lo contrario? ¿Qué hubiesen dicho los accionistas de la Shell de una gerencia que se tapa los oídos y los ojos y no aprovechen las debilidades de la contraparte? Lo que los WikiLeaks demuestran ante nada es que el mundo es mundo desde que el mundo es mundo.

Hace poco, abismados, oímos un ministro declarar: ¡El Estado garantiza que atenderá todas las emergencias! ¿Qué hubiésemos dicho de la capacidad de un diplomático de los Estados Unidos si en un WikiLeak le hubiésemos leído reportar a Washington que “Venezuela no enfrentará problemas a corto plazo por cuanto el Estado Revolucionario ha decidido que atenderá todas las emergencias”? Ve eso si que hubiese sido un señor WikiLeak.

Y supongan que unos WikiLeaks destapasen unas cuantas negociaciones confidenciales entre oficialistas comprometidos, nerviosísimos todos por el futuro negro de su revolución roja-rojita, con diplomáticos de los Estados Unidos; y donde los primeros buscan asegurar el poder quedarse con alguito de lo tantísimo que han obtenido, tranquilos, en un país donde lo alguito les pueda servir para algo no demasiado revolucionario. Suponiendo que el mismísimo cacique de turno no esté mencionado entre los que negocian… ¿Qué diría él sobre tales WikiLeaks? ¿Qué diríamos nosotros? ¿Qué diría Washington? 

Amigos, como siempre, mucho más interesante que los WikiLeaks del hoy, resulta especular sobre los WikiLeaks del mañana.
Pero justo al finalizar este artículo leo, también en el Financial Times, que una parte de las deudas de Cuba con China estará garantizada con petróleo venezolano. ¿Cómo es la cosa? ¿Ese petróleo venezolano que la constitución prohíbe a ofrecerlo en garantía, así sea para algo de Venezuela, ahora se ofrece para garantizar deudas de otros países? De ser verdad, eso si no se puede leer al revés, por cuanto eso si no es de este mundo, por cuanto eso si es alta traición a la patria.






El Universal

noviembre 25, 2010

¡Ríndannos cuenta comunistas!

La sociedad civil son aquellos ciudadanos que como civiles activamente buscan influenciar en el futuro de su país o del mundo. Su contraparte, los que ocupan cargos políticos y burocráticos en gobiernos, representaría la “sociedad no-civil”. 
“La sociedad no-civil: 1989 y la implosión del establecimiento comunista” es el título de un extraordinario libro de Stephen Kotkin, 2009, que analiza la caída del comunismo en 1989 en varios países de la Europa Oriental; y que concluye en que si bien la sociedad civil organizada en algunos países como Polonia tuvieron cierta influencia, el comunismo, esencialmente se derrumbo por causa de una sociedad no-civil ineficiente y desmoralizada. 
El libro sería lectura obligada para el cacique y sus caciquillos y sus ayudantes, si quisieran permanecer en el poder, pero no lo leerán, por cuanto forma parte de una realidad comunista no leer tales libros, menos entenderlos y mucho menos poder hacer algo al respecto. 
“Lejos de ser coherentes, y menos aun actuando con conciencia de clases, el establecimiento comunista frecuentemente era incoherente, dividido por peleas de poder e híper-secretes. La toma de decisiones era una caja negra aun para los más poderosos.” 
“La paradoja del la sociedad no civil es que sus miembros tenían autoridad ilimitada y dominio de todos los recursos de la nación, y aun así estaban paralizados. El establecimiento que pudo crear un colectivo de todo el campesinado y nacionalizar (estatizar) toda una nación, subsecuentemente eran completamente incapaces de tomar las menores medidas correctivas cuando algo no salía de acuerdo al plan.” 
“¿Puede una élite osificada y conservadora, (tal como hoy ya lo es la boli-burguesía) absorber ideas que le resultan extrañas?” preguntaba el intelectual Húngaro Gyorgi Konrad en 1984, asomando que “el comunismo se quiebra antes de doblarse”. Yo, como leo el libro y parafraseando algo unas de sus frases, lo resumiría en que el comunismo expropia y hace añicos del idealismo y las capacidades que necesita para sobrevivir. 
El mensaje aleccionador pero inquietante y hasta algo deprimente que el libro de Kotkin le da a la sociedad civil es que, ante una sociedad muy no-civil, su protesta puede resultar irrelevante. Creo que Kotkin exagera algo en sus argumentos buscando acabar con el mito exagerado de la sociedad civil como mata-comunismo. No obstante, la lectura del libro, nos obliga pensar sobre la inmensa diferencia que existe entre una sociedad civil que pueda servirle de válvula de escape al comunismo y una sociedad civil que no impide que el balón del comunismo fracasado se infle hasta que explote. 
En tal sentido, quienes quieren acabar con el comunismo, así sea nuestra versión algo tropical, deben concentrarse en simplemente repetir las concretas e innumerables fallas del gobierno, provocadas antes que nada por la incapacidad del cacique y de su sociedad no-civil, incapacidades que le resultan propias al comunismo; y no perder tiempo discutiendo un comunismo qué por fracasado hasta ha perdido el derecho de ser discutido. En eso, que pierdan su tiempo los comunistas. 
Qué comunismo ni qué ocho cuartos. ¿Dónde está ese extraordinario queso que los cientos de millardos de dólares recibidos por el gobierno, a cuenta de nuestras resultas petroleras, debería habernos dejado sobre la tostada? ¡Ríndannos cuenta comunistas!

noviembre 11, 2010

¡Sitiados, a sitiar a los sitiadores!

"La humanidad se encuentra en una encrucijada. Una vía lleva a la desesperación y la absoluta falta de esperanza. La otra, a su total extinción. Oremos por la sabiduría de saber elegir correctamente". 
Lo anterior es el inicio de un discurso dado en 1979 a unos graduandos por el cineasta estadounidense Woody Allen. Lamentablemente lo dicho en el discurso se siente demasiado aplicable a la realidad de nuestro país donde el Gobierno, ubicado sobre el borde del abismo, insiste en querer dar pasos adelante. 
Todos conocemos que Venezuela se encuentra en una situación totalmente insostenible, agravada por el hecho de que no sea fácil ver de dónde sostenernos. Llegado el momento en enero de instaurarse la nueva Asamblea, todos los diputados electos se enfrentarán con la responsabilidad de no caer en la trampa de jugar a la normalidad sin asegurar la existencia de la normalidad requerida. 
Vuelvo a insistir. Si un Diputado en enero levantase la mano, así sea para pedir un café, sin haber logrado asegurar, siquiera el derecho a pedir café, un derecho que por los vientos que soplan no parece que lo tuviere, en ese momento habrá comenzado irrevocablemente a traicionar su misión, y traición no se paga con amor. 
Vuelvo a insistir. Oír a diputados electos hablar sobre legislar cuando la legislación toda, Constitución incluida, es tan violada, asusta y entristece. Diputados, les ruego, hagan lo que hagan, no legitimen lo que no es legítimo. 
Vuelvo a insistir. La única manera de lograr una puerta de entrada a un futuro mejor y no conformarse con buscar sólo una puerta de salida de emergencia, es comenzar conversar sobre la posibilidad de traspasar las resultas petroleras a los ciudadanos, parcial o totalmente, directa o indirectamente vía un fondo totalmente aislado de todas las consideraciones políticas de corto plazo. 
Basta una ojeada a la Constitución para de inmediato percatarse que el gobierno de-facto ha suspendido muchas de las garantías constitucionales, y por lo cual, de hecho, le ha impuesto al país un estado de sitio ilegítimo. Responder a ese ilegítimo estado de sitio, debe sin duda ser la primera responsabilidad de todo asambleísta elegido según el artículo 201 de la Constitución, para ser "representantes del pueblo y de los estados en su conjunto, no sujetos o sujetas a mandatos ni instrucciones, sino sólo a su conciencia". 
Por cuanto una riesgosa desobediencia civil organizada, a veces termina siendo la única posibilidad para los pasajeros de lograr parar a uno de esos choferes desenfrenados que en uno de esos tantos autobuses con frenos dudosos atentan contra la vida de venezolanos, hay que planificar unas acciones… y los parlamentarios deben, por supuesto, dar el ejemplo planificando las suyas. 
Para comenzar, ante las tantas declaraciones relativas a que sus opiniones serán ignoradas, sugiero que ni uno solo de los nuevos parlamentarios acepte acudir a la apertura del Congreso en enero del 2011, si no se le permite dirigirse ahí en la compañía de todos quienes votaron por él; y quienes tienen todo el derecho constitucional de expresar públicamente, tanto su apoyo como su firme voluntad de someter al diputado electo a una estricta rendición de cuentas. 
Vamos diputados… ¡A sitiar a los sitiadores! ¡Muéstrennos el camino!

octubre 07, 2010

¿65+2 tontos útiles?

Es con ustedes, asambleístas electos entre quienes se oponen al cacique o entre quienes no quieren ser sus lacayos. Primero, mis más sinceras felicitaciones. Segundo, por favor, ¡bájense de las nubes!, no son ustedes, los 65+2, unos salvadores ungidos sólo por el hecho de haber quedado electos. La Asamblea no será más legítima por tenerlos a ustedes; sólo podrá ser más legítima en la medida que ustedes actúen legítimamente.
El problema “Venezuela” no se resuelve en la Asamblea. Si no logramos dominar el poder de quien domina el manejo de las resultas petroleras, y con las cuales se domina a la mayoría de los venezolanos, simplemente no hay nada que hacer. En ocasiones, por purísima casualidad, algunos cosas nos podrán salir bien, pero en general las estrellas están firmemente alineadas en contra de aquello.
La triste realidad es que la Asamblea, por cuanto generalmente sólo sirve como un instrumento para legitimar lo ilegitimo, hace más daño que bien… y eso desde mucho antes que se puso rojo rojita.
Dice la Constitución: “Los diputados o diputadas son representantes del pueblo y de los estados en su conjunto, no sujetos o sujetas a mandatos ni instrucciones, sino sólo a su conciencia. Su voto en la Asamblea Nacional es personal.”
Lo anterior evidencia otra razón por la cual las actuaciones de una Asamblea rojo-rojita son ilegitimas; pero igual significa que tampoco ustedes podrán librarse de su responsabilidad personal simplemente votando con disciplina de acuerdo a las instrucciones de una Mesa de Unidad.
Así qué, a cada uno de ustedes asambleístas elegidos, les hago la siguiente advertencia. El momento en que usted levante su mano la primera vez para votar o desaprobar, así sea solo la compra de papel toilette para los baños de la asamblea, estará tomando un gran paso para convertirse en solo otro de los tantos tontos útiles que se han sentado en sus sillas curules.
¿Cómo podrán evitarlo? En lo posible asegurándose en no levantar su mano por primera vez antes de poseer absolutamente toda la información necesaria para poder desempeñar sus funciones, ya que si llegasen a estrenarse en el rol de tontos útiles antes de eso, ahí sí de seguro que no van a recibir la información necesaria.
¿Que pediría usted señor Kurowski? Para comenzar, lo que según el Art. 311 debe existir: “Un marco plurianual para la formulación presupuestaria que establezca los límites máximos de gasto y endeudamiento que hayan de contemplarse en los presupuestos nacionales.” Por supuesto me refiero a un marco plurianual bien hecho y bien detallado. A lo anterior le agregaría exigir el detalle de todos los compromisos actuales del estado, tales como deudas, regalos convenidos, y petróleos comprometidos. Finalmente pediría una auditoría en caliente de los que según el Banco Central tiene la nación… no vaya ser que esté invertido en papeles de imposible realización.
Por cuanto la Constitución establece que “El Estado no reconocerá otras obligaciones que las contraídas por órganos legítimos del Poder Nacional, de acuerdo con la ley.”, y como a la Asamblea le corresponde “Ejercer funciones de control sobre el Gobierno y la Administración Pública Nacional” comprenderán que a ustedes les toca armar una importante línea de defensa de los intereses de la nación. El no hacerlo, debidamente, lo consagraría como solo otro de los tantos tontos tontos-útiles.
El Universal

septiembre 30, 2010

¡Mayoría, háganse respetar!

En 2005, después de retirar sus candidaturas para las elecciones parlamentarias, por desconfiar del sistema electoral, y consecuentemente quedar electa, con solo el 25% del voto popular, una Asamblea 100% rojo rojita, la oposición incomprensiblemente aceptó la electa como legitima, cuando lo lógico era considerarla ilegítima y actuar acordemente.
Espero que los asambleístas electos entre los que se oponen, o entre quienes no quieren ser lacayos del cacique, y que representan hoy una mayoría del voto popular, ahora no vayan a repetir tal tontería y se vayan a sentar como una minoría en sus curules, para proceder a legitimar lo ilegitimo del pasado, o lo ilegítimo del futuro, sin antes haber por lo menos exigido una cuantas rectificaciones y auditorias previas:
Primero: Exigir rectificar el corto-circuito causado por el poder electoral rojo-rojito que resultó en una exagerada discrepancia entre el solo 48% de votos recibido por el cacique de turno en su auto-convocado referendo revocatorio, y una representación del 60% de sus intereses en la Asamblea.
Segundo: Auditar detalladamente todos los contratos de endeudamiento público, gravámenes sobre el petróleo y asistencias a países, para que no se nos aparezca mañana un acreedor, un inversionista o un regalado por ahí, a reclamar lo que legítimamente no se le debe deber.
Tercero: Establecer reglas de conductas claras que le pongan freno a las vulgares caricaturas de asambleístas que se especializan en violar la majestuosidad de la Asamblea… al no saber qué otra cosa hacer para congraciarse con su cacique.
Nadie le puede negar a los de Podemos su inmenso esfuerzo en buscar controlar los excesivos excesos de una absolutamente ilegitima totalidad. No obstante "las organizaciones con fines políticos que hacen vida en la mesa de la unidad" y que ahora formalmente sí incluyen a Podemos, no pueden aceptar terminar siendo sólo el Podemos de la próxima Asamblea.
El sistema democrático requiere de una Asamblea legítima que legitime los actos de los demás poderes, y ser legítimo no implica solo un derecho a jugar a ser parlamentario. Al final del día, lo único que legitima una Asamblea es la actuación de los asambleístas. En tal sentido, asambleístas nuevos, recuerden que siempre tienen la opción de ocupar sus sillas y emitir un continuo y silente voto de protesta.
A mis compatriotas electos entre quienes se oponen al cacique o entre quienes no quieren ser sus lacayos les ruego: Aun cuando su representación en la Asamblea sea minoritaria ustedes representan una mayoría, así que todos quienes de una manera u otra los elegimos esperamos que actúen como tal, desde antes de cobrar su primera quincena. El que la nueva Asamblea no se haya instaurado no importa, una mayoría actúa como una mayoría desde el momento en que es una mayoría de-facto.
Por cierto, lo de aquí va igualmente dirigido a todo nuevo asambleísta rojo-rojito, y quien naturalmente debe tener el mismo interés en no legitimar lo que él jamás hubiese legitimado.
Siempre hay riesgos y uno siempre puede estar montándose en un Titanic, por lo cual lo menos que se debe hacer es buscar asegurar que el barco en que uno se monta, no esté ya impactado por un iceberg… muy especialmente cuando el capitán desde su camarote vocifera que eso le importa un bledo y que sigue rumbo firme en búsqueda del próximo iceberg.

septiembre 23, 2010

¡Requete-dependientes!

Independencia es, ante nada, ser libre de la dependencia y los venezolanos no lo somos. No solo por cuanto nuestra economía se debe más a lo que extrae del subsuelo que de lo que se extrae de nuestro esfuerzo, sino que además, como ciudadanos, dependemos más de cómo al cacique de turno se le antoje usar lo extraído. 
Es más la mayoría de nuestros dirigentes, de no existir el petróleo, y de no estar en las buenas con un cacique, probablemente se ganarían más respetablemente su vida como limpiabotas en alguna plaza pública. 
Participar y ser participados no es lo mismo. Participar es que nos den nuestra parte de las resultas petroleras y decidamos que hacer con ellas, ser participados es que nos digan que debamos agradecer una cédula del buen vivir que nos da el derecho de adquirir financiado en cómodas cuotas un mulinexillo chino (amarillento todos) o un osteraizillo beloruso (grisáceo todos) que son los que al cacique le gusta, y de los cuales un ayudante se haya redondear… en la única tienda debidamente autorizada para vendernos cosas en el campo de nuestra única Criolla Petroleum Corporation. 
Les confieso que de repente le tengo envidia a quienes quedarán elegidos para la Asamblea el 26, no para hacer lo que probablemente la mayoría de ellos harán, lo cual es discutir quien lo puede hacer mejor… sino para fastidiarlos hasta donde ya no me aguanten con la inocente pregunta… ¿si no los entiendo mal, lo que ustedes nos quieren decir es que saben más de lo que le conviene al pueblo venezolano que lo que sabe el pueblo venezolano? … para luego protestar su arrogancia implícita y exigir que por cada gasto central o descentralizado de las resultas petroleras, le sea entregadas un porcentaje cada vez mayor a los ciudadanos… en efectivo. 
Les confieso que de repente le tengo envidia a quienes quedarán elegidos para la Asamblea el 26, no para hacer lo que probablemente la mayoría de ellos harán, lo cual es hablar sobre los favores que hacen, sino para recordarles lo que le roban a otros legislando sus favores políticos. 
Les confieso que de repente le tengo envidia a quienes quedarán elegidos para la Asamblea el 26, no para hacer lo que probablemente la mayoría de ellos harán, lo cual es hablar sobre los ingresos, sino para recordarles los egresos botados y que botaran por el basurero de la historia. 
Les confieso que de repente le tengo envidia a quienes quedarán elegidos para la Asamblea el 26, no para hacer lo que probablemente la mayoría de ellos harán, lo cual es hablar sólo sobre él mañana, sino para recordarles que lo legislado anteriormente por una Asamblea absolutamente ilegitima elegida por una mínima parte de la población y compuesta, en un país notoriamente polarizado, por 167 parlamentarios elegidos de un lado y cero del otro… no tiene ni la más mínima validez, como tampoco lo tienen todos las autorizaciones entregadas al Cacique Ejecutivo para que regale, endeude, o hasta hipoteque lo que en la Constitución está explícitamente prohibido hipotecar. 
Les confieso que de repente le tengo envidia a quienes quedarán elegidos para la Asamblea el 26, no para hacer lo que probablemente la mayoría de ellos harán, cursilerear sobre independencia y soberanía, sino para recordarles lo pobremente requeté-dependientes que de verdad somos, muy especialmente cuando el cacique de turno también depende de otro cacique caribeño.