diciembre 14, 2006

Las depres

Aún cuando el contador-del-otro le haya certificado a la oposición una inmensa cantidad de votos, casi cinco millones, 100% duros, es natural que sufran de una depre al intuir que si las condiciones hubiesen sido mas transparentes y el arbitro mas neutral un triunfo estaba a su alcance.

Pero los chavistas también sufren su depre ya que por haber usado muchos votos 100% fofos, ni tienen idea con cuanto “ganaron” ni pueden disfrutar el haberlo hecho en buena lid. Digo esto ya que por cada mensaje con el haremos-lo-que-nos-de-la-gana-y-si-no-les-gusta-váyanse, recibo de ellos diez que hablan sobre la necesidad del dialogo, como queriendo hacerse perdonar. Por cierto viendo como esta aumentando el número de chavistas que se ocultan tras seudónimos, ¿por vergüenza?, me pregunto que produciría más temor una lista Tascón, o una No-Tascón.

A todos quienes así me transmiten su voluntad de dialogo les respondo con un tajante “en democracia el dialogo se hace en el Congreso” y, para mi sorpresa, la mayoría de ellos me retrucan con un “de acuerdo, nosotros también necesitamos depurar el Congreso” ya que “se nos colaron unos cuantos casos imposibles”.

Pensando en lo poco que se podría hacer con un Congreso de por ejemplo 137 a 30, la verdad es que el 167 a 0 actual resulta casi milagroso para la oposición, mientras que para el oficialismo significa un grave accidente en el trabajo. De haberse percatado ellos a tiempo sobre la posibilidad del 167 a 0, sin duda que nos hubieren metido un 157 a 10 por el buche.

Hoy el 167 a 0 y que de no hacer nada al respecto significaría que los casi cinco millones de venezolanos certificados como oposicionistas pasarían los próximos cinco años sin un solo representante en el Congreso, es una imposibilidad política y el oficialismo lo sabe.

Solo para comenzar las calificadoras de crédito internacional, ante la necesidad que muchos de los actos del ejecutivo para ser legítimos también requieren de su aprobación por parte de un Congreso legítimo, ya se preguntan sobre el significado real de ese 167 a 0. En el mundo se debate una tesis según la cual una deuda pública no legítimamente contraída, la llamada deuda odiosa, no necesariamente tiene que ser cancelada.

En tal sentido la oposición y aun cuando esto pueda significar sacarle la pata del barro al gobierno debería, por el bien del país, ser magnánima y declararse dispuesta ir a unas nuevas elecciones parlamentarias, claro está una vez limpiado el registro electoral. Tales elecciones serían tambien el mejor remedio para combatir todas esas depres de las que sufre lado y lado. Hugo Chávez, haciéndose el loco, ha dicho chistosamente que esa decisión no le corresponde a él. ¡Ja, Ja, Ja!

diciembre 04, 2006

Hugo Chávez ¿tiramos la toalla?

4.744.339 venezolanos votaron el domingo por Manuel Rosales y con pasión en contra de Hugo Chávez. Si entre ellos aceptamos que puedan haber 44.338 que son tan malos y odiosos como Hugo Chávez dice, eso de todas maneras le dejaría 4.700.001 con respecto a los cuales decidir qué hacer.

El propio Hugo Chávez ha dicho en muchísimas ocasiones que su gobierno no está funcionando bien, lo cual el electorado aparentemente se lo ha perdonado esta vez. Una de las principales razones de ello obedece a que entre los 4.700.001 se encuentran justamente muchos quienes sí poseen la capacidad para que las cosas puedan funcionar. ¿Buscará ahora integrarlos o preferirá, como con los despedidos de PDVSA, que ellos busquen su trabajo y su vida en otros países?

El mundo globalizado no sólo que ya no permite aislarse para construir pequeños paraísos tropicales, sino que exige además que esos paraísos sean competitivos so pena de desaparecer. El problema de Hugo Chávez radica en que entre los que votaron en su contra se encuentran mucho de los que tienen la posibilidad y predisposición de ser competitivos, mientras que entre los que votaron por él, muchos buscan justamente no tener que competir. No es posible ser sumiso a Hugo Chávez y al mismo tiempo no ser sumiso ante todo lo demás y Hugo Chávez bien lo sabe.

En los momentos en que escribo esto, el lunes 4 por la mañana, están entrando en mi computadora muchos mensajes de la oposición y lamento decirles que su tono no le augura paz, tranquilidad ni progreso a nuestro querido país. De igual manera sería una verdadera tragedia que esa inmensa energía humana, que obviamente logró concentrar la oposición y que de tanto le podría servir al país, ahora se disipe en el cinismo, la apatía o se vuelque a un “entonces, por lo menos déjame aprovecharlo”. Por lo anterior, como un derrotado opositor, me atrevo a darle dos consejos a Hugo Chávez.

El primero, que convoque a nuevas elecciones parlamentarias para asegurar la existencia de un intenso debate político, lo único que permite generar y evaluar las ideas del país. Hoy en la Asamblea Nacional esos 4.700.001 venezolanos no tienen ni un sólo representante, ni Chávez un solo contestatario.

Lo segundo, es adoptar a “Mi Negra” y comenzar a distribuir el ingreso producto de la liquidación del petróleo de nuestro país, sin que la calificación como beneficiarios del “maná” dependa de llevar una franela roja.

noviembre 16, 2006

Democracia Siglo XXI

No hemos logrado asegurar cuan cierto puede ser, que el comando de Manuel Rosales esté analizando el convocar a un referendo para disminuir la edad de votar de 18 a 16 años y al mismo tiempo otorgar el derecho a voto a todos los menores de 16 años, para que éste sea ejercido por su madre o, en su ausencia, por su padre, abuela, hermana o hermano mayor de 16. No obstante, de lograr implementar tales reformas constitucionales junto al programa de “La Negra”, estamos seguros que Venezuela se colocaría a la vanguardia de las democracias del siglo XXI.
Cada vez que vemos por televisión a una madre pobre contándonos desesperada como ha sido defraudada por enésima vez por los políticos, es evidencia de que su voz y voto no cuentan para mucho. Si esa madre, en lugar de hablar por sí sola, hablase en nombre de los votos de sus hijos, su voz tendría mas poder.
Siendo los jóvenes los que más tiempo habrán de agradecer o padecer lo que hagan o no hagan los gobiernos, la verdad es que ellos, por principio, no solamente deberían tener voto, sino quizás hasta más votos que los adultos. En algunos países, especialmente aquéllos que demográficamente se encuentran en vías de convertirse en unas dictaduras de viejos, la falta de representación de la juventud puede tener serias consecuencias.
En el mundo vemos como cada día reina más el interés en el corto-plazo y ya, por ejemplo, hasta oímos hablar de una contabilidad en tiempo real, mientras que los problemas, que se perciben como a más largo plazo, tales como la protección del ambiente, se acumulan como monte por doquier. El asignar representatividad a los intereses de un recién nacido, puede ser la manera mas efectiva para recordarle a los electores que también existen a quienes les interesa lo que pueda pasar de aquí a ochenta años.
Por cuanto la democracia es ante nada un sistema que busca igualar las oportunidades, en un país petrolero, como el nuestro, necesariamente debe venir acompañada de una “La Negra”. En Venezuela, hemos podido comprobar, durante más de cien años, que resulta imposible construir una verdadera democracia montados sobre un sistema, donde las riquezas petroleras le llegan directamente a la tesorería del Estado. Es por ello que necesitamos repartir primero los ingresos del petróleo entre todos los ciudadanos, para luego votar sobre cuanto impuesto nos van a cobrar, aprobarles en qué van a usar tales impuestos y saber quiénes serán los responsables de su uso correcto.
Por cierto, y para que se den cuenta de la importancia del concepto de “La Negra”, ya en algunos “think tanks” de Washington se analiza la posibilidad de copiarse la idea para llevarla a Irak. Si cada ciudadano de Irak, independientemente de que sea sunita, chiíta o kurdo, recibiese unos miles de dólares, en efectivo, al año por su petróleo se estaría construyendo un ejército de mercenarios por la paz.

noviembre 03, 2006

No los conozco, ni los quiero conocer

Con casi 100 artículos publicados sobre el petróleo venezolano sin jamás haber cobrado ni un solo céntimo por ello o por algo que tenga que ver con petróleo, ni de PDVSA, ni del Ministerio de Energía de Minas, ni de cualquier otra fuente nacional o internacional, creo poder evidenciar un interés en nuestra industria petrolera que en sinceridad supera toda la que puedan colocar sobre la mesa un Rafael Ramírez o un Hugo Chávez.

Al no tener otro interés que el de un venezolano preocupado por la principal fuente de ingresos de su país, en ocasiones asumí una posición crítica con relación a algunos asuntos puntuales de la políticas de la “vieja” PDVSA y, como consecuencia de ello, hubo momentos en que quienes los de la secta que se denomina bolivariana, entre ellos un Rafael Ramírez y un Hugo Chávez, puedan haber compartido uno que otra de mis opiniones.

Pues bien, en estos momentos, después de escuchar la intervención que hizo ese Rafael Ramírez ante todo el personal gerencial de PDVSA y que ha llenado los venezolanos con un sentimiento de asco y profunda tristeza, necesito, sin que ello signifique retractarme de una sola de mis opiniones, dejar absolutamente claro que cualesquiera coincidencias que esos tipos o alguien de su secta puedan haber tenido con mis opiniones, son totalmente fortuitas y ajenas a mi responsabilidad

Lo anterior lo puedo comprobar no solo con mis artículos muy críticos sobre la actual “secta de PDVSA” sino con el hecho de que sigo manteniéndome completamente libre de cualquier relación profesional con el petróleo y PDVSA, que no sea aquella que todos los venezolanos compartimos, la de ser unos accionistas ignorados. Si algún interés con relación al petróleo les debo confesar, es el de algún día formar parte de la oficina de un Ombudsman Petrolero, que se dedica a vigilar, en nombre de la sociedad, todo lo que la PDVSA y el gobierno de turno se traigan entre manos.

noviembre 02, 2006

¡La abstención no supo cobrar!

El 167 a 0 del Congreso el Diciembre pasado es una de las facturas abstencionistas por cobrar más claras que se haya visto en el mundo y no la han cobrado.

El que exista una explicación de ese 167 a 0, el retiro de la oposición, no tiene nada que ver con la legitimidad del 167 – 0.

No es legitimo que un estudiante de matemática que no sepa absolutamente nada de matemática saque 20 puntos y pase la materia sólo por cuanto ningún otro estudiante se presento en el examen y las calificaciones se hicieron de acuerdo a una curva normalizada.

Por lo tanto, si con el 167-0 la abstención no fue capaz de cobrar, no creo que logren cobrar una abstención en unas elecciones presidenciales, cuando además la presencia de esa misma abstención reduce las necesidades de manipular los resultados.

Por lo anteior y por cuanto se que el dividendo para Venezuela de una transición pacífica es inmensamente superior al que se pueda obtener por cualquier otra vía de transición y que las probabilidades de cualquier otra vía de transición no son disminuidas por el hecho de votar yo, como venezolano, le jugare todo lo que tengo al voto, una y otra vez, y el 3D consideraré a todo abstencionista un oficialista.

Eso si espero que hagamos todo lo posible para cobrar la factura de nuestra masiva presencia el 3D, así sea vestidos todos de pingüinos.

Hasta el último centavo

Encabezaba yo una delegación en Tanzania, que por lo menos se creía importante, cuando nos sentaron alrededor de unas modestas mesas para oír un reporte sobre el uso de una donación que por 7.614.873.60 TZS (aproximadamente 8.000 dólares) se le había entregado a un colegio muy humilde para su total refacción. El Maestro Principal, durante unos diez minutos que se nos hacían inmensamente largos por la letanía de las cifras, nos explico con lujo de detalles como se uso el dinero, hasta el último centavo. Le dimos las gracias y nos fuimos. 
Al rato, reflexionando sobre lo que habíamos presenciado, me percate que mas que una rendición de cuentas, el acto representaba un importante recordatorio para todos nosotros sobre que a la hora de aceptar la responsabilidad por una gestión, esto siempre debe basarse en el principio del “hasta el último centavo” y no puede, como es tan frecuente, redondearse a la ligera “hasta el último billón”. Lamenté mucho no haberle agradecido más efusivamente al Maestro Principal su reporte. 
Digo todo esto por cuanto el programa de “La Negra” ofrecido por Manuel Rosales y que consiste en entregarle a las 2.500.000 familias más pobres una participación directa del 20% en los ingresos que obtenemos por la liquidación de nuestro petróleo, obligatoriamente crearía la necesidad de reportar hasta el último centavo del 100%, para así poder apartar el 20% prometido y entregarlos a aquellos para quienes, sin duda, hasta el último centavo cuenta.
Como tampoco se le puede permitir al Estado compensar los ingresos que entrega con La Negra con un mayor endeudamiento público, lo que podría llevarnos hasta donde la soga se revienta, el programa también implica la necesidad de crear una Entidad de Fiscalización Superior para que de manera autónoma, le reporte a la sociedad todo lo relativo a nuestro endeudamiento público, hasta el último centavo.
Igualmente, con 2.500.000 familias directamente interesados en los resultados de la actividad petrolera, también habrá contemplar crear lo que siempre he solicitado, una oficina del tipo Ombudsman petrolero para que, en nombre de la sociedad, vigile todo lo que PDVSA y el Ministerio de Energía se traigan entre manos y nos defienda, hasta el último centavo.
Hay quienes acusan el programa “La Negra” de ser populista pero la verdad es que de ejecutarse, correctamente, transformaría las realidades político-económicas de nuestro país produciendo una moderna democracia participativa, por lo que todos tenemos un interés en el atrevernos ahora y en el vigilarla después.

octubre 26, 2006

Una elección fácil

Con la locuacidad propia del más habilidoso vendedor de tiempo compartido, quien sabe explotar los sueños y las preocupaciones íntimas de sus clientes, el Actual se monto en el poder. Los gigantescos ingresos de un mercado petrolero favorable, así como un sin número de estupideces de sus contrincantes, lo atornillaron. La fuerte dependencia sentimental que logro fomentar en uno de cada ocho venezolanos; y el renombre internacional que obtuvo asumiendo el rol de campeón en esas causas perdidas que por débiles o nostálgicas consiguen las simpatías del público, o satisfaciendo el imaginario enfrentando un malvado rival, son sus actuales símbolos de poder. No hay duda que el Actual, quien busca repetir al infinito, es un candidato formidable. No obstante, el 3 de Diciembre, perderá.

Durante casi ocho años el Actual decidió, el solito, que hacer con todos los recursos del estado, repartiéndolos como le daba la gana y divirtiéndose un mundo por el mundo con sus antojos, mientras que el resto del país tuvo que lidiar, por si sola, con el tsunami de criminalidad que incito el discurso de odios, o con las tantas aleatoriedades de los secuaces. La oferta electoral del Actual, ante la realidad que los sueños y las preocupaciones siguen igual o peor, es demasiado pobre, ya que solo consiste en asegurarnos que al fin ha logrado calentar el brazo para seguir lanzándonos sus wild pitch, esta vez con el amor de un solo partido.

En cambio el Próximo nos presenta una sencilla pero poderosa oferta, que incluye dedicarse él mismo de lleno a solucionar el problema de la inseguridad; dejar espacio para las diversas opiniones; que la transición será digna y pacífica y ante nada, la parte que a mí más me entusiasma, “La Negra”, ésa con la cual el mismo pueblo podrá comenzar decidir que hacer con lo que la providencia le lego.

Durante toda nuestra historia petrolera le hemos entregado los ingresos producto de la liquidación de nuestro petróleo directamente a nuestros gobernantes, tal cual quien sabiéndose una victima en potencia le entrega el revólver a quien mejor le vende sus ganas de atracarlo. Hoy como el Próximo nos trae la opción de por lo menos dejarnos una de las cinco balas del revólver, todos debemos agarrarle ese dedo, para luego buscar arrancarle el brazo. Si en cada elección que viene conseguimos que nos dejen una bala más, al final, Dios mediante, ya no nos podrán atracar más. Por todo eso estoy seguro que la elección es fácil y que el Próximo será el próximo.

octubre 22, 2006

¡Ojalá todos fuésemos parásitos!

Hay mucha habladera en nuestros medios de prensa, radio y televisión  sobre parásitos y, francamente. lo único que se me ocurre es un ¡ojalá todos fuésemos parásitos!
De esa manera por lo menos todos los venezolanos tendríamos iguales posibilidades de energizarnos chupando al petróleo, sin la necesidad de chupar medias. 
Tal como están las cosas son muy pocos (quizás uno solo) que como parásitos tienen acceso a la chequera petrolera. Todos los demás (quizás todos menos uno) solo somos, a lo sumo, unos súbditos de parásitos, por lo que elevar a todos los venezolanos a la categoría de parásitos podría de repente significar un gran avance.

octubre 19, 2006

Sabiondos o Sensatos

Cuando los precios del petróleo están altos, a un país exportador de petróleo le resulta difícil beneficiarse de los acuerdos comerciales tradicionales por cuanto el valor relativo de su moneda también estará alto, lo que naturalmente le cierra espacios para la exportación de los productos y servicios de menor valor agregado. En tal sentido, para convivir con la maldición-bendición petrolera, podemos decir que en materia de exportaciones no le alcanza con saltar alto, sino que necesita de una garrocha de creatividad. De igual manera, con respecto a las importaciones, debe buscar evitar que la palanca que representan los ingresos petroleros se quiebre por un dispendioso nuevo-riquísimo.

Lo anterior obliga al Estado a actuar con mucha inteligencia en la economía, pero si su intervención termina siendo destructiva o constructiva, dependerá ante nada de si el gobierno se encuentra en manos de unos sabiondos sabelotodos o en las de unos sensatos facilitadores. Las diferencias pueden ser dramáticas.

Un sabiondo tiene la tendencia de hacerlo todo él, en nombre del Estado, mientras que un sensato buscará siempre colocar al Estado a la orden de la ciudadanía, para proveerles de una base analítica, los recursos y las infraestructuras necesarias para que ella misma lleve a cabo sus propios planes.

Un sabiondo tiene la tendencia de no darse cuenta de lo que el pueblo demanda, ya que como de todas formas decide, les ofrecerá las hierbitas que prefieren los brujos que a él le gustan, mientras que un sensato se coloca al servicio de los gustos de la ciudadanía, buscando ingeniárselas para ayudarla a conseguir lo que ella desea.

Un sabiondo tiene la tendencia de conservar para sí todo el poder decisivo, mientras que un sensato prefiere entregar parte del poder directamente al ciudadano, por ejemplo, vía una “La Negra”.

¿Significa esto que el sensato no debe inmiscuirse para nada en lo que producen o consumen los ciudadanos? ¿Y si el producto o el consumo es una droga, también debe facilitarla? Por supuesto que no. El gobernante sensato siempre conserva el derecho y el deber de ejercer su liderazgo para convencer a la ciudadanía sobre lo que él considera es el mejor rumbo, tal como la ciudadanía, vía un Congreso legítimo, siempre debería conservar el derecho de frenar al gobernante sabiondo.

En otras palabras, el 3 de Diciembre, elegiremos o a un sabiondo, que espera que nosotros le seamos serviles, o a un sensato, que quiere ser nuestro servidor

octubre 12, 2006

“La Negra”, pica y se extiende

Existe algo que se conoce como la Iniciativa de Transparencia para la Industria Extractiva (EITI por sus siglas en inglés). Es una coalición de gobiernos, sociedad civil, empresas y organizaciones como el Banco Mundial, que promueve la transparencia y la rendición de cuentas respecto de los ingresos provenientes de la explotación de los recursos naturales, todo con el propósito de ayudar al desarrollo sostenible y a la reducción de la pobreza. Este mes, en Noruega, EITI sostendrá su tercera plenaria y ya hay como 20 países que apoyan e implementan sus programas. En nuestro continente están afiliados Trinidad y Tobago, Perú y Bolivia.

Las razones por las cuales los ingresos del petróleo y otros similares con frecuencia no logran traducirse en beneficios para sus países, “la maldición de recursos”, son muchas, pero una de ellas es obviamente el que los ciudadanos nunca están debidamente informados, sospechamos que adrede. Por ejemplo hoy, en pleno Siglo XXI, con todas las tecnologías de información a nuestra disposición, cuando podríamos y deberíamos conocer a instante todos los resultados de “nuestra” industria petrolera, la información que se nos entrega es tan pobre que da vergüenza. Como ningún gobierno tiene derecho de exigirnos actos de fe sobre el estado real de nuestra industria petrolera, los principios que defiende EITI son de interés vital para nosotros.

Pues resulta entonces que “La Negra” propuesta por Manuel Rosales, aparte de que por fin alguien demuestra tener confianza en el venezolano a pie; que por fin se le da un sentido concreto a lo de la democracia participativa; que por fin se comienza a reducir esa concentración de recursos en las pocas manos del gobierno que tanto mal nos ha causado; también nos sorprende muy gratamente aceptando el espíritu de EITI, por cuanto una promesa de entregar el 20% del ingreso neto del petróleo, por necesidad implica ser muy transparente con respecto a cual es el 100% de ese ingreso.

Hay quienes andan acusando “La Negra” de ser populista. Por Dios, si populismo es creer en la capacidad de nuestros compatriotas, pues que viva el populismo. Lo que si rogamos es que “La Negra” sea bien popular y que genere los votos que se merece, para que nos ayude desterrar por siempre ese argumento de que los “venezolanos solo se lo beberían en ron” que tanto han usado nuestros gobernantes, para bebérselos ellos en champaña.