julio 16, 2009

Los hondureños sombra

Esta semana participé en una conferencia internacional en el Banco Mundial sobre el tema "La Diáspora y el Desarrollo" y en la cual se presentaron estimaciones recientes sobre las remesas de los trabajadores emigrantes.

Para el caso de Honduras, las remesas representan un 25% del PIB de Honduras. Si suponemos que esas remesas significan el 20% de los ingresos de los emigrantes obtenemos que estos trabajadores produjeron, en el exterior, un 125% (25%÷20%) del PIB de Honduras. Tales ingresos de 125% del PIB, dividido por el PIB de Honduras neto de remesas, o sea 75%, nos permite decir que la economía de la "nación" hondureña produjo fuera de Honduras casi 1.7 veces lo que produjo dentro del "país" Honduras. En fin, es su diáspora la que carga a Honduras sobre sus hombros y sin las remesas el ya pobre país Honduras sería una miserablemente pobre Honduras… por muchas albas que existan.

Y aún así a nadie se le ocurrió preguntarle a la diáspora hondureña sobre lo que piensan sobre lo que estaba y está ocurriendo en Honduras, antes de hacer lo que cada quien quería o quiere hacer. Lo anterior indica con toda claridad que estos tan sacrificados trabajadores, que son tan rápidamente olvidados por sus gobiernos cuando se van, excepto cuando se olvidan de enviar su remesa, sin ser holgadamente bien recibidos por sus nuevos anfitriones, simplemente no tienen la representación política que se merecen.

Para la mayoría de las diásporas uno de sus principales objetivos es, o por lo menos debería serlo, el ayudar eliminar las causas por las que tuvieron que emigrar. Para lograrlo, por vías democráticas, las diásporas deberían como mínimo tener una importante representación en los congresos de sus respectivos países. ¿Cómo lograrlo? Creo que paralizar todas las remesas por una sola semana con el slogan "Sin representación no hay remesas", por lo menos iniciaría un debate.

Como la diáspora mundial, en términos de tamaño económico, representa algo entre la India y China igualmente podría argumentarse que ella debería tener una representación directa en las Naciones Unidas y en el Banco Mundial. Dado que sólo pedacitos individuales de la tierra están representados en dichos organismos, pero no el mundo como tal, el darle representación a los trabajadores emigrantes le brindaría a estos entes multilaterales una perspectiva más global. Para el caso del Banco Mundial llevo un tiempo promoviendo la idea que Europa le alquile a los trabajadores emigrantes, por un dólar al año, una de las seis y a veces hasta siete sillas que de las 24 que existen hoy ocupan en la Junta Directiva Ejecutiva del Banco.

Por supuesto, en el caso de Honduras, de poco le hubiese servido al "Departamento Diáspora" tener una representación en el Congreso ya que, por lo menos la OEA ni siquiera se tomó las pocas horas que se necesitaban para consultar con los otros poderes democráticos del país, el Congreso y la Corte Suprema de Justicia, antes de aplicar lo que ellos llaman la Carta Democrática pero que más bien parece ser la Carta Presidencial.

En el caso de Venezuela, mientras cualquier Gran Hacendado que esté de turno tenga el control de una chequera petrolera bien alimentada por supuesto que nadie importa, ni el Congreso, ni la Corte Suprema de Justicia, ni las gobernaciones, ni las alcaldías, ni mucho menos aún, esa diáspora que es diáspora ante nada por rehusar arrodillarse ante un Gran Hacendado cuyas cualidades como Gran Hacendando les parece que deja mucho que desear.

Diásporas del mundo, elijan una semana del año, una solita, en la cual todos ustedes se comprometen a no efectuar ni una sola remesa, a ver si así comienzan a darse cuenta que ustedes merecen ser mucho más que ciudadanos sombra. Diásporas de Venezuela trabajen por quitarle la chequera petrolera al Gran Hacendado.

El Universal

julio 09, 2009

OEA es la patronal de los presidentes

Hace dos semanas pensé que el Artículo de la Constitución de Honduras que dice “La calidad de ciudadano se pierde: Por incitar, promover o apoyar el continuismo o la reelección del Presidente de la República;…” era bastante exagerado. De allá para acá, por cada día que pasa, me suena menos exagerado y más necesario. Los cuatro años de duración máxima para un presidente en Honduras va que chuta, ya nuestro Gran Hacendado de turno lleva más de dos veces y medio ese tiempo buscando que todos le demos un gran golpe a nuestro país. Igual como día a día me suena más indispensable el quitarle la chequera de las resultas petroleras a nuestros petro-autócratas.

El caso Hondura ha desnudado totalmente a la OEA como una simple organización patronal de los poderes ejecutivos en el hemisferio. Si al final la OEA desea tomar lado por uno de los suyos está en su plena libertad, pero lo mínimo que se debería esperar de ella es que el debido proceso para formular una condena, incluya el oír a los demás soberanos poderes de un país, antes de lanzarse de lleno a invadir la soberanía de un país, así como asignarle igual importancia a las quejas que los otros poderes planteen, aun cuando éstas sean en contra uno de sus mimados.

De no rectificarse esta situación nuestros Congresos, nuestras Cortes Supremas, nuestras Alcaldías, poderes que en algunos países ya parecen estar en vías de extinción, necesitan urgentemente constituir sus propias OEAs para defenderse; ahora hasta de la patronal del ejecutivo. Y ni hablar de nosotros los ciudadanos, los verdaderamente pintados en la pared.

Me ha sorprendido el silencio de los demás poderes. De haber sido un asambleísta en cualquier país estaría furioso por la manera como se ignoro la opinión del Congreso de Honduras. De haber sido un Juez en una Corte Suprema en cualquier país estaría furioso por el trato ligero otorgado a un fallo de la Corte en Honduras.

Y no es que no quiera que la OEA actúe con firmeza. ¿Imagínense una OEA callada ante una Zimbabue o una Corea del Norte en nuestro hemisferio? ¿Pero todo ese apuro y agite solo por cuanto unos militares aparentemente pifiaron y entregaron a Zelaya sano y salvo en pijamas en Costa Rica, en manos de Oscar Arias, un Premio Nobel de Paz, en lugar de esperar una orden detención y colocarlo en un calabozo, en circunstancias nerviosas? No se ustedes pero lo que soy yo, si algún día me encontrase en una situación similar a la de Zelaya, creo que me pondría de rodillas ante los militares rogándoles "porfa, un golpecito hondureño".

Y hablando de Oscar Arias me gustó cuando él, como presidente del Sistema de Integración de Centro América, SICA, en tono firme dejó claro ante todos que todo esto pasaba por tener militares, razón por la cual Costa Rica desde hace 60 años no tenían militares y su democracia seguía en pleno vigor. Hasta a Zelaya se le salió un "de acuerdo". Gracias a ello, por primera vez en mucho tiempo, se logro ver a nuestro Gran Hacendado de turno vestir ropas civiles frente los militares. Pero igual me quedó claro que, comparados con algunos otros, por ejemplo los nuestros, los militares de Honduras están actuando con mucho más respeto a la institucionalidad.

Hace dos semanas pensé que el Artículo de la Constitución de Honduras que dice "La calidad de ciudadano se pierde: Por incitar, promover o apoyar el continuismo o la reelección del Presidente de la República;…", era bastante exagerado. De allá para acá, por cada día que pasa, me suena menos exagerado y más necesario. Los cuatro años de duración máxima para un presidente en Honduras va que chuta, ya nuestro Gran Hacendado de turno lleva más de dos veces y medio ese tiempo buscando que todos le demos un gran golpe a nuestro país. Igual como día a día me suena más indispensable el quitarle la chequera de las resultas petroleras a nuestros petroautócratas.

El Universal
Noticiero Digital

julio 02, 2009

Cuba-Honduras y la hipocresía del Gobierno de España.

Mi penúltimo artículo, en El Universal de Caracas, “Playas de Cuba” versaba sobre el cómo se había logrado aislar la mísera realidad en un folleto donde una cadena hotelera española promocionaba sus 24 lujosos hoteles en Cuba así como sobre lo que un cubano común empobrecido podría sentir al ver aquello.

Mi último artículo, igualmente en El Universal, “Dos rollos en Honduras” citaba un contenido muy extraño de la constitución de Honduras, que “La calidad de ciudadano se pierde por incitar, promover o apoyar el continuismo o la reelección del Presidente de la República”. Aquello nos indicaba que lo de la reelección de presidente” pudiese ser algo existencial en Honduras, por lo que quizás debemos informarnos mejor antes de opinar sobre los recientes acontecimientos.

Hoy me doy cuenta que esos dos artículos terminaron siendo uno solo, unidos por la hipocresía del Gobierno de España que con tanta vehemencia protesta lo de Honduras al mismo tiempo que ignora el total desentendimiento con que sus ciudadanos van a turistear a Cuba. A la hora de la verdad, así debamos protestar lo ocurrido en Honduras, por lo menos en ese país habrá elecciones en Noviembre y lo cual hace de él un paraíso democrático al compararse con la actual transición monárquica en Cuba.

Por cierto lo sucedido esta semana definitivamente ha desnudado a la OEA como siendo solo una vulgar organización patronal de los presidentes y de los poderes ejecutivos ya que ahí estos acuden y presentan cualquier reclamo, y se les cree sin importar para nada los demás poderes tales como congresos, cortes supremas de justicia y mucho menos los ciudadanos… pero eso será tópico de otro artículo.

junio 30, 2009

Dos rollos en Honduras

La Constitución de Honduras establece:

Art 42.- La calidad de ciudadano se pierde: 5. Por incitar, promover o apoyar el continuismo o la reelección del Presidente de la República;…

Art 205.- Corresponden al Congreso Nacional las atribuciones siguientes:

12. Recibir la promesa constitucional al Presidente… concederles licencia y admitirles o no su renuncia y llenar las vacantes en caso de falta absoluta de alguno de ellos;

15. Declarar si ha lugar o no a formación de causa contra el Presidente...

23. Decretar la restricción o suspensión de derechos de conformidad con lo prescrito en la Constitución y ratificar, modificar o improbar la restricción o suspensión que hubiere dictado el Poder Ejecutivo de acuerdo con la Ley;

Art 237.- El período presidencial será de cuatro años y empezará el veintisiete de enero siguiente a la fecha en que se realizó la elección.

Art 239.- El ciudadano que haya desempeñado la titularidad del Poder Ejecutivo no podrá ser Presidente o Designado. El que quebrante esta disposición o proponga su reforma, así como aquellos que lo apoyen directa o indirectamente, cesarán de inmediato en el desempeño de sus respectivos cargos, y quedarán inhabilitados por diez años para el ejercicio de toda función pública.

Art 322.- Todo funcionario público al tomar posesión de su cargo prestará la siguiente promesa de ley: "Prometo ser fiel a la República, cumplir y hacer cumplir la Constitución y las leyes”.

Art 374.- No podrán reformarse, en ningún caso … los artículos constitucionales que se refieren al período presidencial, a la prohibición para ser nuevamente Presidente de la República, el ciudadano que lo haya desempeñado bajo cualquier título y el referente a quienes no pueden ser Presidentes de la República por el período subsiguiente.

No soy abogado constitucionalista pero sin duda que lo de la reelección presidencial conforma un rollo casi existencial en mi querida Honduras y de cuyo origen histórico poco conozco. Ahora bien, y en vista de ese rollo, no pueden caber muchas dudas que el otro rollo, el actual, también lo ayudo armar Manuel Zelaya y sus amigos. Dios quiera que lo sepan resolver en paz.

junio 25, 2009

Playas de Cuba

Cuando observamos una comparación entre los que no tienen nada y los que se ahogan en la abundancia, el ser humano, en su mayoría, por obra y gracias de Dios, tiende a sentirse mal ante la aparente falta de justicia… sin importarle las explicaciones, por válidas que estas sean.

Recientemente en una conferencia en Washington sobre Cuba, en este caso promocionada por quienes quieren levantar las sanciones de Estados Unidos contra Cuba, los organizadores del evento, por alguna extraña razón que no me incumbe, quizás la de demostrar las oportunidades de negocio que las empresas americanas se pierden, habían incluido entre el material informativo un lujoso folleto mediante el cual una afamada cadena hotelera española ofrecía sus 24 hoteles tipo spa todo incluido ubicados en bellas playas de Cuba.

En tal folleto, la cadena hotelera, cuidándose en salud, no incluía absolutamente nada que permitiese establecer una comparación entre lujo y pobreza en Cuba. Ilustrando todos esos exquisitos lujos comunes a ese tipo de experiencias-únicas, con la excepción de una sola foto, la de un músico añejo que en un carro igual cruzaba por el antiguo Malecón, el folleto pudiese haber descrito los hoteles en otro planeta. No obstante no pude evitar que me embargara una gran tristeza pensando en todo ese aprisionado peón cubano y que por simples ocurrencias de un Gran Hacendado autócrata nunca tuvo el chance de libremente vivir la ventana de oportunidad que le ofrecía su efímera vida aquí en la Tierra.

Leyendo el folleto muchas cosas más se me pasaron por la cabeza, de seguro varias de ellas facilitadas por mi desconocimiento de Cuba.

¿Y por qué el Gran Hacendado de nuestro país no llama al Gran Hacendado de Cuba, con quien comparte tantas ganas de entrometerse y le sugiere expropiar esos hoteles? ¿Acaso no son esas playas maravillosas recursos naturales tan valiosos como cualquier otro? Por supuesto que esos hoteles no son un Guantánamo o por lo menos sus respectivas gerencias no persiguen los mismos objetivos pero, si yo fuese un comunista pragmático, qué preferiría… ¿Que me devuelvan Guantánamo o agarrarme para mi hacienda los hoteles donde deleitan a extranjeros con langostas, guantanameras y sus cuando salí de Cuba?

¿Y por qué los Grandes Hacendados prefieren hacer negocio con los que presumen más finos, como son los europeos, en lugar de hacer negocios con sus propios peones? ¿Será por la necesidad de mantener a sus peones como sus peones que son, o será por el pavor que sienten a que sus peones aspiren ser unos hacendados como él?

Estoy seguro que ese peón cubano que hoy pega su nariz a la ventana para ver qué hacen los ricos de afuera adentro, presiente que tiene hasta menos oportunidades de progresar que los peones que trabajaban para ese otro Gran Hacendado cubano de hace unos cincuenta años. Estoy seguro que a ese peón cubano de hoy le sigue provocando rabia, de la misma de antaño, el saber que los capataces reciben más, no por capaces, sino sólo a cuenta de doblar la cabeza y hacer maestrías en el arte de endulzarle el café y limpiarle el trasero al Gran Patrón.

Igualmente me recordé de una propuesta que hice en el Banco Mundial en el sentido que las islas cuyos principales recursos naturales son playas naturales deberían tener acceso a estadísticas que les permitiese analizar por ejemplo la cantidad de horas de trabajo generadas para la población local por kilómetro lineal de playa, para así establecer unas exigencias mínimas. Claro está, ese tipo de análisis económico sólo podría interesarle a quienes quieran sembrar playas o petróleo para el desarrollo de su país y no sólo buscan usar las playas o el petróleo de su país para enraizar mejor sus propias ganas de poder; algo que los Grandes Patrones siempre niegan haciéndose los tan inocentes y echándole así sal en las tantas heridas de sus desafortunados peones.


P.S. Feo, sucio, estúpido, maleducado, amargado…. y lo que se les ocurra, es ese alienado resentido quien no acepta conversar con un compatriota que opina distinto, para así poner su grano de arena en la construcción de nuestra Venezuela, mientras qué bello, pulcro, inteligente, respetuoso, simpático… y lo que se les ocurra, es ese orgulloso venezolano que siempre busca conversar con su compatriota, no importe de qué lado del río éste se encuentre. ¡Más nada!

P.S. Envíenme más pares de adjetivos adecuados para el P.S. anterior que no sean vulgares.

junio 11, 2009

¡Listo!… en el primer nanosegundo del mes

El hecho que el Gran Hacendado de turno expresase así fuese solo una posible intención de debatir con unos intelectuales extranjeros, mientras que jamás se digna a hacerlo con los ciudadanos venezolanos, me revolvió el alma. A continuación me permito citarles de "Acordes extraños" un artículo escrito por el periodista y poeta cubano Raúl Rivero y que fuese publicado en El Mundo de España en abril de 2009.

"Aunque se anuncian músicas nuevas, los cubanos tienen que seguir en el baile, solos en el salón, con la más fea. Y la más fea es la dictadura. Es una mala costumbre. Una falta elemental de urbanidad que los totalitarios han trasmitido a los demócratas. Los cubanos no cuentan. Se les organiza la vida, se decide hasta el color y la madera que se utilizará para fabricar sus ataúdes, pero ellos no tienen la oportunidad ni de decir «esta muerte es mía»… Los que llevan medio siglo en la sala de baile no necesitan expertos ni maestros de danza. No añoran nuevos músicos. Ni asumen el color de otras cadencias. Quieren que se vaya la orquesta y que se enciendan las luces".

Yo, un venezolano que con algo más de medio siglo acumulando deseos por lo mejor de mi país igualmente quiero que se "vaya la orquesta y que se enciendan las luces", para debatir lo que antes de nada debemos debatir en Venezuela… ¿El quién debe ser el sembrador de las resultas petroleras, los Grandes Hacendados de turno con sus respectivos aparatajes gubernamentales o los ciudadanos?

Si las resultas petroleras son las semillas que hemos de sembrar, entonces éstas no representan los peces como nos quieren hacer creer quienes quieren seguir usufructuándolas, sino en verdad son nuestras cañas de pescar.

A mí no me cabe la menor duda que somos los ciudadanos quienes debemos recibir esas cañas de pescar que representan las resultas petroleras, para así tener la posibilidad de aprender a pescar… como tampoco me cabe la menor duda que tenemos que quitarle al gobierno esas cañas de pescar para evitar que sean usadas como látigos, así como para evitar el tener una ciudadanía sentada con expectativas esperando por los pescados… como tampoco me cabe la menor duda que desde el principio debemos entregarle las cañas de pescar a los ciudadanos para que a nuestro país no se le vaya la vida con sus ciudadanos peleándose entre sí por ellas.

Imagínense a las resultas petroleras, o sea lo que queda después de haber efectuado todos los apartados necesarios para acometer las inversiones sin tener que hipotecar el petróleo, siendo depositadas en un fondo de los ciudadanos… y del cual una Junta de siete miembros elegida por los ciudadanos decide cuánto se debe repartir considerando las variables macroeconómicas y el deseo de brindarle una mayor estabilidad al país… y luego ese monto, en el primer nanosegundo de cada mes, es repartido por igual entre los ciudadanos abonando las tarjetas de débito que previamente se le ha entregado a todos ellos. A partir de ese nanosegundo ningún ciudadano tiene porqué albergar expectativas petroleras con respecto a sus gobiernos; a partir de ahí ningún gobierno tiene razón de ocuparse de la repartición que corrompe y por lo tanto puede gobernar como un gobierno normal; a partir de ahí los ciudadanos podrán buscar cómo manejar las tantas otras dificultades implícitas en ser un país petrolero.

Las resultas del petróleo son una bendición que las hemos convertido en maldición permitiendo que las decisiones sobre su uso recaigan en el Gran Hacendado de turno… sea éste quien sea, amarillo, azul o rojo. Necesitamos que se prenda la luz que ilumine esta triste realidad venezolana y sobre la cual jamás se debate.

Gran Hacendado de turno, así como cualquier otro aspirante a ese cargombur, no sean cobardes y atrévanse responder… ¿Quiénes creen ustedes que pueda maneja mejor las resultas petroleras, ustedes decidiendo sobre 4.000.000.000 dólares mensuales que no son suyos o cada uno de sus ciudadanos decidiendo sobre los 160 dólares suyos? ¿Ustedes? ¿Es esa la confianza que ustedes les tienen a sus compatriotas? En ese caso permítame expresar mis serias dudas sobre sus propias capacidades para administrar sus propios 160 dólares mensuales. Mejor se las entregamos a sus mamás.

mayo 28, 2009

Enamore a quien cree su enemigo

El GPS es un sistema direccional satelital mediante el cual se le hace más fácil a uno ubicarse en zonas poco conocidas. Hace poco, en el exterior, mi hija tecleo en el GPS la dirección equivocada de adónde íbamos y yo… aun cuando claramente oía a una vocecita interna decirme que iba en la dirección equivocada seguí las instrucciones del GPS, hasta el final, o sea hasta llegar al destino equivocado. En ese momento me dije “esto es exactamente lo que hicieron los mercados financieros cuando aún sabiendo que no eran tan de confiar siguieron las triple-A o las “cero riesgo” emitidas por las calificadoras de crédito, hasta desbarrancarse. ¿Qué es lo que nos impide oír y obedecer la voz de nuestro propio sentido común?

Estas últimas semanas he tenido ocasión para de nuevo reflexionar sobre el tema por cuanto, como radical del medio, he recibido muchos correos electrónicos de personas afiliadas al chavismo (el término “oficialismo” le queda grande) y en los cuales observo que las voces internas de muchos de estos revolucionaros les gritan a todo pulmón que se encuentran en la revolución equivocada… pero aún así no logran hacerle caso a su propio sentido común.

Y permítame decirles que yo, por no hacerle caso a mi voz interna, llegue al destino final equivocado y perdí alguna hora de mi tiempo; y los inversionistas, por seguir las triple-As, perdieron fortunas; pero nada de eso se compara con la tragedia griega que para un revolucionario puede implicar el descubrir al final de su vida revolucionaria, que andaban haciendo revolución en una revolución que no tenía nada que ver con la suya. Eso es mucho peor que jamás haber logrado una revolución.

A los revolucionarios perdidos les leo quejas sobre las políticas de puerto; la sustitución de monopolios privados por monopolios del Estado: la implosión al autoritarismo de lo que iba a ser una explosión de poder popular; el privilegio de la afiliación política por encima del conocimiento; la corrupción, la corrupción y la corrupción… y aun así no son capaces de cambiar de rumbo…por lo menos por ahora.

Y unas de las razones por las cuales se le hace difícil a muchos de los revolucionarios en el chavismo obedecer a sus voces internas y abandonar la que ya saben no es su revolución, es que demasiados de la oposición no quieren ni siquiera conversar con el chavismo, lo que los pone ante la disyuntiva de tener que elegir entre la revolución equivocada y el regreso a todo contra lo cual antes pelearon.

Venezolanos chavistas, por el bien de nuestro país, olvídense de los rencores del Gran Hacendado de turno y enamoren a los escuálidos; y venezolanos escuálidos, por el bien de nuestro país, ignoren igualmente al Gran Hacendado de turno y enamoren a los chavistas, ya que, del amor, siempre surgirá un mejor país que de una guerra civil.

Recuerden siempre que el otro, sea éste chavista o escuálido, no tiene la responsabilidad de enamorarse de Usted y por lo que es Usted, chavista o escuálido, quien tiene la responsabilidad de enamorar al otro. Por cuanto se nos va la vida de nuestro querido país en esto, les ruego no se dejen seducir por los diablos de aquí o de allá, quienes se asfixian con el amor y respiran con el odio.

¿Significa este llamado al amor un pacifismo sonso para que no hagamos nada y nos dejemos de llevar por los hechos? ¡Por supuesto que no! Es un llamado para que con coraje, unidos, peleemos la guerra contra la desunión. La verdadera revolución unificadora es la que busca el derecho del ciudadano de ser el mismo el sembrador de sus resultas petroleras.

El Universal
Noticiero Digital

mayo 21, 2009

Un manifiesto fofo

Quince conocidos economistas circularon el 12 de mayo un manifiesto titulado, “Ante la situación económica nacional”, en el cual expresan la gravedad de lo que enfrentamos. Excepto para quienes con o sin manifiesto su dependencia sicológica les impide ver lo que pasa, en él no se decía nada nuevo. De hecho, excepto por algunas particularidades malas rojo-rojitas, pudo haberse escrito en otras ocasiones bastante recientes de nuestra era petrolera, antes que nada por la tanta lloradera sobre leche derramada.

Okey, quince economistas, tienen ustedes toda la razón, pudimos haber ahorrado los reales en vez de gastarlos pero, como de nuevo le dimos los reales a quienes de antemano sabíamos que se los iban a gastar, igualito como a nosotros nos encanta gastar esa valiosa gasolina que nos regalan sin que jamás protestemos por ello, pasó lo que sabíamos tenía que pasar, así que... ¿ahora qué hacemos?

Okey, quince economistas, tienen ustedes toda la razón, pero si se hubiesen ahorrado esas resultas del petróleo, como las deberíamos haber ahorrado, entonces, excepto por ayudar a sostener mejor lo insostenible… ¿de qué manera ayudaría ello a resolver los problemas estructurales que nos vienen de ser un país petrolero?

Los quince economistas terminan con un "queremos advertir al país… no con el propósito de acentuar la ansiedad… sino para resaltar el hecho que los desequilibrios y distorsiones que se vienen conformando tendrán impactos negativos de importancia sobre la vida de los venezolanos debido a los graves errores de interpretación de la realidad nacional y de diseño y ejecución de las políticas que se llevan a cabo bajo la presente gestión gubernamental". Quince economistas, ¿con qué se come eso? ¿Con quitando a unos y poniendo a otros?

Lo que sí sabemos es que el obligado ajuste de nuestra economía que hoy se nos acerca a pasos agigantados, a diferencia de todos los recientes ajustes obligados, esta vez no se encuentra con una Venezuela bien dispuesta, como aquella que con entusiasmo se dedicó a proyectos tan ilusos como el sembrar manzanas de clima templado en Maracay, sino con una Venezuela dividida llena de odios y amarguras, donde parece que a algunos no les importaría dejar unos cientos de miles de compatriotas muertos con tal de quedarse con el poder.

Así que, quince economistas, si tienen algo que de verdad pueda ayudar al país en un momento donde de verdad se necesita de la verdad, díganlo, pero, si no, de verdad, mejor es callar.

Por ejemplo quince economistas ¿qué sugieren que hagamos con lo de la gasolina? Por supuesto, si nuestros hijos no tuviesen absolutamente nada de alimentos y medicinas, todos o casi todos estaríamos de acuerdo en vender la gasolina en Venezuela a su precio de mercado internacional, para que no se consuma tanto y para que se pueda exportar algo más de ella, pero… ¿tenemos verdaderamente que llegar al extremo de que no quede otro remedio para remediar? El costo de oportunidad del regalo de la gasolina que le hacemos a quienes la compran anda fácilmente por los 25 millones de dólares, ¡diarios!

Que luego nosotros no queramos aceptar el aumento del precio en la gasolina por cuanto el gran cacique o el gran hacendado de turno no tiene la suficiente credibilidad política para ello, pues eso es otro problema, su problema, pero la obligación de los economistas es sugerir lo que se debe hacer en función de la economía… ¿o debo suponer que el silencio de los quince economistas sobre lo de la gasolina implica que no están de acuerdo conmigo?

De nuevo oí a una señora venezolana argumentar por televisión "no es justo que un país que tantos ingresos ha obtenido durante la última década como el nuestro... (y su queja particular)". Doñita, eso es justamente lo que se debe esperar en un país donde los ciudadanos, y sus quince economistas, sin siquiera discutirlo, aceptan entregarle sus resultas petroleras al gobierno.

P.S. En la semana oí una de las más deprimentes cuñas jamás producidas, decía: "Chequea tu cupo en Cadivi con nosotros… ¡Tu banco para crecer!"

El Universal
Noticiero Digital

mayo 14, 2009

El odioso cero cupón de PDVSA

Yo siempre leo el Financial Times de Londres (FT) y hace años que mantengo un blog llamado "Tea-with-FT" en el cual comento casi a diario. Ese blog puede haber significado que el FT ya no me publique más mis cartas al editor, pero tenerlo igual me ha permitido interesantes diálogos, tipo "off-the-blog", con muchos reporteros de ese prestigioso diario.

Pues les cuento, la semana pasada apareció un reportaje firmado por Benedict Mander en el cual se indicaba que PDVSA está contemplando la emisión de un cero-cupón por dos billones de dólares a dos años de plazo a una tasa de interés estimada en 16%, para cancelar unos 4 billones de dólares que tiene en deuda local, obviamente vía las triquiñuelas cambiarias. Sentí rabia, así como tristeza por mi país.

A PDVSA, a la que podría y debería ser la tacita de plata más tacita de plata en este mundo lleno de inseguridades económicas y financieras, le cobran el 16% en intereses, cuando Estados Unidos solo paga el 1%. Un cero cupón de 2 billones a dos años al 16% significa que PDVSA recibiría hoy 1.486 millones de dólares y debe cancelar por intereses, en dos años, 514 millones de dólares. ¡514 millones de dólares botados por el drenaje! ¿Pagaderos a quién? ¿Qué aprovechador será beneficiado con la criminal ineptitud de PDVSA?

Las cisternas de petróleo de PDVSA que aparecían en la foto que acompañaba el artículo llevaban pintadas "Patria, Socialismo o Muerte" y la noticia pregonaba sin duda la tercera opción como la más probable… por lo cual solo es natural que el mercado, siendo mercado al fin, le exija una tasa de interés del 16% a PDVSA... por ahora. No obstante lo anterior, a ese desconocido aprovechador, desde ya le aseguro que por lo menos este insignificante ciudadano hará lo posible para que esos odiosos intereses no le sean cancelados.

Ahora bien, si PDVSA piensa cancelar 8.600 millones de bolívares fuertes en deuda local con solo 1.486 millones de dólares, eso implica que piensan conseguir, no sé cómo, una tasa de cambio de 5.79 bolívares fuertes por dólar. Y eso significa que una empresa que debería estar extrayendo las riquezas del subsuelo que la providencia legó a Venezuela, idealmente para entregarle las resultas al ciudadano, lo está haciendo tan mal que además necesita extraer otros recursos de las entrañas del ciudadano.

Finalmente y por cuanto ante la muy seria crisis ambiental que tenemos encima las imprecisiones me revuelven el alma, permítame comentar que cuando el comandante hoy vuelto mercader arbolariamente hablo de "¡Gas… energía limpia… no contamina!" está muy equivocado. El gas en los vehículos produce solo algo menos CO2 que la gasolina y como no rinde igual, para los fines prácticos, termina siendo casi lo mismo. Eso no significa que el gas no sea una buena alternativa económica pero, si vamos a usarla de manera ambientalmente correcta, usémosla mejor en trenes y no en carros.

El Universal
Noticiero Digital

mayo 07, 2009

¿A punta de besitos entonces?

Ya se le fue Bush y enemigos generosos como Bush hay pocos. Igualito como a Estados Unidos le hace falta su Rusia roja-rojita, no es fácil manejarse sin un enemigo respetable. Un pueblo no acepta quedarse en un lodo maloliente sólo por cuanto a cualquier tipo por allá le quitan su trufa pero… si a quien le quitan la trufa es un enemigo de los malos-malos buenos-buenos, de repente, con el consuelo de los tontos, se la calan.

Por supuesto, hay que seguir marchando, aun cuando nada o poco cambie, por cuanto el día que ya no marches, te cambiaron a ti, en todo. No obstante quizás haya que darle un vuelco radical a la manera de protestar. Como el presidente-comandante ya no permite alguna oposición que no esté 100% con él… pues de repente, para librarnos de que nos lance sus laticas de gas, hay que estar 100% con él… y revolucionariamente aprender hacer marchas como las suyas; como las que él describe, "llenas de amor, desbordadas de amor" y libres de "conspiradores y resentidos llenos de odio".

Habría entonces que volcar el imaginario de la oposición en organizar "La Gran Marcha del Súbdito Agradecido"; en la cual alabar a quien con tanta responsabilidad asumió ser el patrón de nuestra hacienda; vestirnos todos del todo rojo-rojito que tanto le gusta; tirarle besitos, caramelitos y flores bolivarianas; agradecerle la gasolina regalada y los dólares baratos; prometer dejar de ser testarudos y construirle sus gallineros verticales; recontar como la historia la historia que él nos cuenta; desmentir todos los rumores sembrados por oposicionistas enloquecidos que antes dudaban de su temple democrático y quienes, debiendo estar presos, aún andan por ahí vagabundeando libres gracias al magnánimo benevolente buena gente; dejarnos de esa mala costumbre y falta de educación revolucionaria de cuestionarle lo que a causa de nuestra ignorancia sospechamos pueda haber hecho con nuestras resultas petroleras; y para, finalmente, agradecerle sus discursos de paz que inspiran tanta paz y tranquilidad en nuestras calles.

Y seamos generosos admirando… Llevemos también afiches con las fotos de Cilia y Nicolás (con retoques… para perfeccionar claro está) y de los demás héroes de la más grande y pura revolución que se haya visto el mundo, para el digno orgullo de nuestra digna Venezuela.

Así mismo Globovisión, que tanto tiene de que hacerse perdonar debería, como mínimum minimorum, presentar un "The Bolivarian Idol" para buscar el cantante y la canción que mejor refleje ese maravilloso socialismo comandado del Siglo XXI y donde lo empalagoso no descalifique…sino todo lo contrario. Igualmente, en lugar de invitar a los ya fastidiosos y tendenciosos expertos de siempre, debería hacer una serie de entrevista y reportajes para que conozcamos en adorable intimidad a todos los talantes de la revolución, tales como nuestros ilustres asambleístas.

Eso sí, una vez debidamente posicionada Globovisión y recuperada la credibilidad de su fe en el proyecto, debe televisar un maratón para recaudar fondos para algunas de las causas meritorias a serle presentada por Daniel Ortega.

Para la gran ofensiva del amor… "All we need is love… everybody now! All we need is love… everybody now! All we need is love, love". Love for you Fidel! … Love for you Fidel! - bis.

abril 30, 2009

Participando en lo de la no participación

En la semana de nuevo tuve la oportunidad de participar en las reuniones de primavera del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, en calidad de representante de la sociedad civil, lo que en honor a la verdad solo significa en representación mía.

Basta con recordar que estas dos instituciones ni siquiera existían durante la gran depresión de los años treinta para saber que un ¿y ahora qué?, impregnaba todos los pasillos y todas las conferencias. Sin duda también mucho de lo que ahí se discutía sonaba algo surrealista en el sentido que se trataba de tópicos álgidos del ayer y del mañana, pero que situadas en la perspectiva de la crisis del hoy, no parecían las más urgentes.

No obstante uno de esas sesiones del ayer y del mañana y que sí me intereso mucho fue una donde se discutió el tema de participación y en concreto sobre cómo se aseguraba la debida participación de todos quienes podrían tener interés directo en proyectos desarrollados por el Banco Mundial y el BID… y lo digo por lo que pasa en Venezuela en cuanto a que toda la participación, de todos menos uno, está desaparecida en la suprema centralización de poderes en el gran cacique o el gran hacendado de turno.

Una participación ciudadana donde con el dedo se decide quienes participan de las decisiones no es participación. Una participación donde todo quien pueda ser afectado por una decisión puede participar directamente o delegar en alguien directamente su representación es participación. Una delegación en alguien para que luego éste tome decisiones para lo cual no fue expresamente autorizado, no tiene nada que ver con participación y todo que ver con usurpación.

Una participación ciudadana en el cómo repartir una piñata, como la petrolera, no es participación. Una participación en una decisión colectiva sobre una inversión a efectuarse y que será pagada del bolsillo de cada uno con las resultas petroleras que primero le han sido entregadas a cada ciudadano, es participación. Les pregunto, si cada ciudadano recibiese su cuota parte de la gasolina que hoy se regala y pudiese venderla en el mercado mundial… ¿Cuantos participarían en quemar la gasolina en las colas?

Otra sesión que sin duda tenía una relevancia especial para algunos de los ahí presentes se refería a cómo el Panel de Inspección del Banco Mundial, el órgano que busca asegurar que el Banco Mundial cumpla con sus propias reglas, ha manejado y debe manejar lo referente a los derechos humanos, y lo cual no es nada sencillo para organismos como estos considerando que también están obligados a respetar la soberanía de las naciones. Opiné que me pareció muy inteligente la manera de como el Panel de Inspección ha enfocado este espinoso tema, decidiendo que el Banco Mundial no debe participar en proyectos que puedan implicar que los gobiernos violen los tratados internacionales que sus propios países han suscrito.

abril 16, 2009

Pravda, Izvestia y bolívares

Es muy difícil comparar peras con manzanas, o sea comparar bolívares de ayer con bolívares de hoy, por lo cual descompuse el balance del Banco Central de Venezuela en porcentajes. He aquí lo que conseguí para cuando el gobierno actual inició su gestión y el último mes del cual encuentro cifras. Una década completa signada por las resultas petroleras más fabulosas y con las cuales se quedo el Estado… otra vez.

BCV - ACTIVOS Feb 1999 Feb 2009
Activos de Reserva neto de Pasivos de Reserva 77.6% 47.5%
Otros Activos en Divisas neto de Otros Pasivos en Divisas 3.9% 4.6%
Otros Activos en Moneda Nacional 18.5% 47.9%
Total Activos 100.0% 100.0%
BCV - PASIVOS Y PATRIMONIO Feb 1999 Feb 2009
Base monetaria 32.6% 60.5%
Otros Pasivos en Moneda Nacional 30.6% 28.0%
Patrimonio 37.2% 11.5%
Total Pasivos y Patrimonio 100.0% 100.0%

Por supuesto que el balance del BCV de entrada se ve extremadamente debilitado pero, si hemos de centrar la atención en lo más preocupante eso sería el que los Activos de Reserva Netos pasaron de ser 2.4 veces la base monetaria a solo ser 0.8 veces de ellas en febrero del 2009. En otras palabras las defensas del valor del bolívar se han erosionado dramáticamente. ¿Cómo rayos pudo haber pasado eso? La lectura en la muy escueta página web del Banco Central nos da ciertas indicaciones.

Primero. El Fondo para la Estabilización Económica, el FEM, creado con bombos y platillos en 2003 con 700 millones de dólares y recreado con bombos y platillos en 2005, muestra tener solo unos 826 millones de dólares para Febrero de 2009 o sea se quedo en solo bombos y platillos… o sea, se manejo igualito que el Fondo de Inversiones de Venezuela de la Cuarta creado en 1975.

Segundo. Del patrimonio del Banco Central se saco una inmensa cantidad de dinero para un Fonden, a cuenta de ajustarlas a un "nivel adecuado de reservas internacionales". Puede ser que los Activos de Reservas actuales sean las suficientes como para cubrir las necesidades inmediatas del país, especialmente con la política de cupones de racionamiento que parecería ser nos espera a la vuelta de la esquina, pero, lo que sí es seguro, es que el valor de todos los bolívares ya ha sido expropiado, de facto. El único consuelo es que quizás no habrá que importar o racionar papel toilette...

Finalmente también nos queda la monstruosa duda sobre si las cifras que publica el BCV sobre la Reservas… ¿son o no son? ¿Están sus cifras ajustadas al valor mercado? ¿Habrá papel argentino o cubano registrado a valor nominal? Por cuanto excepto el definir unos términos de valorización en un diccionario luego no dicen nada de nada… debemos sospechar que sí. Pero a lo mejor le está prohibido a un BCV rojo-rojito ajustarse al mercado.

febrero 26, 2009

Somos la oposición

Y ahora resulta que lo que se conoce como oposición, a falta de algo mejor que hacer, se ocupa con dividirse entre quienes consideraron que los resultados del referéndum del 15 de febrero traían buenas noticias, por cuanto la diferencia entre quienes están con el cacique de turno y quienes no se redujo en dos años de tres a un millón de votos y quienes consideraron los resultados como una absoluta y clarísima derrota.

Como sin duda me ubico más cerca de lo que se conoce como la oposición pero como tampoco me gusta que me tengan pena ajena, de nuevo aclaro que la línea que separa la verdadera oposición, en la cual creo y a la cual pertenezco, del verdadero oficialismo, tiene muy poco que ver con quien será elegido el próximo cacique de turno.

El verdadero oficialismo en Venezuela está representado por quienes quieren entregarse y someterse a su cacique de turno predilecto mientras que la verdadera oposición está representada por quienes desean que el cacique de turno, quien quiera sea elegido, sea reducido de ser El Gran Hacendado a ser un simple servidor de los ciudadanos.

El verdadero oficialismo en Venezuela está representado por quienes prefieren que el Estado siga siendo el sembrador de las resultas petroleras mientras que la verdadera oposición está representada por quienes consideran que tras de casi 100 años de fallidos intentos ya es hora que sea el ciudadano quien tenga el derecho de aprender a sembrar su propia siembra.

El verdadero oficialismo en Venezuela está representado por quienes siguen vendiéndonos la idea que las resultas petroleras deben estar concentradas en manos del Estado, por el bien nuestro, mientras que la verdadera oposición está representada por quienes opinan que tal concentración sólo resulta en darle al Estado una excesiva capacidad para abusar y subyugar al ciudadano.

El verdadero oficialismo en Venezuela está representado por quienes creen que una Constitución se redacta con el fin de otorgarle poderes al Estado mientras que la verdadera oposición está representada por quienes saben que la única razón de una Constitución es la de limitar los poderes del Estado.

El verdadero oficialismo en Venezuela está representado por quienes le agradecen al Gran Hacendado la gasolina regalada mientras que la verdadera oposición sostiene que la gasolina no es del Gran Hacendado para regalar.

La verdadera oposición se encuentra temporalmente alineada con una pseudo-oposición sólo a cuenta de que el actual cacique de turno representa un obstáculo demasiado grande para lograr abrir un debate que les permita hacer una oposición de verdad. ¿Quién tiene tiempo para discutir el futuro cuando el presente tiene tan mal semblante?

La verdadera oposición sabe que a la larga se opone tanto a quienes buscan la permanencia, para siempre, del actual cacique de turno o quienes quieren imponernos, como siempre, otro cacique de la tribu de los quítatetú- paraponermeyo.

La verdadera oposición busca conversar con todos quienes aun cuando pertenezcan al actual oficialismo o a la actual pseudo-oposición quieren encontrar la manera de librar a nuestra querida Venezuela de ese Gran Hacendado al cual siempre debemos pedirle cacao aun a sabiendas que el cacao es nuestro.

La verdadera oposición sabe que actualmente tiene muy pocos votos pero eso le importa un bledo sabiéndose triunfador por el solo hecho de ir en la dirección correcta y que, como dicen, más importa el viaje que el destino.

febrero 19, 2009

Y ahora... ¡a rematar!

Los que se oponían a la reforma constitucional perdieron por haberse ocupado demasiado en discutir el referéndum en lugar de ganarlo. Si bien con eso el Presidente se ganó el desmerecido derecho de nuevo a lanzar su candidatura en el 2012, igualmente perdió la excusa perfecta para no presentarse a ser derrotado.

En las elecciones para Presidente de diciembre de 2006 y las que sin duda eran mucho más importantes que unas sólo relativas a la posibilidad de poder reelegir a los electos, el actual Presidente sacó 7.300.000 votos y el candidato de la oposición 4.300.000. Tres millones de votos de diferencia.

En el referéndum del domingo, aun cuando el Presidente imploró y lloró, el lado oficialista sólo sacó 6.300.000 votos mientras que la oposición obtenía 5.200.000 votos. La diferencia se redujo a poco más de un millón de votos. ¿Quién rayos se ve perdiendo en el 2012?

El Presidente, angustiado, buscó ocultar la realidad calificando los resultados como "Una contundente victoria de la revolución popular". ¡Qué bríos! En el mundo de las victorias electorales de las revoluciones populares el 53% no es nada. Por ejemplo, un Fidel Castro jamás ganaba sus elecciones con menos del "99%" del voto.

Y todo esto después de diez años disfrutando la madre de las bonanza de resultas petroleras. Y todo esto antes de tener que tomar medidas como devaluar al bolívar "fuerte" y aumentar el precio de la gasolina. Y todo esto antes que la inflación se le dispare a las nubes. Y todo esto antes que los que aspiran a su propio poder político se le vayan y tenga que quedarse él, solo solito, con sus entregados y sus chupadores.

No hay duda, el cacique de turno está metido en un tremendo lío. Lamentablemente, nosotros, la otra mitad del país, también.

¿Qué debe hacer la oposición? Desarrollar las banderas propias alrededor de las cuales pueda reunirse y pelear desde ya sin tener que esperar las próximas elecciones. ¿Porqué perder nuestro tiempo peleando las propuestas del cacique de turno cuando hay tantas propuestas mejores que hacer?

Primero, una enmienda constitucional que debe incluir: la doble vuelta electoral para no tener que desgastar al país en primarias inútiles; y para que el 80% de cada dólar recibido por la nación en resultas petroleras sea entregado directamente a los ciudadanos para que sean éstos los verdaderos responsables por la siembra del petróleo.

Segundo, para evitar que la dizque revolución, buscando salvar su pellejo, hipoteque nuestro país de manera salvaje con el mundo capitalista necesitamos aclararle a los acreedores internacionales que en un país donde la oposición tiene un 47%, una Asamblea elegida 100% entre los adictos al Presidente carece de la legitimidad necesaria para aprobar contratos de deuda internacional. ¿Porqué pedir un referéndum revocatorio para la Asamblea cuando es tan fácil convencerlos que ellos son los que más necesitan una elecciones parlamentarias ya?

Tercero, buscar conversar con cualesquiera del otro lado que quieran conversar, para así garantizar la paz y la unidad tan necesaria para después de la victoria. Lo que si no es aceptable es la prédica de quienes aun ganando nos dicen que no hay nada que hacer y que con ello inconscientemente, incondicionalmente, le brindan su apoyo a la dizque revolución.

El Universal
Noticiero Digital

febrero 12, 2009

El 16 de febrero

El cacique de turno necesita que gane el SI, no tanto para frenar la oposición como para frenar la desbandada de sus desencantados. Después de haber perdido credibilidad, liderando un gobierno corrupto e ineficiente y que desperdició la mayor bonanza de ingresos de nuestra historia, no le queda otra que amenazar a los "suyos" con el de quedarse para siempre.

En principio mientras un cacique mantenga el control sobre nuestras resultas petroleras, no deberíamos permitirle ser reelegido, ni siquiera una sola vez, sea quien sea, por cuanto para quienes genéticamente son adictos al poder tales recursos son drogas que provocan que a lo único que se dedique un cacique elegido es al ser reelegido.

No obstante, en circunstancias donde el cacique no tuviere cómo extralimitarse en su poder, lo lógico sería que una sociedad pudiese reelegirlo, vez tras vez, si eso quieren. Los poderes de un rey en Europa son tan limitados que pueden quedarse para siempre... sin causar mayores daños.

Si fuéremos unos civilizados y no unos primitivos, entre todos discutiríamos sobre cómo lograr la mejor manera de conciliar lo anterior y así plantear una reforma constitucional que en lugar de desunir al país pueda unirlo.

¿Dónde se ubica esa propuesta razonable? En algún lugar entre el restarle al cacique de turno los poderes con los cuales pueda abusar y el dificultar su reelección para así neutralizar sus abusos.

Una solución para el caso de no lograr quitarle al cacique los instrumentos de poder y de tortura ciudadana, sería exigir crecientes márgenes de triunfo a quien quiera ser reelecto. Por ejemplo, para ganar la primera elección se requeriría, como hoy, un solo voto más, pero para ser reelegido una segunda vez se exigiría un margen superior al 10% de los votantes; la tercera, un margen del 20%, etc. Ese sistema del tipo "handicap", podría compensar una buena parte de los casi garantizados abusos de poder.

El domingo 15 saldré a votar NO con entusiasmo y estoy seguro que la enmienda será rechazada. No obstante el lunes 16 no quisiera que amanezcamos esperando la próxima del pedigüeño, para de nuevo tener que rechazarla, sino reuniéndonos, todos, para buscar propuestas de enmienda que estén más alineadas con los intereses de los ciudadanos. ¿Acaso una Constitución no es para proteger a los ciudadanos de sus gobernantes?

Por ejemplo, el 16 de febrero discutamos el que los mismos ciudadanos venezolanos sean los sembradores de las resultas petroleras venezolanas, para así librarnos de los drogos de poder.

El Universal
Noticiero Digital

febrero 05, 2009

¿Nuestras elites?

En una discusión sobre cómo lograr buenos gobiernos se mencionó la importancia de estructurar los incentivos de manera tal que las elites se interesasen en tener un buen gobierno y de manera tal que neutralizase la natural oposición de las elites a la apertura y la inclusión.

Con respecto a lo primero considero que el interesarse por el buen gobierno de su país ya de por sí debería ser una condición inherente a las elites por lo que quienes se creen elites y no lo hacen serían solo simples usurpadores de la elite.

Con respecto a lo segundo y por cuanto el concepto de elite parece implicar algo de permanencia en el tiempo, de repente una excesiva apertura e inclusión pudiere resultar en una excesiva movilidad social que podría dificultar la configuración de una elite en un país.

No obstante lo que más me pasó por la mente fue lo siguiente: ¿Si existiese un índice mundial sobre las elites dónde ubicarían las elites del mundo a la elite venezolana? ¿Dónde, entre todas las elites del mundo, se ubicaría la elite venezolana a sí misma?

Yo estoy seguro que la ausencia de una contundente crítica de parte de quienes pudiesen considerarse la elite venezolana a los subsidios regresivos implícitos en la gasolina regalada y en nuestro sistema cambiario colocaría a la elite Venezuela entre las últimas.

Igualmente estoy seguro que muchos de quienes se considerarían a sí mismo formar parte de la elite venezolana colocarían a la elite venezolana entre las primeras, sólo a cuenta de sus marchas protestando un gobierno eminentemente malo.

La diferencia en la percepción debería llamar a la reflexión. Frecuentemente se oye decir que "el pueblo tiene el gobierno que se merece" ¡Mentira! El pueblo tiene el gobierno que se corresponde con la calidad de la elite del país.

Llevo tiempo argumentando que debemos entregar las resultas petroleras directamente a los ciudadanos para que sean ellos quienes aprendan sembrar y las siembren, pero, quienes se creen elite, casi siempre me responden que los venezolanos no son de confiar y que solo desperdiciarán tales recursos. Como yo confío más en los ciudadanos venezolanos como ciudadanos, que en las elites venezolanas como elites, de repente son nuestras elites las que más necesitarían de la descentralización de las resultas petroleras para aprender.

El Universal
Noticiero Digital

enero 29, 2009

La bomba AAAtómica

Los desequilibrios entre los países con superávit, encabezados por la China y los países con déficit, encabezados por Estados Unidos; así como la creencia generalizada de los mercados de haber derrotado la inflación para siempre, logrado diluir los riesgos hasta hacerlos desaparecer en el océano global y eliminado la volatilidad excesiva de los mercados, proveyeron el uranio enriquecido necesario para fabricar la bomba que provocó la reciente crisis financiera mundial.

No obstante, y que nadie se equivoque, la bomba AAAtómica financiera, la construyeron, sin intención, los reguladores de la banca en el Comité de Basilea, al ignorar que algo que se percibe como menos riesgoso puede generar descuido y por lo tanto ser mucho más peligroso que algo que todos conocen como riesgoso y estimula la precaución.

Los principales elementos de la bomba AAAtómica fueron los siguientes:

1. Unos requerimientos mínimos de capital para la banca basados en el riesgo percibido que los deudores no cumplan con sus pagos. Lo anterior si bien obligaban a la banca tener bastante capital para cubrir las operaciones riesgosas, al mismo tiempo les permitía tener muy poco capital para aquellas calificadas como de menores riesgos, con lo que se le dio inicio a un inmenso apalancamiento del sistema financiero.

2. Las calificadoras de créditos (CC). Para establecer los riesgos se nominó a 3 CC creando un oligopolio de información de riesgo, al mismo tiempo que se enviaba a los mercados un contundente mensaje subliminal que decía "Si las CC son lo suficientemente buenas para el Comité de Basilea deben ser buenas para Ustedes". Un regulador con algo más de sabiduría tenía que haber entendido que el incentivar al mercado para seguir las opiniones sobre riesgos de sólo unos pocos, tarde o temprano tendría que resultar en una catástrofe.

Dicho y hecho, las calificadoras de crédito señalaron con sus AAA a unos instrumentos financieros que estaban garantizados con unas hipotecas otorgadas al segmento de mercado conocido como "subprime", pero que pagaban algo más que los rendimientos otros instrumentos que portaban el mismo AAA. Lo anterior produjo una avalancha en la demanda de tales títulos, la cual sólo era posible satisfacer con hipotecas cada día peores, pero aun así siguieron siendo considerados AAA. Cuando entonces trillones de dólares finalmente desaparecen sobre el precipicio "subprime" y caen sobre un sistema financiero altamente apalancado, se detona la primera bomba AAAtómica.

Hoy el Comité de Basilea y las calificadoras de crédito siguen haciendo lo mismo y si algo discuten, es la posibilidad de elevar aún más el poder explosivo de la AAAtómica haciéndonos creer que las calificadoras de crédito, de ahora en adelante, serán mucho mejores, por lo que podemos seguirlas con mayor confianza. ¡Sálvennos! Ya la bomba AAAtómica que detonó causará más tragedia y miseria que las dos bombas atómicas antes detonadas.

enero 19, 2009

Solo somos unos subyugados súbditos

"Nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo en un mismo ciudadano el poder. El pueblo se acostumbra a obedecerle y él se acostumbra a mandarlo; de donde se origina la usurpación y la tiranía. Un justo celo es la garantía de la libertad republicana…". Parte del Discurso de Angostura pronunciado por Simón Bolívar en 1819.

Lo anterior, con lógica, se cita mucho para rechazar los deseos bastante naturales del cacique de turno de quedarse eternizado en el poder.

No obstante, la verdad es que no importaría tanto el que un mismo ciudadano permaneciese por mucho tiempo en el poder si ese poder fuese debidamente limitado. Pero, mientras el poder del Estado venezolano se nutre tanto de las resultas petroleras aquí podemos elegir gobiernos totalmente nuevos cada año y aun así seguir bajo la misma tiranía.

Lo digo por cuanto ya esta más que demostrado que el ciudadano venezolano hace tiempo se subyugó y se acostumbró a ser tan pero tan obediente que ni siquiera le pasa por la cabeza la posibilidad que pueda ser él mismo quien administre y siembre de manera directa sus propias resultas petroleras.

Que un comunista o un salvaje pseudo-capitalista-amigote-del Estado esté feliz con el como se organiza en Venezuela la administración de las resultas petroleras no lo dudo un instante pero, el que los socialistas o los capitalistas y liberales que predican la importancia de los mercados debidamente regulados para la toma de decisiones económicas lo acepten, sin discusión, sólo resulta del haberse subyugado ciegamente a quien controla la chequera petrolera, o sea la corona, el manto y el cetro de nuestro reino petrolero.

Cuando Bolívar dice "Un justo celo es la garantía de la libertad republicana" se referiría hoy directamente a la necesidad de republicanamente reclamar que nos sean entregadas directamente las resultas petroleras, por cuanto ya no deberíamos aceptar más nunca a reyes o reyezuelos que se creen sabihondos y actúan todopoderosos.

Que el cambiar una monarquía petrolera por una democracia petrolera sea algo fácil, nadie lo ha dicho. El proceso para desintoxicarnos de ese veneno que nos tiene a todos los venezolanos sentaditos esperando todo del Estado, elección tras elección, desilusión tras desilusión, siempre con una misma boba fe en el quítatetú-paraponermeyo de turno, no será nada rápido; justo por lo cual debemos comenzarlo cuanto antes, por el bien de nuestros descendientes.

Lo que sí les puedo garantizar es que lograr instaurar una real democracia petrolera en Venezuela produciría un venezolano más fuerte, más rebelde, más responsable, más venezolano, en fin, más como un Simón Bolívar de nuestros sueños.

enero 08, 2009

Echando el resto

No hay manera de explicarle a un ciudadano normal de un país normal el solo concepto de un Estado entregando divisas, a un precio muy por debajo del que debería ser su precio de transarse en un mercado libre, a los ciudadanos que deseen y tengan con qué viajar. Quien infringe la Ley y negocia su cupo de hecho aún cuando no de derecho se comporta de manera más responsable que quien se distrae en un viaje subsidiado al exterior.

No hay manera de explicarle a un ciudadano normal de un país normal el solo concepto de un Estado entregando un dividendo petrolero regalando gasolina a quienes tienen el vehículo necesario para cobrarlo. Quien infringe la Ley y contrabandea la gasolina al exterior de hecho aun cuando no de derecho se comporta de manera más responsable que el que quema la misma gasolina en una cola.

No hay manera de explicarle a un ciudadano normal de un país normal un control cambiario que abarata las importaciones pero al mismo tiempo imposibilita el mantener la competitividad del país en los productos transables. Quien infringe la Ley y con sus bolívares adquiere divisas para salvaguardarlas en el exterior de hecho aun cuando no de derecho se comporta de manera más responsable que el que consume cachivaches importados.

Darle a algunos solo por cuanto se visten de rojo rojito y a otros solo por cuanto pueden acceder los subsidios regresivos es para todos los fines prácticos, exactamente lo mismo. La tracalería no tiene color… la tracalería de muchos de los dizque bolivarianos es igualita a la tracalería concientemente inconsciente de muchos de los escuálidos.

Con frecuencia he sostenido que a nuestro querido país no debemos buscarlo donde creemos haberlo perdido, sino buscarlo donde lo queremos encontrar y donde yo quisiera encontrarlo simplemente no debe haber cabida para las locuras descritas ni lugar para justificar los abusos propios sobre la base de los abusos de los otros, entre las cuales siempre se encuentran las imbatibles tracalerías del tracalero mayor de turno.

Pero, con una oposición incapaz de protestar las irracionalidades cuando estas benefician los bolsillos de quienes creen sus simpatizantes, conseguir a nuestro país donde merece estar, es una misión casi imposible. A Venezuela la providencia le entregó el petróleo pero también las elites menos elites que puedan existir. Imagínense, éstas ni siquiera discuten la posibilidad que sea el ciudadano y no el Estado el responsable por la siembra de las resultas petroleras.

Como de nuevo alguien buscara negar su responsabilidad acusándome de estar influenciado por una herencia escandinava… de nuevo les recuerdo que la seriedad, la racionalidad económica, la justicia y el orden no tiene absolutamente nada de incompatible con un país de ciudadanos alegres y contentos… esa teoría de país tropical, solo la siembra y la enseña los que disfrutan de abusar y de revolcarse en una suciedad compartida.

Por favor, nuestro país y nuestros hijos se merecen mucho más que una nueva capa de pintura, se merece que lo reconstruyamos por completo.

enero 01, 2009

La multa

Leí sobre la multa de unos 1.400 millones impuesta por las autoridades de Estados Unidos y de Alemania a la empresa Siemens por haber incurrido en actos de corrupción de funcionarios públicos en Argentina, Bangladesh, Irak, Israel, Rusia y Venezuela con el propósito de adelantar sus negocios.

Habiendo escrito sobre la necesidad de combatir la plaga de la corrupción atacando por igual a corruptos y corruptores, sin duda me contenté con la noticia; aun cuando presentí que la actual crisis económica mundial diluirá bastante lo que se puede haber alcanzado triunfando en esta escaramuza.

Lo que sí no logre entender, por cuanto ni siquiera se discute es… ¿quién se queda con la multa?

Dado que estamos entre quienes hemos sufrido los costos directos derivados de los actos de corrupción multados… ¿nos tocará percibir una parte de la multa como compensación?

Si los gobiernos de Estados Unidos y Alemania deciden quedarse con toda la multa por cuanto el corruptor cometió un crimen en estos países corrompiendo a funcionarios públicos extranjeros… ¿podemos, como sociedad civil perjudicada, también acudir ante las cortes o las autoridades de Estados Unidos y Alemania?

Digo sociedad civil por cuanto según leo a un diputado decir la Asamblea Nacional no tiene planteado investigar el caso, a menos que la denuncia sea consignada por canales regulares, ya que por lo general la Asamblea "no estila" proceder a la investigación por notitia criminis… aun cuando me imagino que el diputado se refiere ante nada a la notitia criminis que incomoda.

Yo no soy abogado pero como observo que con frecuencia los casos criminales al poco rato dan lugar a casos civiles, de nuevo pregunto: ¿que pasaría si un grupo de ciudadanos venezolanos intentamos una acción de clase en Estados Unidos y en Alemania, en contra de Siemens y en contra de quienes cayeron en la corrupción?

De repente con ello convertimos una escaramuza en una batalla de real importancia estratégica para la guerra contra la corrupción.

Por cierto que me perdone la Siemens… no tengo nada personal en contra de ellos… lo que pasa es que sí tengo mucho, personal, en contra de los corruptos, los corruptores y la corrupción.

Compatriotas, en un mundo globalizado, cualquier corte que nos puede servir, nos puede servir.

diciembre 04, 2008

¿Regalos odiosos?

El concepto de "deuda odiosa" se refiere a las deudas públicas contraídas de manera poco transparente y que más que servir los intereses de una nación han servido los intereses de un autócrata o un tirano y las cuales, por lo tanto, no necesitarían de ser pagadas.

Habiendo participado en muchos seminarios sobre el tema de la "deuda odiosa", así como escrito artículos sobre ello, también he sostenido que a veces resulta más preciso el término de "crédito odioso". La posibilidad de lograr por la vía de decretar las deudas de un país como odiosas y el desincentivar la entrega de los créditos que sostienen a gobiernos que de-facto son ilegítimos, siempre me ha parecido una opción muy interesante, especialmente para una sociedad civil que desea evitar que un tirano hipoteque las joyas de la corona de su país.

En tal sentido, cuando recientemente el presidente de Ecuador, Rafael Correa, señaló que su gobierno buscará "no pagar la deuda ilegítima, ilegal y corrupta" no puedo sino estar de acuerdo, por supuesto siempre y cuando Correa pueda demostrar que la deuda de Ecuador es de verdad "ilegítima, ilegal y corrupta", lo cual no necesariamente debe ser así. Por ejemplo, en materia de "ilegitimidad" y considerando que la Asamblea debe aprobar el endeudamiento dudo seriamente que el Ecuador ni siquiera se acerque a Venezuela al considerar que nuestra Asamblea, en un país notoriamente dividido, se compone por 167 electos en las filas oficialistas y 0 en representación de quienes no estamos de acuerdo con la actual manera de gobernar.

Ahora bien, cuando mañana nuestro país amanezca quebrado y sobreendeudado a cuenta de una caída de los ingresos petroleros y el despilfarro o la desaparición de las reservas del país, aquí, aparte de por supuesto tener que comenzar a discutir nuestra propia deuda pública en términos de "odiosa", el hecho que millones de nuestros conciudadanos podrían estar pasando hambre, también nos obligaría a pensar en la posibilidad de los "regalos odiosos". En tal sentido quizás valdría la pena comenzar a indagar sobre las posibilidades de exigir que nos devuelvan lo que fue ilegítimamente regalado y muy especialmente cuando muchos de los receptores de los regalos estaban muy conscientes de ello, por haberlo tenido que agradecerlo con sus propios ¡Uh, ah!

Según un abogado amigo el concepto de los "regalos odiosos" podría caer dentro de lo que jurídicamente se conoce como la "repetición" y lo cual, para quien como yo no es abogado y tiene que apelar al diccionario de la Real Academia Española, para saber de qué rayos habla, significa una "Acción de quien ha sido desposeído, obligado o condenado, contra tercera persona que haya de reintegrarle o responderle".

El artículo 311 de nuestra Constitución que todos decimos defender establece que: "El ingreso que se genere por la explotación de la riqueza del subsuelo y los minerales, en general, propenderá a financiar la inversión real productiva, la educación y la salud".

Sin pena: ¡londinenses, bostonianos y cubanos, devuélvannos lo nuestro! Con pena: ¡hondureños, bolivianos, nicaragüenses también devuélvannos lo nuestro! ¿Y Ecuador?

El Universal

octubre 16, 2008

Un impuesto a la propiedad intelectual

Los billetes de dólares y de cuyo valor responde Estados Unidos, llevan impreso el lema abreviado de "In God We Trust", "En Dios confiamos". Una versión más completa sería "En Dios confiamos para que los políticos no circulen más dólares de lo que la economía pueda respaldar o que, en caso contrario, el contribuyente de Estados Unidos tenga la disposición y la capacidad de pagar con impuestos lo que haga falta". Lo anterior vale igual para todos los demás países.

Ahora y aun cuando el sector privado cargue con la mayoría de las perdidas iniciales de la crisis financiera, ésta terminará siendo extraordinariamente costosa para los fiscos también y sin duda en muchos casos sobrepasará su capacidad actual. En tal sentido algunos de los costos deberán ser pagados con más impuestos o, en su ausencia, se pagarán con la inflación, el impuesto a los pobres.

La sociedad lleva décadas sin analizar tributaciones que se ajusten a las nuevas realidades globales y que interfieran el mínimo posible con la recuperación de la economía, por lo que puede ser oportuno comenzar a reflexionar sobre el tema. Cualquier propuesta tributaria nueva debe además ser legitimada sobre las bases de la justicia y la racionalidad. En tal sentido estoy circulando algunas ideas para su discusión y la siguiente es una de ellas.

El impuesto sobre las ganancias derivadas de los monopolios creados por las propiedades intelectuales.

La mayoría o quizás todos los derechos de propiedad intelectual son otorgadas a quien corre la ultima parte de un relevo corrido con ingenuidad, creatividad y esfuerzos tenaces por generaciones de seres humanos. Los corredores anteriores permiten al último cruzar la línea final victoriosamente y levantar una idea terminada, aun cuando no necesariamente iniciada.

La particularidad de este relevo es que quien espera estar corriendo como el último relevista no puede estar completamente seguro de ello. Algunas veces correr la última parte o cualquier parte puede ser fácil; otras veces puede requerir de muchos esfuerzos en equipo y cuesta millones. La sociedad, para estimular la ingenuidad, la creatividad y el esfuerzo requerido de todos, para así ayudar a que el mundo progrese, ha decidido otorgarle a solo el corredor que cruce la meta final, el trofeo de un derecho de propiedad intelectual.

La parte problemática de este acuerdo social es que todos los derechos de propiedad intelectual crean un derecho a un monopolio y que como es ejercitado con poca o ninguna regulación, restricción o supervisión, significa que puede ser sujeto a una sobreexplotación.

Por cuanto todo derecho de propiedad intelectual otorgado impone a la sociedad la obligación de defender tal derecho, de muchas maneras, lo cual cuesta mucho, la pregunta que también queda por responder es si no hubiere sido mejor usar esos recursos para otros propósitos, por ejemplo financiar a otros para que corran el relevo.

No encuentro lógica ni justicia cobrarle a una empresa a quien se le ha otorgado el monopolio de un derecho de propiedad intelectual, por algo a lo cual generaciones anteriores han contribuido y en cuya defensa la sociedad debe invertir recursos, la misma tasa de impuestos sobre las ganancias que se aplica a una empresa que compite en el mercado sin ninguna especie de protección.


Por lo tanto he propuesto estudiar que las ganancias generadas por la explotación de un derecho de propiedad intelectual paguen un impuesto sobre las ganancias adicional, de por ejemplo 20%. Esos ingresos pueden destinarse a rembolsar la sociedad por los costos de defender las propiedades intelectuales y para ayudar a financiar a otros corredores en aquellos relevos de la humanidad destinados a desarrollar bienes esenciales que nos puedan servir a todos.

mayo 01, 2008

El sinpropósito y el peligro de las regulaciones bancarias

Durante las reuniones de primavera 2008 del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional un asunto que ocupó mi interés como miembro de la sociedad civil, fue lo relativo al sistema financiero y en especial a las regulaciones bancarias. Éstas no sólo han fallado rotundamente en evitar la crisis financiera que se encuentra en pleno desarrollo, sino que en mi opinión han jugado un papel muy importante en causarla.

Como antecedente, permítanme contarles que a finales de los ochenta, los reguladores bancarios de los principales países desarrollados por intermedio del Comité de Supervisión Bancaria de Basilea, hartos de que se les echase la culpa por las recurrentes crisis bancarias, inventaron las Normas de Basilea I. Estas normas contenían como pieza fundamental calcular unos requerimientos mínimos de capital para la banca sobre la base del riesgo de la cartera de los bancos, tal como ese riesgo fuese medido por las calificadoras de crédito. Desde el primer momento a mí ello me pareció una locura y el primer artículo que publiqué, 1997 en el Daily Journal, se titulaba "Puritanismo en la Banca" y versaba sobre ese tema. Ahora, a más de diez años de aquel artículo, permítanme resumirles algo de lo que de nuevo sostuve sobre ese tema en Washington este abril.

1. ¡El riesgo es el oxígeno del desarrollo! Es absurdo creer que Estados Unidos y otros países hubiesen alcanzado un nivel de desarrollo sin las crisis bancarias. Cuando el Comité de Basilea desarrolló sus requerimientos de capital basado sólo en los riesgos, esto equivalía a colocar un impuesto sobre el riesgo, algo de por sí muy arriesgado. El verdadero peligro no es que los bancos quiebren; el verdadero temor es que los bancos no ayuden a la sociedad en su crecimiento económico y su desarrollo. El no llegar a tener un dolor de cabeza (una crisis bancaria) puede ser sólo el resultado de no haber ido a la fiesta.

Necesitamos dejarnos de observar sólo las crisis y comenzar a medir los resultados de los ciclos completos, desarrollo y crisis, fiesta y dolor de cabeza. Por ejemplo, el ciclo de alto crecimiento de Corea del Sur y que terminó en su crisis bancaria de 1997-1998 al haber dejado tantos rastros de industrialización, parece haber sido inmensamente más productiva para Corea del Sur que lo que parece haber sido para Estados Unidos este actual siglo de crecimiento-crisis.

Existen en el mundo evidencias más que suficientes que el haberle colocado un impuesto regulatorio al riesgo bancario, esto solo ha estimulado el crecimiento del crédito a lo que se puede disfrazar como menos riesgoso, tales como préstamos al sector público y créditos basados en diversificadas carteras de financiamiento del consumo; todo a costa del financiamiento de proyectos más riesgosos pero con mayores posibilidades de generar empleos decentes.

Para devolverle a la banca comercial un propósito ya que su simple no quebrar no constituye un propósito razonable para una sociedad que tarde o temprano ha de pagar por sus errores… ¿no será hora para unos requerimientos de capital basados en unidades de riesgo de quiebra por posibilidad de empleo decente creado?

2. ¿Cuándo pararemos de cavar en el foso donde nos encontramos? El detonante de la actual crisis financiera fueron unas hipotecas muy mal otorgadas al sector de riesgos mayores pero que hubieren sido inocuas si las agencias calificadoras de crédito no hubiesen ayudado a transformarlas en unos instrumentos sin riesgo, AAA, listos a contagiar todo el mundo. Tan es así que el primer banco que quiebra como consecuencia de estas operaciones es un banco alemán que no daba créditos hipotecarios.

Dado que los reguladores bancarios fueron los que nombraron a las calificadoras de crédito como sus comisarios de riesgo es importante recordarles lo siguiente: Tanto el "errar" como "el bajar la guardia si otro supuestamente vigila" es de humanos. En tal sentido, de insistir en seguir usando las calificadoras de crédito para influenciar la dirección de los flujos de fondo en el mundo, dénlo por seguro que en algún momento los seguiremos sobre precipicios aún mucho más peligrosos.

junio 07, 2007

El efecto papaúpa

Existen muchos tipos de papaúpas pero todos ellos tienen en común el creerse el mejor y el de tener poca capacidad de aguantar a quienes los cuestionan. Los papaúpas hacen vida en todo tipo de organización, privada, publica o mixta y a todo tipo de nivel jerárquico, desde portero a presidente. Todos ellos, en todo lugar, aparte del fastidio que nos causan, producen perniciosos efectos en materia de recursos humanos.

En la administración pública el papaúpa, sin quererlo, da inicio a un circulo vicioso por medio del cual el nuevo subalterno elegido para reemplazar a quien se atrevió hacer una pregunta que alguien pudiere interpretar como un cuestionamiento del papaúpa de turno, tiene que por definición ser algo más mediocre que el funcionario anterior, así como por supuesto poseer una mayor disposición para aguantárselas.

De la misma manera un burócrata que desea mantener su vigencia, o por lo menos su cargo, para no correr el riesgo de ubicarse entre los mejores y de repente quedar tentado a preguntar sobre algo, cada día que se levanta, tiene que hacerse la firme determinación de ser un poco peor que el día anterior. (Algunas recientes surrealistas declaraciones dadas en España por un funcionario de carrera de la Cancillería, quizás se podrían explicar desde la perspectiva del efecto papaúpa.)

Lo anterior y que en lenguaje económico se dice es la causa del rendimiento marginal decreciente del funcionario público provocará, tarde o temprano, la implosión de cualquier gobierno liderado por un papaúpa. Los nuevos siempre serán peores que los anteriores y los que se quedan, sólo lo logran empeorando.

Hay condiciones que son más propicias para que los papaúpas lleguen a ocupar cargos de importancia y entre las cuales destaca el grado de debilidad genérica que tiene la sociedad por un sabelotodo. Por cuanto el papaúpa, creyéndose iluminado, es quien mas habla cuando los más humildes prefieren callar y como también existe una estrecha relación entre el creerle a un sabelotodo y el gusto por un idioma refinado y preciso, rayando o pasándose a lo cursi, se deduce que si el papaúpa además habla bonito, que la mesa está servida para dar inicio a nuestra rodada cuesta abajo.

Si el papaúpa, ya montado en el poder, además logra armarse de unos recursos que le permite adquirir su propia barra que lo aúpa, el rendimiento marginal decreciente de sus subalternos pasa de ser una función linear a adquirir características exponenciales… algo así como que estamos mal, pero vamos peor, al cuadrado.

Amigos, espero no haberles aburrido con un lenguaje demasiado técnico pero todos, incluso yo, estamos expuesto al peligroso y muy contagioso virus de creernos un papaúpa, así sea sólo de vez en cuando.

Por favor no le demos el gusto a quienes disfrutan, gozan y ganan con que nos odiemos.

mayo 24, 2007

El Asocialismo del siglo XXI

En Venezuela en camino a los nueve años de gobierno de ese Teniente-Coronel que diciéndose demócrata le fascina que lo llamen Comandante, la gasolina se vende a un precio menor que el agua, a menos de 3 céntimos de dólares, sin siquiera cubrir sus costos de distribución. Con esa política pública ese dizque socialismo del siglo XXI transfiere de los más pobres de los pobres en nuestro país, a los dueños de vehículos, un subsidio superior al 10% del PDB del país. En otro país petrolero como por ejemplo Noruega el precio de la gasolina es más de 60 veces el precio en Venezuela.

Igualmente como resultado directo de vender la gasolina a menos de 3 céntimos de dólares el litro, en lugar de venderla a su precio de mercado e invertir los recursos obtenidos en el transporte público, tenemos que en un país con solo 26 millones de habitantes y un nivel de ingresos por habitante cercano a solo los cinco mil dólares, en 2006 se vendieron 350.000 vehículos nuevos y las ventas del primer trimestre ya indican una venta anual de 400.000 de vehículos nuevos para el 2007.

Los carros ya no encuentran por donde circular para soltar su carbón envenenando nuestro planeta por lo que tanto en materia ambiental como en la vía de distribuir justamente el ingreso obtenido por la liquidación de nuestro petróleo no renovable, queda perfectamente claro que en Venezuela nos encontramos en manos de un gobierno cruelmente asocial.

Lo anterior (unido a tantos otros motivos) me lleva a preguntarles a los socialistas del continente y del mundo lo siguiente:

¿Acaso Ustedes creen que un Salvador Allende hubiese muerto orgulloso por el Asocialismo del Siglo XXI de Hugo Chávez? ¿Ustedes no tienen límites en el crédito socialista que están dispuestos a extenderle a alguien solo por cuanto abre su boca en contra de Bush? ¿No le tienen miedo a la posibilidad del descrédito final? ¡El efecto caída del Muro de Berlín se vera chiquito al lado del efecto caída Hugo Chávez!

¿Acaso no se dan cuenta que Hugo Chávez no tiene un constituyente socialista en Venezuela, ya que de existir jamás le hubiesen perdonado sus improperios autoritarios? ¿Acaso no se dan cuenta que a Chávez lo anterior no le importa nada siempre y cuando Ustedes le permitan usar gratuitamente el discurso socialista como un camuflaje útil para ocultar sus propios fines individuales?

Yo defiendo mucho al sector privado y soy demasiado libre pensador para poder acomodarme a un ismo político como el socialismo, pero no por ello tengo empachos en solicitarle la ayuda a los socialistas-socialistas, a quienes respeto mucho, para librar a Venezuela de las dos botas con que nos pisan, la militar y la petrolera. Asimismo ruego encaradamente, tanto a ellos como a su contraparte ideológica, que de una vez por todas dejen de apoyar a quienes disfrutan y ganan con que nos odiemos entre hermanos.

abril 26, 2007

Necesitamos sumar más que cero

Recientemente tuve la oportunidad de oír, en una conferencia organizada por el Banco Mundial, a la actual presidenta de Liberia, H.E. Ellen Johnson-Sirleaf, exponer sobre lo que necesitaron hacer en su país para lograr salir de los conflictos que lo tenían sumergido en una guerra civil. Su exposición emocionó, especialmente a quienes estamos observando no la construcción sino la destrucción de nuestros respectivos países. Al llegar a casa encontré el siguiente apunte y que seguramente lo base en algo que dijo ella o un comentarista: "Las visiones no producen entendimiento, las grandes visiones, que pueden implementarse, resultan de un proceso de entendimiento".

Una sociedad totalmente polarizada entre quienes están a favor de algo y quienes se oponen a ello, simplemente suma cero. En tal sentido parece ser que la única manera que tenemos de salir de las nefastas circunstancias en las cuales todas la partes aceptan nos encontramos sumergidos, es lograr sentar, en una misma mesa, tanto a los que adoran a Hugo Chávez como a quienes con igual pasión lo detestan, en el convencimiento que Venezuela vale muchísimo más que una sola persona.

Si no logramos resolver con urgencia la absoluta incomunicación que existe entre las partes y damos inicio a un proceso de colaboración constructiva, por ejemplo vía una asamblea nacional paralela, jamás lograremos suficiente confianza entre las partes para poder actuar con racionalidad, ni siquiera en los asuntos donde existen consensos. Ausente tal entendimiento, al país no le quedaría sino el comunicarse por la vía de los incomunicados, o sea, la violencia.

La Presidenta de Liberia, cuando habló mencionó que lo hacía no solo como Presidenta, sino además como madre y abuela. A la pregunta si las mujeres eran mejores para buscarle una salida en este tipo de circunstancias, respondió con un sí rotundo. Sus argumentos iban en el sentido que las mujeres tenían más capacidad de equilibrar las necesidades de hoy, el pan, con las necesidades del futuro, la educación, sin perderse en el resto de los asuntos intermedios que solo ofuscan y que supuestamente son de mas interés para los hombres. No me toca hoy debatirle ese punto, pero en lo que sí estoy totalmente de acuerdo es cuando a la pregunta sobre qué era lo mas necesario para un país frágil respondió lo siguiente: "Más que comida y alimentos lo que necesitamos son buenas y esperanzadoras fuentes de empleo para nuestros jóvenes".

En lo personal naturalmente creo que los hombres tenemos mayores facilidades de entendernos que las mujeres, con su mayor emotividad, pero por cuanto puedo estar equivocado (como esposo y padre de tres muchachas más me vale aceptar esa posibilidad) de repente lo que debemos es pedirle a Marta Colomina y a Lina Ron que cada quien de ellas se busque cinco madres y abuelas entre los de su lado y luego que debatan abiertamente, una semana seguida, mínimo seis horas por día, en televisión, sobre las necesidades inmediatas y futuras del país, con una sola regla, el que les sea prohibido mencionar el nombre de esa barrera divisiva que se llama Hugo Chávez. Si quieren, para el bien del debate, podrían incluir a otros nombres como innombrables.

enero 04, 2007

Loros y loritos

Todos entendemos que los militares no pueden permitir demasiados cuestionamientos en sus cuarteles ya que su efectividad operativa podría verse seriamente deteriorada si una orden lanzada al batallón, para que ataquen, llegase a ser respondida con un ¿y por qué?. Pero una cosa son los militares y otra cosa muy diferente son los civiles, para quienes lo más importante es justamente el saber y el poder cuestionar.

No importa las urgentes razones que existían para revolucionar al país ni tampoco si las intenciones hubiesen sido buenas o no, pero el hecho es que por la vía que vamos, nos estamos arriesgando a perder nuestra nación y una de las principales razones de ello es la existencia de tantos loros-loritos que repiten su "vamos-bien-vamos-bien".

Da risa, de esa que provoca llanto, ver como el país invierte billones de dólares en armamentos para defender unas fronteras geográficas cuando en todos los demás sentidos nos estamos desahuciando. Ya vemos como PDVSA, por el solo hecho que el gobierno no sabía o no se atreve a manejarla con los que tenían la experiencia, fue entregada a una tribu, privada, que con sus ritos rojos rojitos muy probablemente la estará volviendo una carcaza, con lo que estos mismos dizque revolucionarios, en cualquier momento, pueden verse obligados a llamar a esa funeraria de las fracasadas empresas del Estado que todos conocemos como los-inversionistas-extranjeros.

¿Como paramos esto? Un absoluto mínimo es asegurando que la Asamblea Nacional, la Corte Suprema de Justicia, PDVSA y nuestro sistema de educación no estén formados exclusivamente por loros-loritos rojos-rojitos… o, por si acaso, de loros-loritos azul-azulitos.

Da risa, igualmente de esa que provoca llanto, oír a ese ministro de educación presumir de que él y su jefe, ese a quien le gusta que lo llamen comandante, tienen la capacidad para lograr resolver los misterios de la globalización y con su educación única garantizarles a los jóvenes unos conocimientos para los cuales existirá una demanda en el futuro… o hasta siquiera para hoy. Por la vía que vamos parece que para defendernos como nación, solo contaremos con profesionales cuyas únicas credenciales serán las de ser licenciados rojos-rojitos con tremendos diplomas que los certifican como unos auténticos loros-loritos. Además, el día de mañana… ¿a quien irán a demandar esos pobres loros-loritos, si el mercado no quiere pagarles ni siquiera el salario mínimo?

Comenzando el año es momento propicio para rogar a Dios que salve a nuestra patria de un uniformismo uniformado que nos ladra órdenes y que nos permita tener un gobierno civil que sepa conversar con todas las minorías que posee nuestra maravillosa biodiversidad social, las que en su conjunto conforman la auténtica mayoría en nuestra querida Venezuela. Solicitamos, ya, una Asamblea Nacional que incluya una legítima representación de los hasta ahora 4.287.467 opositores que han sido certificados como legítimos por el CNE.

diciembre 28, 2006

Presos y zombis, políticos

Después de las listas tascón, las venganzas pdvsa, los discursos rojos rojitos, los clamores por un nuevo estalinismo, el partido único, los tantos lo-que-me-da-las-ganas, los surrealismos jurídicos, del fiscal, los registros electorales obesos y ante nada la Asamblea del 167 a 0, el gobierno ya ha perdido, por voluntad propia, todo derecho a que se le conceda algún beneficio de la duda. En tal sentido, cuando entonces la sociedad opositora con ocasión de su gran relegitimación el 3 de Diciembre le solicita al oficialismo la liberación de los presos políticos, su respuesta, “¿qué presos políticos?”, eso solo termina siendo otra de esas burlas que, aún en el aire, se devuelven para burlarse aún mas de los mismos quienes las originan.

Digo lo anterior por recordarles a mis compatriotas lo difícil que resulta con absoluta certeza poder afirmar quien es el verdadero preso, la persona colocada tras rejas en un espacio físico reducido o la que se encuentra afuera. Por ejemplo, estoy seguro que esos compatriotas que actualmente están confinados a vivir dentro de una celda son mucho más libres que esa señora que le respondió a la sociedad opositora legitimada con un “para que los presos puedan ser liberados, deben antes pedir perdón.”

Los del espacio físico reducido sufrirán las molestias y los vejámenes del caso, y sus familias con ellos, pero siempre lograrán mantener su “yo” mucho mas intacto que quienes como la señora anterior dan zancadas por todo el mundo, aparentando ser libres, pero tienen sus movimientos totalmente limitados por unos grillos que, aparte de afear sus costosos vestuarios, les roban su dignidad individual y hacen de ellos unos verdaderos zombis… unos pobres muertos en vida.

No conozco a nadie de los que actualmente se denominan los presos políticos y menos aún a la señora con los grillos y cuyo nombre, al causar la pobre tanta pena ajena, decidí guardar en reserva por simple solidaridad humana con sus mas cercanos. No obstante sugiero que terminemos este año e iniciemos el próximo elevando una oración por la pronta liberación de todos ellos. Tanto de quienes por sin-razones políticas están confinados a vivir en un espacio físico reducido como también de los tantos, entre quienes se encuentran los 167, que por muy claras razones políticas han sido condenados, por su amo y comandante, a caminar entre nosotros como los zombis de una dizque revolución. ¡Y hay que ver lo difícil y lo contra-natura que le debe resultar a un venezolano o a una venezolana ser un zombi!

diciembre 15, 2006

Centroamérica y la fuga de sus corazones

Sin importar lo mucho que se hable sobre como la fuga de cerebros (brain-drain) pueda afectar negativamente a los países en vías de desarrollo, que presentan un alto nivel de emigración, en mi opinión lo mas importante para ellos es evitar la fuga de corazones (heart-drain). Una fuga de corazones traería como consecuencia no sólo la posibilidad de perder la ayuda que actualmente significan las remesas, sino más importante aún, que la nación pierda para siempre a muchos de sus ciudadanos, justamente aquéllos quienes emigrando quizás hayan demostrado la mayor capacidad de iniciativa.

Hoy en día, aún con tanto hablar sobre la globalización, los registros económicos siguen manteniéndose basados sólo en unas fronteras geográficas locales. Por ejemplo, si un guatemalteco sale de su país, pasa a formar parte del PTB de su país anfitrión y sólo su remesa familiar quedará registrada en las cifras económicas de su Guatemala. Lo anterior es una manera errónea de enfocar el asunto, ya que, en mi opinión, en un mundo globalizado un guatemalteco jamás debería ser menos guatemalteco por el sólo hecho de trabajar en otro lugar. En tal sentido, todo el ingreso bruto que un emigrante obtiene en el exterior debería formar parte de un PNB de su país de origen y esto evidenciaría con mayor claridad la necesidad del país en apoyar a sus emigrantes en lugar de olvidarse de ellos.

Considero que las reflexiones anteriores indican claramente cuál debería entonces ser la principal función de por ejemplo las universidades en Centroamérica, con respecto a los emigrantes de sus países. De un lado, deben analizar y desarrollar los programas que pueden ayudar a un emigrante a maximizar su potencial en un país extranjero, cuando ha tomado la decisión de emigrar, y del otro, analizar y desarrollar los programas que puedan ayudar a un emigrante a no perder el contacto con su país de origen.

Basado en la anterior apreciación y en el hecho de que no hay nada más superior que lo absolutamente primario, le recomendaría a las universidades desarrollar de inmediato unos cursos virtuales sencillos sobre la historia, la geografía y la cultura de sus respectivos países y colocarlos a la disposición de todos aquéllos que están a punto de pasar a ser la primera generación de hijos de emigrantes centroamericanos… y antes que perdamos sus corazones para siempre.

diciembre 14, 2006

Las depres

Aún cuando el contador-del-otro le haya certificado a la oposición una inmensa cantidad de votos, casi cinco millones, 100% duros, es natural que sufran de una depre al intuir que si las condiciones hubiesen sido mas transparentes y el arbitro mas neutral un triunfo estaba a su alcance.

Pero los chavistas también sufren su depre ya que por haber usado muchos votos 100% fofos, ni tienen idea con cuanto “ganaron” ni pueden disfrutar el haberlo hecho en buena lid. Digo esto ya que por cada mensaje con el haremos-lo-que-nos-de-la-gana-y-si-no-les-gusta-váyanse, recibo de ellos diez que hablan sobre la necesidad del dialogo, como queriendo hacerse perdonar. Por cierto viendo como esta aumentando el número de chavistas que se ocultan tras seudónimos, ¿por vergüenza?, me pregunto que produciría más temor una lista Tascón, o una No-Tascón.

A todos quienes así me transmiten su voluntad de dialogo les respondo con un tajante “en democracia el dialogo se hace en el Congreso” y, para mi sorpresa, la mayoría de ellos me retrucan con un “de acuerdo, nosotros también necesitamos depurar el Congreso” ya que “se nos colaron unos cuantos casos imposibles”.

Pensando en lo poco que se podría hacer con un Congreso de por ejemplo 137 a 30, la verdad es que el 167 a 0 actual resulta casi milagroso para la oposición, mientras que para el oficialismo significa un grave accidente en el trabajo. De haberse percatado ellos a tiempo sobre la posibilidad del 167 a 0, sin duda que nos hubieren metido un 157 a 10 por el buche.

Hoy el 167 a 0 y que de no hacer nada al respecto significaría que los casi cinco millones de venezolanos certificados como oposicionistas pasarían los próximos cinco años sin un solo representante en el Congreso, es una imposibilidad política y el oficialismo lo sabe.

Solo para comenzar las calificadoras de crédito internacional, ante la necesidad que muchos de los actos del ejecutivo para ser legítimos también requieren de su aprobación por parte de un Congreso legítimo, ya se preguntan sobre el significado real de ese 167 a 0. En el mundo se debate una tesis según la cual una deuda pública no legítimamente contraída, la llamada deuda odiosa, no necesariamente tiene que ser cancelada.

En tal sentido la oposición y aun cuando esto pueda significar sacarle la pata del barro al gobierno debería, por el bien del país, ser magnánima y declararse dispuesta ir a unas nuevas elecciones parlamentarias, claro está una vez limpiado el registro electoral. Tales elecciones serían tambien el mejor remedio para combatir todas esas depres de las que sufre lado y lado. Hugo Chávez, haciéndose el loco, ha dicho chistosamente que esa decisión no le corresponde a él. ¡Ja, Ja, Ja!

diciembre 04, 2006

Hugo Chávez ¿tiramos la toalla?

4.744.339 venezolanos votaron el domingo por Manuel Rosales y con pasión en contra de Hugo Chávez. Si entre ellos aceptamos que puedan haber 44.338 que son tan malos y odiosos como Hugo Chávez dice, eso de todas maneras le dejaría 4.700.001 con respecto a los cuales decidir qué hacer.

El propio Hugo Chávez ha dicho en muchísimas ocasiones que su gobierno no está funcionando bien, lo cual el electorado aparentemente se lo ha perdonado esta vez. Una de las principales razones de ello obedece a que entre los 4.700.001 se encuentran justamente muchos quienes sí poseen la capacidad para que las cosas puedan funcionar. ¿Buscará ahora integrarlos o preferirá, como con los despedidos de PDVSA, que ellos busquen su trabajo y su vida en otros países?

El mundo globalizado no sólo que ya no permite aislarse para construir pequeños paraísos tropicales, sino que exige además que esos paraísos sean competitivos so pena de desaparecer. El problema de Hugo Chávez radica en que entre los que votaron en su contra se encuentran mucho de los que tienen la posibilidad y predisposición de ser competitivos, mientras que entre los que votaron por él, muchos buscan justamente no tener que competir. No es posible ser sumiso a Hugo Chávez y al mismo tiempo no ser sumiso ante todo lo demás y Hugo Chávez bien lo sabe.

En los momentos en que escribo esto, el lunes 4 por la mañana, están entrando en mi computadora muchos mensajes de la oposición y lamento decirles que su tono no le augura paz, tranquilidad ni progreso a nuestro querido país. De igual manera sería una verdadera tragedia que esa inmensa energía humana, que obviamente logró concentrar la oposición y que de tanto le podría servir al país, ahora se disipe en el cinismo, la apatía o se vuelque a un “entonces, por lo menos déjame aprovecharlo”. Por lo anterior, como un derrotado opositor, me atrevo a darle dos consejos a Hugo Chávez.

El primero, que convoque a nuevas elecciones parlamentarias para asegurar la existencia de un intenso debate político, lo único que permite generar y evaluar las ideas del país. Hoy en la Asamblea Nacional esos 4.700.001 venezolanos no tienen ni un sólo representante, ni Chávez un solo contestatario.

Lo segundo, es adoptar a “Mi Negra” y comenzar a distribuir el ingreso producto de la liquidación del petróleo de nuestro país, sin que la calificación como beneficiarios del “maná” dependa de llevar una franela roja.

noviembre 16, 2006

Democracia Siglo XXI

No hemos logrado asegurar cuan cierto puede ser, que el comando de Manuel Rosales esté analizando el convocar a un referendo para disminuir la edad de votar de 18 a 16 años y al mismo tiempo otorgar el derecho a voto a todos los menores de 16 años, para que éste sea ejercido por su madre o, en su ausencia, por su padre, abuela, hermana o hermano mayor de 16. No obstante, de lograr implementar tales reformas constitucionales junto al programa de “La Negra”, estamos seguros que Venezuela se colocaría a la vanguardia de las democracias del siglo XXI.

Cada vez que vemos por televisión a una madre pobre contándonos desesperada como ha sido defraudada por enésima vez por los políticos, es evidencia de que su voz y voto no cuentan para mucho. Si esa madre, en lugar de hablar por sí sola, hablase en nombre de los votos de sus hijos, su voz tendría mas poder.

Siendo los jóvenes los que más tiempo habrán de agradecer o padecer lo que hagan o no hagan los gobiernos, la verdad es que ellos, por principio, no solamente deberían tener voto, sino quizás hasta más votos que los adultos. En algunos países, especialmente aquéllos que demográficamente se encuentran en vías de convertirse en unas dictaduras de viejos, la falta de representación de la juventud puede tener serias consecuencias.

En el mundo vemos como cada día reina más el interés en el corto-plazo y ya, por ejemplo, hasta oímos hablar de una contabilidad en tiempo real, mientras que los problemas, que se perciben como a más largo plazo, tales como la protección del ambiente, se acumulan como monte por doquier. El asignar representatividad a los intereses de un recién nacido, puede ser la manera mas efectiva para recordarle a los electores que también existen a quienes les interesa lo que pueda pasar de aquí a ochenta años.

Por cuanto la democracia es ante nada un sistema que busca igualar las oportunidades, en un país petrolero, como el nuestro, necesariamente debe venir acompañada de una “La Negra”. En Venezuela, hemos podido comprobar, durante más de cien años, que resulta imposible construir una verdadera democracia montados sobre un sistema, donde las riquezas petroleras le llegan directamente a la tesorería del Estado. Es por ello que necesitamos repartir primero los ingresos del petróleo entre todos los ciudadanos, para luego votar sobre cuanto impuesto nos van a cobrar, aprobarles en qué van a usar tales impuestos y saber quiénes serán los responsables de su uso correcto.

Por cierto, y para que se den cuenta de la importancia del concepto de “La Negra”, ya en algunos “think tanks” de Washington se analiza la posibilidad de copiarse la idea para llevarla a Irak. Si cada ciudadano de Irak, independientemente de que sea sunita, chiíta o kurdo, recibiese unos miles de dólares, en efectivo, al año por su petróleo se estaría construyendo un ejército de mercenarios por la paz.

noviembre 03, 2006

No los conozco, ni los quiero conocer

Con casi 100 artículos publicados sobre el petróleo venezolano sin jamás haber cobrado ni un solo céntimo por ello o por algo que tenga que ver con petróleo, ni de PDVSA, ni del Ministerio de Energía de Minas, ni de cualquier otra fuente nacional o internacional, creo poder evidenciar un interés en nuestra industria petrolera que en sinceridad supera toda la que puedan colocar sobre la mesa un Rafael Ramírez o un Hugo Chávez.

Al no tener otro interés que el de un venezolano preocupado por la principal fuente de ingresos de su país, en ocasiones asumí una posición crítica con relación a algunos asuntos puntuales de la políticas de la “vieja” PDVSA y, como consecuencia de ello, hubo momentos en que quienes los de la secta que se denomina bolivariana, entre ellos un Rafael Ramírez y un Hugo Chávez, puedan haber compartido uno que otra de mis opiniones.

Pues bien, en estos momentos, después de escuchar la intervención que hizo ese Rafael Ramírez ante todo el personal gerencial de PDVSA y que ha llenado los venezolanos con un sentimiento de asco y profunda tristeza, necesito, sin que ello signifique retractarme de una sola de mis opiniones, dejar absolutamente claro que cualesquiera coincidencias que esos tipos o alguien de su secta puedan haber tenido con mis opiniones, son totalmente fortuitas y ajenas a mi responsabilidad

Lo anterior lo puedo comprobar no solo con mis artículos muy críticos sobre la actual “secta de PDVSA” sino con el hecho de que sigo manteniéndome completamente libre de cualquier relación profesional con el petróleo y PDVSA, que no sea aquella que todos los venezolanos compartimos, la de ser unos accionistas ignorados. Si algún interés con relación al petróleo les debo confesar, es el de algún día formar parte de la oficina de un Ombudsman Petrolero, que se dedica a vigilar, en nombre de la sociedad, todo lo que la PDVSA y el gobierno de turno se traigan entre manos.

noviembre 02, 2006

¡La abstención no supo cobrar!

El 167 a 0 del Congreso el Diciembre pasado es una de las facturas abstencionistas por cobrar más claras que se haya visto en el mundo y no la han cobrado.

El que exista una explicación de ese 167 a 0, el retiro de la oposición, no tiene nada que ver con la legitimidad del 167 – 0.

No es legitimo que un estudiante de matemática que no sepa absolutamente nada de matemática saque 20 puntos y pase la materia sólo por cuanto ningún otro estudiante se presento en el examen y las calificaciones se hicieron de acuerdo a una curva normalizada.

Por lo tanto, si con el 167-0 la abstención no fue capaz de cobrar, no creo que logren cobrar una abstención en unas elecciones presidenciales, cuando además la presencia de esa misma abstención reduce las necesidades de manipular los resultados.

Por lo anteior y por cuanto se que el dividendo para Venezuela de una transición pacífica es inmensamente superior al que se pueda obtener por cualquier otra vía de transición y que las probabilidades de cualquier otra vía de transición no son disminuidas por el hecho de votar yo, como venezolano, le jugare todo lo que tengo al voto, una y otra vez, y el 3D consideraré a todo abstencionista un oficialista.

Eso si espero que hagamos todo lo posible para cobrar la factura de nuestra masiva presencia el 3D, así sea vestidos todos de pingüinos.

Hasta el último centavo

Encabezaba yo una delegación en Tanzania, que por lo menos se creía importante, cuando nos sentaron alrededor de unas modestas mesas para oír un reporte sobre el uso de una donación que por 7.614.873.60 TZS (aproximadamente 8.000 dólares) se le había entregado a un colegio muy humilde para su total refacción. El Maestro Principal, durante unos diez minutos que se nos hacían inmensamente largos por la letanía de las cifras, nos explico con lujo de detalles como se uso el dinero, hasta el último centavo. Le dimos las gracias y nos fuimos.

Al rato, reflexionando sobre lo que habíamos presenciado, me percate que mas que una rendición de cuentas, el acto representaba un importante recordatorio para todos nosotros sobre que a la hora de aceptar la responsabilidad por una gestión, esto siempre debe basarse en el principio del “hasta el último centavo” y no puede, como es tan frecuente, redondearse a la ligera “hasta el último billón”. Lamenté mucho no haberle agradecido más efusivamente al Maestro Principal su reporte.

Digo todo esto por cuanto el programa de “La Negra” ofrecido por Manuel Rosales y que consiste en entregarle a las 2.500.000 familias más pobres una participación directa del 20% en los ingresos que obtenemos por la liquidación de nuestro petróleo, obligatoriamente crearía la necesidad de reportar hasta el último centavo del 100%, para así poder apartar el 20% prometido y entregarlos a aquellos para quienes, sin duda, hasta el último centavo cuenta.

Como tampoco se le puede permitir al Estado compensar los ingresos que entrega con La Negra con un mayor endeudamiento público, lo que podría llevarnos hasta donde la soga se revienta, el programa también implica la necesidad de crear una Entidad de Fiscalización Superior para que de manera autónoma, le reporte a la sociedad todo lo relativo a nuestro endeudamiento público, hasta el último centavo.

Igualmente, con 2.500.000 familias directamente interesados en los resultados de la actividad petrolera, también habrá contemplar crear lo que siempre he solicitado, una oficina del tipo Ombudsman petrolero para que, en nombre de la sociedad, vigile todo lo que PDVSA y el Ministerio de Energía se traigan entre manos y nos defienda, hasta el último centavo.

Hay quienes acusan el programa “La Negra” de ser populista pero la verdad es que de ejecutarse, correctamente, transformaría las realidades político-económicas de nuestro país produciendo una moderna democracia participativa, por lo que todos tenemos un interés en el atrevernos ahora y en el vigilar después.

octubre 26, 2006

Una elección fácil

Con la locuacidad propia del más habilidoso vendedor de tiempo compartido, quien sabe explotar los sueños y las preocupaciones íntimas de sus clientes, el Actual se monto en el poder. Los gigantescos ingresos de un mercado petrolero favorable, así como un sin número de estupideces de sus contrincantes, lo atornillaron. La fuerte dependencia sentimental que logro fomentar en uno de cada ocho venezolanos; y el renombre internacional que obtuvo asumiendo el rol de campeón en esas causas perdidas que por débiles o nostálgicas consiguen las simpatías del público, o satisfaciendo el imaginario enfrentando un malvado rival, son sus actuales símbolos de poder. No hay duda que el Actual, quien busca repetir al infinito, es un candidato formidable. No obstante, el 3 de Diciembre, perderá.

Durante casi ocho años el Actual decidió, el solito, que hacer con todos los recursos del estado, repartiéndolos como le daba la gana y divirtiéndose un mundo por el mundo con sus antojos, mientras que el resto del país tuvo que lidiar, por si sola, con el tsunami de criminalidad que incito el discurso de odios, o con las tantas aleatoriedades de los secuaces. La oferta electoral del Actual, ante la realidad que los sueños y las preocupaciones siguen igual o peor, es demasiado pobre, ya que solo consiste en asegurarnos que al fin ha logrado calentar el brazo para seguir lanzándonos sus wild pitch, esta vez con el amor de un solo partido.

En cambio el Próximo nos presenta una sencilla pero poderosa oferta, que incluye dedicarse él mismo de lleno a solucionar el problema de la inseguridad; dejar espacio para las diversas opiniones; que la transición será digna y pacífica y ante nada, la parte que a mí más me entusiasma, “La Negra”, ésa con la cual el mismo pueblo podrá comenzar decidir que hacer con lo que la providencia le lego.

Durante toda nuestra historia petrolera le hemos entregado los ingresos producto de la liquidación de nuestro petróleo directamente a nuestros gobernantes, tal cual quien sabiéndose una victima en potencia le entrega el revólver a quien mejor le vende sus ganas de atracarlo. Hoy como el Próximo nos trae la opción de por lo menos dejarnos una de las cinco balas del revólver, todos debemos agarrarle ese dedo, para luego buscar arrancarle el brazo. Si en cada elección que viene conseguimos que nos dejen una bala más, al final, Dios mediante, ya no nos podrán atracar más. Por todo eso estoy seguro que la elección es fácil y que el Próximo será el próximo.

octubre 22, 2006

¡Ojalá todos fuésemos parásitos!

Hay mucha habladera en el Noticiero Digital y otros sitios sobre parásitos y francamente lo único que se me ocurre es un ¡ojalá todos fuésemos parásitos!, por cuanto de esa manera por lo menos todos los venezolanos tendríamos iguales posibilidades de energizarnos chupando al petróleo, sin la necesidad de chupar medias. Tal como están las cosas son muy pocos (quizás uno solo) que como parásitos tienen acceso a la chequera petrolera. Todos los demás (quizás todos menos uno) solo somos, a lo sumo, unos súbditos de parásitos, por lo que elevar a todos los venezolanos a la categoría de parásitos podría de repente significar un gran avance.

octubre 19, 2006

Sabiondos o Sensatos

Cuando los precios del petróleo están altos, a un país exportador de petróleo le resulta difícil beneficiarse de los acuerdos comerciales tradicionales por cuanto el valor relativo de su moneda también estará alto, lo que naturalmente le cierra espacios para la exportación de los productos y servicios de menor valor agregado. En tal sentido, para convivir con la maldición-bendición petrolera, podemos decir que en materia de exportaciones no le alcanza con saltar alto, sino que necesita de una garrocha de creatividad. De igual manera, con respecto a las importaciones, debe buscar evitar que la palanca que representan los ingresos petroleros se quiebre por un dispendioso nuevo-riquísimo.

Lo anterior obliga al Estado a actuar con mucha inteligencia en la economía, pero si su intervención termina siendo destructiva o constructiva, dependerá ante nada de si el gobierno se encuentra en manos de unos sabiondos sabelotodos o en las de unos sensatos facilitadores. Las diferencias pueden ser dramáticas.

Un sabiondo tiene la tendencia de hacerlo todo él, en nombre del Estado, mientras que un sensato buscará siempre colocar al Estado a la orden de la ciudadanía, para proveerles de una base analítica, los recursos y las infraestructuras necesarias para que ella misma lleve a cabo sus propios planes.

Un sabiondo tiene la tendencia de no darse cuenta de lo que el pueblo demanda, ya que como de todas formas decide, les ofrecerá las hierbitas que prefieren los brujos que a él le gustan, mientras que un sensato se coloca al servicio de los gustos de la ciudadanía, buscando ingeniárselas para ayudarla a conseguir lo que ella desea.

Un sabiondo tiene la tendencia de conservar para sí todo el poder decisivo, mientras que un sensato prefiere entregar parte del poder directamente al ciudadano, por ejemplo, vía una “La Negra”.

¿Significa esto que el sensato no debe inmiscuirse para nada en lo que producen o consumen los ciudadanos? ¿Y si el producto o el consumo es una droga, también debe facilitarla? Por supuesto que no. El gobernante sensato siempre conserva el derecho y el deber de ejercer su liderazgo para convencer a la ciudadanía sobre lo que él considera es el mejor rumbo, tal como la ciudadanía, vía un Congreso legítimo, siempre debería conservar el derecho de frenar al gobernante sabiondo.

En otras palabras, el 3 de Diciembre, elegiremos o a un sabiondo, que espera que nosotros le seamos serviles, o a un sensato, que quiere ser nuestro servidor

octubre 12, 2006

“La Negra”, pica y se extiende

Existe algo que se conoce como la Iniciativa de Transparencia para la Industria Extractiva (EITI por sus siglas en inglés). Es una coalición de gobiernos, sociedad civil, empresas y organizaciones como el Banco Mundial, que promueve la transparencia y la rendición de cuentas respecto de los ingresos provenientes de la explotación de los recursos naturales, todo con el propósito de ayudar al desarrollo sostenible y a la reducción de la pobreza. Este mes, en Noruega, EITI sostendrá su tercera plenaria y ya hay como 20 países que apoyan e implementan sus programas. En nuestro continente están afiliados Trinidad y Tobago, Perú y Bolivia.

Las razones por las cuales los ingresos del petróleo y otros similares con frecuencia no logran traducirse en beneficios para sus países, “la maldición de recursos”, son muchas, pero una de ellas es obviamente el que los ciudadanos nunca están debidamente informados, sospechamos que adrede. Por ejemplo hoy, en pleno Siglo XXI, con todas las tecnologías de información a nuestra disposición, cuando podríamos y deberíamos conocer a instante todos los resultados de “nuestra” industria petrolera, la información que se nos entrega es tan pobre que da vergüenza. Como ningún gobierno tiene derecho de exigirnos actos de fe sobre el estado real de nuestra industria petrolera, los principios que defiende EITI son de interés vital para nosotros.

Pues resulta entonces que “La Negra” propuesta por Manuel Rosales, aparte de que por fin alguien demuestra tener confianza en el venezolano a pie; que por fin se le da un sentido concreto a lo de la democracia participativa; que por fin se comienza a reducir esa concentración de recursos en las pocas manos del gobierno que tanto mal nos ha causado; también nos sorprende muy gratamente aceptando el espíritu de EITI, por cuanto una promesa de entregar el 20% del ingreso neto del petróleo, por necesidad implica ser muy transparente con respecto a cual es el 100% de ese ingreso.

Hay quienes andan acusando “La Negra” de ser populista. Por Dios, si populismo es creer en la capacidad de nuestros compatriotas, pues que viva el populismo. Lo que si rogamos es que “La Negra” sea bien popular y que genere los votos que se merece, para que nos ayude desterrar por siempre ese argumento de que los “venezolanos solo se lo beberían en ron” que tanto han usado nuestros gobernantes, para bebérselos ellos en champaña.

septiembre 30, 2006

Paro Petrolero vs. Discurso en la ONU

Hay quienes consideran el paro petrolero un acto valiente, hay quienes lo consideran como algo accidental, hay quienes lo consideran como un acto criminal y hay quienes cuando aún lo crean criminal, lo consideran un crimen pasional. No obstante, independientemente de lo que se opine sobre el paro, es interesante analizar su costo, para compararlo con otros eventos.

Hay quienes simplemente multiplican los barriles que no se extrajeron durante el paro por el valor al cual se podría vender y dicen que ese es el costo del paro. Esa manera simplista de calcular me parece profundamente denigrante para un país petrolero, ya que deja entrever que el barril no extraído, no vale nada. Por cuanto considero que el petróleo sigue teniendo su valor, así lo extraigan nuestros nietos, como economista analizo el costo del paro más bien sobre la base de su costo de oportunidad.

Al observar el pobre uso que le estamos dando al contravalor que obtenemos cuando liquidamos para siempre nuestro barril petróleo, hasta regalándole el dinero a otros sin siquiera cancelar nuestras propias deudas, quizás debemos concluir que el costo de oportunidad de no haber extraído los barriles durante el paro, fue muy bajo. Tan es así que de repente algún algo exagerado podría hasta sostener que no hubo costos por el paro petrolero y que hasta ganamos por dejar los barriles donde estaban. Aparte de argumentar sobre el impacto negativo que el paro debe haber causado en nuestra imagen de suministrador seguro, no sabría que responderle.

Ahora bien de lo que si no tengo duda es que el costo del discurso del presidente en las Naciones Unidas si será muy alto ya que sembró unas inmensas dudas en nuestra capacidad de ser un suministrador seguro de petróleo, justamente en la mente del mayor consumidor del mundo, que además es el que mejor paga. Esa seguridad de suministro era, aparte de la cercanía de sus mercados, la principal prima que aspirábamos cobrar.

Del análisis comparativo debo concluir que si bien el paro petrolero tuvo ciertos costos para nuestro país, entre otros proveyó la perfecta excusa para un control de cambio, la búsqueda del pequeño aplauso en las Naciones Unidas nos costará, en ingreso petrolero, dólar por dólar, muchísimo más.

Hace años, cuando prohibieron el uso de la Orimulsión en la Florida, quede como un tonto cuando todos ignoraron mi sugerencia de abstenernos de visitar Miami por un tiempo. Con tal antecedente entenderán que desde la perspectiva de ese pequeño accionista de PDVSA que todos somos, no me gusto el paro ni muchísimo menos el discurso en la ONU. No obstante, no desespero, ya que debemos tener fe que cuando Dios mediante logremos repartir Nuestra Negra a los 26.000.000 de venezolanos, ese día mismo resultarán imposibles tanto los paros como los discursos que atentan contra nuestros intereses petroleros.

septiembre 25, 2006

El dólar debilucho y Venezuela

No hay duda que Estados Unidos tiene un déficit fiscal gigantesco tanto en su cuenta fiscal como su balanza de pago comercial. Hasta la fecha no han sufrido nada por ello al encontrar un mundo dispuesto a financiarlos, entre otros para seguirles exportando con el mismo ímpetu. Es difícil explicar el asombroso apetito del mercado actual para comprar dólares cuando aún el propio gobierno de los Estados Unidos le dice, por ejemplo a China, que el dólar vale un 30% menos de su precio actual. No obstante sabemos que estos déficit son insostenibles.

Recientemente oímos a Chávez burlarse de las debilidades del dólar repitiendo los argumentos que sus muy desarrollados oídos han logrado captar en el debate mundial. De lo que no tiene la más remota idea Chávez y por lo cual justamente él debería quedarse bien calladito, es que la manera más efectiva para los Estados Unidos solucionar sus problemas en el corto plazo, es simplemente buscar reducir su consumo de gasolina y lo cual afectaría muy negativamente los intereses a corto plazo de Venezuela.

De aplicar los Estados Unidos un impuesto al consumo de la gasolina equivalente a los que se aplican en Europa ese país tendría un ingreso fiscal adicional de unos 300 billones de dólares; impactaría de inmediato de manera muy favorable su balanza comercial; lograría reducir su dependencia del petróleo y de paso estaría cumpliendo con la demanda de todos los ambientalistas del mundo relativo a que los Estados Unidos disminuya su consumo de gasolina. Como petroleros que somos no debemos olvidarnos que los Estados Unidos consumen casi tres veces más petróleo per cápita que Europa y trece veces más que los de China.

La tarea de liberar a los Estados Unidos de su adicción al petróleo es muy difícil ya que los americanos están embobadamente enamorados de sus carros y por lo tanto de la gasolina barata. Hasta Al Gore ni siquiera se atrevió mencionar los impuestos a la gasolina en su película Una Verdad Inconveniente.

Pero las cosas pueden cambiar o cuando de verdad los costos de los desequilibrios así lo obliguen, o cuando se consigue un catalizador de voluntades como quizás resulten las palabras de Chávez en las Naciones Unidas.

La economía mundial necesita que Estados Unidos resuelva sus problemas de déficit fiscal y de balanza de pagos así como también la delicada situación ambiental del mundo con sus amenazas de recalentamiento global exige que los Estados Unidos disminuyan su consumo de gasolina. No hay nadie en Venezuela que pueda demostrar haber peleado tanto contra los impuestos de la gasolina como yo y si quieren evidencia simplemente vayan a esa pagina Web www.petropolitan.org.ve que abandonada aún flota por ahí. No obstante igualmente les debo reconocer que si yo fuese americano, hoy estaría vociferando frente a la casa blanca a favor de un impuesto a la gasolina.

Esos impuestos a la gasolina, querámoslo o no, pasarán de una manera u otra por la chequera nuestra, esa que actualmente esta en poder de Chávez. Como venezolano estoy seguro que el petróleo debe valer 100 dólares, o más, pero eso no quita que para nada me sorprendería que también pudiesen caer a 20, especialmente si los Estados Unidos, animados por las ganas de castigar a Chávez, corrigen aquello de lo cual hoy Chávez se burla.

septiembre 21, 2006

Nuestra Negra

El día en que los 26 millones de venezolanos llevemos Nuestra Negra en la cartera, ese día habremos al fin logrado nacionalizar de verdad nuestra industria petrolera, anclándola firmemente en nuestros corazones, con esa ancla de anclas que es el bolsillo. Ese día PDVSA tendrá el blindaje necesario para que nadie pueda manosearla de una manera que atente contra nuestros intereses. Ese día quizás lograremos oír en alguna iglesia nuestra unas Gracias al Señor por el petróleo. Ese día quizás hasta se nos ocurra celebrar en nuestro país petrolero, el día del petróleo.

El día en que los 26 millones de venezolanos llevemos Nuestra Negra en la cartera, ese día podremos distribuir el ingreso petrolero de manera transparente, evitándonos la necesidad de tener que pasar por el peaje de las reverencias o de las bajadas de mula, que hasta la fecha se nos han impuesto. Ese día podremos al fin construir la democracia participativa que todos queremos, Ese día tendremos al fin una la posibilidad real de liberarnos de los efectos más perniciosos que produce, lo que en el mundo se conoce como la maldición de los recursos.

El día en que los 26 millones de venezolanos llevemos Nuestra Negra en la cartera, ese día no habrá problema alguno en colocarle a la gasolina que vendemos en nuestro país, el precio que refleje su verdadero valor y así evitarnos esa nefasta y vergonzante política pública; que nos tiene como una fábrica de cerveza, que paga sus dividendos a sus accionistas con cerveza, para que la tomen quienes les gusta la cerveza y con el agravante de que, en nuestro caso, ni siquiera somos productores, sino simplemente unos extractores de un recurso no renovable.

Yo no conozco cual fue la intención inicial de Nuestra Negra y no me importa. Lo que si sé es que cuando algo tan bueno aparece, todos tenemos el deber de hacer lo mejor de la oportunidad, antes de que quienes temerosos de su potencial revolucionario o quienes molestos con que les pueda hacer perder su negocio de siempre, la hagan desaparecer. Amigos, el 3D, asegurémonos que nos entreguen Nuestra Negra ya, que ella representa nuestra mejor posibilidad de lograr reunirnos todos de nuevo, en un solo país.

Yo ya cargo mi cartoncito negro en la cartera y les sugiero que hagan lo mismo… se siente bien. Por supuesto, en su debido momento debemos pedirles propuestas de diseños a nuestros artistas plásticos ya que como entenderán Nuestra Negra será un nuevo símbolo patrio.

Publicado en Caracas en El Universal el 21 de Septiembre de 2006

septiembre 13, 2006

Alimentando La Negra

Al tener tiempo argumentando la necesidad que el ciudadano venezolano participe de manera mas directa en la toma de decisiones sobre el qué hacer con sus ingresos petroleros entenderán que estoy feliz cuando comienzo oír a un político, en este caso Manuel Rosales, tener la decencia de expresar con hechos una confianza en el venezolano, proponiendo entregarle con La Negra un 20% de los ingresos netos que resultan de la actividad petrolera, después de satisfacer los requerimiento de inversión de PDVSA. Por cierto hemos oído algunos comentarios de Benjamín Rausseo que apuntan en una dirección similar pero no conocemos detalles.

Les confieso que a mi me hubiese gustado más un 80%-20% que el 20%-80% propuesto pero lo más importante en este momento es que La Negra no resulte en un pequeño esfuerzo marginal sino que su impacto transformador se sienta desde el primer momento. En tal sentido propongo que alimentemos a La Negra con el 100% de los ingresos nuevos resultantes de vender la gasolina en Venezuela a su verdadero precio de oportunidad internacional y luego repartamos estos ingresos íntegros, el 100%, vía una La Negra pero en este caso entregada al 100% de los ciudadanos.

¿Que significaría esto? El precio de la gasolina doméstica aumentaría una barbaridad, como a Bs.1.380 por litro, pero simultáneamente se estaría en posición de repartir alrededor de Bs.50.000 mensuales a cada uno de los 26 millones de venezolanos, con los cuales podrían comprar su gasolina como antes o usarlo en lo que les resulte mas necesario. Una familia de 5 personas recibiría entonces de La Negra, solo por este concepto, Bs. 250.000 al mes lo que, en gasolina a los precios nuevos equivaldría a un tanque semanal completo pero que también les permitiría recibir su dividendo así no usen gasolina. Por cierto propongo que Las Negras de los menores de 15 años deberían, como regla básica, ser entregadas a sus madres.

De esta manera La Negra lograría eliminar para siempre esa locura de vender nuestro valioso recurso no renovable por nada, como si fuese agua, lo que conforma una de las políticas públicas más nefastas que jamás se haya visto y que en el mundo entero nos deja pintados como unos soberanos idiotas. ¡Viva La Negra!

septiembre 07, 2006

Nosotros los borregos

“Amigos, estamos hartos de oír a los políticos prometer una mejor distribución de la riqueza petrolera, como si acaso fuese de ellos, cuando lo que les toca es simplemente entregarnos nuestros cheques. Si necesitan ingresos, pues que cobren sus impuestos. Un país se construye haciendo al ciudadano responsable, no declarándolo irresponsable.” Así escribí hace dos semanas y como nunca me han rogado seguir sobre el tema.

Los revolucionarios, los neoliberales, los ni-lo-uno-ni-lo-otro, los indiferentes, los hombres, las mujeres, los viejos y los jóvenes, todos estamos de acuerdo en que el dinero que obtenemos en Venezuela a cambio de sacrificar nuestro recurso no renovable es de los venezolanos.

Lo que si podemos discutir es sobre cómo rayos caímos, como pueblo entero, en eso de entregarle nuestro dinero, enterito, a unos pico de plata que dicen saber administrarlo mejor, sin siquiera reservarnos el derecho de pedirles una verdadera rendición de cuentas. Algunos dirían que por confiados y otros por estúpidos, pero por cuanto ambos puede que tengan algo de razón, de acuerdo a la enciclopedia, todos clasificaríamos como borregos. El que nos dejemos engañar así tiene sus consecuencias.

La primera, quizás la mas inocua de todas, es que simplemente todo lo recibido por el petróleo se pierde, sin dejarnos mucho mas que las memorias de una borrachera. Otra, algo peor, es que por ser petroleros el mundo nos cree ricachones, con lo cual los gestores de crédito gestionan aún más recursos para nuestros gobernantes, para que igualmente los desaparezcan, pero en este caso dejándonos una resaca de deudas, que vendrán a cobrarnos justamente cuando los precios petroleros bajen.

Igualmente trágico, pero con viso de comedia, es el ritual que debemos iniciar el mismo día que elegimos a quien ilusionados creemos ser nuestro Rey Salomón, sólo para al poco rato descubrir de nuevo la triste realidad, no quedándonos otra cosa que pasarnos el resto de su gobierno haciéndole reverencias, a ver si logramos que nos devuelve algo de lo que era nuestro para comenzar.

No obstante, lo peor ocurre cuando vivimos una bonanza petrolera, como la actual, pues entonces nuestro simplón de turno, aparte de ser un mal administrador, como los demás, además llega a creerse lo de ser el Rey Salomón, o más aún. Amigos, una vez leí un anónimo definir la locura como el repetir vez tras vez lo mismo, esperando distintos resultados... ¿Hasta cuando Venezuela?

Publicado en Caracas en El Universal el 7 de Septiembre de 2006

agosto 24, 2006

De un accionista de PDVSA a otro

Jamás he trabajado ni en la vieja ni en la nueva PDVSA, pero justo por ser uno de esos accionistas minoritarios ignorados, que somos todos los venezolanos, creo saber más lo que nos conviene con respecto a nuestro petróleo que toda esa cuerda de políticos que sólo buscan distribuir las ganancias, a su conveniencia, o las gerencias, cuya prioridad son sus condiciones de trabajo. No perdono la revolucracia actual, que supongo deben estar haciendo tales horrores que ni se dejan ver, como tampoco enmudecí en bobalicona admiración ante la meritocracia anterior. Amigos accionistas, he aquí lo que pienso.

Sin una OPEP, jamás podríamos recibir por nuestro petróleo agotable y no renovable un precio superior al del costo marginal de extraerlo y transportarlo a nivel mundial, destino triste de todos los demás productores de materia primas, por lo que soy un fiel defensor del concepto OPEP. Quien le juegue quiquirigüiqui a la OPEP… ¡Fuera!

Estar en la OPEP, obliga a poder controlar la producción, por lo que la exploración, la producción y la refinación básica debe estar 100% en manos de empresas del Estado. Una empresa del Estado es generalmente menos eficiente que una privada, pero como a nosotros lo que nos interesa es el resultado final del negocio, tendremos que convivir con ello y ser vigilantes.

Todas las empresas, tanto estadales como privadas, pueden caer en la tentación de crecer por crecer y diluir en actividades no competitivas lo que ya debería formar parte de nuestro dividendo. En este sentido, hay que prohibirle a PDVSA cualquier actividad distinta a las más básicas. Por ejemplo la distribución de gasolina en Venezuela y en el exterior y las actividades sociales propias del gobierno… ¡Fuera!

Dividendos. Después de apartar los recursos para que PDVSA pueda acometer sus inversiones, sin necesidad de endeudarse, el remanente se debe entregar directamente a nosotros, los accionistas. Eso de seguir entregándoles el ingreso por la liquidación de nuestro petróleo a unos políticos para que luego tener que hacerles las mil y una reverencias… ¡Fuera!

Amigos, estamos hartos de oír a los políticos prometer una mejor distribución de la riqueza petrolera, como si acaso fuese de ellos, cuando lo que les toca es simplemente entregarnos nuestros cheques. Si necesitan ingresos, pues que cobren sus impuestos. Un país se construye haciendo al ciudadano responsable, no declarándolo irresponsable.

Publicado en El Universal el 24 de Agosto de 2006

agosto 22, 2006

¡Hagamos de Venezuela un país serio pero contento!

Una visión país desde el extremismo radical del mero centro del medio

Fe y confianza

Por cuanto la mejor defensa es una buena ofensiva, Venezuela buscará estar entre los que mejor dominan las olas de la globalización, surfeándolas con confianza, inteligencia y coraje pero sin descuidar sus propias playas montañas llanos y selvas. Siempre buscará competir con los mejores para así garantizarse estar entre ellos y jamás permitirá que por estúpidos complejos, ineptitud o cobardía, busque refugio entre los perdedores… ni mucho menos liderarlos para consolarse como cabeza de ratón.

Soberanía

Venezuela interpretara la soberanía como su pleno derecho de poder actuar responsablemente ante una comunidad global que se encuentra toda bien apretujada en un planeta muy pequeño.

Solidaridad

Venezuela buscará situarse entre los mejores ejemplos del mundo en cuanto a su sistema de solidaridad sociales y a tal fin buscará, ante nada, evidenciar el mejor trato de sus más débiles teniendo entre otros los mejores preescolares, los mejores ancianatos, los mejores hospitales y por qué no, las prisiones mas decentes. En un país sin cárceles decentes, la mejor Corte Suprema de Justicia del mundo, no tiene nada que buscar.

Ciudadanos responsables

Venezuela abandonará para siempre ese estúpido sistema mediante el cual voluntariamente le entrega a sus gobernantes lo que debería ser sus dividendos petroleros para luego tener que hacerles las mil y una reverencias para que les devuelvan algo. Se iniciará un proceso gradual que ha de terminar entregándole toda la renta petrolera directamente al ciudadano ya que un país se construye haciendo al ciudadano responsable y no declarándolo irresponsable.

Petróleo y Ombudsman

El petróleo para su defensa seguirá apoyándose en la OPEP. PDVSA solo podrá dedicarse a las actividades de exploración extracción y refinación básica en tierras venezolanas. La sociedad elegirá un Ombudsman para que defienda sus intereses como los verdaderos accionistas de PDVSA que son y vigilen todos los acuerdos entre el gobierno y la gerencia.

La economía

En términos de la economía el estado entenderá que su función es la de un motor de arranque, una batería de emergencia y un taller de mantenimiento pero que en todo lo demás la energía utilizada, el motor y el conductor es el sector privado.

El derecho de hacer

El gobierno acepta que mientras no haya entregado razonablemente bien las principales tareas que se le ha encomendado tales como la de vigilar por la seguridad ciudadana no se ha ganado el derecho se asumir nuevas materias ni mucho menos el de irse de vacaciones.

Democracia y transparencia

El gobierno estará en la obligación de colocar toda la información sobre su gestión que sea posible en la red, tales como el nombre y sueldo de cada maestro en cada escuela venezolana, para a cualquier venezolano interesado le rinda el tiempo en sus cívicas actividades de vigilancia.

agosto 10, 2006

¡Ni con una laptop!

Nacieron en una tierra bendita, que tiene de todo para apoyarlos en la búsqueda de su futuro, pero lo que les entregan son unos rifles kalashnikow, que generalmente sólo sirven para destruir sus propios sueños y defender las vagabunderías de otros. El que algunos de ellos pudiesen haber sentido algún entusiasmo por recibir un rifle sólo puede explicarse desde la perspectiva de una bajísima autoestima o de un profundo sentido de desesperación. Sea lo que sea, para rescatar a los que siguen siendo tan jóvenes venezolanos como los demás y evitar que otros caigan en lo mismo, la sociedad necesita ofrecerles algo mucho mejor. Aún cuando una laptop sea mil veces mas poderosa que un rifle, ni con regalar millones de ésas nos alcanza.

En tal sentido, y aún cuando faltará hacer aún mucho más, sugiero que para comenzar les ofrezcamos las dos siguientes reformas, tan vitales para que nuestros jóvenes puedan llegar a donde pueden, deben, quieren y merecen.

I. El problema-dilema-maldición de nuestro país petrolero se resume en que cuando nuestros ingresos petroleros son bajos y no tenemos los recursos para poder hacer mucho, entonces nuestros gobernantes son humildes y nos oyen, pero cuando los ingresos son altos y nos permitirían dar un verdadero salto hacia adelante, pues entonces nuestros gobernantes se convierten en unos insoportables y arrogantes sabelotodos. Nuestra única posibilidad de lograr escapar de esta trampa-jaula institucional es la de cortar el vínculo directo entre el petróleo y el bolsillo de los políticos, asegurando que la mayor parte del producto petrolero vaya directa y equitativamente a los ciudadanos, para que luego el Seniat haga el trabajo a cuenta de quienes deben convencernos que el Estado merece nuestra contribución fiscal.

II. Hoy, el país puede recibir por cada litro de gasolina 1.380 bolívares en el exterior, por lo que al venderlo localmente en 80, estamos transfiriendo 1.300 bolívares por litro del que tiene o usa carro al que no, lo cual es sencillamente incompatible con el buen gobernar de cualquier país con voluntad de futuro. Corregir lo anterior para llegar a que más nunca se venda la gasolina por debajo de su costo de oportunidad, es quizás la principal bandera que se debe ondear para poder evidenciar el querer rectificar a fondo.

Muchachos del Batallón Francisco de Miranda, devuelvan sus kalashnikows y en su lugar pidan a gritos estos dos misiles.

agosto 06, 2006

Desde el Extremo Radical del Mero Centro del Medio

El no dudar sobre las buenas intenciones de Hugo Chávez y sus colegas de gobierno, así como de su amor a la patria, solo hace de todo algo tanto más lastimoso.

El actual gobierno omnipotente es imponentemente impotente, solo superado en su incompetencia por su competencia.

Hoy, a los más de siete años es evidente que nos toca a nosotros… LOS OTROS

NUESTRO LLAMADO

Ni 167 a 0, Ni 0 a 167… ¡AHORA UNA MAYORIA DE MINORIAS!
NI Miami, Ni Cuba… ¡VENEZUELA!
NI vulgaridad, NI cursilerías… ¡CATEGORÍA!
NI oportunismo NI vagabundería… ¡SERIEDAD!
NI sumisión, NI lo que me da la gana… ¡RESPONSABILIDAD!
NI venganza, NI hacerse el loco… ¡JUSTICIA!
NI capitalismo, NI socialismo… ¡REALISMO SOLIDARIO!
Ni privatizar, Ni nacionalizar… ¡SOLUCIONAR!

Añadidos por amigos:

Ni presente, Ni pasado… ¡FUTURO!
Ni locura, Ni postura… ¡MESURA!
Ni los Unos, Ni los Otros… ¡TODOS!
Ni incompetencia, Ni negligencia… ¡GERENCIA!
Ni Robolución, Ni corrupción… ¡TRANSPARENCIA!
Ni Regalar, Ni Botar… ¡ASEGURAR!
Ni Izquierda, Ni Derecha… ¡TODO LO CONTRARIO!

¡Sigan aportando consignas!

perkurowski@gmail.com

julio 18, 2006

La Gasolina a su precio correcto - cara- como oferta electoral

(Una tesis política desde el radicalismo del medio)

Hoy por cada litro de gasolina que se vende en Venezuela se reparte Bs.1.300 en valor efectivo y sonante al comprador de esa gasolina, mientras que el que no la compra, no recibe nada. La repartidera gasolinera llega a cerca de 10.000 millones de dólares al año lo que supera, por ejemplo, a todo el PNB de un país como Bolivia. Esta política es lo mas lejana posible de lo que se puede llamar un buen gobernar, y debe acabarse.

Digo y sostengo que quien no promete en su plan de gobierno eliminar lo de regalar la gasolina en Venezuela, ése absurdo despreciar de lo que Dios nos lego que cometemos al vender la gasolina a un precio menor que el agua, simplemente no tiene intenciones serias con el país y por lo que solo queda evidenciado que con él, o ella, todo solo será más de lo mismo… lo cual no puede estimular nadie a votar, por algo que valga la pena.

El que quiere a su país no busca ser popular sino hacer lo mejor para su país y si los ciudadanos quieren que su país mejore tendrán que aprender elegir no solo a quien solo les ofrece villas y castillos, para luego tenerse que darse por satisfechos con un lastimoso “la gasolina es la única cosa en la cual los ciudadanos podemos tomar algo de la riqueza del país”.

Yo creo muy posible que en nuestro país ya hay suficiente hastío acumulado con el mal gobernar de nuestros gobiernos para que una oferta electoral de hacer lo correcto, aun cuando duela, como por ejemplo subir los precios de la gasolina a su valor de oportunidad internacional, puede de repente encontrar un sorprendente receptividad, especialmente si cada centavo así recaudado le será devuelto al ciudadano vía, educación, salud, transporte público y un menor impuesto al valor agregado.

Pero si tal no fuere el caso y el mandato para gobernar no es lo suficientemente claro como para poder corregir las cosas en Venezuela, la pregunta que habría que hacerse es sobre el grado de desfachatez necesario para recibir la banda presidencial en un país tan necesitado de buen gobierno, y jurar sobre la Biblia o la Constitución.

El petróleo es un regalo de Dios al país y ya es hora que salgamos de todos aquellos que solo la saben excrementar, quemándola, y aseguremos que el petróleo de Venezuela, sirva para más que darle poderes supremos al gobernante-usurpador de turno y para callarle la boca al ciudadano regalándole gasolina en lugar de los conocidos espejitos.

Aclaremos sobre el asunto preguntémosle a cada candidato. ¿Considera Usted que es bueno para Venezuela seguir regalando la gasolina? ¡Que piensa hacer al respecto! Líder de verdad es el que logra convencer al país sobre la vía correcta, los demás, solo son unos simples mequetrefes seguidos por sus mequetefreados.

Cobrar lo que vale el petróleo no tiene nada que ver con darle mas recursos al gobierno, ya que todo que paguemos por encima del costo de la gasolina, debe serle devuelto al venezolano, por igual.

¡Mis padres fueron a visitar el futuro de mi país y todo lo que me trajeron fue éste maldito litro de gasolina ta-barata-dame-dos!

En una fábrica de cerveza las utilidades se reparten equitativamente en efectivo entre los accionistas y no en cerveza a los bebedores de cerveza. Con los resultados de algo legado por la Providencia hay que ser aún más escrupulosos.

¡La gasolina barata es la madre de todos los consuelos de tontos!

junio 18, 2006

Se le escaraperlo por completo a Vargas Llosa.

Alvaro Vargas Llosa publicó hace unos meses un artículo del “Por qué la izquierda debiera escarapelarse ante la mera mención de Hugo Chávez”… me imagino una vez esa izquierda haya buscado el significado de escarapelar, que según veo tiene que ver algo con el raspar, con un escarpelo, que tampoco sé lo que es.

Vargas Llosa elabora una larga lista de razones por la cual la izquierda debe cortar con Chávez, algunas más discutibles que otras, pero la principal y la más obvia se le escapo por completo al autor.

En Venezuela, muy próximo a los ocho años de estar gobernando un Chávez “socialista”, la gasolina aún se vende en menos de cuatro céntimos de dólar por litro comparado con los 160 céntimos por litro al cual se vende en Europa, cuarenta veces más, 4.000% más.

Como consecuencia de lo anterior y por cuanto el valor de la gasolina en todo el mundo, excluido los impuestos, es aproximadamente de 64 céntimos por litro, el “socialista” Chávez le hace entrega directa de 60 céntimos por litro de gasolina a los “con carro” de los recursos que podrían ser usados para los “sin carro”, e incentivando de paso la contaminación ambiental

La anterior política pública le debe sonar tan horrible para un europeo, izquierdista o no, que no solo les significaría tener que retirarle el apoyo y cortar todo los vínculos con ese el militar que usurpa un manto ideológico, sino que tendrían que iniciar un proceso para excomulgarlo.

¿Porque no ocurre? O porque no lo saben, o porque les conviene hacerse los Suecos.

junio 17, 2006

Nuestros “justos” jueces saben que los envían a un Auschwitz.

Cuando de nuevo leemos sobre las vergonzosas condiciones que rigen en las cárceles en muchos de nuestro países latinoamericanos no queda mas remedio que recordarle otra vez a nuestros jueces que cada vez que envían un reo ahí, puede ser igual como si enviasen alguien a un campo de exterminación tipo Auschwitz. ¿Quieren que los ciudadanos los demandemos en La Haya? Cuando comprenderán quienes buscan reformar nuestros sistemas judiciales que para que exista justicia es más importante que existan unas cárceles decentes a que una Corte Suprema de Justicia se ubique en un edificio impresionante.

El Universal, 24 de Mayo de 2005

marzo 25, 2006

¿Hizo bien el Ministro?

Acabo de publicar Voice and Noise" un libro en inglés en el que principalmente discuto temas observados durante mis dos años como director ejecutivo en el Banco Mundial (BM), 2003 y 2004, por Venezuela y siete países más.

Aun cuando les suene extraño mi elección para ese cargo resultó de un proceso que se inició en un foro en el Internet donde, el entonces ministro Felipe Pérez solicitó expresiones de interés. Yo, siempre optimista, le envié al ministro mi currículum, recordándole que provenía del sector privado y no del público, que era un independiente un "radical del medio"; que no tenía el menor interés en callar mi propia voz por ir a Washington; pero que si el gobierno era capaz de convivir con todo aquello, yo me sentía capaz y orgulloso de hacer un buen trabajo para el país. Por cuanto sólo conocía al ministro de cuando una vez me invitó al IESA a dar una conferencia sobre los impuestos al petróleo en países consumidores, no me hice mayores ilusiones y de hecho todo se me olvidó. Al mes, de repente, el ministro me avi sa por el celular que había sido no minado.

Por supuesto que el nombramiento de un director ejecutivo, políticamente independiente, sin trayectoria en el sector público y seleccionado en la red, también causó mucha sorpresa en el BM y por lo que hoy bien vale la pregunta que titula este artículo. Su respuesta no es sencilla.

PRIMERO. Fue mi selección simplemente un accidente, una locura del momento, algo que no ocurrirá más nunca o fue sólo la punta del iceberg de una nueva manera de hacer las cosas. Si sólo fui un accidente, que buena suerte la mía, pero la verdad es que los actuales avances tecnológicos pueden estar augurando importantes cambios en nuestras formas de gobernar. En un futuro, en lugar de estar haciendo política sobre la base de encuestas, podemos estar en capacidad de ejecutar referendos diarios, con todos los ciudadanos, a cero costo, para bien o para mal. En tal sentido y por cuanto Felipe Pérez es una persona que parece creer mucho en el potencial revolucionario de una transparencia sustentada en el uso de la tecnología, mi elección puede haber sido precursora y el ex ministro un profeta. Yo, aun cuando albergo ciertas dudas sobre donde nos pueda llevar tanta transparencia, apoyo esa posibilidad por cuanto suena como un paso evolutivo para la sociedad.

SEGUNDO. De un director en el Banco Mundial se espera que en base a sus propios criterios actúe considerando tanto los intereses de sus representados como los intereses propios de esa institución. Lo anterior no es fácil para nadie y la pregunta sería si alguien con mis características, puede lograr caminar esa cuerda floja. Si bien es cierto que quien provenga del sector público y es nominado por razones políticas de seguro que representaría mejor los intereses a corto plazo del gobierno de turno, un jugador libre como yo, y en cuanto pueda aportar perspectivas distintas al debate de repente puede resultar más útil tanto para la institución como para el país.

Subjetivamente, no me cabe la menor duda que el ministro lo hizo... ¡Muy pero muy bien! Tuve una experiencia increíble, aun cuando por supuesto algo surrealista, y con mi independencia creo haber cumplido responsablemente con los intereses de mi Venezuela, de los demás países amigos que representé, del propio Banco Mundial y con los de este pequeño planeta en el cual todos nos buscamos relacionar. Así que... ¡Gracias Felipe!

marzo 23, 2006

De unidos y divididos

La oposición deshojando su margarita del votar o no votar a veces parece olvidarse de que para ganar votando, teóricamente, necesita la mayoría con un solo voto, mientras que para ganar no votando requieren de muchísimos votos más. No obstante, por mucho que hoy puedan sentirse divididos, comparados con el oficialismo, están increíblemente unidos. En los vasos donde el liderazgo de la oposición busca dilucidar sus diferencias existen tormentas pero, allá afuera, en las aguas del oficialismo, lo que se deslumbra venir es un Tsunami.

El país es actualmente como un estacionamiento asfaltado y toda la lluvia petrolera que le caiga se escapará por la vía de las importaciones o de la fuga de capitales. Dada la poca capacidad de absorción causada por una menguada oferta interna de bienes, el buscar remediar lo anterior con unos muros de contención sólo produciría una inflación explosiva.

El país requiere entonces de la confianza que prepara la tierra para poder recibir la siembra; de la inteligencia para seleccionar el que sembrar; de la capacidad para sembrar, abonar y cuidar lo sembrado y, finalmente, de la honestidad para cosechar y repartir la cosecha de manera justa. ¡Vaya tarea! Lograrlo decididamente requiere, como mínimo, eliminar la corrupción, no sólo aquélla que trafica con dinero, sino también aquélla que remunera a los supuestos incondicionales con cargos para los cuales son ineptos. ¡Vaya bomba divisiva para el oficialismo!

A la oposición, para lograr la mayoría que defina los resultados a su favor, le podría bastar con quedarse sentada esperando, aún cuando ciertamente les haría bien tener un plan de acción y un candidato que motive sus propias filas, por supuesto, siempre y cuando tanto el plan como el líder no constituyan un obstáculo para atraer a los descontentos.

Chávez intuye lo anterior, por lo que anda dando tumbos buscando como loco esa nueva pega-loca que pueda sustituir la corrupción y que le sirva para mantener a sus tropas unidas, ya que su propia capacidad aglutinadora ha perdido efectividad tras demasiados años de campaña y demasiadas contradicciones. Además tiene el problema de que no sólo necesita ganar las elecciones, sino que también debe conseguir la llave que le permita introducir un cambio total, dado que otros seis años iguales a los ocho que habrán transcurrido, si que no lo aguanta nadie… por lo que desde ya sabe que no llegaría al final de su hipotético período nuevo.

Publicado en Caracas, en El Universal, el 23 de Marzo de 2006

febrero 23, 2006

¿Qué hacemos con ellos?

Sin opinar sobre cuando se acaba, si mañana o dentro de unos años, yo, cuando veo algo insostenible, lo considero insostenible. Siendo así, me parece oportuno pensar en el qué hacer con los contrarios, cuando llegue la hora de implementar los resultados de una elección, o se necesite manejar una transición, como la que pueda resultar de una renuncia.

Los verdaderamente fanáticos, quizás unos diez mil, pueden provocar grandes destrozos y constituyen un verdadero problema, que requiere de atención directa por parte de quienes saben de eso.

Los oportunistas, por definición, no presentarán ninguna resistencia al cambio, el cual, por el contrario, debe buscar como resistirse a ellos.

Los indiferentes, los “sólo-me-ocupo-de-lo-mío-día-a-día”, esos que generalmente no votan, pero que normalmente apoyan al gobierno de turno a cuenta del mejor vale lo malo conocido que lo bueno por conocer, se acomodarán, sin problemas.

Los convencidos, aquéllos que buscaban imponer una transformación social y que están decepcionados, de repente hasta podrán ayudar a realizar los cambios que siguen siendo necesarios.

Pero… y esos dos millones de venezolanos que con sinceridad de fe sembraron sus reservas de esperanzas en quién tan bonito les habló… ¿que rayos hacemos con ellos, y cómo evitamos que su desespero obstaculice encontrar una mejor ruta para el país? Encontrar una respuesta país que les haga querer seguir viviendo, es sin duda el mayor reto de quienes mañana aspiren a gobernar.

El Caracazo anunció con claridad la existencia de una bomba en Venezuela, pero como nadie hizo nada para desactivarla, hizo “poff”, cual triqui-traqui, lo que fue aprovechado por un carismático para llevarnos a donde nunca nos queríamos encontrar. Hoy, cuando necesitamos desmantelar una bomba armada inmensamente más poderosa y lograr mantener vivo a este proyecto país que tenemos, se requiere que todos comencemos por rectificar a fondo nuestras propias fallas como ciudadanos.

O nos vamos por la vía de la indiferencia y dejamos que una masa de compatriotas desilusionados deambulen cual unos sin casta, en cuyo caso Venezuela también seguirá perdida sin rumbo, o les damos ese cariño y esa atención que se merecen. Quién sabe si en la tarea de reparar dos millones de corazones partidos de repente nos topamos con ese gran país del que tanto nos vanagloriamos, pero que, la verdad sea dicha casi siempre, o quizás hasta siempre, sólo logra brillar por su ausencia.

Caracas, El Universal, 23 de Febrero de 2006

febrero 09, 2006

La Revolución Emprendedora

Cuando leí en el Financial Times de Londres los resultados del estudio hecho por Global Entreprenuership Monitor, se me nublaron los ojos al ver que Venezuela rankeaba en un clarísimo primer lugar mundial, en términos de la proporción de personas entre 18 y 64 años que califican como emprendedores empresariales. Venezuela 25%, seguida por Tailandia 21%, con Estados Unidos con un 12%, España, Alemania y Francia con un 6% y Japón relegado al penúltimo lugar con un 2%.

Se me nublaron los ojos, al pensar en donde podríamos estar si esta revolución se hubiese aliado con nuestros emprendedores para rescatar la responsabilidad social que tanta falta le hace al país, en lugar de entramparse en las telaraña de la corrupción, la ineptitud y la de un socialismo primitivo.

Se me nublaron los ojos al pensar en donde estaríamos si en esta revolución, en lugar de seguir la tradición venezolana de los gobernantes de turno de usar los ingresos petroleros para financiar sus propias ocurrencias, los hubiere usado para apoyar las iniciativas de nuestros emprendedores, con educación, infraestructura e instituciones funcionales y creíbles.

Chávez, a estas alturas, ya intuye que no hay manera que pueda llevar al país adonde algunos ilusos quieren que lo lleve, por la sencilla razón de que el país se le muere en el camino. La “conciencia revolucionaria”, aquélla que ni se compra ni se vende, aquélla que según la teoría sería necesaria para lograr transformar el petróleo en energía útil para el país, simplemente no existe suficientemente, ni aquí, ni en ningún lado.

La frustración de Chávez, si le concedemos el beneficio de la duda, es entendible, pero si en lugar de amargarse y desesperarse corre hacia adelante y lanza una contrarrevolución, basado en “la conciencia emprendedora”, de repente consigue su salida, y nosotros la nuestra.

Que Chávez pueda ser un buen vendedor de la iniciativa privada es difícil, pero no imposible, si alcanzara entender que eso no requiere de su conversión al neo-liberalismo. Por ejemplo, pocas políticas públicas podrían impulsar más un modelo de democracia participativa, que la de entregarle los excedentes petroleros directamente al pueblo. Ali Primera, en su Sangueo para el regreso tenía toda la razón cuando sostenía que el pueblo es sabio, y que merece que le saquen a los mercaderes del templo público, quienes al fin y al cabo son los que más disfrutan y manosean la patria, en lugar de amarla.


El Universal, 9 de Febrero del 2006

enero 12, 2006

Controversialmente moderado

Si su hijo, por malcriado, estrella una torre de platos contra el piso argumentando que le da rabia el hambre que pasan en África… Usted no se pone a discutir el hambre de África con él.

A los siete años el país no puede seguir dividiéndose por discutir de si Chávez es bueno o malo, neoliberal o comunista, patriota o entreguista, Bolivariano o Zamorano, generoso o cínico, o cuantas cosas más, ya que lo que importa, es si sirve como Presidente y ya la mayoría sabe que no. ¡Qué lástima!... Tenía apoyo como para hacer cosas buenas, pero… mejor pasamos esa hoja.

Hoy, al trazar un plan de gobierno para el 2007, lo que el país espera y merece es un modesto plan orientado a darle un respiro, una calma y a gobernar razonablemente bien. En otras palabras, un plan muy distinto al que visualizan quienes dicen que necesitamos una alternativa que compita en ilusiones de grandeza con las confusiones de Chávez.

Quien tiene reservas puede darse el lujo de apostar a grandes mejoras pero, quien no tiene ni asegurado su pan de mañana, cualquier radicalidad que le pueda alterar su frágil equilibrio le significa un riesgo horrible. En este sentido, la mayor pobreza que hoy tenemos, en lugar de favorecer un cambio, obra como una fuerza conservadora. Digo esto por cuanto ya hemos oído unos llamados a otra Constituyente, lo que aparte de una estupidez política, suena hasta insolente para el país, cual primer artículo Carmoniano cuando, en lugar de extender la mano al lado contrario, como las circunstancias requerían, la arrogancia los indujo a comenzar con rebautizar al país.

No despedir ni un solo empleado público por un año; no suspender ni una sola misión hasta que pueda ser reemplazada por algo mejor; colocar toda la fuerza del Estado tras el objetivo de evitar cualquier retaliación ilegal o anárquica, son el tipo de ofrecimientos que necesitamos… en otras palabras, un gobierno controversialmente moderado.

Si Chávez logró conectarse con el pueblo ofreciendo cambios e instigando revolución, el próximo presidente deberá poder ver al pueblo venezolano a los ojos y convencerlo, con esa sinceridad que produce la intención de cumplir, que la transición les traerá paz, tranquilidad y gobierno. Amigos, hoy tenemos un país muy cansado que merece un descanso. Al próximo que se le ocurra ofrecerle a nuestros necesitados un agite populista… pues hasta este tranquilo extremista del centro se le puede poner violento.

enero 06, 2006

La Nueva Oportunidad de Chávez

Publicado en Caracas, El Universal el 16 de Abril de 2002

Muchas veces he sido tildado de chavista, por haber escrito algunas opiniones que sonaban como si fuesen compartidas por voceros del gobierno. Otros me han considerado como anti-chavista, porque también he escrito artículos en su contra. Ese es el riesgo de quienes no somos políticos y que nadamos en la mitad del agitado río actual, rehusando las orillas extremas, aún conociendo el riesgo de morir ahogados.

No obstante, el 11 de Abril, algo incómodo de que pudieran confundirme con la parte tenebrosa de la oposición, pero tranquilizado por tantísimas caras conocidas de gente buena y amiga, participé en la marcha que solicitaba la renuncia de Hugo Chávez por convicción y no sólo por acompañar y cuidar a mi señora. Mi razón está en un artículo que escribí durante la campaña electoral de 1998, donde sostenía que una de las cualidades que deseaba ver en mi próximo presidente era la capacidad de evaluar su propia actuación y que de no estar su gestión a la altura de lo prometido, debería tener el coraje y la decencia de renunciar, ahorrándonos dolorosos retrasos en el desarrollo del país.

Chávez, por mucha culpa que aunque con cierta razón pueda asignarle a la oposición, tiene que saber que en sus primeros turnos al bate, casi ni la vio, que merece las duchas y que de haber sido alumno de su padre, de seguro que lo habría aplazado. La historia, más severa, buscó primero su expulsión, pero luego se arrepintió y decidió darle otra oportunidad. Hoy sólo depende de él, si quiere usar ese regalo para lograr asentar en los anales históricos a su gobierno como beneficioso para Venezuela, o si simplemente se da por satisfecho con la adulancia. Como venezolano no puedo desear otra cosa que no sea que la batee de jonrón o que se gradúe summa-cum-laude.

¿Qué consejos le podemos dar? Sus padres, que de seguro sólo le desean lo mejor, probablemente le digan: ¡Muchacho cuídate de las malas compañías que te empujan hacia abajo y busca las buenas que te jalan hacia arriba! Aún cuando sabemos que nuevamente le toca al mismo Chávez elegir a sus compañeros, como un ciudadano preocupado, me permito darle algunos consejos. Por cuanto obviamente no hay nada que hacer si Chávez resulta incapaz de identificar a los que son vagabundos de anteojito, me limitaré a referirme al caso bastante más difícil de los aparentemente capaces.

Una de las primeras cosas que crea afinidad entre las personas, es el compartir las preocupaciones y, en tal sentido, en Venezuela sin duda que hay mucho que compartir. No obstante, el hecho de que alguien pueda ver con claridad como no se deben hacer las cosas, lamentablemente no implica que sepa como sí se deben hacer. En tal sentido, creo que durante el primer turno de Chávez su gobierno se perjudicó alineando a unos cuantos bienintencionados, que si bien serían una maravilla revisando gastos como comisarios de un condominio, sin embargo no sirven para planificar el futuro de un país y mucho menos para hacerlo.

Hugo Chávez, agradezca su segunda oportunidad, regalándose la posibilidad de hacerlo bien. Si no lo hace, que Dios y la Patria se lo reclame.

diciembre 29, 2005

Otros asambleístas defraudados

Los asambleístas más defraudados tienen que ser, sin discusión, aquéllos quienes con cariño sembraron una nueva Constitución, albergando grandes esperanzas de que de tal árbol surgiese un futuro mejor para nuestro país y hoy observan como por descuido, vagabundería y hasta maldad, ese árbol está creciendo torcido y degenerado y ni siquiera llega a ser una mala caricatura de sus ambiciones. Pero la frustración pica y probablemente se extienda a otros asambleístas…

Varios venezolanos se ofrecieron como candidatos a la Asamblea para representar, conforme al Artículo 201 de la Constitución, a todo el pueblo con su voto “personal”, obedeciendo “solo a su conciencia”, sin estar “sujetos a mandatos ni instrucciones”, para cumplir así con las responsabilidades asignadas a la Asamblea Nacional. Normalmente, quedar electo como diputado constituye un inmenso honor para cualquier venezolano que ama a su país.

¿Cómo deben sentirse entonces hoy quienes con sorpresa ven como, en lugar de este Diciembre haber sido electos a una Asamblea, lo fueron para formar parte de un coro vestido de rojo, donde no se les permite ni siquiera cantar, y cuyas posibilidades de expresión quedarán limitadas a levantar las piernas o los brazos, al unísono, tal cual unas (unos) Rockettes del Radio City de Nueva York, con la circunstancia de que, para colmo de males, están dotados con piernas mucho menos agraciadas?

Ni el país, ni la mayoría de los 167 diputados electos se han percatado del verdadero significado del 167 a 0. Un 167 a 0 es tan contrario a la esencia de la democracia, que hasta se podrían vender paquetes turísticos para permitir observar ese extraño fenómeno, que por cierto de repente también termina mercadeado como la Democracia del Siglo XXI.

Entiendo si muchos de Ustedes no lo creen posible pero, en estos mismos instantes, entre esos 167 venezolanos electos a la Asamblea, debe haber unos cuantos que están contemplando la posibilidad de renunciar, por la sencilla pero muy poderosa razón de que no están de acuerdo con un 167 a 0 y no desean que la historia de Venezuela los registre como formando parte de aquello. A ellos, quienes sean, si al fin deciden renunciar, lo que reconozco no será fácil, les aseguro que por lo menos este articulista les extiende su agradecimiento y apoyo.

¡No al 167 a 0! ¡No al 0 a 167! ¡Sí a 167 asambleístas venezolanos con criterios propios e independientes! ¡Feliz Año 2006!

Caracas, El Universal 29 de Diciembre de 2005

diciembre 01, 2005

El guión de "Chávez"

Primer Acto. Venezuela tenía durante los años 80 una democracia que necesitaba rejuvenecerse y una economía que sufría de una fuerte resaca, como consecuencia de la borrachera producida por los excesos petroleros de los 70. Comenzando los 90, trató de curarse con una mayor descentralización de poderes (gobernaciones) y con un proceso de apertura comercial. Los cambios fueron demasiado rápidos, se cometieron errores y quedó servida la mesa para que algo ocurriese.

Segundo Acto. Aparece Chávez, uno de los mejores cuenta-cuentos que jamás haya visto el mundo y logra conectar con una audiencia ávida de cariño y de esperanzas, interpretando un sublime Hugo-es-como-tú-y-sólo-piensa-en-tí, sacado de ese libreto socialdemócrata, que se le había perdido a AD cuando descuidó la negociación de la apertura comercial, por hacerle caso a los fundamentalistas de esa época.

Tercer acto. Chávez logra subirse a la cúspide nutriéndose tanto del petróleo como del frondoso árbol del anti-yankismo, aprovechando que últimamente ambas fuentes han sido extraordinariamente generosas produciendo la savia con que alimentar a sus parásitos. Por si fuera poco, muchos de sus críticos, a quienes les gusta tener un enemigo importante, refrendan su éxito y elevan a este humilde soldadito y frustrado pelotero, a las alturas de ser un gran ideólogo visionario.

Cuarto acto. Buscando satisfacer las crecientes expectativas del público, Chávez sube a la escena a algunos de sus fanáticos, pero éstos no sólo resultan ser unos pésimos actores, sino que además, entre ellos, se le cuelan sus propios parásitos, dispuestos a chupar. El público comienza a reclamar; Chávez preocupado busca la suerte poniendo en escena unas tramas absurdas… y comenzamos a anticipar el final. Sabiendo que hasta el mejor actor se vuelve fastidioso, vemos como un protagonista cada vez mas nervioso e inseguro, inicia un vertiginoso joropo con el cual busca darle más y más a su audiencia, pero sólo logra entregar menos y menos… hasta que...

Aún no conocemos el exacto final, pero por cuanto la obra nunca representó en realidad un enfrentamiento entre dos visiones, sino más bien entre dos inmensas confusiones, desde ya sabemos que una parte del público saldrá contenta con la caída del monstruo, y otra muy triste, por la pérdida de su santo-líder. Lo trágico de esta bufa comedia convertida en tragedia griega, es que ahora ambos tendrán que buscar como convivir en un mismo país.

Caracas, 1 de Diciembre de 2005

noviembre 23, 2005

¿Sin militares?

La única búsqueda de unidad decente y responsable en la Venezuela de hoy es la que busca la unidad del país… lo otro es simplemente ya un vulgar sectarismo. Y, el único armazón para cualquier unidad, es un proyecto país que inspire. ¡Hoy simplemente no lo hay! ¡De ningún lado!

Para crear ese proyecto que tanto necesitamos, en un mundo de tantas transformaciones, es necesario analizarlo todo. En tal sentido, considero que el país debe preguntarse si en verdad necesita de unas defensas militares como las actuales. Quizás su eliminación pudiera abrir los espacios, que necesitamos para lograr un país mejor preparado para enfrentar los retos del mañana.

¿Necesita un país tener defensas? Por supuesto que sí, resulta absolutamente vital y es justamente por ello que debemos asegurar que nuestras defensas sean nuestras mejores defensas. Para ello no necesitamos poner en duda, para nada, la calidad intrínseca de nuestros militares, es más, podemos hasta suponer que sean los mejores del mundo, pero aún así puede que existan mejores alternativas. Buscarlas es patriotismo, evitarlas sólo patrioterismo.

Para comenzar, todos hemos visto como ejércitos mucho mejor preparados que los que nosotros podríamos soñar con tener, han sido volados del mapa, en pocos días.

La Constitución de Costa Rica de 1949 establece, “Se proscribe el Ejército como institución permanente. Para la vigilancia y conservación del orden público, habrá las fuerzas de policía necesarias. Sólo por convenio continental o para la defensa nacional podrán organizarse fuerzas militares; unas y otras estarán siempre subordinadas al poder civil; no podrán deliberar, ni hacer manifestaciones o declaraciones en forma individual o colectiva.” Nadie puede decir que a Costa Rica no le ha ido bien sin sus militares y nadie puede dudar que si alguien se mete con ella, habrá un mundo que sale a defenderla.

En el país hay fronteras, que pueden ser más importantes defender que las geográficas. Por ejemplo, si nuestra economía no es fuerte, tendremos que entregarle mucho más de nuestro subsuelo al extranjero, por lo que hasta podría llegar el día en que nuestros gloriosos militares estarían defendiendo un cascarrón vacío.

Además, cuando a momentos pareciesen abrirse las puertas de nuestros cuarteles para que entre el Caballo de Troya Caribeño, a un patriota no le queda más remedio que preguntarse sobre el qué dicen nuestros soldados… ¿será acaso… nos vamos a casa?

El Universal, Caracas, 3 de Noviembre de 2005

noviembre 03, 2005

¿Sin militares?

La única búsqueda de unidad decente y responsable en la Venezuela de hoy es la que busca la unidad del país… lo otro es simplemente ya un vulgar sectarismo. Y, el único armazón para cualquier unidad, es un proyecto país que inspire. ¡Hoy simplemente no lo hay! ¡De ningún lado!

Para crear ese proyecto que tanto necesitamos, en un mundo de tantas transformaciones, es necesario analizarlo todo. En tal sentido, considero que el país debe preguntarse si en verdad necesita de unas defensas militares como las actuales. Quizás su eliminación pudiera abrir los espacios, que necesitamos para lograr un país mejor preparado para enfrentar los retos del mañana.

¿Necesita un país tener defensas? Por supuesto que sí, resulta absolutamente vital y es justamente por ello que debemos asegurar que nuestras defensas sean nuestras mejores defensas. Para ello no necesitamos poner en duda, para nada, la calidad intrínseca de nuestros militares, es más, podemos hasta suponer que sean los mejores del mundo, pero aún así puede que existan mejores alternativas. Buscarlas es patriotismo, evitarlas sólo patrioterismo.

Para comenzar, todos hemos visto como ejércitos mucho mejor preparados que los que nosotros podríamos soñar con tener, han sido volados del mapa, en pocos días.

La Constitución de Costa Rica de 1949 establece, “Se proscribe el Ejército como institución permanente. Para la vigilancia y conservación del orden público, habrá las fuerzas de policía necesarias. Sólo por convenio continental o para la defensa nacional podrán organizarse fuerzas militares; unas y otras estarán siempre subordinadas al poder civil; no podrán deliberar, ni hacer manifestaciones o declaraciones en forma individual o colectiva.” Nadie puede decir que a Costa Rica no le ha ido bien sin sus militares y nadie puede dudar que si alguien se mete con ella, habrá un mundo que sale a defenderla.

En el país hay fronteras, que pueden ser más importantes defender que las geográficas. Por ejemplo, si nuestra economía no es fuerte, tendremos que entregarle mucho más de nuestro subsuelo al extranjero, por lo que hasta podría llegar el día en que nuestros gloriosos militares estarían defendiendo un cascarrón vacío.

Además, cuando a momentos pareciesen abrirse las puertas de nuestros cuarteles para que entre el Caballo de Troya Caribeño, a un patriota no le queda más remedio que preguntarse sobre el qué dicen nuestros soldados… ¿será acaso… nos vamos a casa?

mayo 20, 2004

MONSTERS INC.

De nuevo vi con mis hijas la película de dibujos animados Monsters Inc. Al principio, sus dos simpáticos monstruos, Sulley y Mike Wazowski, tienen que entregarse en cuerpo y alma al perfeccionamiento de las técnicas del susto, para así lograr la máxima carga emocional en los gritos de los niños, de cuya extracción depende Monstrópolis para su generación eléctrica. A sabiendas que “sin gritos no hay poder”, estos tipos buenazos se sienten plenamente identificados con el lema de su empresa, “asustamos porque nos preocupamos.” Por supuesto, el pavor que ellos a su vez sienten por los niños, les ayuda cumplir con su desagradable tarea cívica.

A razón de una creciente crisis energética, “los niños de hoy ya no se asustan como antes”, y el encuentro directo con una simpática y muy poco asustadiza niñita, Boo, nuestros héroes inician una aventura donde llegan a descubrir que el amperaje de la risa es diez veces superior al de los gritos y, en un final feliz, se redefinen profesionalmente como unos grandes comediantes.

Después de tantas historias de horror y que de no ser ciertas dejarían envidiosos a Stephen King, no hay duda que en nuestra Venezuela existe miedo. Aún cuando un cierto miedo prudencial puede ser bueno, sabemos que el miedo crónico es malo, paraliza todo y hasta puede llevar al suicidio colectivo, por lo que no dudamos que nos urge a todos espantar la oscuridad.

¿Pero qué si de repente, al prenderse la luz, descubrimos que nuestro país, sin saberlo, solo era Monstruícos 2, una película sobre un experimento social de película, que todo el resto del mundo veía para aprender como manejar los conflictos que puedan resultar de una polarización de opiniones?

¿Pero qué si de repente, descubrimos que toda la audiencia se está riendo de todos nuestros monstruos, por cuanto ellos si pudieron ver que estos no eran mas que unos balones, que los guionistas insuflaron de aire caliente, para que se elevasen y nos asustasen?

Entonces tendríamos que concluir que fuimos los protagonistas de la Madre de todas aquellas Revoluciones y Contra-revoluciones que pudieren clasificarse como del tipo; Café, Bodega o Cantina y, en cuyo caso, nos restaría tenerle miedo al ridículo pero… bienvenido sea.

¿Iluso? Quizás, pero mientras más observo como se encoge el mundo, más me convenzo que en Venezuela nos libraremos del miedo. Así que amigos, en palabras de Dory en Buscando a Nemo, la película que siguió a Monster Inc… sigan nadando… sigan nadando.

junio 19, 2003

EL RADICAL DEL MEDIO

Publicado en El Universal el 19 de Junio de 2003

Quienes políticamente se sitúan entre los extremos, suelen conocerse como la mayoría pasiva y silenciosa, pero un radical del medio no es ni pasivo ni silencioso. … sin ser gritón, peleón o vulgar.

El radical del medio no permite que unos pocos extremistas coloquen al país al borde de una guerra civil y, cual buen padre de familia, los colocaría ombligo con ombligo en una jaula en la Plaza Bolívar, televisado, hasta que salgan amigos y compatriotas.

El radical del medio considera que la Nación necesita hacer responsables a los responsables y “caiga quien caiga”, despediría a funcionarios públicos, por simple ineptitud, así como pondría presos, tanto a quienes incurran en corrupción como a los que atenten contra los intereses vitales del país mediante huelgas.

El radical del medio sabe que sin un Estado fuerte y eficiente (lo que no significa grande) y un sector privado dinámico, no sobrevive la Nación. Conoce que la excelencia educativa es necesaria para propulsar el país, pero que sin una buena educación general, su valor es nulo, ya que sin unos buenos compatriotas, nada hacen los genios. Asimismo, para él, la grandeza y fortaleza de la Nación se mide en términos del trato digno que se le dé al pequeño y débil

El radical del medio se preocupa tanto por la fuga de cerebros, como por la fuga de corazones. En la globalización ve oportunidades y amenazas y no acepta propuestas o impuestas, vengan de donde vengan, por muy a la moda que estén, sin hacer su análisis crítico.

El radical del medio sabe que con la ayuda de la OPEP el petróleo ha logrado generar ingresos fabulosos, que lamentablemente PDVSA y los gobiernos han despilfarrado... y considera que hay mejores soluciones que vender el sofá. Está convencido de que la deuda pública, en promedio, jamás servirá para algo por lo que desea su eliminación y busca las inversiones extranjeras, pero sólo cuando haya logrado asegurar la voluntad de las nacionales.

El radical del medio sabe que el país no se rescata desde las trincheras y ha marchado contra el gobierno, pero también se ha abstenido de hacerlo en oposición a la oposición. Respeta la Constitución vigente, el derecho de hacerle cambios y ante nada la Democracia … ya que ésta fue diseñada justamente para él... ya que sólo él puede cobijar y darle representatividad a las minorías de ambos extremos. Su lema actual es “Ni Habana, ni Miami… CARACAS

enero 02, 2003

La lotería

¿De qué le sirve a un jugador saber que las probabilidades de que salga cara o sello son de 50-50, si de todas maneras cree que el resultado es obra y gracia de Dios… o de algún sustituto terrenal inferior, como la “suerte macha” o el concejo de algún astrólogo iluminado?

Peter Bernstein, en su libro “Contra todos los Dioses”, sostiene que la verdadera frontera entre la antigüedad y los tiempos modernos, se define cuando el hombre decide que puede y debe administrar el riesgo, lo que el autor sitúa en el renacimiento, a mediados del siglo XVII, cuando se inicia el verdadero desarrollo de las estadísticas o matemáticas probabilísticas.

Hoy, cuando observo como “profesionales” venezolanos se prestan a recomendarle las loterías a su compatriotas, como un elemento “probado” para adelantar su desarrollo individual, a veces hasta ofreciendo recomendaciones técnicas, no me cabe la menor duda de que en la desesperación de agarrar impulso, muchos de ellos están tomando un gigantesco paso atrás hacia el oscurantismo.

Por ejemplo, en el sector bancario, donde las autoridades buscaban, a veces exageradamente, como obligar a la banca a reportar sus tasas “efectivas” para disminuir la asimetría de información, llegamos a observar con estupor como durante bastante tiempo casi aupaban la libertad cabalística.

¡Pero bueno Kurowski!… ¿como que te estás volviendo puritano? ¡Que va amigos! Yo no soy de los que pensaría ni un segundo en quitarles la oportunidad de un trabajo honesto a esa multitud de vendedores de lotería, que diariamente recorren las calles. No obstante, no por ello renuncio a decirles que cuando observo la inmensa cantidad de recursos publicitarios, que se invierten en la sola competencia entre los sueños, estoy seguro de que la calidad de los sueños ofrecidos dista mucho que desear… y que el tradicional rol social de la lotería quedó en el absoluto olvido.

¿A qué viene todo esto hoy, en mitad de esta trágica convulsión nacional? Pues bien, una de las razones por las que observamos la actual ausencia de propuestas país, se debe simplemente a que las propuestas fáciles y políticamente atractivas se han agotado… hasta un grado tal donde sólo los mas neo-ilusos y/o los posibles intermediarios en la venta, aún creen que el país podría ganar algo privatizando a PDVSA y poniéndola a competir sin el amparo de la OPEP.

Así que amigos, las propuestas, para que sean válidas para la Venezuela de mañana, tienen que necesariamente incluir el ponerle mucho orden y disciplina a muchas cosas… y entre otras a las loterías, gústele o no a quien sea.

Ahora bien, no todo tiene por qué ser restrictivo. Hoy, cuando resulta evidente que el costo directo de la última crisis bancaria ha sido ampliamente superado por el costo de su mal manejo, la posibilidad de repartir los activos recuperados sobre la base de una gran lotería nacional, podría ser una opción interesante a la alternativa de tener que dejar tales activos trancados para siempre… en respaldo de los crecientes planes de jubilación de Fogade.

Publicado en El Universal el 2 de Enero de 2003

abril 16, 2002

La nueva oportunidad de Chavez

Muchas veces he sido tildado de chavista, por haber escrito algunas opiniones que sonaban como si fuesen compartidas por voceros del gobierno. Otros me han considerado como antichavista, porque también he escrito artículos en su contra. Ese es el riesgo de quienes no somos políticos y que nadamos en la mitad del agitado río actual, rehusando las orillas extremas, aún conociendo el riesgo de morir ahogados.

No obstante, el 11 de Abril, algo incómodo de que pudieran confundirme con la parte tenebrosa de la oposición, pero tranquilizado por tantísimas caras conocidas de gente buena y amiga, participé en la marcha que solicitaba la renuncia de Hugo Chávez por convicción y no sólo por acompañar y cuidar a mi señora. Mi razón está en un artículo que escribí durante la campaña electoral de 1998, donde sostenía que una de las cualidades que deseaba ver en mi próximo presidente era la capacidad de evaluar su propia actuación y que de no estar su gestión a la altura de lo prometido, debería tener el coraje y la decencia de renunciar, ahorrándonos dolorosos retrasos en el desarrollo del país.

Chávez, por mucha culpa que aunque con cierta razón pueda asignarle a la oposición, tiene que saber que en sus primeros turnos al bate, casi ni la vio, que merece las duchas y que de haber sido alumno de su padre, de seguro que lo habría aplazado. La historia, más severa, buscó primero su expulsión, pero luego se arrepintió y decidió darle otra oportunidad. Hoy sólo depende de él, si quiere usar ese regalo para lograr asentar en los anales históricos a su gobierno como beneficioso para Venezuela, o si simplemente se da por satisfecho con la adulancia. Como venezolano no puedo desear otra cosa que no sea que la batee de jonrón o que se gradúe summa cum laude.

¿Qué consejos le podemos dar? Sus padres, que de seguro sólo le desean lo mejor, probablemente le digan: ¡Muchacho cuídate de las malas compañías que te empujan hacia abajo y busca las buenas que te jalan hacia arriba! Aún cuando sabemos que nuevamente le toca al mismo Chávez elegir a sus compañeros, como un ciudadano preocupado, me permito darle algunos consejos. Por cuanto obviamente no hay nada que hacer si Chávez resulta incapaz de identificar a los que son vagabundos de anteojito, me limitaré a referirme al caso bastante más difícil de los aparentemente capaces.

Una de las primeras cosas que crea afinidad entre las personas, es el compartir las preocupaciones y, en tal sentido, en Venezuela sin duda que hay mucho que compartir. No obstante, el hecho de que alguien pueda ver con claridad como no se deben hacer las cosas, lamentablemente no implica que sepa como sí se deben hacer. En tal sentido, creo que durante el primer turno de Chávez su gobierno se perjudicó alineando a unos cuantos bienintencionados, que si bien serían una maravilla revisando gastos como comisarios de un condominio, sin embargo no sirven para planificar el futuro de un país y mucho menos para hacerlo.

Hugo Chávez, agradezca su segunda oportunidad, regalándose la posibilidad de hacerlo bien. Si no lo hace, que Dios y la Patria se lo reclamen.

mayo 17, 2001

A la Iglesia de mi país

¿Por qué nunca hemos oído en una Misa en Venezuela a un sacerdote expresar, a nombre de nuestro pueblo, un sincero agradecimiento al Señor por haber bendecido a nuestro país con el petróleo?

De hecho, creo que la para mi inexplicable falta de agradecimiento como Nación por el petróleo, es una de las principales razones de la confusión que reina en nuestro país. Al no haber enseñado que el petróleo es un legado de Dios y que, como tal, debe ser responsablemente administrado, el país ni aprendió a defender como pueblo unido su valor, ni a protestar cuando sus ingresos son desperdiciados o repartidos injustamente por unos pésimos o corruptos administradores.

Por favor, por el bien de sus feligreses venezolanos, consideren dar una Misa de Acción de Gracias al Señor por el petróleo. Quizás así, puedan transmitirle algo sobre la responsabilidad por los talentos, a un pueblo que ni siquiera celebra el día del petróleo y que ha llegado al colmo de atribuirle el petróleo, del cual viven, el ser una mera necesidad fisiológica del diablo.

Amigos, para que la siembra del petróleo sea más que sólo un sueño, debemos comenzarla por el corazón de los venezolanos.

Extracto de un artículo publicado en El Universal el 24 de Mayo de 2001

abril 21, 2001

HUGO, YO Y LA REVOLUCION

Publicado en Caracas en El Universal el 26 de Abril de 2001

Cuando veo nuestros cementerios industriales, donde por una apertura comercial muy mal implementada y una estúpida política cambiaria yacen las ilusiones de tantos venezolanos, sé que Hugo y yo queremos una revolución.

Cuando veo a Estados Unidos aplicar un 60% de arancel a la importación del concentrado de naranja y sólo permitir importar la mejor calidad, mientras que Venezuela solo aplica un 20% y permite la entrada de cualquier porquería, condenando nuestros naranjales a morir, sé que Hugo y yo queremos una revolución.

Cuando observo la muy injusta distribución de ingresos en mi país, la ineficiencia del gasto fiscal y noto cómo los esfuerzos por cobrar un impuesto sobre la renta, se abandonan por el facilismo del IVA y otros impuestos directos, sé que Hugo y yo queremos una revolución.

Cuando reflexionamos sobre las décadas de silencio ante un pésimo sistema de educación y la obscena y violenta programación con la cual nuestras televisoras adoctrinan a nuestra juventud, sé que Hugo y yo queremos una revolución.

Cuando veo mi Venezuela sumergida en la anarquía, sin una autoridad capaz de controlar a ese pequeño porcentaje de abusadores, que en todas partes existen, sé que Hugo y yo queremos una revolución.

Pero, cuando Hugo dice que su revolución es hija de la revolución china o de la cubana, también sé que Hugo y yo no hablamos de la misma revolución.

Mi revolución sólo persigue la humilde meta de lograr un buen gobierno venezolano para los venezolanos y que, si en el trayecto alguna vez nos equivocamos, que por lo menos sea a favor de Venezuela. Mi revolución recibe contenta al inversionista extranjero, pero sólo es feliz cuando logra conservar el inversionista venezolano. En mi revolución, excepto por el fortalecimiento de la OPEP (incluyendo el gas e incorporando nuevos miembros), un Gran-Colombianismo pragmático y una racional solidaridad ambiental, no hay recursos ni tiempo para otras consideraciones geopolíticas.

Si bien considero que venderle a Cuba unos 53 mil barriles de petróleo en condiciones demasiado generosas es un pecado menor, comparado con la aún no tan lejana propuesta de venderle 5 millones de barriles al mundo a un precio de solo 7 dólares; el hecho es que mientras algún venezolano se muera de hambre, no reciba una buena educación o un servicio de salud digno, mi revolución no contempla regalarle nadita a nadie – salvo, una cristiana solidaridad en emergencias.

Hugo tiene una asombrosa facilidad para comunicarle, de manera pedagógica, mensajes venezolanos a la Nación y en tal sentido, para quienes sabemos que el futuro requiere construir puentes de entendimiento, representa para el país un activo muy valioso. Por esto, a quien tenga acceso a Hugo, por favor ruéguele, que se deje de ese invento y no desperdicie su talento, hablándole al Soberano, en chino con acento cubano.